MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

viernes, agosto 01, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Leia Organa Solo


Con esto de las GHdF se nos está llenando el blog de pibones. Hoy con la Princesa Leia y gracias a Sheena, que por cierto hoy se incorpora a nuestro (renovado) blogroll. Disfruten del post, al que me permito añadir una puntilla, al final.

Cuando era pequeña y el mundo no estaba tan preparado para la dominación femenina como el de ahora, encontrar un referente femenino adecuado no era fácil. O tirabas de tu hermana mayor (si es que la tenías) o te buscabas uno de ficción que te guiara con sus ideales de película hacia la adolescencia. Las lecturas de la revista Superpop eran complementarias.

El universo de Star Wars es relativamente simple. El Mal (malvado imperio galáctico con sus malvadérrimos soldados de asalto y sus uniformes hitlerianos) y el Bien (La "Resistance", los Rebeldes luchando por la libertad de la Galaxia). Pero precisamente esa simplicidad, por otro lado arrolladora, era lo que lo hacía tan asequible a mentes de seis o siete años.

Mis compañeros del colegio y amiguitos varios que habían ido a ver alguna de las películas de la Saga se habían quedado impresionados con la imaginería, las naves, las explosiones y disparos azules y rojos de los blasters, con las espadas luz y con la maldad de Vader. Yo, quedé impresionada cuando vi a una mujer dirigiendo la defensa de la base rebelde de Hot en El Imperio Contraataca. Una princesa del espacio sideral con ideales de libertad, de fuerte carácter, dotes de mando y jefa de ejércitos, aunque fueran cuatro guerrilleros rebeldes mal contados.

Sólo tenía seis añitos cuando mi (sabia) madre me llevó a ver El Imperio Contraataca pero a lo largo de mi vida he sido capaz de disfrutar muchas veces con esos tres "primeros" episodios y con la visión de una princesa que en vez de llevar una larga trenza las llevaba recogidas para ir más cómoda. Una princesa que no se quedaba en el balcón de la torre esperando al príncipe azul que la salvara si no que, a la menor oportunidad, luchaba para liberarse, salvar su vida y la de sus compañeros y, de paso, matar al infame dragón imperial que la había tenido prisionera. Una princesa capaz de enamorarse del sinvergüenza de Han Solo en vez de hacerlo del rubio principito jedi*. Una princesa capaz de llevar un biquini dorado y disparar una cañonera láser al mismo tiempo sin despeinarse ni dudar. Una princesa, en definitiva, del siglo XXI. ¿Quién no querría ser como ella?

*(lo de que era su hermano se sabe después).

Leia, además de una GHdF, es un icono. Toda ella. No sólo por su bikini dorado que ha llenado Internet (y el mundo) de fotos, imitaciones y tutorials. No sólo por sus trenzas/rodetes que la Perri se plantó el año que celebramos nuestros cumples con una fiesta de disfraces bajo el tema “qué personaje de ficción querías ser de pequeño”. No sólo por sus vestidos túnica ni por las frases agudas que cruza con Han antes de caer cada uno en brazos del otro.
Simplemente, Leia mola (¡con lo pedorra que era su madre!).

jueves, julio 31, 2008

De Guadañas y Guadaños


Había una vez, hace mucho tiempo (como 5 años o así), una joven filóloga aprendiz de perriodista. En su proceso de convertirse en chica radiofónica pasó un año aprendiendo cosas y pasándoselo genial en El Master del Universo

Una de las actividades más habituales que la chica y sus compañeros realizaban en el Master era escribir. Empezaron echando la tarde para hacer 4 breves y terminaron escribiéndose un periódico de doce páginas entre diez. Aquellas redacciones eran proyectadas en una pantalla enorme para ser destripadas con más o menos piedad por profesores y compañeros.

Había cuatro profesores correctores: uno que era Snape y daba miedo pero molaba, una que era Galadriel con el pelo corto y nunca sabías por dónde iba a salir, uno que era Pumba y todo lo que no fuera Internacional le parecía una tontería, y otro que era el Amo del Calabozo (cómo se nota que sé que no hay riesgo de que lean mi blog), era un pedazo de pan y siempre decía lo mismo: "lee bien".

Pues érase que, un día en un momento intermedio entre ambos extremos -no tocaba ni cuatro breves ni un periódico completo, sino la crónica de un juicio que habían presenciado la mañana anterior-, aquel vetusto periodista al que todo le parecía bien se encontró de pronto con un último párrafo de lo más curioso. Porque a la joven aprendiza de perriodista se le había quedado olvidado, al final, un párrafo de restos de párrafos editados, un refrito perdido de palabras sueltas, de ideas descartadas apretadas sin orden ni concierto. El Amo del Calabozo se encontró con lo siguiente:

Guadaño, según la declaración de Guadaño, cuando estaba en el balcón un hombre pensó que intentaba robar en aquel piso. El acusado lo negó y el otro, a quien conocía de vista, le sugirió que esperaran a la Policía. Mario Guadaña aseguró haberse quedado voluntariamente ya que “no tenía nada que ocultar”.

Fue la primera vez que el periodista de cabellos blancos no dijo su famoso "lee bien" sino "pues leer, lo que es leer, no lee bien". La pequeña aspirante a perriodista le dio la razón y todas las explicaciones pertinentes, se puso como un tomate, y desde entonces los párrafos sin sentido, a los que le faltaban palabras o habían sido víctimas del copipasteo, eran conocidos por aquellos mastercitos como momentos Guadaño.

Pues el martes tuve (no puedo fingir más: ¡la pequeña aprendiza era yo!) un inesperado encuentro con Guadaño… Estoy en directo leyendo unos titulares con mi pequeña becaria de este verano (tengo dos y os juro que merecen un post aparte) cuando me encuentro con esto:

El solitario, condenado a 47 años de cárcel por el asesinato de dos guardias civiles.

Los asesinatos tuvieron lugar sobre las 18:00 horas del 9 de junio del 2004. Durante el juicio el cual Gimenez Arbe ha reiterado su inocencia en varias ocasiones por estos asesinatos, que se celebraron del 15 al 18 de julio en la Audiencia Provincial de Navarra.


¿Tan importante es que las muertes se produjeran a las 6 de la tarde? ¿"El juicio el cual Gimenez"? ¿Los asesinatos se celebraron en la Audiencia de Navarra? No. Un Guadaño de manual, cortesía de mi becaria.

Lo peor, por cierto, que puedes hacerle a un compañero en directo. Es como la muerte. Porque me lo comí y lo leí tal cual.

Menos mal que, a estas alturas, tras años de trabajar en la radio dando desde la hora al las noticias de sucesos, pasando por las cotizaciones del Ibex, el estado de las carreteras o los resultados de fútbol, puedo hacer que casi todo "lea bien".

Y a mi becaria la reñí, pero no la grité ni nada.

miércoles, julio 30, 2008

Consejos

"Ni consola ni consolo". Gran frase del anuncio de Coca-cola que últimamente se ve por la tele y que habla de hacerse mayores, de cambiar. En mi caso, desde hace tiempo tengo esa sensación horrorosa de "ohdiosmíohablocomomimadre" cuando estoy en contacto con gente más joven. Y no me refiero al despotricar de las nuevas generaciones sino al tema de la experiencia y de mi reacción ante la gente más joven.

Por cuestiones de trabajo y personales, en los dos últimos años he tenido cerca continuamente a dos o tres postadolescentes (18-19 años) y la experiencia ha sido... reveladora. Como son muy jóvenes, cuentas con su inexperiencia y con que habrá cosas que salgan mal por eso, y te lo tomas con humor y paciencia, aunque a veces las quieras matar por ser tan atolondradas (¿veis? "atolondrada": palabra de señor mayor). Pero después piensas que tú también has estado en esa situación de tener un primer trabajo y andar muy despistada y te solidarizas.

El caso es que las chicas, cuando tienen un poco más de confianza (o así, de buenas a primeras, que hay gente que es así) te empiezan a contar que le gusta fulanito, que menganito le ha mandado un mensajito subido de tono, que se estuvo enrollando con el amigo de fulanito el sábado por venganza por no hacerle ni caso, que se puso hasta las cejas a cubatas y... Ante tanta información, me he dado cuenta de que suelo reaccionar de tres maneras, distintas, pero que me hacen sentir muy mayor.

Primero, a veces me convierto en la reencarnación de todas las madres del mundo: "¿que te subiste TÚ SOLA en el coche de un tipo al que no conocías y que se había tomado unas copas, a las cinco de la mañana, sólo porque se ofreció a llevarte a casa? TÚ ESTÁS LOOOOCAAAA. A mí no me cuentes estas cosas que me pongo mala. Que un día pasará algo malo y entonces lloraremos".

Otras cosas que me cuentan me hacen gracia y me provocan mucha ternura, porque veo desde fuera cómo se toman todo con tanta pasión, con tanta ilusión y tan a pecho que son conmovedoras. Las ves dar saltos por la oficina cada vez que suena un toque de móvil, o cada vez que llega un mensaje: "oooh, ¿que fulanito te ha mandado un mensaje diciendo "jdr,tronk,rs l cañ,kier k llg l sbado pr vrt"... qué mono... ¿pero me lo puedes leer, así como con vocales, que no acabo de pillarlo?".

Pero nada me hace sentir tan mayor como esas situaciones en las que acabo dando consejos o queriendo darlos. Cuando, por lo que te cuentan, ves venir la catástrofe y sabes que, por ejemplo, la historia con fulanito tiene todas las papeletas de acabar fatal. O cuando llega el gran drama porque, efectivamente, la historia con fulanito ha sido un desastre. En esas situaciones, me entran unas ganas locas de decir dos cosas que he aprendido en estos años: "hay que cuidarse mucho" o "tranquila, todo pasa. Todo acaba pasando".

A veces me callo, porque sé que nadie escarmienta en cabeza ajena y que de poco sirven esas palabras: hay que aprenderlas por medios propios. Otras veces hablo, pero me siento "un poco" vieja y "un bastante" estafadora. Al fin y al cabo, aunque haya recorrido ya unos poquitos años más que ellas y haya aprendido algo, no soy quién para hablar demasiado alto y dar consejos: todavía tengo mis crisis, mis confusiones, mis líos mentales, mis caídas del guindo... y, aunque voy mejorando, no sé si alguna vez aprenderé a manejar bien todo eso. Porque me temo que esto no se me va a curar ni a los cuarenta, ni a los cincuenta y ni a los cien. Por eso, ¿quién soy yo para dar consejos?

lunes, julio 28, 2008

Para una tarde de verano

Aprovechando el verano, la jornadas reducida (si la tenéis) o las vacaciones, os aconsejo que os acerquéis al Caixa Fórum de Madrid. Por cualquiera de estas tres razones:

El jardín vertical: me fascina. Están poniendo otro en una de las torres nuevas altísimas de Madrid, pero va a estar en lo alto y no creo que se pueda ver bien. El jardín vertical me parece un concepto interesante, 15000 plantas de 250 especies creciendo en una pared y formando un tapiz vegetal. Mola. Ahora éste está un poco más agostado que cuando lo hicieron, pero sigue siendo impresionante (y son plantas, que les pasa esas cosas... que se lo digan a las de mi patio).



La exposición de Alfons Mucha: tiene cosas sencillamente preciosas. Es extensa sin hacerse pesada, tiene buenas explicaciones acerca de las obras y sobre el autor y sirve para dar una buena panorámica sobre su trayectoria.

Sus carteles, con representaciones de bellas mujeres sobre fondos preciosistas, rodeadas de motivos vegetales, envueltas en curvas, son una maravilla. Son la faceta de su obra más conocida, aunque no la única. Porque lo bueno de la exposición es que no sólo han traído los carteles más famosos, sino que también exponen acuarelas, cuadros de gran formato de tema nacionalista, bisutería, fotos... Una maravilla.

La exposición sobre Charlot: en esta exposición las largas explicaciones teóricas relucen por su ausencia. Sencillamente, han dejado que la fuerza de las pelis de Chaplin hable, porque la exposición se compone casi exclusivamente de fotografías y proyecciones de fragmentos de las pelis. Sólo voy a decir una cosa más: es la primera exposición en la que he oído continuas carcajadas retumbando en las salas. Muy recomendable.

jueves, julio 24, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Dana Scully


No, queridos lectores, commentaristas y mirones anónimos y silenciosos, no estamos de vacaciones. Precisamente por eso están escaseando los posts por estos lares (excepto en el caso de Noa, pero eso ya se lo contará a la vuelta).

Estamos estresadas, cansadas y hartas, pero estamos aquí, ofreciéndoles como de costumbre cobijo para pasar las noches (y los días). ¡Y además rodeados de Grandes Heroínas de Ficción! Hoy, aprovechando el superestreno de la semana, con Dana Scully (cortesía de Xisca). ¡A disfrutar!


Scully: "Lo que me parece imposible es que existan respuestas más allá de los límites de la ciencia: las respuestas están ahí, sólo hay que saber buscarlas"

Esta es una de las primeras frases pronunciadas por Dana Katherine Scully en la serie, concretamente en el piloto; con ésta se inaugura la eterna y siempre civilizada discusión que mantendrá con el agente Fox Mulder a lo largo de nueve temporadas, contando con la desventaja de ser la intrusa aguafiestas en el mundo conspiranoico de Chris Carter; sin embargo, esta circunstancia no la convierte en un personaje negativo y amargado, muy al contrario, llega a ser el contrapunto perfecto de su compañero de fatigas, evitando muchas veces que los arranques de éste lo echen todo a perder o empeoren las muchas situaciones límite que se van sucediendo.

Como equisófila de toda la vida de Dios y harta de ver series de televisión desde que tengo uso de razón, he de decir que esta pequeña pelirroja de ojos inmensos es uno de los personajes femeninos que más admiro; lejos de ser una chica florero al uso, es co-protagonista de la serie y no mero complemento -sin ella, no habría "Expediente X"- y lo que es más llamativo, ostenta cualidades que los más maliciosos atribuirían sin dudarlo a un hombre: posee una gran inteli-gencia, es leal, serena, valiente, fuerte e indepen-diente, y todo ello sin ser un chicazo, estando orgullosa de ser lo que es, una mujer, una señora agente del FBI que impone lo suyo.

Por si esto fuera poco, la relación que tiene con su compañero es ejemplar: ya quisieran muchas parejas. Partiendo del más tópico enfrentamiento entre dama y caballero que venimos visionando desde "Luz de luna", por citar un ejemplo de intercambio de pareceres más explosivo, se fabricó un nuevo modelo de relación entre personajes de sexo contrario con paquete de tensión sexual no resuelta incluido, y quizá se contó una de las más bellas historias de amor de la televisión. Es posible que los herederos más directos de este modelo más igualitario sean los Booth y Brennan de "Bones", si bien ella parece más una versión femenina del Grissom de "CSI".

La verdad es que a la pobre mujer le hacen vivir un calvario: muere su padre y se le aparece en sueños, asesinan a su hermana, descubre que tiene una hija y ésta muere, le sale un cáncer, la dejan estéril los experimentos del gobierno, llega tarde a todos los avistamientos de ovnis, chupacabras y demás y encima se los pierde, le mola al pistolero solitario más feo y peludo y a uno guapo pero psicópata etc. para acabar de arreglarlo, Mulder la deja embarazada y se larga a Venus o así a por pipas, con lo que no se le vuelve a ver el tupé hasta finales de la última temporada.

Ella aguanta todo esto bastante bien gracias a las cualidades mencionadas, aunque eso no la convierte en una santa; es muy interesante un episodio escrito por la propia Gillian Anderson, "All things" -episodio diecisiete de la séptima temporada- en el que esta señorita formal es dotada de un pasado oscuro, al haber sido amante de un profesor casado durante su paso por la Universidad; además se incide en una cierta espiritualidad de su personaje, contraponiendo su fe católica -ha sido criada en una familia de militares de ascendencia irlandesa, aunque es creyente no es una fanática fundamentalista, ni mucho menos- a la de Mulder, no en vano él es quién no puede ver sus visiones cuando el misterio es de origen religioso, es este un contraste interesante que nunca fue suficientemente explorado.

Y yendo a lo menos importante, fue muy criticada por su aspecto, ya que era bonita de una manera normal y accesible, es decir con una cara preciosa pero muy bajita y algo rellenita para el estándar hollywoodiense, si bien muy carismática y creíble gracias a la presencia de Gillian Anderson, ante todo una buena actriz y sin la que un personaje tan admirable como este no habría sido posible, abriendo el camino a una mayor variedad de heroínas televisivas de todo pelaje.

viernes, julio 18, 2008

El otro día Anómalo me pasó esta noticia:

El Museo Bellas Artes de Bilbao exhibe la obra maestra de Artemisa Gentileschi


Jo. Han llevado a Bilbao, desde el museo de Capodimonte, uno de los mejores cuadros de esta pintora, que me encanta. Si pudiera ir... sería la primera obra importante que vería de Artemisia en vivo y en directo. Y me haría mucha ilusión, no lo voy a negar.

¿Nos vamos a Bilbao?

martes, julio 15, 2008

Una chica de altos vuelos


La pasada primavera mi novio me regaló un vestido precioso. Es negro, con florecitas, escotazo y muuuuucho vuelo. Como ha hecho este tiempo tan espantoso solo me lo he puesto 3 o 4 veces.

El sábado pasado, con ese solazo que brillaba en el cielo, era el día perfecto para ser la quinta vez. Con lo que yo no había contado es que, además de solazo, hacía un viento huracanado de lo más peligroso.

Me di cuenta cuando ya había recorrido media calle Orense con la falda a la altura de la nuca. Mi primer pensamiento fue preguntarme con desasosiego por las bragas que llevaba puestas (negras molonas, ¡nada de qué preocuparse!).

El segundo, intentar tapar mi culo de la vista de los transeúntes haciendo que la falda de mi vestido volviera a su lugar (tardé unos segundos eternos, pero lo conseguí).

El tercero, que durante el intento la balanza sexi/pato no se decantara demasiado claramente por éste último (ni de coña).

A todos los que pasaran por esa calle a esa hora, que lo sepan: la chica del problema eólico era yo, Be, chica de altos vuelos. Encantada de conocerles.

domingo, julio 13, 2008

Sábado, sabadete: Sabondage


Retomamos la maltratada sección de los fines de semana con un post chu-lí-si-mo que nos trae Ephedro. Gracias a él vuelve el erotismo, el morbo y la sensualidad a Quédate a Dormir. Lean, lean, ya verán.

Niño, mil gracias: no se puede molar más. (Yo sin embargo soy un p*to desastre y he subido el post el día que no es. En fin).

La facultad, divino pasado. Me he reencontrado con amigos de la facultad. Amigos de esos con los que hablas un poco y ves que compartes mucho. Amigos que me han sacado por Madrid a cenar con los poli, a beber birra y a comer en restaurantes exóticos. Me embaucaron también para asistir a lo que yo creía que iba a ser un taller de macramé.

A pesar de que normalmente soy tardón, me las apañé para llegar al sitio a tiempo. De hecho, llegué antes que mis amigos, así que no sabía como identificarme:

- ¿Es aquí el taller de cuerdas?
- Mmmm. No. Aquí no hay ningún taller.
- Es que vengo con el grupo de Fulanito y Menganito y no han llegado...
- Ah, debes ser el que falta por pagar.
[Modo cara colorada: ON]
- Debe ser eso, sí.
- A ver, aquí lo que hay no es un taller sino una sesión de shibari.
En esto, aparecieron mis amigos para rescatarme y pasamos al local.
[Modo cara colorada: OFF]

Nos recibieron con zumos variados, frutas, queso, tomatitos-cereza, frutos secos... Un par de mesas llenas de tentempiés con muy buena pinta estaban a nuestra disposición.

Entonces, Eva nos presentó a los que no nos conocíamos y explicó un poco cómo se desarrollaría la cosa:

«Aquí tenéis, podéis tomar lo que os apetezca. Sabéis que la regla es llevar a cabo una práctica sensata, segura y consensuada (sane, safe and consensual). Esto consiste en conocer, aprender, practicar, enseñar y, sobre todo, disfrutar en compañía. Para los que no las traigáis, tenemos un par de tijeras de seguridad. No se puede beber alcohol, ni nada parecido. Si necesitáis algo, no tenéis más que preguntar». Así que bajamos a la mazmorra, un garaje situado en el centro de Madrid, con su moqueta en el suelo, sus argollas en el techo, su bóveda y sus ladrillos vistos para ponernos con nuestro particular macramé humano.

apassionplay.com Todo el mundo, menos yo, había traído sus cuerdas. Mis amigos me prestaron una, de color azul, y me ataron y me dejaron que les atara. Me enseñaron primero las tijeras de seguridad y me dijeron dónde estaban. En ciertos juegos o prácticas eróticos se tiene que tener en cuenta que en algún momento podemos pasar por un apuro. Por eso, es crítico establecer vías de escape directas: tanto códigos como mecanismos que nos dejen cien por cien en ausencia de riesgo.

Tijeras de seguridadLa verdad es que es muy divertido y puede ser muy muy sensual. Es importante, sin embargo, empaparse bien primero para no hacer/se pupita no deseada. A mí me resulta igual de interesante atar que ser atado. Atar me parece sobre todo psicológico, porque se trata de tener el control, situación erótica donde las haya. Atar es demostrar habilidad y saber jugar con los tiempos, con la tensión de las cuerdas y con las formas o las inmovilizaciones. Ser atado lo veo más físico, aunque la sumisión tiene su erótica también. Ser atado es disfrutar de la soga recorriendo el cuerpo, rozando puntos erógenos, levantando pechos o genitales, es jugar a rendirse y canalizar la energía de quien te ata.

Yo tenía un compromiso y me tuve que ir a cenar. Una pena, porque hasta hubo quen se suspendió del techo. Para colmo, la que había planeado como una cena íntima se convirtió en una fiesta internacional y me arrepentí un poquito de no haberme quedado. Pero sé a dónde ir por más.

Os dejo con dos repuestas a las intrigas que seguro que os rondan.

La primera, lo que viene a ser una persona bien amarrada:
Miguel y LorenaGracias a Miguel, todo un artista,
y a Lorena por permitirme esta foto.
La segunda, lo que se os viene pasando por el testuz desde hace rato:

No, no era una orgía. Certifico que no lo fue durante las primeras horas. Cuando yo me fui tampoco, según fuentes fidedignas. Y , todos éramos personas cuerdas, normales y corrientes, con los genitales cubiertos.

Me despido recomendándoos efusivamente que deis rienda sujeta a vuestro mayor órgano sexual: el córtex.

Gracias a mis amigos y a la maîtresse, Eva.

jueves, julio 10, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Rainbow Brite


Transcripción (con erratas corregidas) de un chat del 23 de junio entre una servidora y Jónatan Sark:

Sark: ¿No vas a decirme nada de mi segundo post de hoy?

Be: ¿Tu segundo post es eso tan mono, con Tarta de Fresa y los Osos Amorosos?!?

Sark: Ahm... sí, supongo.

Be: Lo he visto. Es tan mono que no he sabido ni que comentar.

Sark: Veo que has visto lo importante.

Be: ¡¡¡Claro!!! Sólo faltaban los Ponis y Rainbow Brite y ya hubiera sido perrrrrrrrrrferto.

Sark: Pero esos no se publicaron en STAR. En su lugar tiene a Chucknorris.

Be: Ya, pero no es lo mismo.

Sark: ¿En qué notas la diferencia?

Be: En que Rainbow Brite era mucho más mona y poderosa. ¿Y tú?

Sark: Chuck Norris es RUBIO.

Be: Rainbow Brite también. De hecho en la versión en español la llamaban "Rubita".

Sark: Je je. CHUCK! es rubio NATURAL.

Be: ¿Y tú cómo lo sabes?

Sark: En Operación Dragón BruceLee le arranca pelos y la raíz es rubia.

Be: Rainbow sí que es rubia natural. He visto miles de episodios de Rainbow Brite y en ninguno tenía raíces negras.

Sark: Pero si tenía los siete colores esos. ¡Era un anuncio de Farmatint mediante Produce Placement!

Be: En la ropa, nene. Su pelo era rubio y ya. (Los que llevaban el pelo de colores, cada uno de uno, eran los compis)

Sark: "Rubia natural en un programa infantil". Una Leticia Sabater cualquiera.

Be: No desvíes la atención mentando a la Sabater. Has dicho muy convencido que Chuck es rubio natural, pero no aportas pruebas fiables. ¿No será que sabes algo que no quieres contar? ¿Quizá te da vergüenza?

Sark: Operación Dragón. Puedo aportar eso.

Be: No la he visto, así que no se admite.

Sark: Y chucknorristesasgualker.

Be: Eso sí lo he visto, pero Rubita echaba rayos de colores por las manos. Ya ves qué mola mas.

Sark: Muy útiles esos rayos. Podía redecorar la casa. Luego CHUCK! daba una patada voladora y, piaf, adiós casa.

Be: Los rayos volvían buenos a los malos, y les hacían cambios de imagen. Me río yo de la patada voladora de Chuck después de pasar por los rayos de Rubita. “Patadita de chuckitín”, más bien.

Sark: ¿Sí? ¿Qué iba a hacer con Chuck? ¿Trenzas?

Be: Para empezar, ponerle ropa de colores bonitos. Y un gorro. Y una sonrisa de oreja a oreja.

Sark: Pues iba a estar monísimo contra los ninjas.

Be: Desengáñate, Rainbow Brite es más poderosa que Chuck Norris.

Sark: Claro, es tan poderosa que se ha retirado de la vida pública.

Be: ¡Claro! Si no, Bush invadiría su pequeño planetita de colores. Por los poderes y por las piedras mágicas poderosas. En estos tiempos que corren lo mejor es mantener un perfil bajo.

Sark: Pero si no la menciona ni Perez Hilton.

Be: Per-fil-ba-jo. Además, ése sólo habla de lagartas. Rubita no se mezcla con Britnis, Paris ni Lindsis de esas.

Sark: Ya, ¿y el obligatorio cameo en los Simpsons?

Be: Nene, esos son unos advenedizos. Rainbow Brite ya triunfaba en el mundo entero cuando los Simpsons no sabían ni el número de dedos que iban a tener.

Sark: "On an edition of WWE Raw, William Regal stated that WWE Diva Maria liked Rainbow Brite". Iba a ser muy sucio, así que imagino que te imaginas lo que iba a decir y así no hay ni que decirlo.

Be: No sé quién es Diva María…

Sark: Pues una mujer que recuerda los trece episodios y la peli para la tele de la Rubita esa.

Be: Como muchas otras…

Sark (al rato): Mira.

Be: ¡Oooooooooooooooh! ¡¡¡Y sale Starlite, el caballo precioso…!!! Lo quierooooo!!!

Sark: Un solo número, adaptación de una película. No tiene más comics.

Be: Esto lo explica todo: ¡¡¡Rubita es de DC!!! Just say YES to Rainbow Brite, Jona. No necesitas nada más.

lunes, julio 07, 2008

Dulce despertar


A mi padre le costó casi 20 años adaptarse a la costumbre de mi madre de continuar conversaciones nada más despertarse. En realidad no se trata ni de conversaciones. Y tampoco es algo que pase exclusivamente por las mañanas. Simplemente, mi madre abre los ojos a la hora que sea y suelta lo que sea que se le esté pasando por la cabeza.

-Pues yo creo que no teníamos que haber hecho eso. ¿A ti qué te parece?

Y mi padre a contestar. O:

-500 euros me parece razonable, ¿no crees?

Pues a mi padre no sé, pero a mí a las 6 de la mañana pocas cosas me lo parecen. O:

-Estaba rarísima y no sé por qué. ¿Tú crees que se ha hecho algo?

Sorprendentemente mi padre suele saber de quién habla y a qué se refiere (es que son casi 32 años de amor y despertares).

Pues ahora resulta que la cosa es hereditaria. Mi versión: out of the blue pero a una hora más razonable (las 11:30 de la mañana), abro los ojos y…

-A mí Silk Satin me mola mil, pero creo que Spirit no debería besarla mientras tenga otra novia. ¿Tú crees que en el fondo es un chungo?

Y espero una respuesta coherente, por supuesto.

(Sí, éste es un post de "Oh, Dios Mío, Soy Como Mi Madre!!!")
(También es un post de "¡The Spirit mola! ¡Vivan los chicos con antifaz!")

viernes, julio 04, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Nancy Drew


Hoy nos visita Jónatan Sark, que lo sabe todo sobre detectives y variantes, para hablarnos de una de ellas. Con ustedes, Nancy Drew, una de las Grandes Heroínas de Ficción de mi infancia. Disfruten.

Yo quería escribir sobre Jessica Fletcher pero me han mandado hacerlo sobre Nancy Drew por nosequé cosa y como soy buen chico y gran manda’o no me ha importado dedicarle a ella este perfil de Heroínas de Ficción. Total, debo este post desde hace tanto que casi podría decirse que Jessica es lo que será Nancy el día que lo entregue.

Nacy es una quinceañera que nació hace casi ochenta años, y durante la mayor parte de ellos no ha tenido rival para el puesto Mejor Detective Junior. Su origen se ha retconeado en varias ocasiones, sus circunstancias han tenido que “actualizarse” de tanto en tanto pero ella ha ejercido el oficio con elegancia y perspicacia desde los tiempos en los que no se estilaba que las mujeres movieran un dedo hasta aquellos en los que es el ejemplo a seguir y vuelve al cine. Aunque hablando de alguien que lleva paseándose por diversas pantallas desde los años treinta, como Batman o Dick Tracy, no es algo que deba sorprendernos.

En su primera encarnación teníamos a una chica de diecisiete, glamorosa e impecable, implacable en la búsqueda de pistas y con una voluntad arrolladora que impulsaba a sus amigas, Georgia “George” Fayne y Elizabeth “Bess” Marvin. Primas entre ellas, George era el chicazo duro y Bess una inteligente y tímida muchacha. Nancy había perdido a su madre a los diez años y eso había marcado su relación con su habitualmente ausente padre, el abogado Carson Drew. Incluso en las relaciones con Ned Nickerson lleva ella la delantera, y no duda en aconsejar a sus amigas sobre sus novios Burt y Dave. Sólo esa especie de ama de llaves que es Ana y la divertida y elegante Tía Eloise pueden manejar la situación con ella.

Con el paso de los años (y de los libros, que a lo tonto ya ha protagonizado unos 500) Nancy ha pasado a ser el modelo al que cualquier detective femenina –incluyendo esa en la que estás pensando ahora– se mide. Y eso es porque han decidido explotarla, ahora tiene su propia serie de misterios resueltos cuando era niña, de misterios resueltos en la universidad, de nuevos misterios en su vida cotidiana de eterna adolescente e, incluso, ha compartido páginas con los Hardy Boys.

Todo ello sin contar con la gran idea de crear una escritora, Carolyn Keene, como autora de todas las historias… aunque jamás haya existido nadie con ese nombre. La treta ha servido para que durante años distintos autores fueran los “negros”, o, si lo preferís, ejercieran de guionistas sin derechos a sueldo de una escritora inexistente.

Como veis la buena de Nancy lo tiene todo, historias enrevesadas, una escritora con misterio y casi ochenta años. Así que al final no ha sido tan diferente de escribir sobre Jessica Fletcher.

jueves, julio 03, 2008

Simone


En mi casa siempre ha habido un libro de cocina: las 1080 recetas de cocina de Simone Ortega.


Mi madre, que cocina genial, es fan de este libro. Siempre lo recuerdo en su cocina. Su ejemplar era muy viejito, tenía las páginas amarillas y un montón de papelitos sueltos con recetas escritas a mano entre ellas.

Hace ya un montón de años, una conocida vino a llorar a casa porque su hija (a la que no hacía ni caso porque se pasaba el día en el bingo) estaba anémica. Le preguntó a mi madre cómo estábamos nosotros tan sanos y qué clase de comida comíamos en casa (era la época pre-Arguiñano). Mi madre le recomendó el libro de Simone Ortega, pero mi padre fue más allá: fue hasta la cocina, lo cogió y se lo prestó a la señora. Aún recuerdo la mirada con la que mi madre fulminó a mi padre, que intentó consolarla después comprándole ese mismo día otro ejemplar igual. Pero creo que no entendió que era SU libro de Simone, con un montón de años y sus páginas amarillas y que le tenía mucho cariño. Y no le faltó razón a mi madre, tardamos años en volver a ver a esa señora y no le devolvió el libro. Pero bueno, después de tanto tiempo el libro de Simone de mi madre ya vuelve a tener las páginas amarillas y a estar tan rodado como el anterior.

Cuando yo me fui a vivir sola, lo primero que me compró mi madre fue el libro de las 1080 recetas de Simone Ortega. Y desde entonces está conmigo, y de ahí he sacado las recetas de mousse de chocolate, de arroz con leche o de vichysoisse, entre otras. No son recetas sofisticadas o con grandes florituras, pero muy ricas.


Hoy he leído en el periódico que Simone Ortega se ha muerto a los 89 años. Me quedo con sus recetas y con lo que dijo para agradecer un premio que le dieron hace un par de años:

"Habéis hecho feliz a una vieja dama que siempre ha necesitado amistad, amor... y chocolate".

miércoles, julio 02, 2008

El peligro de gmail


Durante bastante tiempo fui la responsable de la información bursátil de mi programa. Mis obligaciones incluían crónicas de bolsa, informaciones sobre los hechos relevantes del día, últimas horas, saberlo todo sobre juntas de accionistas y dividendos… y producir el consultorio bursátil, lo que implicaba trabajar con un montón de analistas.

La verdad es que éramos un equipo muy majete: hacíamos cenas todos juntos, nos íbamos de copas a sitios muy guays y muy rancios, y alguna vez salimos por Chueca coincidiendo con el Orgullo Gay.

Aunque ya no trabajo con ellos, de vez en cuando quedo a comer con alguno, sobre todo con los más jovencitos.

Pero con uno no. Ya no, porque la tercera vez que quedamos a comer en un indio bastante molón me dijo "Be, ¿no te parece raro que te llame tanto para comer?" y yo le dije "No" y seguí con mi pollo tika, pero él me dijo "¿Ni un poco? ¿No crees que puedo tener algún interés más… personal en ti?" y yo le dije "Que va, cómo voy a pensar en cosas raras que no nos van ni a ti ni a mí". Y para mi tranquilidad, la suya, la de su mujer y la de sus dos hijos, no volvimos a quedar.

En fin.

Los que tengan una cuenta de gmail sabrán que todas las direcciones de email enviados o recibidos se guardan en la memoria y aparecen en plan autocompletar (ya sabéis, escribes un par de letras y te sale el resto automáticamente) al escribir un correo nuevo. Esto tiene sus riesgos…

Recibo 4 o 5 emails diarios con notas de prensa sobre novedades editoriales y convocatorias para presentaciones de libros, y todas –vayan de lo que vayan– se las reenvío a un amigo librero. Y hace dos semanas estaba a punto de dar a ENVIAR cuando, de casualidad, miré la dirección que se había autocompletado. No era la de mi amigo, era la del analista.

Casi me da un infarto. Casi le mando un email con "AMORES ALTAMENTE PELIGROSOS" como asunto y de texto:
Zenith
publica


AMORES ALTAMENTE PELIGROSOS

Los estilos afectivos de los cuales sería mejor no enamorarse:
cómo identificarlos y afrontarlos.

Vale, pues ayer me volvió a pasar. Pero si esta vez me llego a despistar el texto hubiera sido:
Sexo y Tantra
de Alicia Gallotti

Los secretos más sensuales del erotismo oriental a tu alcance

Aprende a reconocer y potenciar la propia energía sexual y obtener el mayor disfrute con "SEXO Y TANTRA".

Maldito gmail, imaginen que no me doy cuenta y se lo mando. Por Dios qué estrés.

martes, julio 01, 2008

La tortura

Decía Shakira (menudo argumento de autoridad me he buscado) en una canción "es una tortura... perderte". Y una porra.

Mi oficina está en un chalet situado en una zona pijísima de Madrid. Mi departamento ocupa la planta baja (el antiguo salón), da al jardín... ¡Y A LA PISCINA! Si giro un poquito la cabeza hacia la derecha, la veo. Y aunque no la mire, la oficina huele a cloro (el olor del verano) y a césped fresquito.

TRABAJAR ASÍ SÍ QUE ES UNA TORTURA (qué perderte, ni penas de amor, ni leches).

La mañana se sobrelleva, pero la hora de después de comer... puf, el sol me da en la espalda, hace calor y lo único que apetece es darse un buen chapuzón. Meterse en esa agua clarita que te llama con el mismo poder maléfico que el anillo sobre Frodo.

Vete hacia la luz, vete hacia la luz...

Yo intento bloquear los sentidos, arengándome a mí misma: "No mires, no mires: sólo mira la pantalla del ordenador... o en todo caso mira ese cuadro de cacería horroroso que tienes enfrente... mira al ciervo que va a morir, mira al ciervo que va a morir... ese engendro quita las ganas de vivir, así que tiene quitar las ganas de bañarse... mira al ciervoooooooo...".

Cuando parece que me concentro: splash. Los niños vecinos (esas bestiezuelas del Averno) han hecho la digestión, como ya nos ha informado la madre a gritos, y se tiran en plancha a su piscina. Y les oigo chapotear, en un alarde de tortura psicológica nunca antes experimentada. Sólo puedo decir una cosa:

AAAAYYYYYY

Dicen en la oficina que el jefazo ha dado medio permiso para usar la piscina en las horas de la comida y al salir de trabajar. Eso añade tortura al asunto, porque apetecer, apetecer... ¡de cabeza a la piscina! Pero ¿realmente me molaría que mis jefes (jefazo, subjefazo, jefe directo, jefe comercial y toda la caterva de auditores/asesores y demás me viesen en bikini? Repito:

AAAAAAYYYYYYYYYYY

lunes, junio 30, 2008

Mi madre, el sherpa


Mi madre, esa mujer de la que he heredado –entre otras cosas– el llevar las gafas sucias, esa mujer que nunca hubiera venido a verme jugar al baseball, esa mujer que me lee, tiene un sentido de la orientación legendario. De malo.

Ejemplo 1: Un septiembre que dejamos a mi padre trabajando en Madrid y nos fuimos mi madre, mis hermanas y yo una semana a la playa las cuatro solas. Pues en siete días no se aprendió el camino de vuelta de la playa al hotel. Todas las tardes terminábamos en la misma calle sin salida. Todas las tardes durante una semana. No me preguntéis por qué a la ida no teníamos problemas. Sólo sé que menos mal que, A) a las chicas no nos da vergüenza pedir indicaciones, y B) nosotras -que teníamos de 6, 9 y 12 años- nos orientábamos mejor. Al final acabábamos llegando, aunque más por chiripa que por otra cosa.

Ejemplo 2: Cuando nos mudamos hace mil años le costó aprenderse cómo se iba a casa… Los primeros cuatro o cinco días teníamos que pararnos y preguntar el camino a la gente. Que sí, que ya he dicho que no nos importa nada preguntar, pero es que preguntar cómo se va a tu casa cuando ya llevas cuatro días viviendo allí es hasta ridículo.

Ejemplo 3: Cuando estamos en CasaPadres y por cualquier cosa quiere señalar hacia la panadería, o hacia la estación de tren de Cercanías, o hacia el Carrefour… siempre, invariablemente, se equivoca. Nunca acierta, jamás, ni de casualidad. La llamamos Sherpa Tensing.

Así que cuando el otro día paseando al perro nos metió por un campo que no me sonaba nada, me temí lo peor. Pero íbamos tan felices por entre las encinas, la jara y las gramíneas de metro y medio de alto, que me descuidé. Y me pilló por sorpresa cuando empezó:

-Uy.
-Uy, ¿qué?
-¿Me he pasado la salida?
-¿Eh?
-Nada, no te preocupes, pero creo que por aquí ya hemos pasado.
-Mamá, no me digas eso…
-No sé, creo que estamos andando demasiado.
-Mamá…
-No, no pasa nada, vamos bien.
-¿Cómo lo sabes?
-Tú sigue a Gol.

Gol, pastor alemán, cinco años y medio, color negro y fuego, treintaitantos kilos de peso. El héroe que nos sacó de ahí.

jueves, junio 26, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Susan Ivanova


Aquí tenéis la segunda entrega de la nueva sección, la segunda Gran Heroína de Ficción, que ya se anunciaba en los comments del post sobre Marion Ravenwood. Muchas gracias, Illuminatus, estupenda aportación. Le dejo una pregunta al final del texto, que la duda me corroe...

"Who am I? I am Susan Ivanova. Commander. Daughter of Andrei and Sofie Ivanov. I am the right hand of vengeance, and the boot that is going to kick your sorry ass all the way back to Earth, sweetheart! I am death incarnate, and the last living thing that you are ever going to see. God sent me."
— Susan Ivanova

Inauguró hace unos días Gatasombra esta nueva etiqueta y grupo de columnas sobre las Grandes Heroínas de Ficción con Marion Ravenwood de una forma bastante jugosa. La cuestión principal, como se señalaba, era, sobre todo, la verosimilitud del personaje, la solidez y coherencia interna sin caer en estereotipos facilones, además de los elementos heroicos, claro. Me resultaba difícil encontrar personajes que encajasen exactamente ahí, aunque algunos de los que yo hubiese rechazado los dio por aceptados la propia Gatasombra. A lo mejor es que soy más duro a la hora de mis evaluaciones pero eso no tendría nada de raro. A pesar de la dificultad inicial, me acordé de un personaje femenino que por derecho propio encaja, por lo menos, por su verosimilitud en el papel de Gran Heroína: Susan Andrevna Ivanova.

El nombre no les dirá nada a aquellos que no conozcan Babylon 5, con pocas dudas, la mejor serie de ciencia-ficción de la historia de la televisión, pero aquellos que hayan visto la serie sabrán a qué me refiero. Susan Ivanova, teniente comandante de la Aliaza Terrestre es una oficial de carrera muy eficiente que, aparentemente, es dura y distante, lo que viene a ser una militar más o menos canónica que no llamaría demasiado la atención respecto a personajes parecido en otras series. Sin embargo, como todos los personajes principales de Babylon 5, hay mucho más de lo que parece.

Ivanova, como se suele ser referida habitualmente en la serie, es un personaje con connotaciones trágicas que se ajustan bastante bien a su transfondo ruso: su madre era una telépata no registrada que, al ser descubierta por el Cuerpo Psíquico, eligió tomar las drogas inhibidoras en lugar de entrar en él, lo que condujo a su progresivo deterioro mental y posterior suicidio; también perdió a su hermano en la Guerra Tierra-Minbar, un evento clave en la historia de la serie. Por si eso no fuese suficiente, la muerte de su hermano fue lo que la hizo decidirse a entrar en la Fuerza Terrestre, que hizo que su padre se distanciase de ella bastante y que sólo se reconciliasen, de alguna manera, poco antes de que él muriese (esto ocurre muy al principio de la serie así que no cuenta como spoiler).

Con un pasado así, sería muy facil comprender la actitud dura de Ivanova y que sea tan seria y formal pero Ivanova llega más allá: es vehemente, leal, muy temperamental y tiene un sentido del humor negro muy ruso que aparece en el momento más inesperado y que hace que rebaje la tensión y le aporta conexión con el espectador. Sin duda, es uno de los personajes televisivos más divertidos que existen. Es un mujer capaz de tragarse el dolor por la muerte de su padre de un forma muy… masculina y de seguir siendo femenina, porque ya habrá tiempo de llorar luego. Ivanova es capaz por igual de enfrentarse a los piratas o de sentar y obligar a negociar a los embajadores de dos imperios que se aborrecen reciprocamente tratándolos como crios grandes y todo tiene sentido.

En general, todos los personajes de la serie son muy sólidos y realmente uno les toma cariño y pasan a formar parte de una especie de familia extendida pero Ivanova, de algún modo, posee la esencia del arquetipo de la mujer guerrera pero con una dimensión de humanidad que hace que resulte próxima y real y se aparta del otro gran personaje femenino-heroico de la serie, Delenn. Sin lugar a dudas es la madre o la hermana mayor que a muchos nos gustaría tener, una mujer que protegería a los suyos luchando como una leona y que no se rendiría ni aún en las condiciones más desesperantes pero, y en eso se aparta de Delenn, Ivanova es una mujer surgida de una familia corriente y con una vida corriente que se ve arrastrada en un torbellino de eventos extraordinarios y es capaz de probar su valía y sacar lo mejor de sí misma, y, si eso no es la mejor definición posible de heroismo, que me parta un rayo.

Un gran post y una Gran Heroína de Ficción (aunque esta blogguera que les habla no la conozca de primera mano). Pero mi duda es... una mujer fuerte, con carácter, leal, heroica y humana a la vez, luchadora y con sentido del humor, ¿y se queda en "la madre o la hermana mayor que a muchos nos gustaría tener"? (No sé si se entiende mi extrañeza...)

martes, junio 24, 2008

Mi propia perri


Esto no va de que tengo a la Perri secuestrada ni nada. Va de que me encantan los perros, he tenido varios a lo largo de mi vida, durante muchos años tuvimos tres perros en casa... pero mi perra, MI perra, se llamaba Curra.

Nos la trajeron los Reyes cuando yo tenía 16 años. Era un chuchito de color naranja/canela que no levantaba un palmo del suelo. Era pequeñísima, así que primero la alimentamos con biberones de leche para perros bebé y luego con pienso mezclado con leche. Cuando se quedaba dormida, yo de vez en cuando la miraba para comprobar que seguía respirando.

En un mes creció al doble de su tamaño, y subía y baja escaleras como una campeona. Creció y se convirtió en una grandísima futbolista, la mejor perra portera del mundo. Liaba hasta a mi abuela, que odia a los bichos, para que jugara con ella. Era la perra más linda del mundo. Tenía los ojos bordeados de negro, como pintados de eyeliner a lo Cleopatra.

Era mi perri. Cuando era cachorrito se hacía pis de la emoción cuando me veía volver del cole (sí, muy mona y tal, pero a la quinta vez deja de hacer gracia y te empiezas a plantear la terapia conductista). Se sentaba a mis pies cuando me tocaba estudiar y se pasaba horas tumbada allí, haciéndome compañía, toda paciencia. Los fines de semana venía a despertarme (a una hora razonable, claro) y, si resultaba que yo había salido hasta las mil, se tumbaba a los pies de mi cama y las dos dormíamos un ratito más.

Si veía que mi madre me echaba la bronca en lo que ella consideraba un tono excesivamente agresivo, mi Currita ladraba indignadísima. ¡A su amita no la regañaba nadie en su presencia!

Con cuatro meses tuvo una enfermedad muy puta que mata a casi todos los perros a los que pilla. Mis padres estaban de viaje cuando vimos que Curra estaba pochita, así que, como estaba tan débil que no se podía ni mover, cogí a la perra en brazos y me la llevé al veterinario, que por aquel entonces estaba como a 5 kilómetros (en la otra punta de Pozuelo). La veterinaria dijo que había poco que hacer, que podíamos intentarlo inyectándole un tratamiento debajo de la piel dos veces al día, pero que no prometía nada. Y que la perra no debía andar.

Hasta que volvieron mis padres hice dos veces al día el trayecto de ida y vuelta al veterinario con la perra en brazos, para que le pusieran unas inyecciones gordísimas, porque el liquidito amarillo picaba y había que disolverlo en grandes cantidades de suero. Mi pobre bicho sobrevivió, y yo creo que el mérito era de las dos (y de las drogas, pero menos).

Unos cuantos años después tuvo un embarazo psicológico. El veterinario nos dijo primero que le diéramos tortillas de perejil a ver si se le pasaba, y luego que le facilitáramos un muñeco para que le hiciera de cachorro. Creíamos que estábamos bien preparados para enfrenarnos a embarazos psicológicos de perros, pero parece que no sabíamos tanto como pensábamos y, cuando una noche se puso de parto psicológico, nos pilló de sorpresa.

A mi padre al que más, que iba abriendo puertas por todas las habitaciones para ver quién de nosotras estaba dando a luz.

Cuando me fui a vivir a Londres la eché mogollón de menos. Y a la vuelta descubrí que mi perra tenía un bulto raro debajo de una de las patas delanteras. Era un tumor, algo que les pasa bastante a las perras cuando empiezan a ser viejitas. En realidad resultaron ser varios tumores, así que a Currita le hicieron "un completo". Vamos, que la rajaron en canal. Para el postoperatorio hubo que separarla unos días de los otros dos perros que teníamos, y las primeras noches quise que durmiera conmigo, para estar pendiente de cualquier ruidito que hiciera; qué miedo pasé.

Se recuperó, y aún vivió un par de años más (esta vez el mérito fue todo suyo).

La noche que se murió casi me muero yo de pena. No os lo voy a explicar porque no sé cómo, sólo digo que si alguna religión me hubiera prometido un Cielo para los perros, o un destino final en que amos y mascotas se vuelven a encontrar para jugar a la pelota en las praderas cósmicas, o algo, me hubiera afiliado sin dudarlo. Menuda loca.

Por suerte, ningún culto organizado que yo conozca se ocupa de ayudarte a pasar el trauma de que se te muera un perro (*). Lo más parecido que he encontrado es un librito monísimo que me regalaron hace ya unas semanas. Es la cosa más mona y más triste del mundo, se llama "Puedo verte siempre que quiera" y en él no muere ningún perro.

Pese a lo que pueda parecer por el post, no es un "libro para superar la muerte de tu perro", sino una idea que se le ocurrió a una japonesa para explicar la muerte a los niños. Leedlo y luego decidme si no es como para llorar de bonito que es.

*Al final lo que me ayudó fue una larga charla con una persona a quien sólo conocía superficialmente y que probablemente no tenía idea de lo mucho que me estaba ayudando: aunque sólo fuera por eso, por aquella noche, siempre te querré.

lunes, junio 23, 2008

La ciudad de las estrellas

Estaba profundamente dormida cuando empecé a soñar que mi cuerpo era ligero y que me deslizaba por el aire tan fácilmente como si estuviera buceando. El aire era denso, parecía agua, pero yo podía respirar.

Entonces empecé a oír una voz, que me guiaba en el viaje y me llevó a sobrevolar una montaña altísima. Cuando me acerqué, vi que en su cima, en vez de nieve, había miles de estrellas que cubrían todo su pico y una de sus laderas. Mientras me deslizaba siguiendo la línea de la montaña, las estrellas se movían un poco, meciendo su patitas al son de la corriente.

Cuando abrí los ojos, sonreí. Porque la voz de la locutora de la radio seguía hablando de otras noticias. Tuve que buscarlo en internet para convencerme de que la voz que me hablaba de océanos, montañas y estrellas no sólo había sido un sueño.

miércoles, junio 18, 2008

Un ERE para mis bragas


Cuando era pequeña había dos anuncios que me intrigaban mucho. Uno era de compresas, y consistía en una chica que ponía un montón compresas/dodotis de las de antes una encima de otra y en un panel que bajaba y las espachurraba mientras ella decía:

"Si quitamos el aire, que no absorbe, se convierte en Ausonia Extraplana. Mitad de espesor, igual absorción".

Me intrigaba porque no entendía por qué, si desde el principio valía que fueran finitas, habían fabricado las compresas el doble de gordas de lo necesario.

El otro anuncio era de salvaslips. Salía una chica muy mona, en una habitación muy blanca con mucha luz, revolviendo un cajón de ropa interior. Decía:

"Seguro que tienes un montón de braguitas que deberías tirar pero no lo haces porque al final son las que usas para no estropear las bonitas".

Me intrigaba muchísimo, porque me parecía tremendamente cutre tener braguitas viejas en el armario y tremendamente decadente tener, a la vez, otras nuevas sin usar.

Pues me acordé de este anuncio la semana pasada, cuando mi novio me sugirió jubilar parte de mi ropa interior. Me dijo:

-Amó, a lo mejor habría que tirar algunas de tus "braguitas de tener la regla"…

En ese momento me di cuenta de que el maldito anuncio había sido una premonición de lo que veinticinco años después sería el cajón de mi ropa interior. Actualmente se divide en:

A- Monadas transparentes con encajes y lacitos (para ir sexy).

B- Monadas de algodón de colorines con dibujitos/ lacitos/estampados chupis (para ir ideal).

C- Morralla comodísima (para cuando tengo la regla).

He hecho cuentas: parte de esa "morralla" ya era vetusta tres novios atrás.

Así que he decidido hacer un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) entre mis braguitas. Criterios para las jubilaciones:

Deshilachados y descosidos:
Desde los pequeños hilitos que sobresalen......a los casos donde se unen los estragos del tiempo......con mi más pura e innegable desastrosidad
(vaaaale, esto estaba en el fondo del cajón
y no me lo he puesto en milenios).
Descoloridos:
Los bordes solían ser blanco nuclear,
¡pero a base de lavados han inventado su propio color!Aquí, lazos y braguitas solían ser del mismo color......claro que ni lazos ni braguitas eran del color que son ahora.
Y así, además, tengo una buena excusa para ir de compras. Necesito rellenar el cajón. Que desde mañana se dividirá en:

A- Monadas transparentes con encajes y lacitos.

B- Monadas de algodón de colorines con dibujitos/ lacitos/estampados chupis.

C- Monadas de colores, suavecitas y comodísimas.

Y ya.

martes, junio 17, 2008

Gatinas, mentiras y cintas de bossa

Resumen de la situación: caseros no saben que gatina existe. Caseros se aproximan a casa. Gatina está en casa. La colisión gatina-caseros es inminente.

A veces, en situaciones de crisis, me bloqueo y hago cosas realmente estúpidas. A veces hago cosas realmente estúpidas sin ser situación de crisis, pero eso es otra historia. En esta ocasión, no sé muy bien porqué, me bloquee con la idea-pánico de que mis caseros me echarían si estaba la gatina en casa y lo único que pensé fue en esconderla.

Ja.

Encerré a la gatina en la habitación, media hora antes de que llegara el casero, para ver si se quedaba frita en la cama y no decía ni miau. Preparé toda la casa, escondiendo todas las cosas de la gatina que pudieran delatar su presencia.

Finalmente, decidí poner música a todo trapo para que el ruido tapara los (posibles) maullidos. Me decidí por música brasileña, de una cantante que tiene una voz muy bonita, pero que, con su perdón, es lo que más se parece a los maullidos de la gatina entre mi discografía.

Y llegó el casero.

La humedad está en el baño, que está al otro lado de la casa. Pero como mi casa tiene 30 metros cuadrados, "al otro lado de la casa" nunca es suficiente distancia. El casero se puso a mirar la humedad. La bossa sonaba. Y justo, cuando el tío estaba encaramado en la bañera mirando las manchas, empecé a oirla:

- Maaaau. Maaaaaau. MAAAAAAAAAAAUUUUU.- seguro que había oido el ruido de gente y como le encanta el follón, quería salir.

Se me pusieron los pelos de punta. Corrí (bueno, di cuatro zancadas) hasta el aparato de música y lo subí. Volví a dar cuatro zancadas hasta el casero.

- Tarde, ja de manhaaaaaaa...

- Pues esto es que se ha soltado este tubo y cae agua y...

- MAAAAAAAAAAAUUUUUUU.

- Uy, perdón.- y me fui a la cadena de música y volví a subirla un poco.

- Cuaaaando a nevoa toma conta da cidaaaadeeeeeeeee...

- Como decía el tubo se ha soltado...

- MAAAAAUUUUUUUUUUUUUUUU...- en tono desesperado de gatina.

- Em, siiiip, estooo... la música.- Volví a correr para volver a subir (¡por tercera vez!) la música. Si es que cuando me encebollo en una idea tonta...

- Tao soooo, tao sooooooooo...

- ¡MMAAAAAAAAUUUUU!!!!!

- Oye, eso que suena... ¿es un gato?

Mierd*. Después de la escena más estúpida de producciones Misia de los últimos tiempos, tuve que rendirme a la evidencia.

-Em, sí. - Y entonces la acabé de pifiar- es de mi hermano... que se ha marchado... sí, durante, un mes. O algo así. Pero es suya. Yo se la devuelvo, pero es que está en, en... Alemania.

El casero levantó la ceja, pero supongo que mis orejas coloradas y mi nariz de Pinocho me delataron. No dijo mucho, al asegurarle que la gatina estaría fuera dentro de un mes. Pero a ver cómo justifico ahora la permanencia del animal en un futuro.

Cuando el casero salió por la puerta, hice dos cosas: soltar a la gatina y coger el teléfono para contarle a mi chico cómo había hecho el canelo. La gatina salió corriendo y se fue al baño. Mientras le chillaba a mi chico por teléfono, muerta de vergüenza, la gata seguía maullando.

De repente, me di cuenta. No, no maullaba por la falta de calor humano. Ni maullaba ahora por el enfado de haberla dejado encerrada. No. La causa: la llamada de la naturaleza. Y si recordáis, como dije al principio del post, había escondido las cosas de la gatina. Incluida su caja de arena. Así que cuando llegué al baño, en el sitio vacío de la caja, sobre los baldosines, me encontré con dos preciosas caquitas: el perfecto colofón a mi historia ridícula.