MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

lunes, septiembre 10, 2007

Padres desnaturalizados

Que tus padres se olviden de irte a buscar al colegio es, junto a que no vayan a verte jugar al baseball, lo peor que le puede pasar a un niño estadounidense según el cine: poni (y gordo) asegurado, señores.

En España no somos tan sensibles. O al menos mis hermanas y yo no lo somos, porque nuestros padres se olvidaron de nosotras en el cole un buen puñado de veces. Lo recuerdo como si fuera ayer: ahí las tres, esperando, con las monjas mirándonos con cara de pena.

Y no era como ahora, que todo el mundo tiene móvil… No. El padre o la madre desnaturalizado correspondiente salían de trabajar y hasta que no llegaban a casa no había forma de localizarlos. Tremendo.

Ellos, mis padres, aseguran que nunca sucedió, y estoy segura de que lo creen de buena fe, pero pasó. Un montón de veces. Y aunque en realidad son buenos padres y eso, una era de felicidad (y tranquilidad) comenzó para mí y mis hermanas el día que a mi madre le pusieron un “busca”.

En fin, que eso más que crearnos un poni nos ha hecho más independientes y autónomas. Yo estoy acostumbrada a viajar en metro sola desde los 8 años (que vale, que sí, que sólo eran tres paradas para ir a baloncesto los sábados por la mañana ).

El caso es que mi padre me pidió hace unos días que fuera a instalarles el nuevo ADSL y me dijo que me vendrían a recoger en coche (casapadres está en Las Rozas). Quedé en ir el viernes por la tarde/noche, a la salida de la radio, y así les instalaba el pack, me quedaba a dormir y al día siguiente pasábamos el sábado en familia. Mi madre dijo que el viernes estaría por Madrid hacia la hora que yo salgo (diez de la noche) y se ofreció a pasar a buscarme ella.

Llegó el viernes, dieron las 22:00 horas, y nada. A las 22:15 aún no había aparecido... y yo tuve un déjà vu. Para qué esperar más. Llamé al móvil de mi madre (bendito sea Nokia) y escuché el ruido de la TV de fondo.

-¡Hola, hija, ¿cómo estás?! Te he estado escuchando.
-Hola, mamá. ¿Dónde estás?
-En casa… ¡Ay! ¡Se me ha olvidado!

De momento, los he castigado a una semana más sin Internet.

10 comentarios:

Ephedro dijo...

¡Primen!
Y ¿cómo están de letrados en el uso de las nuevas tecnologías?
Mi madre usa Firefox y envía los mails a múltiples destinatarios en BCC (CCO), toma ya.

Voro Escrivá dijo...

Pobrecitos. Ponles internet, q yo ya lo considero un bien de primera necesidad.

wtlgloe

estrella dijo...

Qué comprensivos sois en vuestra familia. En la mía el que se olvida de otro lo paga duramente...

querida_enemiga dijo...

¡¿Des-naturalizados?! De eso nada, es lo más natural que he leído nunca. Ser personas antes que padres. Son cosas que pueden pasar... tu madre seguro que es una tía maja. Entrañable relato, oyes.

Luis dijo...

Ah! Pero os iban a buscar al colegio????????
Qué suerte!

Elektra dijo...

A mi, mi padre se me dejaba en el cole, yo era la mayor y aun no tenia hermanos y encima no lo localizaban porque se quedaba dormido en casa y no escuchaba el telefono...

Aunque nunca habia pensado en castigarle por ello...

Déjà vie dijo...

creo que no habria encontrado mejor castigo. ;)

Be dijo...

Ephedro, pues bastante mal... ¡Si no voy yo a pasarles en antivirus, se les llena el ordenador de bichos! (Pero lo de copia oculta mi madre sí que lo controla, jijiji)

Voro, que sufran, que casi me quedo sin plan para el viernes. (Al final acabé ganado de forma épica una partida al Munchin)

Estrella, eso era antes, cuando éramos pequeñas y buenas. Lo de dejarles sin Internet no es moco de pavo.

Querida, ya... Hombre, es un poco fastidiante (para los demás) que te olvides de que has quedado con ellos y tal. Pero como cada día me parezco más a mi madre no pienso seguir ahondando en el tema.

Luis, ¡ja! Sólo a veces, por eso se olvidaban.

Elektra, pues con eso en EEUU te hacen una lacrimogenísima película que poner al mediodía.

Déjà vie, gracias por tu aprobación y ¡quédate a dormir cuando quieras!

GUANDARRRR dijo...

Jejeje... es lo bueno de crecer. La venganza será terrible!!
Y cuando sean viejecitos y vivan en nuestras casas???:
"Mientras vivan bajo mi techo... señor/a padre/madre... "

Gato dijo...

Juaas, yo vivía en un pueblo y en cuanto pasábamos de los cinco años nadie nos llevaba al cole.

El problema era que al salir, me entretenía por el camino. A veces, mucho tiempo. Y recuerdo una vez en que volví a casa como una hora y media después de haber salido del cole, y mi medre me pegó una torta que me puso la cabeza giratoria como la niña del exorcista. La riña consistió en "¡¡¡QUE ME TENÍAS ASUSTADA!!!"

Pobre mami.