MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

viernes, septiembre 18, 2009

Indiana Jones y el barrio de Sants


Resulta que cuando llegamos a BCN eran las fiestas de Sants. Que no son como las de Gracia -decían todos- pero que molaban. Así que MariCalpi y yo nos fuimos a pasear por su barrio.

Hay que ver qué apañaos son los barceloneses. Mirad que cosas habían hecho:

Todo está hecho con briks de leche, botellas de agua, cartones de rollos de papel...

Apañaos, apañaos.

Y luego están los mutantes. Los mutantes son unos señores con superpoderes que viven en la calle Alcolea. Pero no lo parece (que vivan en la calle Alcolea), porque según llegamos nos sentimos transportadas a... UNA PELI DE INDI.

Siempre ganan el concurso (¡como tienen superpoderes!).

Un gallifante al primero que acierte de qué peli está sacada la decoración de cada foto.

SuperVacacionando parte 3: Barcelona


Llevo dos semanas trabajando después de un mes de vacaciones. Eso son catorce programas de radio (quince, si contamos el de hoy) y dos de tele (tres, si contamos el del próximo domingo que grabo hoy). (*) Y me quedan dos colacaos para volver a tener la misma cara de estrés que antes de irme.

Y además hace un frío en Madrid que no es normal.

Así que se me hace un poco complicado ponerme a escribir sobre el mesezaco de vacacionacas que me he pegado.

Pero lo tengo que contar. Porque es así, porque lo dije, y porque mi TOC (ficticio) me impide dejarme el último tercio sin pasar por el blog. Así que empecemos.

(*) Llevo más de mil programas en directo, no los he contado pero son bastantes más, y aún me sigue encantando la sensación. [Que te mole tu curro es una suerte que no tiene precio -cruza los dedos-; para recuperarte en verano del agotamiento causado por ese curro que tanto te mola, MasterCard].

jueves, septiembre 17, 2009

Canciones de otoño

Como ha dicho Be en su Twitter,

"Con este frío no pega nada la musiquita veraniega que acompaña al blog. Sugerencias para una playlist otoñal?"

Hala, ¿os animáis a proponernos canciones para este otoño laaargo que se nos avecina? ¿qué os gustaría escuchar en el pequeño trastito virtual de la barra lateral? ¿Preferís algo animado o algo deprimente para estos meses? Hala, hablad, queridos, y echadnos una manita.

Yo por mi parte propongo "under a blanket" de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong (vídeo que no me deja insertar)



Y los Beatles... cualquiera, pero hoy me apetece esta.

martes, septiembre 15, 2009

Para Patrick


Porque primeras veinte veces que vi Dirty Dancing quise ser Baby y aprender a saltar en ese lago (de las siguientes treinta, sólo la mitad).



Porque yo también he sentido eso de "I'm scared of walking out of this room and never feeling the rest of my whole life the way I feel when I'm with you". ["Tengo miedo de salir de este cuarto y no volver a sentir en toda mi vida lo que siento estando contigo"]



Porque "Nobody puts Baby in the corner". ["No permitiré que nadie te arrincone"]



Yo lloro por eso; otros llorarán por Ghost, otros por Le llaman Bodhi, otros por Donnie Darko, o por A Wong Foo, gracias por todo, o por Norte y Sur (Orry Main rules!), o Rebeldes, o por De profesión: duro. Otros no llorarán, y este post les parecerá una pastelada.

Pero, si hay un cielo, ahora mismo está lleno de niñas de los setenta/ochenta cargadas de sandías y balbuceando "I carried a watermelon".

lunes, septiembre 14, 2009

Han vuelto

Las he visto. En vivo y en directo. Con estos ojitos que mi madre me dio, con estos mismos ojitos que se me han caído al suelo después de salirse de sus órbitas, del susto que me ha dado la visión. Fui tonta por creerme protegida, aún después de tanta amenaza, después de tanto leer sobre su vuelta, después de verlo en revistas. Me creí protegida por ser periferia y no rica. Incauta de mí... porque ha ocurrido. Han regresado.

Hace un mes y pico (sí, pleno verano, pero con las tiendas ya llenas de ropa de otoño) fui a dar una vuelta con Miss X por Zara. Ella gritó, sacó una percha con una chaqueta y ahí estaban. Ellas.

¡¡¡LAS HOMBRERAS!!!

Camufladas entre toda la ropa, bien ocultas en el forro de esa chaqueta aparentemente inocente, esperando a su incauta víctima.

Se dice que en moda todo vuelve. Los bajos de los pantalones suben y bajan, las cinturas también. Los anchos, las siluetas, los colores cambian. Yo sigo las tendencias a medias, soy bastante clásica vistiendo y sólo sigo las tendencias que me gustan y que creo que me sientan bien (aunque estoy segura de que dentro de unos años veré fotos de ahora y me echaré las manos a la cabeza). Pero es que lo de las hombreras es un trauma para mí.

Hace años las dichosas hombreras eran ubicuas. No había forma de tener un jersey, chaqueta o camisa sin hombreras. Y si una prenda no las tenía, muchas se las plantaban, con esas hombreras de mercería enganchadas en las tiras del sujetador. Yo tenía una compañera que se ponía las hombreras hasta bajo la camiseta de gimnasia en el colegio y así se iba a dar vueltas a la pista de atletismo y a jugar a baloncesto. No llegué a comprobar nunca si se ponía también también hombreras bajo los tirantes del bañador.

Yo las odiaba. Las odiaba a muerte. Me quitaba todas las hombreras que podía, las descosía, las cortaba, las eliminaba y no las quemaba porque a mi madre no le habría hecho gracia que hiciera una pira hombreril en casa. Eso me traía dos problemas: alguna ropa quedaba rara porque estaba hecha para ser llevada por jugadores de fútbol americano y sin las hombreras quedaba... pues eso, rara. Aunque ahora que lo pienso, parece que me adelanté a mi tiempo y al estilo raper. Y mi madre protestaba "hijaasílovasallevarconesoshombroscaídossinformasingracia". Un desastre. Fue un alivio cuando esos dos almohadillones cutres se marcharon de mi vida hace muchos años. Pensé que para no volver, pero...

Me equivocaba. Y ahora nos invaden de nuevo. Están en los desfiles, en los vídeos de Madonna, en Mango y en Zara... ¡esto es peor que una invasión alienígena mutante zombie! Espero que no se extiendan tanto como en el pasado, pero de todas maneras lo digo: va a sonar fatal decir esto, pero en este caso, antes que ser Madonna con hombreras seré como el Dúo Dinámico: ¡Resistiré!

viernes, septiembre 11, 2009

Sin comer, pero con series


El Ramadán (en árabe رَمَضَان) es el noveno mes del calendario musulmán, el mes en el que los musulmanes ayunan de comida, bebida y sexo desde el alba hasta la puesta del sol. Ese mes se reza más, se lee más el Corán, se dan limosnas... y se ven series.

Cuando llegué a El Cairo a principios de agosto me encontré una ciudad empapelada de carteles. Anuncios con fotos y letras en árabe. Pensé: "Esto son pelis o series de la tele". Y lo eran.
Esto son anuncios en el periódico,
los otros eran lo mismo pero a lo bestia.
Claro que, como no sé árabe, igual esto es
un cartel de "Los Terroristas Más Buscados".
Resulta que durante el Ramadán se llenan las calles de adornos y farolillos, se compra ropa nueva a los niños y la gente,después de pasar el día sin comer ni beber, se reúne al caer la tarde en las casas para desayunar y pasar tiempo juntos.

Y ver series.

Desde que empezara la tele en el mundo árabe, a primeros de los 50, en Ramadán se genera una gran expectación por las series. En esas fechas el número de espectadores se multiplica. Es un momento ideal para los anunciantes, y las productoras preparan una amplísima oferta de programas, concursos, documentales... y sobre todo series de ficción para todos los gustos. Series de 30 episodios, uno para cada día del Ramadán.

Como superfan de las series que soy, me moló mogollón la idea de ver mi ciudad empapelada con los anuncios de mis prefes (Big Bang Theory, 30 Rock, Chuck, Castle, Bones, Better of Ted, House, Tetas y Vampiros digoooooo True Blood, Ten Things That I Hate About You, Glee...).

Y me hice un google. Quería ver si esto "tenía un post", me metí en foros de televisión árabe... y encontré cosas como éstas:

Sarah: Y qué pasa con Saad Al Daly??? Me muero de ganas de ver la tercera parte!
Meeena: Oye, sabe alguien EN QUÉ CANAL estará Bushra Sarra este ramadán?
Mariam: Yo veo al batiniya porque sale ahmed falawkes, y también sale en ana albi dallili, me encanta ese actor, es el más guapo y el mejor!
Fatme: He oido que ahl al raya lo van a poner después de Ramadán, no en Ramadán porque hay algunos retrasos!!! Y no puedo esperar!!!
Diana: Omg! No puedo esperar, no puedo esperar!!! Bab Al-hara, Ahl- Alraye.. Omg son los mejores. Y tengo muchas ganas de ver una serie de comedia este Ramadan. Ya casi es Ramadan!

Con Minovio no hablábamos de la tele (aparte que no es musulmán, así que no sé cómo viviría el Ramadán), pero con el resto de personas que conocimos un poco más allá del "buenas tardes" sí. Me moría de curiosidad. Algunos se avergonzaban más o menos de ese aspecto menos religioso de la festividad, como puede pasar aquí en Navidad, pero todos reconocían que el Ramadán es el mes de las series.

Ahmed -un estudiante de español muy simpatico con el que ahora me escribo- nos explicó que, según se va acercando la fecha, cada uno se informa de la serie en la que va a salir su actor preferido, comprueban los horarios y deciden entre todos cuáles van a ser las que vean (me planteo la misma situación en mi casa y, sinceramente, podría terminar en sangre).

Y además la oferta es variadita:

Kalam Niswan "Drama Social" Cuatro mujeres de distintos orígenes viven sus vidas cada una con una personalidad completamente distinta. Las cuatro están conectadas por vivir en el mismo edificio de apartamentos.
Esto mi madre no lo ve ni loca.

3esabet Baba w Mama "Comedia"
Con tan poca información, no sé decirte... (Pero Diana estará contenta, ¡es una comedia!)

Afrah Iblees "Drama Social" La acción tiene lugar en el Alto Egipto, y Jamal Sleiman interpreta al villano Hammam Raslan.
No, este señor es una especie de Carlos Larrañaga con turbante. NONONONO.

Layali "Drama Social" Es la primera serie protagoniada por la joven actriz egipcia Zeina, que interpreta a Layali. Una de las historias más interesantes este Ramadan: Poder, dinero y mujeres!
Ésta ya suena mejor...

Sheta’ Sakehn Drama Social" Un robo sale mal y termina con un asesinato que provoca un conflicto entre aquellos que una vez se consideraron amigos.
Demasiados "dramas sociales" ya, ¿no?

Harb Al Jawasees "Drama de Acción" Una muchacha llamada Samia Fahmy es una agente doble reclutada por los israelies y la Inteligencia egipcia.
De momento, me quedo con ésta.

Ibn Al Arandali "Comedia Social" La historia de un abogado manipulador y su visión de las cosas mientras intenta triunfar en su profesión sin escrúpulos morales.
¿Esto no lo hacía Javier Cámara en Antena 3?

Rejal Al Hasm "Acción y Drama" Un joven vuelve a su casa para descubrir a su familia muerta en la guerra del Líbano. Una historia de venganza.
Ésta me suena como a mafia. Y a que acaba mal. Ésta le molaría a mi padre. Fijo.

Al Rahaya "Drama Social" Un poderoso millonario que vive recluido es traicionado por sus seres más cercanos.
Poto en la cara de este drama social. O del tío que ha hecho la sinopsis.

Zaman Al Aar "Drama Social" Una familia de clase media y sus altibajos financieros y morales.
Puaj. Ni un drama social más, por diox. Gracias.

Belquis "Drama Histórico" Documental sobre la Reina de Saba y su devenir político y personal. El periodo más importante de la historia del antiguo Yemen.
Esto me suena al Canal Historia. Y siempre que oigo/leo "Yemen" me acuerdo de Chandler.

Qalbi Maakum "Drama" Una historia que explora los sentimientos humanos. Sucede en un hospital y los personajes son médicos, enfermeras y pacientes.
Seerie de hospitales. ¿Seguirá el modelo Hospital General, Anatomía de Gray o House?

Khas Jidan "Drama" Yousra interpreta a la Dra. Sherifa, una famosa psyquiatra que trabaja en dos hospitales mentales, uno en egipto y otro en Dubai. Su tiempo se divide entre ambos países mientras intenta encontrar un equilibrio entre su vida profesional y personal.
"En Terapia" meets "Dra.Queen".

Karima Karima "Comedia" Protagonizada por Majda Zaki, que interpreta a una divertida pueblerina que parte con la misión de recuperar a su marido, que la dejó por otra mujer.
El infierrrrrrrrrrrrrrno en la tierra.

Shitaa Sakhen "Drama" ¡Varias emocionantes historias que tratan de asuntos cotidianos y algunos temas tabú! Por ejemplo, un episodio trata de un padre que sufre el shock de descubrir que ¡su hija ha sufrido una cirugía para convertirse en chica! ¡Su hija era en realidad su hijo"
Creo que me pierdo algo.

Jamr Al Ghada "Drama Beduíno" Historias de amor en mitad del desierto.
ÉSTA. ÉSTA ES LA MÍA. ¿Estará en seriesyonkis?

Por diox, si alguien las está viendo, o puede verlas, que me pase la de los amores beduínos y me cuente cómo acaban las demás.

Sobre todo lo del padre de la hija operada. ¿Sale del shock?

jueves, septiembre 10, 2009

Tourist, you’re the terrorist


Hoy os traigo una colaboración especial surgida de una de las miles de conversaciones egipcio-veraniegas con MariCalpi, compañera de periplos vacacionales y de nazismo. Nazismo justificado, como vais a ver en su post. Enjoy!

¿Se puede? Hola, antes de comenzar, sólo decir que estoy algo nerviosa ante éste, mi desvirgue oficial en QaD (bueno, mi identidad secreta ya había escrito algo tiempo atrás, pero considerémoslo el equivalente a unos tímidos restriegues mientras bailas una lenta con quince años). El caso es que yo quería hablar sobre esa bestia indómita que es el españolito en ultramar (o el italianutti, pero de eso hablaré más tarde). Creo que nada ni nadie ha hecho tanto por romper la integridad de Ejpaña o la de mi cordura como los turistas.

Cuando salgo al extranjero me dan ganas de hacerme armenia, como bien, y de subirme a una torre con un kalashnikov muy cargado, como mal. Porque digo yo, ¿necesita este mundo otra foto más de un tío panzón y con chanclas haciendo ver que aguanta un obelisco, o imitando a Cleopatra? ¿Es absolutamente esencial informar a voz en cuello a tus compañeras de piscina que es la cuarta vez que visitas Egipto y que no vas a ir al templo de Kom Ombo ni muerta porque hace mucho calor (y, preguntas dentro de las preguntas ¿qué falta te hace repetir el mismo viaje cuatro veces? ¿no hay más países que ver? ¿y para quedarte en la piscina te gastas tanta pasta?)?
Bellezones con gilipollas al fondo.
Pongo ejemplos egipcios porque acabo de regresar de allí, pero he oído hablar en catalán en el lado incorrecto de un cartel de "no pasar" en la Acrópolis, y berrear en gallego sobre los atributos viriles del David de Miguel Ángel en Florencia. O declarar en un perfecto castellano la perentoria necesidad de encontrar un McDonalds en París ya que "los franceses no saben cocinar". En resumen, que no se nos puede sacar a mear.

Para muestra, una conversación a la que asistimos Be y servidora en el bazar Jordi del mercado de Khan el Khalili, en el Cairo. Este bazar está regentado por un egipcio (el "Jordi" del nombre) que vivió durante varios años en España. Tiene precios fijos –nada de regateo- y es un oasis de paz en el caos cairota, en el que te dan una bebida fresca a la entrada, los dependientes no son nada agresivos, y puedes disfrutar del aire acondicionado. Vamos, un lugar civilizado. Hasta que...

Turista nº1 (maniobrando a base de codos en una tienda atestada): ¡JORDI, JORDI, QUÉ LLENA TIENES HOY LA TIENDA! (como si supiera lo llena que está o deja de estar habitualmente o fuera amigo del tal Jordi desde párvulos).
Turista nº 2: (sosteniendo cualquier baratija, de un precio inferior a los 6 euros) ¡HAZNOS UN BUEN DESCUENTO, QUE TRABAJAMOS EN UN PERIÓDICO! ¡SOMOS DEL [insértese el nombre de la hoja parroquial de algún lugar de Deep Spain Nine] Y TE HAREMOS PUBLICIDAD!
Jordi (muy educadamente): Hombre, ya me han sacado en un montón de programas de televisión. El otro día estuvo aquí un equipo de la tele china.
Turista nº1 (imperturbable): OYE, QUE ES MUY BUENA PUBLICIDAD. A MI MUJER LE GUSTA ESTO (cogiendo el típico busto de Tutankhamon repujado de dorados made in China). REGÁLAMELO, QUE TE VOY A HACER UNA BUENA PUBLICIDAD.
Jordi: Bueno.
Turista nº2: OYE, JORDI, ¿TENÉIS MÁS COCA COLAS? ¿Y A MÍ, ME REGALAS ESTO?
Jordi: ...

Debo decir que el turista imbécil no es necesariamente patrimonio ibérico puro. El mastuerzo que casi mata a Be de un ataque al corazón al salir de un sarcófago en una tumba era irlandés, e italiana era la tipa que, ataviada con hotpants a ras de támpax, sombrero blanco de cowgirl y estilettos rojos, vimos pasearse por varios templos. Lo que ocurre es a ratos diríase que los 44 millones de habitantes de este cacho de Península vacacionan todos juntos y que están dispuestos a hablar muy alto para ocultar que no conocen ningún idioma (ni siquiera los suyos), a beber sangría y bailar Los Pajaritos en Kuala Lumpur o en Johannesburgo, y a tratar con una mezcla de prepotencia y familiaridad a cualquier persona de otra cultura.

Si de mí dependiera, si yo fuera presidenta, si yo mandara más que nadie, negaría el pasaporte a cualquiera incapaz de pasar un psicotécnico. Pero ése no es el tipo de medidas que arrasan en las urnas, así que buscaré mi consuelo en los clásicos. Y recordaré lo que ya dijo Horacio 2000 años atrás, posiblemente frente a algún turista de la Tarraconense o la Bética... Odi profanum vulgus. Y arceo.

miércoles, septiembre 09, 2009

El verano de la Gatina

Este verano hemos dejado a la Gatina en casa de Gato y Rebilated. Fue el primer eslabón de la cadena de gatinas que nos hemos montado este verano (lo explica en toda su dimensión Gato en este post). Yo he estado encantada, porque me he quedado tranquila todo el verano dejando a la gatina en casa amiga, sabiendo que iba a estar muy cuidadita y mimada (además de entretenida, porque Rebi juega mucho con la gata). Y he podido disfrutar de Akira en Palma, que es una gata-perro preciosa y muy cariñosa.

El problema fue llevar a la Gatina a la Gata Rebilada. El día anterior yo la había llevado al veterinario, así que cuando el bicho vio de nuevo el transportín un "ohdioselseñorinyecciónyquememetecosasenelculillo" debió pasar por su mente. Al grito de MAAAAAAAUUUUUU, hizo todo lo posible que sus cuatro patas no entraran a la vez en la cajita de marras. Quince minutos después, muchos maus y mucha lucha, conseguimos que ninguna cabeza, pata o cola de gatina saliera del transportín.

Bien. Pues si malo es tener una gatina en un transportín, mucho peor es tener una gatina en un transportín en un coche. Los maus triplican su volumen y cuadriplican su frecuencia. Llevarla no me gusta, porque me da pena y me saca de quicio a partes iguales. Me puse la radio a todo volumen para no oírla, e hice un descubrimiento escalofriante: cuanto más pastelosa era la canción, más maullaba la gata. Si la vocalista era femenina, más maullaba la gata.

Cuando sonó una canción de Amaia Montero, tuve que apagar la radio. En primer lugar, por estar totalmente de acuerdo con las protestas de la gata respecto a la señorita. En segundo lugar, ya me pareció excesivo: encima de fastidiarla con el transportín, con el viaje el coche y con el susto, eso ya era tortura gratuita.

Llegué a la Gata Rebilada y después de tropecientas vueltas y de tener los nervios más crispados que un político español, conseguí aparcar a una calle de mi objetivo. Calculé y decidí que sí, que yo podía sola con mi maxi-bolso (colgado del hombro izquierdo), con el transportín (en la mano izquierda), la caja de arena (llena, encajada en mi cadera con la mano derecha) y la bolsa con sus cuencos y sus cosas (colgando de la muñeca derecha). Aún no sé cómo, conseguí cogerlo todo, cerrar el coche y recorrer penosamente los metros que me separaban del portal. Me sentía como un caracol con banda sonora (Maaaaaauuuuu), pero la gata y yo llegamos.

Sin soltar las cosas, conseguí llamar al portero automático:

- Gatooooo, ¿puede bajar Rebi para.... AAAAAGGHHHHHHH!

- ¿Misiaaa, qué pasa? ahora baja Rebi.

PLONC.

Explico el aaaaggh y el plonc: Mientras hablaba con Gato, no sé qué falló, pero de repente bajé la vista, vi abrirse la portezuela del transportín y, claro, asomar una cabeza de gatina. En medio segundo me imaginé a la gata corriendo por todo el barrio de Rebi después de hacer su propio prison break. Como no me quedaban manos (una en el transportín, la otra ocupada con la caja de arena llena) lo único que se me ocurrió fue empotrar el transportín contra el portal para bloquear la salida de la gata. Hubo un aaaagh (mío) y un gran plonc (que no sé si fue el portal, el transportín o la cabeza de la gata)

- ¿Misiaa?

- ¡Jeeeeeelp!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡Que baje el Rebi, por dioooooooooooooooooooooos!

Y ahí me quedé, en una extranísima postura, con el cuerpo ladeao, con un brazo extendido sosteniendo el transportín contra la puerta del portal, el otro brazo haciendo malabarismos para que no se me cayera la caja y no esparcir la arena por todo el portal, a la vez que el maxibolso y la bolsa se bamboleaban y me golpeaban desequilibrándome aún más.

Rebi no acababa de bajar (no se pueden bajar nueve pisos en menos de treinta segundos). Un señor vecino pasó y yo sonreí. Sonrisa profident de esas de "no pasa nada, sólo estoy tomando el fresco, esto es lo más normal del mundo" y, bueno, si no hubiera sido por la postura extraña, por el empotramiento del transportín contra la puerta y por los MAAAUUUS indignados que salían de la caja, realmente todo hubiera sido normal. Cuando Rebilated llegó, flipó un poco, me ayudó con la caja de arena y yo, con un movimiento más rápido que los de Flash, cerré la puerta del transportín empujando a la gata y sus maus hacia el fondo.

Aliviada, después de haber evitado la fuga de Alcatraz, subimos a casa y solté a la gata, que salió del transportín hecha un asco (del susto el pobre bicho se había hecho pis), cabreada y asustada. Nos miró dignamente, se refugió en un rincón bajo una mesa y decidió que no quería saber nada de la humanidad (y menos de su dueña) el resto del día.

La Gatina ya ha vuelto a casa después del verano. Como soy muy lista, no volví a Madrid hasta que Gato, Rebi y mi Anómalo la trajeron, así que yo me ahorré el viaje de vuelta con Maaaauuus y transportines (mil gracias, Gato&Rebi, por todo).

Post-post: Por cierto, estos días, como me daba pereza bajar al trastero, el transportín ha estado rulando por aquí. Y claro, la Gatina ahora ha decidido que lo adora y que es el sitio que en el que más desea estar del universo mundial.

Supongo que hasta la próxima vez que me vea con intenciones de volver a usarlo.

lunes, septiembre 07, 2009

Novedades frescas de temporada


Esta new season está llena de cambios (de momento todos buenos), y eso que acaba de arrancar. Para empezar -no lo he dicho en plan oficial aunque por Twitter sí-, tengo una brand new compañera de piso: Heike.

El tema ya estaba casi cerrado cuando subí aquel post en el que esta bloggera blanca soltera buscaba, porque en cuanto dijo que le interesaba la habitación disponible el cuarto fue suyo. Heike mola -esto sí que lo he dicho aquí la tira de veces-.

En fin, que lleva una semana en casa y ya ha habido cambios sustanciales.

Para empezar, cambios físicos en el piso, porque ha traído sus muebles -entre ellos un estupendísimo sofá-.

Para continuar, cambios en la dinámica, porque ya no soy yo explicando a dos chicos por qué es conveniente barrer la cocina todos los días y ellos explicándome a mí que es innecesario (y ganando), sino Heike y yo pensando cosas para que la casa esté más bonita y chupi.

Y para terminar, cambios argumentales, porque ahora se producen escenas como la que sigue:

Miércoles por la noche. Heike y yo, ataviadas con nuestros veraniegos pijamas de pantalón hipercorto, estiradísimas de puntillas sobre el sofá nuevo, intentamos colgar un enorme tapiz en la pared del "salón friki". Oímos unos pasos a nuestras espaldas. El dueño de los pies se para y se nos queda mirando.

-Hombre Malo, dínos: ¿está recto?

-Eeeeeeh... ¿el qué?

La explicación sobre el ataque de risa posterior se la dejo a Heike. Yo sólo diré que al inglés los microshorts le quedaban mucho menos monos.

PD: Mil perdones a la oficina de turismo de la Ciudad Condal: la(s) crónica(s) sobre la tercera parte de mis vacacionacas tendrá que esperar un pelín más. Pero sólo un pelín.

jueves, septiembre 03, 2009

Noche de chicas


Un día de julio, de pronto, me vi anegada de pochez. Por cosas de la vida me llevé una desilusión con alguien. ¿Sabes esas veces que piensas que tienes un amigo y luego ves que en realidad no os conocéis de nada? ¿En plan que crees que alguien es Obama y resulta ser Gracita Morales? Bueno. El caso es que estaba pochísima.

No me apetecía que se me notase, pero ese día había trabajado muchísimo, estaba muy muy cansada y estaba el Hombre Malo y habían venido a casa Sark y EmeA para comer pizza y ver series... y el caso es que en un momento dado me dio un bajón descomunal y empezaron a caérseme lagrimones. Y yo secándomelos con lo que tenía a mano: un trapo de cocina de Ikea.

No sé si se quedaron un poco alucinados, pero reaccionaron como unos campeones:

-Be, tienes que dejar de contestarle al teléfono a ese tío.
-Y no te lo decimos porque Daisy se vaya a enfadar si le moqueas todos los trapos de cocina.
-Es por tu bien.
-Corta todo contacto, en serio, no sé cómo no lo has hecho ya.
-Es un imbécil.
-No va del mismo palo que tú, eso está claro.
-¿Todo ese rollo de la amistad? Bullshit.
-¿Y por qué no me he dado cuenta antes? ¿No calo a la gente? ¡Tengo 32 años!
-Eso tiene fácil arreglo. El 15 de agosto, en concreto.
-El 15 de agosto cumplo 32.
-Pues entonces eso es que tienes 31.
-Vale, tengo casi 32... ¿no calo a la gente?
-Mejor que algunos, y mejor con algunos que con otros.
-¡BUAAAAA!
-¿Quieres que le peguemos? ¿Le pegamos? ¡Tráetelo a casa y le pegamos!
-¿Le pegaríais?
-Claro.
-Claro que no.
-...
-¡BUAAAAAAAAAA!
-¿Quieres que le peguemos?
-No...
-Be, es un inmaduro, es un narciso y es un tío muy triste que lo único que ha hecho en 6 meses es olisquear en tu puerta.
-Y cuando te alejas tira más de ti.
-No le vuelvas a coger el teléfono, en serio.
-Vale, lo puedo intentar.
-Muy bien.
-Verás como enseguida te encuentras mejor.
-Y si no podemos ir a su casa y le pegamos.
-Vale...
-Vale.
-¿Queréis un helado? Hay de mango, de frambuesa y de Drácula.
-Yo de mango.
-Yo Drácula.
-Yo del que haya más.
-Los voy a traer todos.
-...
-...
-...
-...
-Ahora me encuentro mucho mejor.
-¿Quieres ver la ropa que me he comprado hoy?
-A ver.
-Mira, una camisa.
-¡Uy que bonito verde!
-Mira, otra camisa.
-¡Me encanta, es del color de mi helado!
-Hombre Malo, tienes una camisa de color "frutas del bosque".
-Y otra camisa.
-Muy bonita, el lino es lo mejor para el verano.
-Y unas bermudas, y otras bermudas, y otras bermudas...
-Muy chulas todas.
-¡Anda, de Pirrinchi (tienda de tíos que no recuerdo)!
-Sí, cómo mola esa tienda, ¿eh?

Y así. Vamos, una noche de chicas de manual. (Luego me fui de veraneo y se me pasaron todos los males).

Por cierto, por fin he actualizado el post de Egipto con el dibujito de Efe correspondiente, que, por si son perezosos y no quieren pinchar, adjunto aquí mismo.

Somos MariCalpi y yo. ¿A que nos ha sacado guapas?

Y para la próxima, la tercera entrega de mis vacacionacas: Barcelona.

miércoles, septiembre 02, 2009

Odio septiembre

Odio septiembre. En septiembre se combinan las incertidumbres y las certezas de una forma angustiante: la incertidumbre llega por mi nuevo instituto de destino, por la puta crisis, por muchos cabos sin atar. Las certezas me cuentan que se me echa encima un curso lleno de horas de estudio y de nervios por la oposición.

Hoy me ha tocado volver al trabajo (como a muchos de vosotros) e ir al instituto para hacer los exámenes a los alumnos suspendedores. He recorrido los pasillos seguramente por antepenúltima vez. Dentro de unos días le devolveré a la directora de departamento las llaves de las clases, del departamento, del ascensor y me iré a mi nuevo instituto. No puedo evitar que me dé pena, he sido muy feliz en este instituto y con mis grupos. Y ahora, la incertidumbre.

Estoy segura de que al final estaré bien. Que estaré a gusto en mi nuevo trabajo, que me iré adaptando a las horas de estudio, que iré sobrellevando y encajando todas las tareas que tengo que hacer... pero hasta que las cosas no comiencen a andar solas y se hagan rutina, hasta que no me haga al ritmo de mis días, estaré intranquila.

Este mes de septiembre, en el que las cosas tardan en ponerse en marcha, en el que cuesta que las cosas queden claras y rueden solas...

Odio septiembre.

miércoles, agosto 26, 2009

Dame silencio y llámame snob

Este fin de semana estuve viendo una gala de las estrellas del New York City Ballet aquí, en Palma. Me encantó el espectáculo: piezas de Chopin, Stravinsky, Minkus, Chaikovski, Gershwin y Ray Charles con coreografías de Marius Petipa (el gran coreógrafo ruso, responsable de los grandes ballets como el Lago de los cisnes, Cascanueces o Don Quijote), Balanchine (otro de los grandes, éste del siglo XX) o Robbins.

Imagen de la coreografía "Apolo", con música de Stravinsky

Uno de los atractivos de la gala era ver actuar a Joaquín de Luz, un bailarín español maravilloso que, como muchos otros, ha tenido que irse al extranjero para trabajar en una compañía de danza clásica sólida. Parece que algunos de esos bailarines que en su día se marcharon de España por falta de trabajo en la danza clásica, están retornando a España y están montando proyectos interesantes, como Ángel Corella, aunque no siempre les salen bien (María Giménez, otra gran bailarina, intentó poner en marcha una compañía - Arte 369- pero el proyecto no ha durado ni tres años: las últimas noticias que leí hablaban de la disolución de la compañía por falta de dinero).

En fin, volviendo a la función del sábado, me encantó. Las coreografías eran maravillosas y los bailarines tenían una gran calidad (alguno me gustó más que otro, pero en general muy bien). Me encantó la función, me gusta mucho el ballet, pero salí cabreada como una mona del teatro. Y no, no es por lo que pasó encima del escenario, sino por lo que sucedió a mi alrededor, en el público.

La mala educación suele irritarme, pero dentro de un teatro la irritación se me convierte en nazismo a la voz de YA por la falta de respeto de la gente. En esos momentos mandaría lo del derecho a la cultura a la porra y restringiría la entrada a los teatros de los irrespetuosos. Estaría bien implantar un carnet por puntos en el teatro.

- Tres puntos menos por llegar tarde: porque sí, amiguitos, en muchos teatros del mundo si llegas tarde a la función sencillamente no entras. En el auditorium de Palma eso no es así. Cuando el espectáculo empieza diez minutos tarde y aún así alguien no ha llegado, todavía tiene una oportunidad: le dejarán entrar en pleno primer acto. Porque ellos lo valen. Supongo.

- Dos puntos menos por hablar: ¿esa señora se está muriendo? ¿no? pues entonces eso que tiene que comunicarle a su amiga/su pareja/su cuñada puede esperar.

- Un punto menos por iniciar aplausos a destiempo: después de este párrafo me llamaréis snob, pero me da igual. Todo en esta vida tiene sus tiempos y el teatro o el ballet no son una excepción. En general en los conciertos de música clásica no se aplaude entre movimientos, sino que se espera a que acabe el último movimiento para aplaudir. Hay gente que se lo salta a la torera, bien por puro desconocimiento de esa "norma", bien conscientemente.

Yo personalmente prefiero que entre movimientos en conciertos de música clásica no haya aplausos, me parece que rompen la magia. Pero en el ballet directamente esos aplausos me sacan de quicio, porque generalmente llevan música enlatada y los bailarines están metidos en ritmo, así que un aplauso a destiempo suele implicar que la música suene de nuevo, los bailarines vuelvan a bailar y nadie esté escuchando nada por los aplausos de marras, que son innecesarios. Si los que inician esos aplausos saben, pero se saltan la norma porque ellos lo valen, mal porque molestan a la mayoría que sigue esa pauta. Si los que inician esos aplausos no saben de qué va el tema y aplauden por demostrar oh-dios-mío-cómo-me-gusta-esto-del-ballet-soy-guay, mal porque si uno no sabe, mejor observar y hacer lo que hacen los demás.

- Dos puntos menos para las toses empáticas. Entiendo que haya toses en un teatro. Molesta, pero lo entiendo. Lo que fastidia más y molesta el doble son lo que llamo las toses empáticas. Hay más o menos silencio y uno tose. Otro se anima y tose. El de allá no va a ser menos y tose más. Y otro, y otro... de repente, en un teatro en el que había alguna tos aislada de vez en cuando, tenemos una coral de toses en pleno patio de butacas. Ojalá la gente no fuera tan "sensible" y "empática" a veces.

- Un punto menos por llevar/abrir caramelos de menta envueltos en celofán. Puede parecer prototípico, pero sí, hay señoras que llevan esos caramelos y los abren enmedio del espectáculo. Además puedes apreciar como algunas, intentando hacer menos ruido, lo desenvuelven leeeentamente. Eso no sólo no evita el ruido sino que lo prolonga en una agonía sin fin. Este fin de semana me hubiera encantado soltarle un chillido a una señora que empezó a desenvolver su caramelo quince segundos después de que acabara el descanso de veinte minutos. A esa ni puntos ni nada, directamente expulsada.

- Del móvil ni hablamos.

Pues eso, que deberíamos tener un carnet de teatro para poder quitárselo a los que estorban a los demás. Diez puntos de menos y a la calle... ¡este fin de semana un cuarto del auditorium se habría vaciado antes del segundo acto y yo hubiera podido ver tan tranquila el espectáculo!

lunes, agosto 24, 2009

Be y los taxis: Cairo conection


Esto no es la obra definitiva sobre los taxistas del Cairo. Ya está hecha, la ha escrito Khaled al Khamisi y se llama "Taxi". Esto no es más que un post chorra sobre lo que me pasó a mí.

Mi ex suegra -la mamá de Efe- llevó a sus dos hijos a Egipto hace cinco años (*). En aquel viaje cambió las condiciones de vida y de trabajo de los taxistas cairotas: antes por dos euros te seguían a todas partes. Ahora...

Ahora ya no.

El primer día en El Cairo llamamos a un señor taxista que nos había recomendado Midget Jones (una compañera de curro de MariCalpi). Minovio nos había dicho que le pagáramos de 80 a 100 libras egipcias por llevarnos de un sitio a otro durante toda la tarde. El señor taxista recomendado por Midget no quiso decirnos que estaba en desacuerdo con tales tarifas hasta que estuvimos a unos metros del hotel. Yo le dije que parara. Él no quería. Yo me vi secuestrada. Finalmente le ordenamos que parara en un tono suficientemente convincente, detuvo el coche en un descampado y yo llamé a Minovio -ese chico, ya sabéis, que esperó hasta el último día juntos para declararme su amor eterno (bueno, más o menos XDDD), que en los días siguientes me llamaba por las noches a mi hotel, con el que tenía conversaciones sobre temas tan hardcore como besos en la frente-.

-Why...
-Díme, corazón.
-Que un señor taxista nos quiere secuestrar...
-¿Que qué?
-Bueno, no exactamente, pero nos quiere cobrar ocho veces más de lo que has dicho tú que le paguemos.
-Pásamelo.
-Samilihamilihaliliyotrascosasquesuenanaárabe.
-Be, cariño, este tío es un antipático y os quiere timar por ser extrajeras. Estoy negociando que os lleve al centro por un precio razonable. Pásamelo otra vez.
-Gracias, Why.
-Samilihamilihaliliyotrascosasquesuenanaárabe.
-Bueno, corazón, os va a dejar en el centro por 50 libras (6,5€), no le deis ni un duro más. Y si tenéis algún problema, me vuelves a llamar.
-Gracias, Why. (Cómo no amar a este hombre!! Why nos salvó del secuestro del taxista. Why lo puede todo. Why puede volar.)

Y llegamos al centro. Y compramos dulces de Ramadán en la mejor pastelería del Cairo (El Abd en Talaat Harb). Y paseamos. Y atravesamos el mercado más caótico del mundo, lleno de cosas, de ruido, de vida, de gente. Y al filo de la madrugada, ya agotadas, cogimos otro taxi para volver al hotel.

Le pagamos lo que había recomendado Minovio para ese tipo de trayectos: 30 libras egipcias (4€).

Fue terrible, me pareció estar estafando al pobre taxista. Así que al día siguiente abandonamos los precios para egipcios: al fin y al cabo, éramos turistas.

Salimos del hotel para caer en los brazos de Hassan (*), un hombre maravilloso y guapazo, dueño de un taxi alemán de antes de que nosotras naciéramos. Hassan (+02 384 3013) nos llevó de un lugar a otro durante 7 horas, nos puso música agradable, nos esperó en la puerta de los sitios, nos explicó el modo de llegar a donde queríamos, nos cuidó... y nos cobró sólo 25 euros. Le dimos otros 5 de propina (pero le hubiéramos dado más: la culpa fue de la presión de Why para que no nos dejáramos timar).

(*Hassan tiene problemas de espalda, como la gran mayoría de los taxistas cairotas, que se pasan la vida metidos en atascos en coches tirando a viejos cuando no están conduciendo como locos coches tirando a viejos. Cuando se levantaba del café de turno para llevarnos a nuestro siguiente destino, Hassan iba hasta el coche renqueando. Tengo apuntado en mi agenda mandarle reiki a distancia, así que si alguno va a Egipto y le llama, contadme cómo le va el tratamiento)

(*Por cierto que este verano he descubierto la influencia primaria en la conducción de mi ex: Efe, podrías ser taxista en El Cairo sin ningún problema. Ninguno más allá de las lesiones de espalda, claro)

A Twitter vas!!!

Una semana incomunicadas de Internet es mucho tiempo, especialmente para dos tías tan cyberactivas como MariCalpi y yo. De haber tenido conexión continua habríamos twitteado todas las frases tontas que la otra decía (o el resto, claro). Como no la teníamos, la mayoría de ellas se perderán (como lágrimas en la lluvia).

Sólo me acordé de apuntar cinco, y ninguna es mía:

"No veía una tan grande desde que estuve en Senegal" MariCalpi, cuando nos sirvieron nuestra primera Stella (cerveza autóctona servida en botellas de medio litro).

"Vale, ésta es la perdida de mi madre" MariCalpi, que había establecido con su progenitora un turno de llamadas perdidas para comunicarse la una a la otra que estaban bien.

"¿Os la saco?" El copto. Se refería a una foto.

"Las cosas buenas no se rechazan" El copto. Se refería a una siesta, pero yo me comí el coco diez minutos enteros.

"MariCalpi, lo del copto se me tiene que pasar YA" "Vale. ¿Te hago de fortasec o de micralax?"

Igual es mejor que se nos hayan olvidado...

Por qué no me frinké a mi guía copto


Llamémosle Why. Al copto, digo. Porque su nombre verdadero empieza por "w" y termina por "y", y porque nuestra relación (or whatever) está llena de "por qués".

"Madremia, qué mono..." Be, nada más verle.

Porque nuestra cultura y religión son muy diferentes.

"Soy cristiano, copto" Why, a los cinco minutos.

Porque nuestras culturas son muy diferentes y no nos vamos a entender.

"Estudié filología española" Why, 2 minutos después.

Porque no sé si le molo.

"Me ha sacado 7 fotos mientras me bañaba en el Nilo... y hace por sentarse a mi lado... y, desengañémonos, esto que hacemos se llama "tontear"... y..." Be, sumando 2+2.

Porque paso de dar el primer paso.

"Be, creo que tú y yo tendríamos que pasar más tiempo juntos." Why, out of the blue, giving me the butterflies. Trad: Why, de repente, haciéndome volar las mariposas.

Porque no lo tengo claro.

"Querido señor RyanAir: ¿ha pensado usted abrir una línea Madrid-El Cairo?" Be, redactando mentalmente y con toda claridad.

Porque no quiero ser un cliché.

"Cuando te has ido del barco he salido corriendo detrás de ti, y tú ni te has dado la vuelta para mirarme" Why, demostrando que ya lo éramos.

Porque la hora de separarnos nos pilló desprevenidos.

"Esta noche te llamo a tu hotel" Why, por el teléfono de otro guía un minuto después de dejarle en Luxor para coger un avión al Cairo.

Porque... ¡no sé por qué!

"Me muero de ganas de abrazarte y darte un beso en la frente..." Why. Why, Why?

Porque, como dice MariCalpi, Dios es guionista de comedia.

Y desde entonces a Why lo llamamos Minovio. (Luego os cuento cuando nos salvó de un secuestro).

Lo que hay que ver


Miles de cosas.

El agua-cocacola del Nilo y la arena-curry de las orillas. Pirámides, templos, tumbas, palacios, mezquitas. Gente con ojos enormes y narices perfectas, El Cairo, pañuelos, especias, karkadé.


Casi nada.

De las cosas que había oído, es cierto que los egipcios fuman como carreteros, que el tráfico en El Cairo es un caos total y cruzar la calle una locura, que si vas por zonas "no turísticas" todo el mundo te dice cosas (lo mínimo es "welcome", pero escuchas desde piropos en varios idiomas a frases en árabe que por el tono ya sabes lo que significan). Pero al contrario de algunas cosas que me habían contado, El Cairo no me pareció una ciudad sucia, ni he pasado un calor espantoso (sólo diré una palabra: Sevilla), ni te encuentras problemas por el simple hecho de ser chicas viajando solas.

Me han preguntado que si el viaje merece la pena. Señores, .

De repente


El desierto es una enorme extensión de arena de color arena. Inmensa, desde el aire ves de cuando en cuando una línea recta que parece hecha con tiralíneas: una carretera. El resto sigue como siempre: de color arena.

De repente aparece una franja verde. Verde de plantas, de vegetación, de tierra fértil. En el medio está el Nilo.

SuperVacacionando parte 2: Egipto


Segunda e impresionante parte de las vacaciones, Egipto me ha encantado.

El agua del Nilo es tan oscura como la cocacola y está fría y limpia, y la arena de las orillas es finísima y de un color tan amarillo que parece curry. He visto pirámides, templos, tumbas, tesoros, palacios, campos, calles, mercados. Y me ha impresionado todo. He comido ensaladas deliciosas, verduras riquísimas, guisos espectaculares y panes recién salidos del horno. He descubierto que he nacido para cruzar la calle en El Cairo, que lo mejor en algunos sitios es no mirar a nadie a los ojos, que las chicas con estilo lo tienen hasta para atarse esos pañuelos que lo tapan todo, que el mundo está lleno de gente feliz. He montado en calesa (y en camello), he besado bebés de cocodrilo y he llevado el concepto "mariposas en el estómago" al mundo árabe.

Falta del dibujito de Efe para ilustrar el post: aquí van a rodar cabezas.

Actualizado miles de días después: ¡dibujo bonito!

Mi plan de fiestear, playear y bucear en Cadiz se ha visto frustrado por causas ajenas a mi voluntad, pero me ha surgido un viajecito de 4 días a Barcelona que ya les contaré. Ahora les dejo con una serie de posts egipcios. Yalla!