MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

miércoles, abril 07, 2010

María Eugenia, la pava

A veces soy demasiado cortada y no me atrevo a decir ciertas cosas a la gente. Muchas veces ni siquiera son cosas importantes, pero me sigue dando un poco de reparo protestar, soltar algo ligeramente borde o incluso corregir ciertos errores, porque me da palo que la persona que tengo enfrente se pueda molestar o sentir mal. Antes esa absurdez mía era peor, ahora voy aprendiendo a soltar las cosas o incluso, voy aprendiendo a protestar. Pero aún así me siguen saliendo rasgos de mi "pavez" cuando menos me lo espero.

La última ha sido con el profesor de mates del instituto. Y viene arrastrando desde hace unos meses.

Cortinilla ondulada de traslación de tiempo...

Allá por septiembre, el profesor de mates de los alumnos de mi tutoría, me cogió por banda en un pasillo:

- Ah, pues tus alumnos, María Eugenia, blablablablabla... - ¿María Eugenia? ¡yo no me llamo María Eugenia, sino Misia! le habré entendido mal - son majos, pero blablablabla... ¿me entiendes, María Eugenia? - ahí me dio el ataque de educación malentendida y no me atreví a corregirle, me dio palo, para un profesor que se había aprendido mi nombre nada más llegar (aunque no fuera el mío, ejem).

Y claro, no me atreví a corregirle la primera vez...

Ni la segunda...

Ni la tercera...

A la cuarta ya no procedía...

Y evidentemente ahora ya, siete meses después, tras montones de conversaciones sobre los alumnos y después de haberme llamado decenas de veces María Eugenia (da la casualidad de que este profe es la típica persona que emplea mucho el nombre del interlocutor, con sus "¿entiendes, María Eugenia?", "mira lo que te cuento, María Eugenia", "es que, María Eugenia, no te creerás que...") es absurdo decirle que no, que no me llamo María Eugenia

Hoy ha pasado lo que tenía que pasar. Hoy ha venido a hablar conmigo el profesor de física:

- María Eugenia, ¿les puedes dar esto a tus alumnos?

Como no me marche pronto de este instituto, voy a tener que cambiarme el DNI.

14 comentarios:

·Êl düêndê (¡n)fêl¡z· dijo...

xDD
A mi a veces también me pasa, alguien se equivoca con mi nombre y no me atrevo a corregirle.
No sé si calificarme de pava, tal vez sí algo cortada...

Pero bueno, hay errores que tarde o temprano nos vemos obligados a corregir xD

Un abrazo!

Cattz dijo...

Me encanta, me encanta XD
El mío más o menos se lo aprenden, pero porque es raro y me lo preguntan constantemente.
Pero me encanta. ¿Son sólo los de ciencias?

la otra yo misma dijo...

Para mi profesor de Educación física del instituto fuí durante 4 años AMPARO, siempre le corregia y él siempre me contestaba "es que tienes cara de llamarte Amparo" jamás me di por vencida (él tampoco). Ánimo!

Inner Girl dijo...

Jajajajajajajajaja... Me parto.

Pero una cosa, yo no veo que corregir a alguien sobre tu propio nombre sea de mala educación, y francamente, no creo que la otra persona le de la mayor importancia...

Claro que ahora, a ver cómo corriges a un claustro entero. :D

Cattz dijo...

Siempre puede decirle a todo el claustro que ha decidido cambiarse el nombre porque María Eugenia no le convencía.

Illuminatus dijo...

En buena te has metido. A la mínima que se corra la voz ya no te lo puedes quitar.

Livia dijo...

Tiene fácil arreglo, una compañera mía -sí Cattz, de ciencias ;)- me llamaba siempre Gemma y a mi compañera Gemma por mi nombre, y como tiene como 236 años ni caso nos hacía al corregirla... hasta que los alumnos empezaron a gritarle -no es una exageración- nuestros nombres cada vez que se acercaba a una de nosotras... así que ya sabes ¡adiéstralos! ¡se dejan!

MissMurphy dijo...

Mi madre lleva como diez años comprándose casi toda su ropa en una tienda del barrio, cuya dependienta, que a estas alturas tiene muchísima confianza con ella, le deja reservadas las cosas que ya se imagina que le van a gustar y está al día de todas las novedades de su vida (enfermedades de familiares, problemas de la empresa, etc), lleva tooodo este tiempo convencida de que mi madre se llama Mari. Ni idea de por qué, ya que el nombre ni se le parece. El caso es que no sólo mi madre no la ha corregido, sino que a estas alturas, aunque nos vea a mi padre o a mí por ahí y nos pregunte por Mari o nos dé saludos para Mari, no la sacamos de su error...

Bruja Naranja dijo...

Necesitas un cómplice que te llame por el nombre correcto siempre que estén delante los que no se lo saben. Aunque lo más probable es que corrijan a tu cómplice "oye, tú, no le llames Misia, que se llama MariaEugenia".

miguelin dijo...

jajajajajajajajajajajajaja buenisimo¡¡¡¡ A mi me pasó con un conocido de una empresa con la que trabajabamos. Se empeñó en llamarme Sergio,,, y cuando le dije que era Miguel me hizo hasta mostrarle el dni¡¡ Lo que pasa que al chico este en cuestion, le repetia cada vez que me llamaba Sergio que era Miguel,,pero este tipo de gente no escuchan. Hasta que un dia antes de que me dijera nada le dije, "Antes de que me digas Sergio soy Miguel"..su cara no tenia precio..un abrazo

Gato dijo...

Dios mío, me encanta el consejo de Livia!!! Pídeselo a Lofyu!!

Misia dijo...

Duende, ¿tú crees que no podré sostener la situación hasta junio y después no volver?

Cattz, es que el de mates y el de física salen juntos a fumar y eso une mucho.

La otra yo misma, ¡4 años!? no sé quien tuvo más paciencia, jeje.

Inner girl, lo sé.... debí haberme lanzado a la piscina las primeras veces. Ahora creo que les voy a dejar en su error.

Cattz, sí, María Eugenia no me acaba de convencer.

Illuminatus, jo. Jo.

Livia, ¡qué graaaande! les llevaré chupachups a los alumnos, que es el método de la zanahoria para cuando quiero que hagan alguna actividad no obligatoria.

MissMurphy, qué grande. A lo mejor es un mari genérico, un "tía" de gente mayor ;)

Bruja Naranja, tengo que ser sincera: me da muchísima vergüenza contárselo a alguno de mis compañeros. ¡Aún no tengo fama de pava! (creo).

Miguelín, jaja, un ataque es la mejor defensa.

Gato, ¿¡quieres que le pida a Lofyu algo que se puede interpretar como una prueba de amor?! ¡insensataaaa!

Er-Murazor dijo...

A mi eso me pasaba con los alumnos de cuarto de mi instituto anterior. Convencidos estaban de que me llamaba Antonio, y mira que yo a ellos sí les corregía...

Misia dijo...

Er-Murazor, ¡un punto menos a todos!