MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

lunes, junio 19, 2006

Si bebes, no...

Entre el “Jo, estoy supercansada/o, creo que no salgo… Si acaso una cerve y a dormir” y el “Pero ¿¡quien es este/a tío/a que está en mi cama!? ¡¡¡No vuelvo a beber!!!” hay una línea recta… y no demasiado larga.

Éste no es un post de autoescarnio -me estoy quitando-, así que no nos vamos a centrar en los eventuales excesos etílicos de esta blogger -pido a los comentaristas que se abstengan-. Más bien nos fijaremos en la propia línea que une el punto A ("creo que hoy no salgo") con el punto B ("ya no salgo más").

Si hacéis un google os saldrán (en 0,13 segundos) aproximadamente 23.600 resultados de "fases de la borrachera", pero yo me quedo con la clasificación que hizo hace tiempo el Señor Pérez que, además de Ex (mío), fue en su día una autoridad en la materia. Lo añadido en verde es mi pequeña aportación.

Las cuatro fases de La Gran Tajada:

1 · Exaltación de la amistad.
Ejemplos: “eres genial”, “eres de puta madre”, “eres como mi hermano/a”, “antes me caías mal, pero ahora que te conozco…”, “te quiero, tío”.

2 · Cantos regionales.
A cada uno le da por unos hits, pero juro que hay quien DE VERDAD canta el "Asturias, Patria Querida".

3 · Desafío a la autoridad.
Camareros, porteros del local, policías municipales, guardias civiles, curas, médicos, el propio padre.

4 · Llamadas a las ex-novias porque seguro que están deseosas de hablar con uno a las 4 de la mañana.
Ejemplo: "Hola... ¿Eres Be? Cuanto tiempo... ¿cómo estás? ... ¿Qué quién soy? ¿No me reconoces?"

En casos moderados, un sms puede sustituir a la llamada.

Mensaje muy válido a las 16:37. A las 04:37, más bien no.

Si la ex tiene suerte, la fase Degradación del idioma vendrá después. Si no, además toca traducir: “Edez nna día de puda maddre…”

12 comentarios:

Misia dijo...

Jo, esos mensajes (o llamadas) de sábado-noche-borrachera son una incógita para mí, porque después de recibirlo no dejo de darle vueltas al porqué del mensajito.

Mira que he interrogado a gente para saber exactamente el porqué (¿nostalgia? ¿locura repentina? ¿momento depresivo? ¿calentón?) pero hay tantas teorías como mensajes de esos bomba circulando.

Y seguro que el que lo envió al día siguiente ni se acuerda. O si se acuerda, dice ¡bah, estaba borracho! y lo olvida.

chicky dijo...

Mi novio acaba cantando la de Asturias patria querida (es lo que tiene vivir a 900 km de su tierra) y yo acabo queriendo a todo el mundo...todos son la ostia, todos son mis amigos, a todos los adoro...
Uf que malo es beber!!
Un muxu

Perlita de Huelga dijo...

Mi segundo ex novio tenía la sana costumbre de llamarme cada vez que salía... cada 60 minutos exactamente. Así, no era de extrañar estar recibiendo mensajes continuamente cuando ya pasaba de devolverle el toque avisando que estaba bien: "¿Por qué no me contestas? ¿Te ha pasado algo? ¿Estás con otro tio? ¿Por qué me castigas de esta manera?". Y esto sólo cuando me saltaba tres alertas. Es lo que tiene Mallorca, una tierra llena llenita de delincuentes y forajidos. Cuantas veces nos hemos emborrachado Gato y yo mientras veíamos el teléfono sonar... Ays

Be dijo...

Misia, esa es la diferencia entre hombres y mujeres: si una de nosotras envía un sms-bomba, se pasa una semana autoflagelándose.

Chicky, y eso q a tu chico y a os da de buen rollo!

Perlita, y qué harían los ex en la época anterior a los teléfonos móviles?

davgard dijo...

Jeje, señorita Be, en la época anterior a los móviles, los pobres novios, por lo general, se dedicaban a aguantar rabietas tremebundas de sus queridas consortes por haber salido media hora a tomar una café con leche con un amigo al bar de la esquina, justamente en esa media hora en que nos llamábais al teléfono fijo de casa, para preguntarnos en qué estábamos pensando...

No se me enfaden; recuerden que soy muy mala persona...

Anómalo dijo...

Mi grupo de amigos y yo solemos tener una máxima: "no me dejes llamarla. Pase lo que pase".
A media noche se convierte en: "voy a mandarle un sms". Si los amigos son buenos, no te dejan. Si no...

Vosotras en eso sois iguales, no finjáis.

Anómalo dijo...

Mi grupo de amigos y yo solemos tener una máxima: "no me dejes llamarla. Pase lo que pase".
A media noche se convierte en: "voy a mandarle un sms". Si los amigos son buenos, no te dejan. Si no...

Vosotras en eso sois iguales, no finjáis.

claradriel dijo...

Uff, yo voy superando la tendencia móvil, afortunadamente, porque es totalmente cierto que luego me siento fatal!!
Desafortunadamente, el resto de la gente no, y yo tengo llamaditas y mensajitos varios cada fin de semana. Y pocos son deseados. Jo.

Achab dijo...

Pues yo esos mensajes los mando a las 2:00 am y sobrio.

Be dijo...

Sr Davgard, seguro? No puedo decirle, porq en la época anterior a los teléfonos móviles lo normal cuando llamaba al fijo de un chico es que lo cogiera su madre.

Siempre es un gusto ver tanta maldad toda junta por aquí. He de confesarle que nunca he preguntado a un hombre en qué está pensando, y si uno me lo preguntara a mí, vomitaría. Y odio vomitar.

Claradriel, la verdad es que es deconcertante recibir este tipo de mensajes. Aunque si recibes varios cada fin de semana es que tu vida es bastante emocionante...

Achab, decir eso es casi una provocación. También envías estos mensajes a las 12 del mediodía?

Lola3,15 dijo...

Sandy 3,10 (mi hermana), tiene una fase intermedia que a veces se salta y entonces llega lo malo...

Se trata de un ínfimo instante que tiene lugar en algún momento entre la fase uno y la cuatro en el que la lucidez vuelve a su mente de manera fugaz, me mira seria y dice con cara de desesperación:

-¡Confíscame el móvil!

Luego, del tirón, llega la fase cuatro en todo su apogeo y, mezclada con la tres, se convierte en una pelea por recuperar el móvil desafiando a la autoridad fraternal. Todo un número que se repite en cada melocotón monumental...deberíais verlo.

Be dijo...

Sandy 3,10 (aka La Mujer que Nació Sabiendo) es glamurosa hasta en los momentos melocotón.

Qué grande.