MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

viernes, enero 19, 2007

En busca de la maruja suprema

En el último post de Be, se habló de limpieza y de mi comentario acerca de las juntas de los azulejos. No es que sea yo tan petarda de ir diciendo a mis amigas si su piso está sucio o limpio (el de Be estaba limpio, que conste). Yo solamente trataba de exponer mi teoría acerca de la limpieza y del proceso de convertirse en una auténtica maruja.
Me fui a vivir sola al cumplir los diecinueve años y al principio lo de la casa se me hizo un mundo: no tenía ni idea de cocinar, la única tarea que había hecho en casa de mis padres era mi cama y los productos de limpieza me eran tan desconocidos como la física cuántica. De hecho, lo único que sabía es que:
a) no podía limpiar el parquet con jabón porque se estropea.
b) Si mezclas amoniaco y lejía te puedes intoxicar (le pasó a la asistenta de mis padres cuando yo era ñaja).
Y con esos amplísimos conocimientos, me planté, sola en casa, a vivir. Ahí comenzó el proceso: la maruja que hay dentro de todos nosotros comenzó a crecer y desarrollarse siguiendo una clara evolución:
- 1ª etapa) El caldo de cultivo: No tienes ni idea y limpias como dios te da a entender. El sentido marujo no está desarrollado y limpias porque sabes que tienes que limpiar, no porque veas la guarrería.
- 2ª etapa) La progresión: Empiezas a abrir los ojos a la porquería y empiezas a verla: "oh, el lavabo tiene gotitas", "tendría que planchar esta camiseta", "la encimera de la cocina está limpia, pero voy a repasarla antes de cocinar".
-3ª etapa) El gran salto cuantitativo: te planteas hacer la gran limpieza un par de veces al año y te pegas la gran panzada a limpiar azulejos, interiores de armarios, lavar colchas y cojines. Comienzas a apreciar dónde está la guarrería, la detectas, pero aún consigues ignorarla.
-4ª etapa) El gran salto cualitativo: no sólo ves la microguarrería, sino que te llama imperiosamente para que la elimines. Limpiar ya no es sólo una actividad, es una necesidad: las juntas negras de los azulejos, la pérdida del blanco radiante de los visillos a favor de un blanco roto, el rincón sucio justo detrás de ese recoveco detrás del armario, cada una de las láminas de la persiana: te hipnotizan y te obligan a hacerles caso y limpiarlos.
Al final del proceso, te encuentras frotando las juntas de los azulejos con un cepillo de dientes (viejo, tranquilos) y amoniaco (en mi época lo del cilitbang no había salido aún), leyendo los consejos de la Mía o la Clara acerca de cómo blanquear esos visillos ennegrecidos y preguntándole a tu madre cómo hacer esas albóndigas tan buenas que hace ella...
Eso sí, yo ya me he desengañado hace tiempo: las madres son las gurús en estos asuntos y nunca podré llegar a su nivel. Yo soy una maruja aficionada que nada tiene que hacer al lado de la sabiduria materna (de hecho ella cree que mi piso es un desastre... y en los últimos tiempos no le falta razón). Yo alcancé mi etapa álgida de maruja limpiando juntas de azulejos, pero sé que aún se pueden alcanzar cotas más altas (yo aún no plancho las bragas, sinceramente). Por ahora me he detenido en mi escalada hacia la maruja suprema, pero ¿quién sabe adonde me pueden conducir unos años más y unos puñados de roña?

21 comentarios:

Be dijo...

Hey! De petarda nada, mi posesión paranormal era cuestión de tiempo, tú sólo fuiste el catalizador!!!

Misi, creo que estoy en la tercera etapa, y a punto de contratar a alguien para que la cuarta le toque sufrirla (y limpiarla) a otra persona!

Be dijo...

Ah, que me dice Mónica que te diga que al parqué lo que le va superbien es el vinagre.

Anómalo dijo...

Las hormonas asociadas a la gestación activan zonas ocultas en el cerebro de las mujeres convirtiéndolas en esa especie superior llamada Mamá. Podrían aplastarnos. Lo supe la primera vez que hice una compra equivalente a la que suele hacer mi madre y constaté que ese ser en apariencia débil, posee en realidad la misma fuerza que Hulk después de pagar a Hacienda.
Pero las medres prefieren dominarnos mediante un higiénico chantaje emocional: saben que si hubiera derramamiento de sangre, no podrían evitar limpiarlo ellas mismas.

vchaayl

Zagloso dijo...

Misia, te falta el Nirvana de la limpieza, pero para eso creo que hay que ascender al estado de madre. En ese nivel la pulsión limpiadora no se frena ni siquiera ante una fractura de peroné.

voro dijo...

Misia, no te preocupes. (Por lo menos por mi parte) A mi la sensación q me das es de ser una de esas personas super cariñosas y q si llegas a saber q a Be le daría por autoflagelarse con "cilit bang" te hubieses plantado en su casa con otra botella y unos guantes.

Respecto a lo de la limpieza. A mi no me daba sensación de seas petarda. Serás una persona ordenada y pulcra. Además en las casas llega un momento en el q tienes q ponerte unas normas de orden, salud e higiene mínimas. Respecto a lo de cocinar, el secreto q yo he aprendido de mi madre es: ¡No hacer caso a la receta al pie de la letra! Los q escriben los libros lo hacen para el q tiene la cocina estandar, la cazuela estandar, los comensales estandar y el gusto estandar. Mi madre siempre hace cambios respecto a la receta y si salen buenos los anota al margen. Te cuenta los secretos del gremio. Que si la patata absorbe la sal, q no heches sal si vas a hechar compango, que el laurel y la pimientan dan toques según a q platos, q vino se sirve con q cosa, q hecharle un trozo de cascara de limón puede rescatar un postre, que un arroz te puede quedar mejor si dejas q lo de abajo se tueste un poco, q un aceite reciclado de pescado si huele muy fuerte puedes "arreglarlo" con unas virutas de una pastilla de caldo de carne, a que los taper y el congelador son como la máquina del tiempo (oooo los restos del cordero de navidad, unas croquetas)etc... Como no tiene niñas me ha escogido a mi para pasarme las dotes culinarias.

Y a lo q es un desastre. ¿Tu madre tenía 2 trabajos? (La casa y otro) Es q es chungo llegar de trabajar y ponerte a hacer cosas de la casa.

No te preocupes misia q yo en concreto te tengo en un altar.

PD: Y siguen sin dar el monumento del año pasado. Estoy por dirigir un motín y robarlo.

PPD: ¿por q sigo escribiendo aqui si cuando acabo me encuentro con el dedo encima del suprimir para borrarlo todo y q la gente no piense q soy tonto?

Somófrates dijo...

Contra las ganas compulsivas de trabajar gratis, masturbación.

En mi caso funciona.

Claro, que en mi caso incluso lo aplico de modo preventivo...

Por cierto, este miércoles visito oficialmente "por primera vez" mi piso, de manera que si a partir de ahora alguien tiene un arrebato con bioalcohol de estos que dicen, que me avise rapidamete.

EFE dijo...

Somo, yo que he visto la suciedad de cerca puedo decir que si la dejas medrar al final crece y se convierte en una persona humana con bermudas y gafas.

En cuanto te descuidas, hasta se abre un blog y todo. Luego le pones nombre y ¡ZAS!, se le coge cariño y ya no hay manera de echarla de tu vida.

La mejor técnica para combatir la porquería es huir de ella. Hazme caso: cuando veas que tu piso hiede, múdate o otro bien limpito.

Estepagrisa dijo...

Y las lavadoraas? que me dices de dejar las bragas del tamaño de las de una muñeca y mezclar el blanco y el negro en la misma y con agua caliente??' quiera o no quiera es mi especialidad.
un beso

PRIMAVERITIS dijo...

hay un pacto básico, si las pelusas no te atacan, tú las dejas vivir en paz.
Con dos trabajos, marido-sofá, niño-babas, gato-pelos y tres familias es mejor no pasar de ese nivel pre-básico
lo malo es que la roña, verla, la sigues viendo.

Gato dijo...

Yo siempre digo lo mismo; ante un exceso de ocupación, la máxima es:

No se hace limpieza, se mantiene la mierda a raya.

lorzagirl dijo...

El secreto para no ver la roña es que haya al menos tanta cantidad de mugre en los cristales de las gafas como en el resto de la casa.

Y ahora, si me disculpais... ¡VORO! Tenemos un amigo común que me asegura que no eres tonto. Ahora habría que discutir lo fiable que puede ser el criterio de este personaje en concreto.

Be dijo...

Voro, yo también conozco a alguien que te conoce y mi fuente, que no tiene nada que ver con la de Lorz, también habla bien de ti.

E. Martin dijo...

Debes respirar hondo, entender que el universo es una perpetua danza de equilibrio entre el Orden y el Caos y abrazar al segundo como parte fundamental del Todo Cósmico.

(¿alguien se para a pensar lo que puede hacer un ácido de alien como el Cilit Bang cuando acaba llegando al mar por el desagüe?)

EFE dijo...

Mmmm, es un ácido, mmm... Bueno, todo esa cantidad de jabón que echamos cada día por el desagüe lo neutraliza alegremente.

Y, uhmm, quizás se libere hidrógeno dentro de las cañerías, pero, euhh, seguro que muy poco, mmm... Sí, muy poco.

...

Un día de éstos alguien va a salir por los aires. Cof, cof.

Almost Evil dijo...

Podría decirse que yo estoy en la fase dos. Aún puedo ponerme una camiseta sin planchar y salir a la calle tan pancha, poniendo de moda la tan manida frase de "la arruga es bella". Sin embargo, cuando entro por la puerta de la cocina, entro en una peligrosísima quinta etapa que va mucho más allá de todo lo racional...

Menos mal que paso a mi estado normal cuando vuelvo a salir a mi pasillo habitado a veces por mis amigas las pelusillas rodantes.

voro dijo...

eeeeee hummmmm si resulta q Be y Lorzagirl tienen con tactos en la KGB y CIA y estoy vigilado. Aaaaaaaaa. No una, sino 2 fuentes!!

¿Hummmm seguro q es el mismo Voro?

Es un nombre muy popular y con un cierto "savoir faire"... Bueno habeis conseguido q cuando esté en casa cierre las cortinas, no sea q salga feo en las fotos.

PD: Estoy en desventaja clara señoritas. Pondré yayitas de chocolate con somnífero por la casa a ver si cazo a los agentes secretos.

Achab dijo...

No hay nada como la información. ahora cada vez que piense eso de "qué maja es este Misia" añadiré un "pero no se plancha las bragas" para compensar y que no se me caiga la babilla, que está feo.

Perlita de Huelga dijo...

Yo para evitar esos ataques brutales de limpieza compulsiva me quito las gafas. Así la roña se vuelve borrosa y queda desactivado su efecto.
Y con Gato es fácil. Le pongo una película o le suelto la efectiva frase ¿a que no sabes lo que me ha pasado hoy?

Eva Luna dijo...

Yo, para actuar como un hombre, es decir, no ser capaz de ver la roña, hago lo mismo, quitarme las lentillas o huir de la habitación.
Cuando confundo la bola de pelusa con mi gato, definitivamente voy a por la aspiradora, mientras la tolero pacifica y ella a mi igual...

Sara dijo...

Mi cuarto de baño está hecho de pequeños azulejos (imitación de gresite, o como se escriba eso) que tienden a llenarse de humedad y no es que tenga yo un espíritu muy marujo, pero no puedo evitar cada día en la ducha frotarlos un poco con una esponja y ponerles el chorro de agua caliente a toda presión. No sirve de mucho porque vuelven a estar así, pero es algo que me sale de forma casi mecánica

Saludos

Misia dijo...

Be, tienes que conseguir echar a Mónica de tu interior. Tu otra opción es demasiado cara, aunque apetecible.

Anómalo, Zagloso, las madres suelen ser súper madres. La mía tiene un superpoder en la voz, que la saca y que me deja seca.

Voro, ¡te tenemos fichado! y se cuenta por ahí que eres majo...y sí, mi madre trabaja fuera de casa además. Ah, y no me pongas en un altar, que soy una torpe y me voy cayendo de todos lados.

Somo, em... buen método, pero mejor en una ducha/cuarto limpios ¿no? (y no, no quiero saber exactamente dónde lo haces).

Efe, tu técnica sale un poco cara, y lo peor: ¡no consideras el factor mudanza!

Estepagrisa, en un viaje de un mes y medio las amigas hicimos colada en una lavandería pública: toda la ropa blanca/ beig se volvió rosa desteñido y así fuimos por todos lados. Y lo peor, es que queda registrado en todas las fotos.

Gato, ídola mía.

Primaveritis, almost evil, eva luna, Perli, Sara: gritemos todas juntas: ¡la pelusa es bella!

Achab, jajaja, me sonroja usted. Pero aún no he decidido si es de satisfacción o de vergüenza (jiji, es lo que pasa por largar demasiado).