MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

jueves, junio 29, 2006

El cetro de la cursilidad

Conversación de hace unos meses:

Be: Entonces, todas de acuerdo: ponemos en marcha el blog.

Misia: Sí, y me veo ostentando la exclusiva de la cursilería.

Be: Vale, la tienes en propiedad pero de vez en cuando nos la prestas.

...

Entre mis amigas tengo fama de ser, a ratos, profundamente cursi. Eso es algo que me espanta, porque lo cursi me pone los pelos de punta, pero tengo que reconocer a mi pesar que la tengo: tengo la vena cursi. No aparece demasiado o al menos eso intento, pero la capulla es traicionera y acaba saliendo cuando menos te lo esperas (y cuando menos la necesitas).

Hace tiempo, cada vez que soltaba una chorrada sensiblera me traumatizaba y quería encerrarme en una cueva, porque ser cursi me parecía totalmente imperdonable: una persona madura podía ser cínica o pesimista, pero nunca cursi.

Después de meter la pata una y mil veces, de soltar frases lapidarias que harían vomitar hasta al más sensiblero ser sobre la tierra y autoflagelarme después por ser tan idiota, he aprendido a convivir conmigo misma. Hay gente que tiene mala leche congénita y no puede controlarlo. Hay gente que tiene tendencia a engordar y no lo puede evitar. Pues yo tengo tendencia la cursilería. Hago lo posible por controlarla, pero si caigo en ella... intento no machacarme demasiado.

De hecho, hace unos meses me dejé la cursilería en un bar y me encontré libre por fin de lo que yo consideraba un peso. Durante un rato pude ser una cínica, una chica dura y cero cursi. Peeero... no era yo. Así que me siento bastante aliviada de que mi cursilería haya vuelto a casa, porque no acababa de reconocerme siendo tan pragmática, tan dura y con esa pose cínica que me pegaba menos que a un Cristo dos pistolas. Porque de los dos extremos... me quedo con el cursi, que por lo menos me hace más feliz que el lado cínico.

Como ya tengo totalmente interiorizada que a veces soy una cursi, aunque sea a mi pesar y sabiendo que es parte inevitable de mi forma de ser, he decidido aceptarla. Por eso hemos creado EL CETRO DE LA CURSILIDAD.

¿Bonito? um... más bien CURSI, que de eso se trata. Un cetro con forma de varita mágica, en rosa y azulito, con plumillas kitch y cintitas. No os creáis, las cintas también su porqué: sirven para flagelarse cuando una toma conciencia de la gran gilipollez cursi que acaba de soltar (que sí, que una acepta que es cursi, pero eso no significa que no quiera que se la trague la tierra cuando ha soltado la gran idiotez potativa).

El cetro está en mi poder y lo enarbolaré con orgullo cada vez que suelte una de mis frasecitas espantosas, pero cualquiera de las miembros de este blog es libre de pedírmelo si le apetece. O se lo pasaré yo a traición, jijiji.
Actualización 9:09: Antoñita tiene a partir de hoy un encargo muy, muy especial. El más bonito que se le ha hecho desde que apareció en este blog allá por... ejem, ¿una semana? M. y Miquel pueden estar tranquilos, que tienen a Antoñita de su parte (ya hablaré yo en un post de si ha resultado milagrosa o no. Próximamente, estreno en su blog...)

10 comentarios:

Zirie dijo...

Apúntate a cursi-pop. Es un cursi actualizado, en lugar de rosa tiene como color de tendencia el naranja. Las letras sentimentales (y cursis) de la "música emo" son consideradas introspectivas. Todo se renueva.

neblina dijo...

Vaya cetro taaaaan ideal, no te preocupes Misia, además lo cursi es lo único que no pasa de moda, todo lo demás sí!! los pantalones pitillo, pasarán, pero todos sabemos que siempre, siempre, siempre tendremos bordados de flores con purpurina y demás preciosidades de mercadillo, que pueden ayudar y MUCHO a centrarnos en momentos de desorientación estética...

Anómalo dijo...

- Soy Misia y soy cursi
- ¡¡Misia te queremos!!

Achab dijo...

¿Lleva tutú a juego? Di que sí, di que sí, di que sí...

Be dijo...

Sí, pero el tutú es mío...

dana dijo...

Misia...pero en el fondo te encanta... y a mi me encanta que seas asi... solo tu eres capaz de entrar en un bar causando furor y salir de el...mejor no recuerdo ese episodio...
bueno que me encanta que seas asi de cursi y un poco Bridget Jones a veces...
Be... el tutu es tuyo, por supuesto.. creo que no podria ser de ninguna otra persona ;)

Patricia dijo...

¿Y qué es "lo del Anómalo"? ¿qué es qué es qué es? (prefiero preguntarlo aquí que por chat :P tiene más intríngulis).

Misia dijo...

Jajaja, menuda salida del armario de la "cursilidad" que he hecho...

Zirie, creo que me sigo quedando con los clásicos, lo del naranja y las letras introspectivas como que no...

Neblina, cuando quieras te presto el cetro.

Anómalo, Dana: me alegra que me sigáis queriendo a pesar de todo. Y esa anécdota... tiene un post.

Achab, el tutú le pega al cetro, pero ya sería mucho acaparar... algo tengo que dejar para Be.

quelitas dijo...

Querida Misia,

¿Debo darme por aludida? Creo que sí. Ya me explicarás lo del encargo y supongo que esta era la sorpresa que me comentaste el otro día, ¿no?

Enhorabuena a todas por el Blog. ¡Me encanta!

Misia dijo...

Claro, quelitas, ¡ya era hora de que hablaras! Un beso molt fort.