MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

martes, octubre 09, 2007

Agobio mortal

Llevo un mes currando demasiado. "Demasiado" significa entrar en la oficina a las nueve de la mañana y salir a las once de la noche, e ir los domingos también. Después de que mi querido sucesor dimitiera me cayó encima su trabajo, el mío y un poquito más de propina. No le puedo culpar, ha sido el más listo de mi oficina, aunque yo haya sufrido las consecuencias. Me ha caído todo un montón de curro encima de más y... bueno, unos lo llaman aprovechar los recursos disponibles, otros lo llaman esclavitud y yo lo llamo imbecilidad por mi parte por aguantarlo. En fin.
En pleno estrés, con un agobio mortal, ya no pude más y fui a mi jefe:
- Jefe, necesito ayuda.
- Tienes razón.- y salió disparado hacia la calle. Yo me quedé sorprendida, porque no tenía yo idea de que los procesos de selección se iniciaran por las esquinas (al menos en mi empresa), pero más sorprendida me quedé cuando llegó con una bolsita pequeña de farmacia: ahí no cabía un sustituto en condiciones, ¡ni siquiera cabía willow!
- Toma ayuda: LEOTÓN. Fantástica mezcla de jalea real y gingseng. Hala, tómate una pirulilla y sigue trabajando.
Así, dopados y a lo loco, seguimos currando. Cuando cundía el desánimo, mi jefe gritaba: "¡Qué rulen las pirulillas!" y continuábamos con el doping a go-gó. Nos cogen los del tour de Francia por banda y nos caemos con todo el equipo...
Cuando ya nos planteábamos ponernos un catre al lado del ordenador, por eso de no perder el tiempo desplazándonos a dormir a casa, las cosas se están calmando. Pero aún me dura el cansancio, la insoportabilidad y el monotema (¿de qué puedes hablar y con qué puedes soñar, aparte del trabajo, si vives en la oficina?). Sigo haciendo horas extras, pero al menos cuando salgo, las luces del puti de al lado de mi oficina aún no están encendidas ni sus ocupantes a pleno rendimiento.

13 comentarios:

Achab dijo...

No te quejes, en mi antiguo trabajo las putas de al lado tenían pene -cochina oficina postinera en el barrio de los travelos- y me apaludían cuando salía de la oficina antes de amanecer.

Somófrates dijo...

Juez laboralista. Llévatelo un día al curro y que de fe de lo que pasa allí.

Si no lo haces, tampoco te quejes, porque entonces es puro vicio.

Y si a mí un jefe me deja con la palabra en la boca para volver con un paquete de vita-c, le inflo a hostias con sus propias piernas.

GUANDARRRR dijo...

Tu jefe es un cachondo. ¿Qué ha sido de aquello de: si se va uno cogen a otro?
Yo pensaba que en periodismo había paro, y por lo tanto gente dispuesta a entrar a trabajar aunque las condiciones no sean muy buenas. Deberían haber encontrado algún reemplazo. Sólo se me ocurre una cosa: MORRO y más MORRO.
Espero que algún día te lo compensen.

Anónimo dijo...

Los nuevos empresarios españoles cogen lo peor de los modos norteamericanos y japoneses sin entender nada. Es lo peor.

Edik.

Charles M. Towsend dijo...

Leoqué?
Tu jefe no tiene niputaidea

¡¡cafispirina!!
"animando sus CLN desde 1999"

E. Martin dijo...

Jooooo, ¿a ti tus empleadores te financian el dopaje? Qué suerte tienes...

El Hombre Malo dijo...

...menos lobos, somo, que nos consta que una vez te ofreciste a felarsela a todo el consejo directivo de tu curro...goloson!

En cuanto a ti, Misia... ponte mala. Date un duchazo, sal a la calle sin secar y con poca ropa y cogete un trancazo. Vas al medico, te firma la baja y te tiras dos o tres dias viendo la tele. Si cuando vuelves el trabajo no se ha redistribuido un poco, empiezas a preguntar cuantos dias te quedan por coger este año y a señalar con sombrillitas y palmeras en el calendario los dias previos a las fechas limite o pitotes previstos. Y si aun asi no lo pilla, llora.

Invinofelicitas dijo...

El fluorescente cada vez te hace palidecer mas mientras los neones se cuelan por la ventana de tu oficina y te arrastran a ese mundo de luces rojas donde siempre es navidad y el amor es sólo un sinónimo de sudor. Dos únicas salidas; baja la persiana y llama al sindicato o "walk on the wild side" como décía Lou Reed cuando era mozo.

querida_enemiga dijo...

Mi consejo es: deja trabajo por hacer y vete a tu hora. Es la única manera de que se decidan a contratar a alguien más. Te habla la vooooooz de la experieeeeenciaaaaa... (con eco y tal).

Little Canarian Bird dijo...

En mi curro, cuando nos entra mucho agobio y mucho cabreo, sacamos la fotito de Charlton Heston con su rifle en la mano y lo convertimos en nuestro ídolo... Cuando el tema empeora, canturreamos "I feel pretty"... Algo ayuda.
Por cierto, últimamente he estado un poco ausente de aquí, y acabo de leer lo del programa de radio, ¿hay algún modo de oírlo? Me encantaría...

The Inner Girl dijo...

Tu jefe al menos te "ayuda"...

Veo que el stress laboral (por no llamarlo puteo, que soy muy fisna) pulula por doquier. Qué ajkito. Yo sueño con una mañana levantarme, ponerme unas mayas azules y hacer justicia entre los jefes malos.

(Eso me pasa por no dormir lo suficiente...)

Misia dijo...

Gracias por los consejillos a todos ;)
Creo que he decidido que lo que van a rular a partir de ahora no son las pirulillas, sino mi curriculum para buscar algo mejor.

Blanco Humano dijo...

Yo también he estado un tanto liado en el curro últimamente, pero tengo que reconocer que lo del doping ni se me había ocurrido.

Yo prefiero sexo desenfrenado, que desahoga un montón.



Lo malo es que cuando acabas hecho cisco tampoco apetece...