MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!
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sábado, febrero 05, 2011

Con ella llegó la revolución

Este post va de hacer risas tontas sobre un asunto serio. Otros hacen risas negras y listas, como uno de los manifestantes que tuiteaba el otro día desde la plaza Tahrir: Want to laugh? I'm thinking to myself, "if I get arrested, moms going to kill me... And Mubarak"

Tengo el pasaporte caducado. Eso para un periodista es una cosa muy lamentable, porque mi trabajo es contar cosas desde la Bolsa, o desde el Ministerio de Economía, o desde la redacción de mi tele, pero imagínate que me mandan a Egipto a contar la revolución de estos días. Que me hubiera encantado, pero no hubiera podido por no tener el pasaporte en regla (*).

Así que mientras me decido a entrar de lleno en el proceso de renovación (mi dni está caducado también) me he puesto a hojear el pasaporte. Y me he encontrado algunos sellos.


Verano del 2007, viaje de superamor a un Túnez lleno de peces, picaduras de medusa y tomates, en Mahdía, el mayor puerto pesquero del país. Diciembre de 2010, un joven tunecino llamado Mohamed Bouazizi protesta después de que su puesto callejero de frutas fuera confiscado, dejándole sin trabajo, sin fuente de ingresos, sin medio de mantener a su familia, quemándose a lo bonzo. Su acción, unida al descontento de la gente por la subida de los precios de los alimentos básicos, la crisis económica y la corrupción en el país, dieron lugar a una revolución sin precedentes que consiguió derrocar a Ben Alí.


Verano de 2009, viaje de aventuras, turismo y gastronomía con Maricalpi, me dejé medio corazón en El Cairo y el otro medio en el Nilo. Enero de 2011, contagiados por la exitosa revuelta de Túnez y con un poco de ayuda en Internet, Egipto ruge. Una multitud de manifestantes, con gran presencia de mujeres, de jóvenes, de familias, protesta contra el régimen de Hosni Mubarak. Durante días se hacen fuertes en la plaza Tahrir, desafiando a las cargas policiales, a la falta de comida y agua, a los cortes de las telecomunicaciones móviles e Internet. El punto álgido es la "marcha del millón de hombres", la manifestación multitudinaria del 28 de enero. En este caso el presidente se resiste a dejar el poder, y manda a sus hombres, organizados, a enfrentarse con los manifestantes (¿qué pasa? ahora no soy periodista, soy bloguera). Armados con palos, piedras, cócteles molotov y en algunos casos armas de fuego, se enfrentan a la multitud. Tras unos días de acoso a la prensa internacional y detenciones de activistas y trabajadores de las organizaciones de derechos humanos, el gobierno promete el cambio, sí, pero con tiempo de tomar represalias y llevar a cabo un Tiananmen con cuentagotas. Cientos de miles de egipcios siguen protestando, pidiendo el cambio "ya", confiando en que pueden cambiar las cosas.

¿Casualidad? No lo creo.

Con este mismo pasaporte he viajado a Cuba, Roma, Londres, Estambul, y ya hay quien se pregunta si imitarán los cubanos a Egipto. Aquí hay una pauta, y no soy la única que la ve.

¿Qué opináis? ¿Será Cuba la próxima en caer? ¿Le seguirá Turquía y luego Londres? ¿Y después Cádiz?

Y, sobre todo, ¿dónde voy este verano?

(*) No me han mandado a El Cairo, pero lo he contado desde aquí con ayuda de nuestra corresponsal, de la agencia Reuters, de Al Jazeera y de twitter, lo mejor posible en esas condiciones. Y lo he vivido con una ilusión que hace mucho que no sentía. Hasta el 2 de febrero, mi mensaje de gtalk era "en la tele pero soñando con Egipto", 3 de febrero lo cambié a "en la tele pero sufriendo con Egipto", y ayer volvía a ser "soñando".

También he pensado en
mi copto, con el que hablé el día antes de que empezaran las revueltas y del que no había vuelto a saber hasta este miércoles: "No te preocupes por mí, estoy con mi familia lejos de El Cairo. (…) la situación ha dejado de ser apasionante para ser peligrosa solamente (…) ¡Hablar contigo resulta muy peligroso porque al día siguiente pasan los líos!".

jueves, febrero 18, 2010

No puedo con la vida

Gracias a mi Anómalo, que ha encontrado el anuncio y me lo ha cedido para el post.

En serio. No puedo con la vida. En un portal de ofertas y demandas de empleo del sector audiovisual ha aparecido un anuncio... curioso. Os lo copio en rojo, en azul los interrogantes que esto me provoca. Atentas, mujeres del mundo. Esta es una oportunidad única (a dios gracias).

Poeta busca musa en quien inspirar sus obras.

¡Hala, para que luego digan que el mercado laboral está mal! ¿esto es uno de esos nuevos módulos de formación profesional? ¿grado medio en musismo? ¿grado técnico superior en inspiraciones?

Perfil:

¿Griego?

amante de la poesía,

¡Oh, qué mono!

de belleza sublime,

¡JA! ¡Ya se te ha visto el plumero! ¡tú más que una amante de la poesía buscas una amante de los poetas!

más interna que externa, pero ambas combinadas.

¿A qué te refieres con interna? ¿a que tenga el hígado bonito? ¿o estamos hablando del régimen del contrato laboral?

Remuneración en especias:

¿Me vas a pagar con comino, pimienta y nuez moscada?

se entregará copia firmada y dedicada de cada poema.

Oh, vaya. En la Gran Vía hay un tipo que también te regala su poesía (por la voluntad) ¿Eres tú o simplemente le has copieteado la idea?

Posibilidad de editar libro.

¿Encima quieres que te edite el libro de poemas? ¿Encima de musa pongo la cam... imprenta?

No es una broma, abstenerse todo aquél que no entienda el mensaje.

Si yo entenderlo, lo entiendo todo. Sé lo que significa cada una de las palabras que has escrito (¿sabes tú lo que son especias?). Lo que no acabo de ver claro es quién eres tú, qué pretendes y si realmente crees que alguien cabal va a responder SERIAMENTE a esto. Yo te aviso: por aquí tenemos referencias de unas cuantas chungas desequilibradas a las que posiblemente les vaya tu rollo... ¿te las mandamos?

Interesadas, enviar foto (opcional), preferiblemente artística,

¡Preferiblemente artística! ¿"foto artística" no es el eufemismo que emplean las tías que salen en Interviu para hablar de sus fotos? ¡guarrilloooooooo...!

y breve comentario sobre su persona y su amor por el arte.

"Tengo un buen par de tetas y amo el arte". ¿Así te vale?

Gracias.

De nada.

No remunerado.

¿Cómo que no???? ¡Pero si me vas a dar una copia firmada de tus poemas!!

No me queda claro si el tío este es un romántico de Chonilandia que ha descubierto las nuevas tecnologías o un chungazo pululante.

En todo caso, sólo tengo una palabra que decirle: meetic.

jueves, enero 15, 2009

Yo fui una teenage stalker


Es mi secreto mejor guardado. Mejor guardado en la blogosfera, quiero decir, y no entiendo por que, porque me encanta contarlo.

Es el autoescarnio hecho post. Peor que reconocer que me pone Juan Pardo, que fui superfan de Rubén y Santi, que me he quedado encerrada en el portal de mi loquera.

Jo, qué ganas de contarlo.

Cuando tenía diecisiete o dieciocho años estaba loca por un cantante. Pero loca, loca.

Tenía todos sus discos. De hecho me los seguí comprando durante un tiempo después de que se me pasara la locura por él. Hoy sólo me siguen gustando el primero, el segundo y el cuarto (tiene nueve) y mi prefe es el segundo (precisamente el que he perdido).

Me gustaba tanto, pero tanto, que cuando salía una canción suya en la radio me ponía supernerviosa, y si resulta que estaba estudiando tenía que parar un rato porque durante los siguientes diez minutos me resultaba imposible concentrarme.

Me encantaba.

Ese cantante era Pedro Guerra.
(Portada del segundo disco)
No se confundan: yo era plenamente consciente de que el chico guapo no era. Y que tenía los dientes en arrecife. Y que nadie me iba a entender. Pero me encantaba.

Me ponía locamente, no daba grititos como las fanes de Take That, pero reconozco que se me aceleraba el pulso.

Les pongo tres de mis canciones preferidas, y les aseguro que Pedro Guerra es grandísimo en directo. Inmenso.





(Y esto es para Xisca, una rareza que igual le gusta)

Bueno, el caso es que cada vez que salía en la tele o en la radio mi familia y amigos me avisaban para que le viera/escuchara. Y así un día vi una entrevista suya en Madrid Directo en la que contaba que le gustaba mucho Madrid, a pesar de que seguía pillando millones de resfriados todos los inviernos por culpa tiempo helador, y que vivía "por allí" (sentado en la Plaza de la Paja y señalando en una dirección).

Llamé a mi amiga Pin y le dije:

-Pin, mañana no vamos a clase. Ponte zapatos cómodos que nos vamos a buscar la casa de Pedro Guerra. Mañana a las 10 (tampoco era cuestión de madrugar) en el Intercambiador de Moncloa.

Y allá nos fuimos.

Nos bajamos en el metro de La Latina, cerca de la Plaza de la Paja, y echamos a andar en la dirección en la que Pedro había señalado. Y entramos en todas las farmacias que encontramos (en algún sitio tendría que comprar el pobre el Frenadol) a preguntar si sabían dónde vivía Pedro Guerra.

En la cuarta nos dijeron que no sabían dónde vivía, pero sí dónde comía todos los días, un restaurante que estaba dos calle más allá.

En el restaurante nos dijeron que vivía en la perpendicular, pero que no sabían el número.

En la perpendicular preguntamos en un bar y nos dijeron que vivía justo en el portal de enfrente, en el número 5.

Entramos en el portal y en un buzón ponía en mayúsculas:
1ºB PEDRO MANUEL GUERRA.

Habíamos llegado.

Y entonces no supe qué hacer. ¿Subía? ¿Y qué le iba a decir? ¿Y si me quedaba sin palabras? ¿Y si decía alguna tontería? ¿Y si pensaba que era una fan psicótica que le quería matar?

Me senté en las escaleras y escribí una carta. Se la enseñé a Pin. Ella me dijo:

-No sé, Be, yo quitaría lo de que te gustaría lavarle el pelo con champú.

La reescribí, esta vez sin el párrafo dedicado a la bañera. Y subí al 1ºB.

Me abrió su asistenta. Una mujer encantadora, por cierto, que no se sorprendió mucho y me dijo que Pedro volvería en una hora. Le dejé la carta para que se la diera ella, le di las gracias y me fui.

Ah, la casa la tenía monísima, por cierto.

No le dejé forma para contactar conmigo, tampoco quería que lo hiciera, no sé qué pretendía al escribirle, debía de estar totalmente perturbada, pero le seguí escribiendo postales de vez en cuando. Desde París, desde Donosti, desde Irlanda, desde Almagro (jo, estaba en un congreso de Literatura Popular).

Y entonces mi amiga Coco y yo fuimos al primer gran concierto que dio Ismael Serrano en Madrid. A mí no me gustaba mucho, pero a ella sí. Y nos acompañaron mi madre y su amiga Car, que trabajaba con el padre de él y nos lo iba a presentar.

El concierto estuvo bien, con sus momentos. Y de repente, ¡ZAS! Aparece Pedro Guerra en el escenario. Y cantando la que más me gustaba del disco de Ismael.

(Sí, esta versión ni es en directo ni sale Pedro Guerra,
pero en fin, es que el concierto fue antes de los móviles con cámara)
Casi me muero. Porque eso significaba que… después del concierto… a lo mejor… ¡podría conocerle!

Y le conocimos. Fuimos al "backstage" (o sea, lo que toda la vida se ha llamado "detrás del escenario"), y Car nos presentó a Rodolfo (el padre) que nos presentó a su hijo. Muy majo. Nos firmó las entradas y los CDs.

Luego Coco y yo nos autopresentamos a Luis Eduardo Aute, y Car y mi madre vinieron corriendo con Car gritando a voz en cuello:

-¿¡No les darás dos besos a ellas y a nosotras no, que fuimos a tu concierto en Guanchunflein hace 20 años!?

Los presenté y me alejé un poco (por si acaso, a nadie le mola descubrir que su madre es una groupie, aunque a la mía no le pegue nada) y me quedé mirando hacia donde estaba Pedro Guerra con Luis Pastor, como una tonta. Coco siempre ha sido más cortada que yo, y yo… no me atrevía.

Hasta que escuché a mi madre, que está como un cencerro y muy probablemente ni se acordaba del concierto de Guanchunflein, decir:

-Éstas no se atreven, Car, vamos a tener que ir nosotras.

Y yo, visualizando la debacle que se aproximaba, le dije a Coco que antes muerta que dejar que mi madre me hiciera pasar la vergüenza de mi vida, y me lancé.

-Hola…

Pedro Guerra nos dio dos besos, nos firmó autógrafos, nos preguntó si nos había gustado el concierto… y yo le dije:

-Yo… soy Be y…

Y él:

-¿Tú me mandas postales…?

A partir de aquí todo está borroso. Recuerdo que me abrazó, y que era muy delgadito. Que llevaba una camiseta amarilla, y que yo conseguí ser más o menos coherente durante cinco minutos más. Y que me fui y el colocón me duró toda la noche.

Le seguí enviando postales cuando me acordaba.

Nos seguimos saludando después de sus conciertos durante un tiempo.

Hasta que dejé de ir.

Mucho antes había dejado de escribirle.

Ahora vive en Rivas.

miércoles, octubre 22, 2008

Expediente X – vol 4: Juan Pardo


La otra noche, haciendo un zapping, Jona dejó puesto "Somos TV". Así como por azar, no porque sea su cadena preferida ni nada. Sonaba una música sesentera. Y apareció él.

Un hombre joven, con nariz aguileña y ojos azulísimos, con un cierto aire a Adrian Brody, andaba por la calle. Se me escapó una exclamación.

Yo: ¡¡¡Aaaaaagghhhhh!!! ¡¡¡Dios Míoooo!!!
Jona: ¿¡Qué pasa!?
Yo: ¡¡¡Es él!!!
Jona: Pero quién es, porque yo no le reconozco.
Yo: ¡Ponle barba, imagínatelo con barba!

Y empezó a cantar.



A 45 revoluciones por minuto. Juan Pardo es un chico de provincias que llega a Madrid dispuesto a triunfar como cantante. En el proceso toca en varios clubes y conoce a una tal Ivana y a grupos como Fórmula V y Los Ángeles. Y se pasa toda la peli con una cara de angustia existencial queno te la acabas.

Qué tiempos aquellos, cuando en España se hacían películas chupis.

Y así comienza uno de esos post que demuestran que, aunque a veces parezca que molo, en realidad es todo falso. Esos en los que cuento cosas que si se hicieran públicas me romperían las gafas de pasta en una ceremonia pública en la Plaza del 2 de Mayo con la asistencia de al menos un miembro de Los Planetas y tras la cual no me dejarían volver a pisar Malasaña.

Lo confieso orgullosa. Me encanta Juan Pardo. De toda la vida, desde pequeñita, cuando lo escuchaba por la radio o en los vinilos de mi madre. Lo sé, un expediente-x.

Me gustaba en Los Brincos…



Me gustaba en Juan&Junior…



Me gustaba cuando cantaba solo…



Y me gustaba cuando se hizo mayor…



Ya desde los 6 años me emocionaba locamente eso de:

"Si yo pudiera decirte lo que oigo aquí en mi interior… y solamente me atrevo si es con tu voz. Serás mi dueña, señora. Serás mi amante a la vez. Porque te quiero, señora, y te querré".

Y eso de:

"Que no me importa vivir si no es contigo la vida, no me importa morir cuando así lo decidas... Porque el amor de verdad con el amor se culmina. Cuando se acerquen a mí yo les diré que te quiero".

O aquello de:

"Nunca te podré olvidar, porque me enseñaste a amar… Con un sorbito de champán brindando por el nuevo amor. La suave luz de aquel rincón hizo latir mi corazón".

O lo de:

"Y después vino la noche, aquella noche fría. Y yo escribí unos versos grabados en mi vida. Busca un amor para tu vida. Vive tu vida para el amor."

O la de No me hables:

"Ya no sé, si dejarte de lado, o fingir que me voy por no verte… Si total, ya conoces mis fallos y al final me tendrás a tu suerte".

O Estrellas:

"Nunca tuve suerte, ni muchos amigos, y he luchado tanto por amar; (…) Ya no creo en las estrellas; desde aquí parecen buenas, pero roban los amores con la luz… Y si luego las persigues, si las hables y las pides, no te alumbran el camino; y te encuentras de mañana en cualquier bar".

¡Fuá! ¡Pelos como escarpias! ¡Mariposas en el estómago!

Había otras de menos mariposas en el estómago pero que también molaban. Como:

"Yo sé que me quieres cazar... La ra la la lá la ra la... Pero no me dejo atrapar, me gusta hacerme de rogar".

O aquella de:

"En Galicia un día yo escuché (en Galicia un día yo escuché...) una vieja historia en un café (una vieja historia en un café...)".

O la otra de:

"Mejor era cuando decías que también me querías, ¡ahora todo pasó…! Mejor era cuando pensabas que me necesitabas, ¡ahora todo pasó…!"

Yo tuve una jefa gallega en Radio Estar cuya mayor ilusión era conseguir meter en un reportaje sobre Manuel Fraga la canción Caballo de Batalla: "Porque si tú eres joven no eres sabio / y hay que darle tiempo al tiempo / y aprenderse la lección. / Porque si tú eres joven yo soy bravo / caballito que galopas para ser conquistador".

Creo que aún no ha conseguido cumplir su sueño. Le grabé un CD de música petarda que casi la hizo llorar, jamás he tenido una conexión así con otra jefa, qué tiempos.

Pero siempre sospeché que nuestros vínculos con Juan Pardo era de naturaleza diferente. Para ella era un icono cultural casposillo y molón. Para mí era un Hombre Que Molaba. Y lo es, vaya, me parece monísimo. Y supersexy. Tiene un año y medio más que mi padre, pero vamos, en plan de que me invita a cenar y voy.

Y que sepan ustedes que llevarme a un concierto de Juan Pardo supone ganarse de golpe un trozo de mi pequeño corazón. Quién puede resistirse al genio que compuso la canción de "Sancho, Quijote".

Este post es para Ana de Pamplona, porque ella lo vale. Espero que no odies a muerte a Juan Pardo o menudo negocio.

miércoles, septiembre 27, 2006

Expediente X - vol 3: Cruz Castillo

Recuperando buenas costumbres como es el autoescarnio, y retomando secciones casi abandonadas de este blog colectivo, hoy voy a hablar de otro de los hombres televisivos que, inexplicablemente, me han gustado. Esta es la tercera edición de mis Expedientes X, y para encontrarlo vamos a viajar al pasado un poco más que en las ocasiones anteriores (la primera fue Iñigo Segurola –que aún me gusta por cierto–, y la segunda fue Wesley Crusher –para regocijo de frikis pasados y presentes–).

En esta ocasión se trata de… Cruz Castillo.

Cruz Castillo, el detective latino de Santa Bárbara. Para situarnos, Santa Bárbara es aquel maravilloso culebrón madeinUSA que nos contó durante años por las mañanas las aventuras y desventuras de la familia Capwell y sus archienemigos los Lockridge (¿no os acordáis del malo malísimo, Lionel Lockridge, o fonéticamente Layonel Locbrich?) en Santa Bárbara, California.

Venga, quien más o quien menos la vimos alguna vez, en vacaciones y los días que nos librábamos del cole por estar malitos. Si no la viste nunca, no sabes lo que te perdías.
Para empezar a Robin Wright, posteriormente Robin Wright Penn, la Princesa Prometida, haciendo de la pequeña de los Capwell. O escenas magistrales, como cuando un personaje clave muere aplastada por una enorme “C” de neón desprendida del luminoso del Hotel Capwell. O el la gimnasia mental que había que hacer para seguir la serie vista a retazos, teniendo en cuenta que cambiaban a los actores para no tener que matar al personaje (hubo al menos 3 CC Capwells y 4 Kellys). Qué grande.

Pero vayamos a lo importante. Cruz era el detective latino, eterno enamorado/novio/amante/marido de Eden Capwell, la hija mayor de CC Capwell. Para que veáis una muestra de lo poco complicada que era su historia, anarroseo (maravillosa palabra que agradezco a EmeA: GRACIAS) un parrafito de la web de un fan de la serie:

Cuando Victoria reveló que Chip era hijo de Cruz, Eden se vio sometida a una gran presión que la condujo a desear con todas sus fuerzas poder darle un hijo a Cruz. Pero la chica descubrió que tenía problemas para quedarse embarazada y decidió someterse a un tratamiento, todo a espaldas de Cruz. Las continuas ausencias de su esposa empezaron a hacer sospechar al policía de que algo ocurría y finalmente consiguió averiguar todo lo sucedido. Cuando Cruz encuentra a Eden le ruega que confíe en él y le promete que estará a su lado pase lo que pase.

Qué grande, por favor. Veamos ahora las fotos de la boda.

Perdonadme pero me siento incapaz de escribir pies de foto a esto.
Podéis hacer sugerencias en los comments.

Lo creáis o no, el actor que interpreta a mi ex ídolo se llama A. “A. Martínez”. En serio. La wikipedia dice que se llama “A.” porque su padre y su abuelo se llamaban Adolfo, pero no creo que esa sea razón suficiente para quitarle al pobre chico todo el resto del nombre. Pero bueno, qué se yo, si al fin y al cabo me llamo Be (igual es una señal).

Además de en Santa Bárbara, tuvo un papel en Hospital General (¿y quién no?, podéis decir. Vale, pero a él le dieron muchos premios por el suyo). También salió en La Ley de Los Ángeles y en Profiler. En ésta hacía (otra vez) de policía latino con una novia rubia (es lo que tiene encasillarse), Sam, la prota. Y la verdad es que por aquel entonces aún me parecía que el chico tenía su aquel (qué le vamos a hacer).

Y una cosa chunga que he recordado al documentarme para el post es que lo mío con Cruz Castillo era sólo por seguir la corriente. Creo que el que de verdad me molaba era Mason Capwell, que era más malo. Pero claro, es que al pobre le pasaban cosas tremendas, como que la única chica de la que se enamoró era una ex monja que murió aplastada por una enorme letra “C” de neón, por cierto embarazada de un hijo de Mason que, lógicamente, nunca llegó a nacer.


¡OJO! Me molaba Mason, pero sólo el de esta foto (hubo 3 Masons distintos)

Conclusiones:

- Los malos atormentados molan.

- Los polis heroicos y buenísimos también.

- Esta serie es como del 86, de lo que hace 20 años. Esto significa dos cosas: 1.- Soy muy pero que muy mayor si ya hace 20 años me gustaba un chico; y 2.- Soy muy pero que muy mayor si ya había nacido cuando en algún punto del mundo alguien llevaba esas hombreras.

miércoles, mayo 31, 2006

Expediente X – vol 2: Wesley Crusher

Toda la vida he tenido ciertas tendencias frikis, pero casi siempre he conseguido mantenerlas bajo control gracias a mis amigos (y su terapia conductista del agua y las descargas eléctricas). Como salta a la vista, la parte más importante de la frase anterior es “casi siempre”.

Básicamente, soy una picaflor. Eso es lo que me salva y lo que para mi madre es una gran alegría, porque inplica que no llego a ser friki de nada. Significa, en el caso que nos ocupa, que aunque me molaba Star Trek The Next Generation, no llego a ser una trekkie. (Soy consciente de la idea casi universalmente aceptada de que los trekkies no tienen derecho a la vida, así que quiero que el concepto quede claro: NO SOY UNA TREKKIE).

Vamos a ver, tengo una camiseta que en mi casa se conoce como “la camiseta Deanna Troy”, y si alguien me regala uno como éste…

…o incluso como éste…

…es posible que pierda los nervios por un momento (o me enamore, depende del caso). Pero también me pasa con merchandaisin relacionado con otros muchos temas de los que soy fan pero tampoco sé mucho (Harry Potter, Oscar Wilde, Buffy, novelones victorianos, Candy Candy, William Carlos Williams, Molly Ringwald y hasta una escritora muy chunga y prolífica que se llama Meg Cabot y que como no acabe algo pronto a ver qué leo yo en la pisci este verano, por mencionar algunos).

En el caso particular de Star Trek, ocurrió que, cuando tenía 14 o 15 años, me enamoré de Wesley Crusher.

ARCHIVO PERSONAL DE LA FLOTA ESTELAR – Crusher, Wesley

Rango: Alférez
Nombre completo: Wesley Robert Crusher
Fecha de nacimiento: 29 Julio 2349
Lugar: La Tierra
Padres: Lt. Cmdr. Jack Crusher (fallecido) y Dra. Beverly Crusher
Estado civil: Soltero
Educación: Academia Estelar, 2367-70 (renunció antes de completar el programa)

Último paradero conocido: Presente en la boda de William T. Riker and Deanna Troi en Alaska, la Tierra.

Me molaba tanto que en verano veía (y trataba que mis amigas le pillaran el punto) la serie en la tele gallega, los klingon hablando como recién salidos del pazo, legendario.

Años después, en una fiesta toga, una amiga y commentarista de este blog se dedicaba a hacer tatuajes temporales en los torsos desnudos de los asistentes masculinos, y yo estaba inmersa en una profunda discusión sobre Star Trek con un simpático joven al que mi amiga había tatuado un intercomunicador. Él, al descubrir que mi único contacto con el universo Trek había sido a través de The Next Generation, intentaba atraerme hacia el resto de series. En una de esas, el chico me miró muy serio, a los ojos, y dijo:

-¿Wesley Crusher? ¿El niñato ese al que odian todos los trekkies? ¿No sabes que hay cientos de páginas en Internet donde los fans de la serie idean las mejores maneras de acabar con él? ¿Las más crueles y dolorosas?

Fue así como descubrí que que te gustara Wesley era anti cool e incluso anti friki. Pero no me importó.


Era taaaaaaan mono...

Por cierto, un apunte off topic, era la era jurásica de Internet (yo solo tenía 2 amigos con correo electrónico, y estábamos hartos de sólo escribirnos entre nosotros. Bueno, vale, igual ya éramos 5). Lo que me hace pensar en lo dura que tenía que ser la vida del friki antes de la existencia y universalización de Internet.

Volvamos a Wesley. ¿Han oído hablar de la transmisión? Ese curioso fenómeno que se da en las pelis americanas cuando una paciente cree que está enamorada de su médico porque éste le ha curado. A mí me pasó con Wil Wheaton, el actor que hace de Wesley. Que, además, salía en dos de mis pelis chungas más favoritas de todos los tiempos: Cuenta conmigo y Operación Soldados de Juguete.

Pasado el tiempo, señores, Wesley Crusher, o Wil Wheaton, me sigue molando. Desconozco su aspecto actual, pero sé que ha escrito un par de libros que no he leído, un blog que leo de vez en cuando, un site de chicas suicidas que he ojeado un par de veces… Tiene sentido del humor (y eso a mí me puede), es un pedazo de friki, vive con su mujer y los dos hijos de ésta, pone voz a series de dibujos (es Aqualad en Teen Titans) y videojuegos (Richard Burns en Grand Theft Auto: San Andreas)… y diversifica su talento en otros ámbitos, como torneos de poker de famosos (hay todo un mundo desconocido en ese lugar que llamamos EEUU).

En fin, que uno debe reinventarse a sí mismo, y que el espacio es la última frontera. Y que a mí me molaba Wesley Crusher.

viernes, abril 28, 2006

Expediente X - vol 1: Iñigo Segurola

Me gusta el jardinero de Bricomanía. Es una de esas cosas que no sé por qué pasan, pero pasan. Esas cosas que hacen que mi madre suspire pensando en cómo le van a salir los nietos si en un futuro me da por reproducirme.

Se llama Iñigo Segurola, y me gusta. Cada persona tiene sus cosas, algunos son drogadictos, otros son homosexuales, y a mi me van los tios raros-interesantes.

Una se pregunta cómo es posible que un chavalote que podría estar sin ningún problema talando árboles milenarios en Canadá, ha decidido dedicarse a enseñarnos a trasplantar el ficus en temporada y a intercalar briconsejos de jardinería en el proceso de creación de una fuente/bebedero de pájaros de la mano de Kristian Pielhoff (el barbas del programa, muy bien parodiado aquí).

Volvamos a Íñigo. En estas fotos le han vestido "de bonito", algo muy lamentable porque como está verdaderamente auténtico es con los monos de mad-max-jardinero que saca por la tele. Especialmente de naranja.
Íñigo tiene pinta de poder salvarte de un ataque de orcos con una sola mano, de buen candidato para repoblar el mundo después de un holocausto nuclear. Asesino de orcos en potencia, va y escoje una profesión tan sedentaria como la jardinería. Antes, cuando mis fines de semana eran solo mios y de quien a mi me diera la gana, me encantaba ver el programa (ya no se ni si existe) por ver el cuidado con que trataba a las azaleas...
Adjunto una tercera foto, más natural y firmada para un tal Strip:

¿Por qué me gusta Íñigo el Talador? No lo sé, pero tiene cualidades: seguro superviviente al holocausto nuclear, es tierno con los animales, ha plantado árboles y ha escrito un libro (por lo menos). Éste:

(Hijos no se si tiene).

¿Qué? Raro, ¿eh? Este post es una muestra de lo que mi madre llama mis Expedientes-X. Íñigo es sólo el vol1 . Tengo más.