MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!
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martes, abril 20, 2010

Mi primera partida, chispas


San Francisco, 1934.

Me llamo Theresa Logan, nací hace 45 años en una familia acomodada de Frisco. Soy lo que podríamos llamar una "viuda alegre", pero no siempre fue así.

Me casé a los 22 con el amor de mi vida, aunque nunca pudimos tener hijos. Lo sentimos, pero no nos dejamos hundir por ello. Mi marido tenía mucho dinero y durante años hicimos de centro de la vida social no sólo de San Francisco, sino de toda California. Y entonces llegó el crack. Las empresas de Paul se hundieron, lo perdimos todo... él perdió hasta la cabeza, y se suicidó.

Yo decidí sobrevivir. Siempre fui guapa y tuve don de gentes, y mis amigos y conocidos no olvidaron los favores que les había hecho. No me dejé llevar por el desastre. Me mantuve a flote. Seguí manteniendo una buena posición y me dediqué a vivir bien, montando fiestas y divirtiéndome lo máximo posible. Hice amigos nuevos, como las mafias de contrabando de alcohol (mucha ley seca, pero... ¿qué es una fiesta sin champagne?): en el submundo del hampa me llaman Queen Tequila, pero poca gente sabe quién soy en realidad.

Dos años después de la muerte de Paul me volví a casar. Con Alfred, otro señor forrado cuya fortuna no sólo no sufrió en el 29, sino que se creció más y más. Murió al año de casarnos y me lo dejó todo a mí. Tengo cierta "reputación" (normal: dos maridos muertos, una vida dedicada a pasarlo bien, contactos en la mafia), pero de momento no he tenido ningún problema con la justicia.

Conocí a Gloria Stevens en el colegio. Gloria era una de mis mejores amigas; éramos muy parecidas, sólo que dentro de la "vida social" ella estaba más interesada en el mundillo de la cultura: ópera, ballet, teatro, la Universidad de Berkley. Estaba metida en todo, conocía a todo el mundo, para todo recogía fondos. Llevo sin verla unos siete años. Y ahora, de pronto, vuelve a aparecer en mi vida.

Gloria me ha invitado a pasar el fin de semana en la islita donde vive con su nuevo marido en la costa de Oregón. También ha invitado al director de programación de la ópera de San Francisco, a una vieja gloria del cine mudo de la que se dice que ha vendido su alma a la morfina, al crítico cultural más viperino de toda la prensa californiana, a una famosa arqueóloga que viste pantalones y con la que mantuve una "estrecha amistad" hace un tiempo y una joven costurera aspirante a actriz a la que conozco desde niña.

Nos encontramos los seis en el tren, en departamento que Gloria ha reservado para nosotros. Parece que va a ser un fin de semana interesante.

(Si me deja el Hombre Malo os iré contando lo que pasa)

jueves, noviembre 19, 2009

Destino Final


-La Laguna tiene una magia que no tiene Santa Cruz-, me dijo.

La vista desde arriba era superbonita.


Y luego bajamos, y me llevó a una Arepera a cenar cosas ricas.


-La Laguna es Patrimonio de la Humanidad por ser el primer ejemplo de ciudad colonial no fortificada.

Y nos pusimos a pasear por La Laguna. Que es una preciosidad, con sus casas antiguas y sus iglesias.


Con sus estanques con sus patos (dormidos, que era tarde).


Con sus caras en las ventanas.


¡Una cara en la ventana! Pegué un bote.

-No te preocupes, será una lámpara, o un jarrón, o algo que han dejado ahí.

Tenía razón, así que me tranquilicé. Seguimos paseando. Y entonces vi un árbol fantasma.


-Es un árbol típico ((vamos, que no me acuerdo del nombre)). ¿A que parece un alma desgarrada?

Aparte de su voz sólo se oía el ruido de los grillos. La Laguna por la noche daba un poco de miedo, la verdad.

-La verdad es que La Laguna está llena de leyendas. Hay varias casas con fantasmas. El trazado de la ciudad se basó en principios filosófico-esotéricos y ha permanecido tal cual desde 1.500.

Sentí una especie de escalofrío.

-¿Has notado que en por aquí arriba hace más frío? En las historias de miedo siempre debería hacer frío.

Respiré hondo. Es verdad que hacía frío. Y humedad. Y se veía el vaho de nuestras respiraciones.

-Y huele... como a miedo. No, en realidad es que las historias de miedo deberían oler así, como huele ahora.

Y sin darnos cuenta habíamos llegado a una zona de casas grandes, bonitas y terribles, cada una a su estilo.


Y entonces lo dijo:

-Te he traído aquí para matarte.

Esta Cattz...

miércoles, septiembre 30, 2009

Demonio Tentador a la carta


Imagínate que eres un actor canadiense de gama media, que tu momento de gloria fue hacer de policía montado supersexi en la serie Rumbo al Sur a finales de los 90's, que acabas de cumplir 40 años y has echado barriga... y que de pronto te llama tu agente:

-Fulano, tengo un papel para ti. Es genial, verás: se trata de un demonio que llega a una tranquila localidad de EEUU a revolucionar la vida de tres mujeres -una rubia, una pelirroja y una morena- llenándola de magia, sexo y diversión. ¡Sí! ¡Lo has adivinado! Vas a hacer de Jack Nicholson en Las Brujas de Eastwick solo que en la TV y por entregas.

En ese momento tienes dos tres opciones. La primera es dejarlo todo e irte a vivir a Yemen. La segunda es empollarte la peli y hacerlo tal cual lo hizo Mr. Nicholson. La tercera es interpretar, a tu manera, al mejor demonio tentador que seas capaz de imaginar.

Paul Gross, hombre de desafortunado apellido por el que yo tuve un tremendo crush del 97 al 99, ha elegido la segunda opción. Una pena, porque esto casi asegura que el crush no se volverá a repetir, y mira que le tengo cariño al Constable Benton Fraser y su uniforme rojo.

Esta bloguera que os escribe, en su incansable búsqueda de la perfección, ha decidido elaborar -inspirada por su muso de cabecera y dealer de series, Jónatan Sark- un Top Ten de Demonios Tentadores. Allá van:

10. Sean Bean
El terrorista malo salvaje de Juego de Patriotas, el mezquino Boromir en El Señor de los Anillos, el sexi Vronsky de Ana Karenina. Sean, que además es irlandés, ha demostrado que tiene cualidades para ser un demonio de los buenos. Aunque vaya a ser el demasiado centrado en el honor Ned Stark de Juego de Tronos.

9. Julian McMahon
Ya lo ha hecho antes y molaba, cuando volvía del revés a Alyssa Milano en Embrujadas. Es malo, y tierno, y vicioso, y dulce, y duro, y vulnerable y mezcla, como dice el Hombre Malo, el mal con la miel. Cuando hizo de malo en los 4 Fantásticos fue una debacle así que algo tendrá que hacer para compensarnos: búsquese un demonio, caballero.

8. Tom Wisdom
Al que diga que es blandito, le remito a 300. Al que diga que no mola, a The Boat That Rocked. Al que diga que no puede hacer de demonio, que le mire a los ojos. Y no voy a decir más, porque me recuerda a alguien de cuyo nombre no me quiero acordar.

7. Jensen Ackles
Huelga decir que mi superpreferido de los hermanos Winchester (aparte de ser el que sabe actuar). Este tío tiene una gran vis cómica, aparte de ser tremendamente atractivo. Acabo de verle en una cosa gore en 3D haciendo de perturbado, y estaba seeeeexi. Es muy probable que su demonio tentador no se pareciera en-na-da a los otros nueve (o diez) de esta lista, pero estoy segura de que sería trrrrrremendo.

6. Hugh Laurie
No estoy hablando de House (ph-lease), no seamos vulgares. Estoy hablando de Laurie, el actor inglés que todo lo puede, el que es House, sí, pero también el señor de cara de puerro de Sentido y Sensibilidad, el perfecto Bertie Wooster, y eso sin mencionar Blackadder. Y todo siendo mono y sexi y sabiendo que, si él se lo propone, no hay manera -ni ganas- de escapar.

5. Bill Hader
El chico sexi de las cejas gordas del SNL (Saturday Night Live). A mí es difícil tentarme si no me haces reir -aunque odio a los payasos, y es que no es lo mismo-. Este tío es grande. Por un lado abusa de la sonrisa de tío simpático, pero por otro eso le da un aire buenrollista-perturbador. Si se lo propusiera, tendría los ojos más perturbadores de la tele y del mundo.

4. John Barrowman
Por la foto podría parecer un anuncio de Abercrobie o un atleta de college americano. Por eso le pillaron hace mil años -allá por el 95- para hacer de sosías de John John Kennedy en un horror sensaciondeviviriense (Central Park West). Pero es mucho más que eso. Es el Capitain Jack Harkness, de Torchwood. Y es escocés. Y está tan bueno y es tan omnisexual ("En el siglo 51, tantas formas de vida, tan poco tiempo") que ya puede tener cuidado Ratzinger, que con sólo hacer así (insertar chasquido de dedos) deja las iglesias va-cí-as.

3. Edward Norton
De policía, de loco, de superhéroe verde, de nazi, de cura: Edward es genial. Y si quiere hacer de demonio tentador será el mejor demonio tentador posible, porque tiene la capacidad de provocar ternura, simpatía, atracción, miedo. A mí me pone infinito de policía, de loco, de superhéroe verde, de nazi o de cura. Y de demonio, ni te cuento.

2. David Bowie
Un demonio tiene que ser morboso, y no hay nadie en este mundo más morboso que él. ¿Sí lo hay? A ver, nombrad uno. ¿Ves? Imposible. Además es guapo y sabe cantar y salía era Dios en Laberinto y no importa que esté viejo porque mola mil y siempre molará y ya está bien con la gerontofobia que veo a mi alrededor, ¿no?

1. Vincent Cassel
Es oscuro, canalla, seguro de sí, tiene una sonrisa espectacular y parece capaz de lo mejor y de lo peor. Y ahora molaría que apareciera LaPerri y contara como le tiró los tejos (él a ella) en un evento laboral en el extranjero y como ella no se murió del infarto porque es una mujer de mundo. Si resulta ser un demonio y me tienta, pienso caer.

EL ESPAÑOL: Enrique San Francisco
Esta lista tenía que tener un representante patrio, y ninguno de los nombres que salieron en el brainstorming (Resines, Jesús Bonilla, Karra Elejalde, Arturo Fernández) me terminaba de molar. Y entonces sonó Enrique San Francisco. Me encanta. Me ponía mil en mis tiempos universitarios y una vez me lo encontré en una tienda y estuve a punto de regalarle un tiesto, no os digo más. Lo veo perfectamente de demonio, con esa actitud de haber estado en todas partes y haberlo probado todo y ser el perfecto acompañante para pasear por el lado oscuro.

Y ahora quiero conocer a vuestros candidatos. ¿Cuáles son vuestros demonios favoritos?

lunes, julio 20, 2009

Una nueva guía


Va a ser duro, pero es lo que hay.

A ver cómo se lo cuento.

Seré muy delicada, muy sensible, muy empática. Pero se lo diré. Porque es lo que hay.

Y es que nunca se sabe dónde puede una encontrar el sentido de la vida. Dónde puede aparecer un guía espiritual. Dónde nos espera algo que lo arregle todo.

Y yo lo he encontrado.

-Ele (de Loquera), voy a dejar la terapia.
-¿Estás segura?
-Si, Ele.
-¿Vas a dejar el conductismo por el psicoanálisis?
-No, no es eso. No es el psicoanálisis. Ni el comunismo. Ni el cristianismo. Ni el budismo. Ni el tantra.
-Es el reiki ése, ¿no? ¿Te has metido en una secta?
-No, Ele. Se llama "red social". Mi nuevo gurú son las galletitas de Facebook.
-Las galletas de la fortuna de Facebook.
-Sí. Y ayer me salió una que decía "Pronto tendrás que tomar una decisión que cambiara tu vida" y ésta es.
-Pero Be, esto es una aplicación de Facebook, no puedes edificar tu vida en torno a ello.
-Claro que puedo. Al fin y al cabo tú me dices que madrugue, que coma bien, que duerma 8 horas... Y eso, Ele, son cosas de sentido común. Quiero decir, ya sé yo que una vida ordenada trae salud. Yo lo que necesito es seguridad. Una guía sólida en la que poder confiar.
-Las galletas de la fortuna de Facebook.
-¡Claro! Mira el otro día, me salió "Hoy será uno de esos días raros" y tuve un día rarísimo.
-Be, no es por fastidiar, pero cuándo no es fiesta. Quiero decir, nos conocemos hace unos meses y, en fin, todos tus días son raros.
-Ya, bueno, puede ser. Pero y lo que me salió ayer, ¿eh? Ponía: "Eres una persona que se preocupa demasiado". ¿Cómo lo sabe la galleta, eh? ¿Cómo lo sabe?
-Es que no lo sabe, Be, ha sido chiripa. Es una aplicación de Facebook.
-Mira la semana pasada, me salió "Recibirás una señal cuando sea el momento de hacer un cambio" y al poco me llegó la señal. Una señal clarísima, cristalina. Hice un cambio, y ahora todo va genial.
-Pero Be...
-Y el jueves me salió "Necesitas diversión" y es verdad. ¿Cómo lo sabe? ¿Cómo sabe que necesito vacacionar?
-Que no lo sabe... Es una a-pli-ca-ción-de-Face-book.
-Pues eso, Ele, es una aplicación de Facebook QUE FUNCIONA. Mira, lee: "Eres una persona capaz de lograr lo que deseas", "Ten la seguridad de que harás lo correcto", "Si puedes darle forma en tu mente, lo encontrarás en tu vida", "Te sentirás reconfortado por haber hecho lo correcto".
-A ver, Be, ¿has oído hablar del Efecto Forer, ese fenómeno por el que nos creemos descripciones y predicciones personales creyendo que sólo se aplican a nosotros, cuando se podrían aplicar a un amplio espectro de gente? Es el mismo efecto por el cual la gente se cree los horóscopos.
-Ele, ¿tengo yo pinta de ser fácil de engañar? ¡¡Pero si soy Leo!!
-Be...
-Pues que sepas que "si el camino trazado no me lleva a donde quieo deberé cambiar el rumbo".
-Be...
-Y que "encontraré mi lugar a dondequiera que vaya".
-Be, igual esta tarde llamo a tu madre para hablar un rato, que me estoy empezando a preocupar...
-¿Entonces lo de "Nacerá en ti una nueva ilusión" tampoco es verdad?
-¡Claro que sí! ¡¡¡Pero no porque lo digan las galletas, sino porque la vida es así!!!
-Elw, lo que pasa es que te da envidia que las galletas me hayan dicho que "Una belleza cósmica se posará sobre ti", y a ti no.

(Post dedicado al Capitán Achab, por soñar con ello).

sábado, mayo 16, 2009

La cicatriz


No es un sábado, sabadete...
pero podría haberlo sido.

Es apenas un relieve que empieza cerca de la muñeca y cruza la palma de la mano. Una cicatriz fina que sigue la línea de la vida, a veces por encima, a veces al lado, a veces en lugar del surco que según dicen indica la fuerza vital, la intensidad con la que vivimos.

Pero yo no sé leer las líneas de la mano. Ni quiero. Quiero…

Quiero coger la mano, acercarla a mi cara, olerla. Respirar su olor y besar la palma. Y tocar la cicatriz. Sentirla con los labios y seguirla con la lengua, recorrer el tenue pliegue de la piel del principio al fin.

Saber si está salada, si le sudan las manos al estar conmigo, si de verdad tiene los nervios de acero.

Intentar atrapar un pedazo de ella, de la parte más gruesa, con mis dientes.



Es curioso cómo me puede gustar algo tan intruso, tan absurdo, tan agresivo como una cicatriz producto de un accidente (en este caso, campestre).