MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!
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viernes, noviembre 13, 2009

Grandes Heroínas de Ficción: Pickwick


Nuevo post para la sección, lleno de polémica, de la mano del Capitán Achab. Enjoy!

Hace unos cuantos meses, tras una opípara cena, Be me prestó "El Caso Jane Eyre", la entretenida aventurita metaliteraria de Jasper Fforde. En justa contrapartida por asaltar su biblioteca y usufructuar su nevera, la muy ladina me pidió que le escribiera un articulito para la serie "Grandes Heroínas de Ficción" del Quédate a Dormir. Yo, que nunca contrarío a una linda damisela de ojitos tristes y surtida biblioteca, contesté que sí.

Leído el libro, me asaltó una duda. ¿Quién diantres será esa mujer fuerte cuyo panegírico debo entonar? Porque, digámoslo bien alto, Thursday Next, la protagonista del libro, no deja de ser una bibliotecaria con pistola por mucho que críe un dodo mascota, conduzca un ostentoso coche y se presente voluntaria para sacudirle la badana a una horda de vampiros ingleses. Una bibliotecaria con el fundado temor de quedarse para vestir santos por culpa de un novio de juventud que tuvo el asentado juicio de prometerse con otra.

En fin, si alguna vez han pisado una biblioteca pública pueden intuir el tipo de mujer que nos ocupa: mala gaita, miradas furibundas y sentencia de muerte por devolver libros con un día de retraso. El horror de los horrores, tanto aquí como en Swindon.

No obstante, yo confío en mis amigas y sabía que la hembra de ejemplar fortaleza acabaría por presentarse.

Lo hizo. Una secuela más tarde, Pickwick, el mencionado dodo, puso un huevo y reveló ser pajarita, que no pajarraco. Una pájara ejemplar, por si fuera poco. Privada de alitas por un defecto en la secuenciación de su genoma, bautizada con nombre de maromo, madre soltera, fugitiva por causa de su neurótica dueña, Pickwick no se arredra y empolla su huevo con mirada firme y un estoico: "¡Ploc, ploc!". La pera, la reoca y el recontradodo.

Háganme caso, que yo de esto sé. Hembras como ésta no se clonan todos los días.

El origen de este post es tal cual él se lo ha contado. Pedí un texto sobre Thursday Next, y con esto me encontré.

Rápidamente busqué al Capitán en gtalk. Transcribo lo que allí sucedió:


Be: Thursday no te gustaaaaaaa!!!
Achab: Pero para compensar Pickwick me encanta.
Be: Pero, pero, pero... voy a tener que hacer un superpost de defensa de Thursday!!
Achab: Pero si es una petarda!!! El dodo, sin embargo, no puede ser más mona.
Be: No es una petardaaaaaaaaaa! Es una superheroinaaaaaaa!
Achab: Un acosa no quita la otra.
Be: Aunque es cierto que lo de que se liara de nuevo con el cojo no me moló nada. A mi me molaba el poli que dijo que se casaría con ella.
Achab: Si iba a volver con él se lo podía haber dicho diez años antes, y no montar ese petarda show en la boda. Además, qué le echa en cara? Que dijera la verdad? Que ella sabe que es verdad y que pasa de admitir porque ella se siente culpable. De muy muy petarda.
Be: Ya... pero como investigadora literaria mola mil.
Achab: Porque el trabajo mola.
Be: Y ella lo hace bien!
Achab: Altera el final de una aclamada obra maestra que le queda mejor de pura chiripa... Tiene que salir por patas a refugiarse en una novela sin publicar...
Be: Pero todo mejora!!!
Achab: Sus compañeros de trabajo tienen la mala costumbre de acabar muertos... Mazo eficaz, sí.
Be: Es que los malos son muy malos.
Achab: Mejora de casualidad. Con lo escasamente controlada que tenía la situación podía haberse cargado al señor Rochester y destrozar la novela entera por el mismo precio.
Be: Ayyyyyyyyyyy...! Capitáaaaannnnnnnnnnnnn! Lo que importa es que nooooooo!
Achab: Para la novela es lo que importa. Ahora, a la hora de evaluar su competencia como detective. Si no tuviera un padre que mangonea el tiempo estaría frita. Pero eso es lo de menos. Lo importante, y sus relaciones con los hombres, son de petarda.
Be: Si?
Achab: Sí.
Be: Por qué?
Achab: La relación con su futuro marido es de megapetarda. Me lío contigo en el frente y somos superfelices porque somos jóvenes. Mi hermano la caga y se carga al pelotón. El gobierno lo utiliza como un falso banderín de enganche patriotero. Y lo sé. Tú con todo el dolor del alma dices la verdad. Y yo te odio porque has hecho lo correcto, y me siento mal por odiarte, y te persigo sin decirte que sí. Pero cuando te vas a casar con otra me vuelvo loca. Porque cómo se te ocurre ser feliz con otra? Mientras tanto le doy -inadvertidamente o no- falsas esperanzas a mi muy estupendo compañero de curro, que se quedan en nada en cuanto puedo ponerte la mano encima de nuevo. Si eso no es una petarda es que se ha extinguido la especie.
Be: Ya...
Achab: Lo que pasa es que tú quieres su trabajo y no te queda otra que identificarte con ella.
Be: Jo.
Achab: Pero sí, el curro mola. Y el coche. Y la mascota.

Y ella. Thursday es lista, valiente y con chispa. ¿Y qué, si le cuesta asumir las cosas chungas que le pasaron en la guerra? Crimea no es como comprar el pan, vaya. Thursday es una superviviente que llucha contra "El Mal". Y coincidimos mogollón en gustos literarios.

ACTUALIZADO A LAS 2:23!!! Amplío mi defensa de Thursday con el contenido de un comment, porque me echan en cara que soy tibia y que parezco una rubia desvalida de tebeo cincuentón: Me parece un personaje guay. Se mete en un mundo raro del que no sabe nada más que los "plots" (argumentos) porque los ha leído. Las normas del universo las va aprendiendo sobre la marcha y lo hace de coña (evito spoilers en lo posible, pero... ¡el juicioooo es TAN genial!). "El malo" no es un malo cualquiera, es uno que lo puede todo... y no puede con ella. Le hacen la putada de su vida, y la tia sigue adelante, desfaciendo entuertos y viviendo aventuras superguays.

El caso, señores, es que estoy malita y no fui capaz de argumentar mejor. ¿Algún voluntario para defender a Thursday?

PD: Como pequeña venganza, Capitán, sé que esto lo leerá Zirie. Le informo de que mi amiga es lista, encantadora, pibonazo... y bibliotecaria. Se lo comento, querido amigo, para su propio escarnio personal.

ACTUALIZADO A LAS 4:38!!! Disfruten de la controversia en los commentarios, la verdad no esperaba que un tema distinto de sexo, política o religión pudiera levantara tan agria polémica... Espero, eso sí, que a partir de ahora se produzca un debate literario más templado que el de comments anteriores. Feliz viernes.

lunes, julio 06, 2009

Grandes Heroínas de Ficción: Puck


Bente Winter, prota de una serie de 29 libros que me encantaba de peque, es una chica danesa huérfana de madre. Su vida cambia (y la historia de los libros empieza) cuando su padre, ingeniero, es destinado a Chile y decide que su hija se quede en Dinamarca, estudiando en un internado.

Primera parte: el pensionado de Egeborg

Es un cole bastante guay. Es mixto, los directores son demasiado encantadores para ser reales (los Frank, que son un matrimonio superperfecto en plan los padres de "La Tribu de los Brady" pero sin hijos), la escuela es superchula, está en medio de un bosque superchulo, con un lago superchulo, con montañas superchulas, con actividades superchulas y alumnos listos y simpáticos... y al principio Bente odia estar allí.

Está triste, echa de menos a su padre, se siente abandonada, discute con todos... y sólo está a gusto paseando sola por el bosque. De hecho los compañeros de Bente la "rebautizan" Puck, como el duende de Shakespeare, por su tendencia a desaparecer en el bosque cada vez que puede.

Pero todo esto pasa en el primer libro. Al principio del primer libro. Porque Puck en seguida hace amigos: Karen, la más complicada y aparentemente gruñona... y en realidad llena de problemas familiares a la que Bente se gana y se hacen las mejores amigas. Inger, la más seria y estudiosa y calmada... y aburrida. Navío, la más alocada y diver y cuya frase preferida es "¡formidablemente palpitante!". Alboroto y Cavador, los chicos más traviesos del cole, que tienen con Puck unos piques competitivos que siempre gana ella (¡me encantaba que ganaran las chicas!). Anelisse, la pija y pelín repelente hija del hacendado dueño de la finca de al lado del internado.

Puck deja de estar enfadada con el mundo, le coge el gusto a Egeborg, hace amigos y se convierte en la líder del grupichi guay del cole. A partir de aquí es una sucesión de aventuras chachis, misterios resueltos, malvados derrotados, vistorias deportivas, nuevos amigos. Puck es perfecta, lo hace todo bien, es la más lista, la mejor esquiadora, la mejor patinadora, la que nada más rápido, la corredora más veloz. Se gana a mayores y pequeños, baja los humos a los listillos (mayores y pequeños) y come chocolate.

Y así pasan los meses, los años y los libros, todo esto salpicado de alguna que otra visita de su padre, que por cierto en el libro 11 se vuelve a casar con Ellen, la profe preferida de Puck.

Y no, después de la boda tampoco se la llevan con ellos a Chile: Puck se queda en Dinamarca y sigue estudiando, ganando carreras, resolviendo misterios y atrapando ladrones y contrabandistas. Y cuando termina el cole en Egeborg se marcha a Copenhague.

Segunda parte: el instituto Clara Moeller

Puck, Karen y Navío siguen estudiando y viviendo juntas. Van a clase, aprenden cosas nuevas, siguen nuevas normas y reciben nuevos castigos cuando las rompen, hacen nuevas amigas (como Torbellino y Karina), corren aventuras nuevas pero parecidas a las de la primera parte... con un pequeño componente más: los chicos.

En la primera parte había chicos, sí, pero eran amiguetes y ya está, no había novios por ningún lado. En esta parte hacen su aparición las fiestas, los bailes, las citas, los novietes... pero no para Puck.

Mientras todas hacen planes de futuro, personales y profesionales, y algunas hasta se comprometen para casarse... nuestra heroína sigue ayudando a sus amigas en sus cosas, descubriendo misterios y atrapando secuestradores, defendiendo a compañeras (no recuerdo si era una princesa india o africana) de ataques racistas de otras compañeras, dando chascos a profesoras malvadas... pero no se enamora hasta el último libro de la colección.

Yo, que caí rendida a los encantos de Alboroto desde casi su primera aparición, no entendía que a Puck no le molara. Se reencuentran en el libro 26, "Puck y los Contrabandistas", pero nada, oye. Siguen siendo amigos y ya. Un trauma.

Un trauma casi como que sea la pedorra de Amy y no Jo la que se quede con Laurie en "Mujercitas", para entendernos.

Y es que no es hasta "Adiós, Puck" que Bente conoce a Ole Bang.

Y a pesar del nombre, se enamora de él.

Ole es el hijo del jefe de su padre, es alto, guapo, listo, trabajador, deportista, y con los ojos azules.

Y entonces el coeficiente intelectual de Puck baja 100 puntos de golpe. Se vuelve torpe, no sabe cómo actuar, está hecha un lío, llora, está de los nervios...

Por suerte para ella, su adorado Ole no se fija en esas cosas. Él la ayuda con el misterio que tiene entre manos, gana una importantísima competición de remo, triunfa en su trabajo y la tranquiliza cuando ella sufre un miniataque y está toda llorosa por la inseguridad ("Ole, que yo te he dado un beso y tú a mí no... y sólo me hablas del misterio que me estás ayudando a resolver, ¡buaaaaaaaaaaa!"). Ole, en vez de sacar el lexatín, le seca las lágrimas... y la besa.

Y, a pesar de que todos nos alegramos por Puck, el último libro de la colección es anticlimático. Bente no se lo piensa dos veces y ¡dos semanas después de conocer a Ole! se pira con su padre, su madrastra y su prometido a la India sin haber terminado los estudios.

Que no es que estudiara medicina ni nada, era como una especie de título de filosofía y letras de un centro para chicas, pero es que cuando toma la decisión ella dice: "Ole no me va a querer más por tener un diploma". Y claro, para una chica que se ha pasado la vida superando a los chicos en ingenio, en destreza, y en deportes... pues puf.

Y cuando se va a la India a vivir en plan superamor se despide de sus amigas, que van a despedirla tristísimas, en plan "hasta nunca" ("¿Crees que volveremos a verla, Karen?" "No, Navío, la India queda muy lejos"). Se despiden en el aeropuerto, ellas venga a llorar, ella mucho menos afectada porque sólo piensa en Ole. Y claro, para una chica que ha vivido unos añitos con su padre lejos y con Navío, Karen, Inger y las otras casi como única familia... pues puf.

Vamos, que como me apuntó Xisca la otra noche dan ganas de coger la pluma que dejara Lisbeth Werner (que no es una señora de verdad sino el alias de Carlo Andersen y Knud Meister -que se encargó del final de la serie cuando Anderson se murió y al que yo culpo de todos los desastres-) y continuar la historia donde la dejaron.

Lo que nunca se escribió: diez años después

Una fondona Puck pilla a Ole frinkándose a la vicepresidenta de la compañía, una que sí acabó los estudios y no dejó de practicar esos deportes que tan bien se le daban.

Entonces se da cuenta de que igual hubiera sido bueno terminar los estudios. Decide plantar a los dos hombres de su vida -el dejado de su padre y Ole-, salir de la puta India y volver a Dinamarca.

Intenta recuperar a sus amigas, proceso que le lleva tiempo porque hace mucho que dejó de contestar a sus cartas y ya casi no se acuerda ni de sus nombres. Al final las encuentra, y se reunen, y ellas la ayudan a no darse a la autodestrucción total (ya sea en forma de drogas o de comida basura).

Vuelve a Egeborg, donde los Frank le dan trabajo de profe de danés (eso no se le ha olvidado). Puck se pone en forma nadando en el lago, corriendo por el bosque, montando a caballo con su amiga Anelisse -que sigue siendo una pija-, esquiando y patinando. Además retoma la fotografía, se presenta a concursos y gana algún premio.

Y entonces, sólo entonces, cuando vuelve a ser una persona independiente, cuando vuelve a tener vida propia (interior y exterior), cuando vuelve a practicar actividades que le gustan, cuando vuelve a ser creativa, cuando vuelve a sobresalir en cosas... se reencuentra con Alboroto. Que es exitosísimo también en lo que quiera que haga. Y al que siempre le ha gustado Puck por lo que era, una chica súper, una "pre-mujer fuerte".

Y se enamoran. Y se casan. Y tienen cachorros.

Y viven felices para siempre.

Y, ahora sí, FIN

jueves, diciembre 04, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Vasquez


Nuevo post y nueva heroína para empezar el jueves. Tengo este post esperando ser publicado desde hace meses (y aún así no bate el Record de Desastrez de Be [RDB] a este respecto, ya verán cuando al fin hagamos la semana temática que planeamos desde hace... ¿cuánto, Sheena?) y aún así su autor no está enfadado conmigo. Por eso y por participar en esta sección -que merece un empujoncito, ejem ejem- gracias, E.Martin (también escribe en Adlo, pero dicen por ahí que los post no son ni la mitad de buenos). A disfrutar.

El cine de James Cameron está plagado de heroínas que despiertan de vidas mediocres o jaulas doradas y descubren su fuerza interior. Y siempre gracias a hombres que no las rescatan ni reeducan sino que, como diría Morpheo, les enseñan dónde estaba la puerta. Llámense Sarah Connor, Rose DeWitt, Helen Tasker, o Ellen Ripley.

[parrafada pretenciosa y sobrada sobre cómo Aliens es un enfrentamiento de madres luchando por su progenie y un repaso al reparto, que se incluirá en GHdF:V The Director's Cut, próximamente en algún sitio...]

Pero aunque uno le tenga cariño a todos los personajes de Aliens (menos a la rata miserable de Burke, claro) Vasquez destaca por encima de todos por su contundente presencia. Tiene sentimientos, por supuesto, y llora cuando muere Drake, pero nadie es más duro ni tiene más cojones que ella. De los aliens sólo necesita saber una cosa: hacia dónde disparar.

Cuando Apone requisa el percutor de su arma ella tiene uno de repuesto (y otro de sobra para su amigo) ¿o acaso creíais que se iba a dejar castrar tan fácilmente? Incluso cuando hacia el final el Teniente Gorman acude a socorrerla no puede salvarla, tan solo morir semi-heroicamente junto a ella. No creo que sea casualidad que algunos de los mejores diálogos de la película sean suyos.

Cuando oigo a la gente quejarse de personajes femeninos que "en realidad son hombres disfrazados y no mujeres de verdad" se que se refieren a ella. Parece que se prefiere a heroínas que puedan desactivar una bomba con las uñas pintadas o saltar de un tren en marcha sin despeinarse (literalmente). Parece que para muchos una heroína debe ser una mujer-mujer.

Y no es que uno tenga nada en contra de las heroínas divinas-de-la-muerte, que me encantan las dos películas de los Ángeles de Charlie. Pero Vasquez es el síntoma de un futuro en el que hombres y mujeres combaten codo con codo en igualdad de condiciones (como en la otra obra maestra de la época, RoboCop) y por eso lo que los personajes tienen entre las piernas no influye en los roles que desempeñan. En el universo de Aliens lo "femenino" y lo "mujer" no son necesariamente sinónimos, como (creo) no deberían serlo en el nuestro.

Vasquez no tiene que disimular nada ni pedirle perdón a nadie por ser como es.

Y nunca la han confundido con un hombre. ¿Y a ti?

martes, noviembre 25, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Jana


Cuando a mediados del marzo pasado Mar Calpena me pasó el texto de su prólogo de Jana pensé que aquello se parecía muchísimo a un post de QaD. Hemos hablado alguna vez de una posible colaboración de Mar en este blog, pero según pasan los meses he tenido el presentimiento de que el texto que ya tenemos "en mano" es lo más parecido a un post de QaD que la autora nos iba a escribir, al menos de momento. Y además el prólogo se ajusta como un guante a esta sección.

Como son tres foliazos de Word, he metido tijera como dios me ha dado a entender (Mar, espero que te parezca bien). El que lo quiera leer completo que se compre el tebeo, jo, que merece la pena. Por mi parte ya antes de leer el primer número de Jana en Glenat recordaba perfectamente y con mucho cariño a la modelo pelirroja, en especial una aventura en la que desarticula la secta de la serpiente vestida con una mini túnica y una tiara/cobra…

Jana mola mil. En fin, que lo disfruten.

Todo comenzó inocentemente, como siempre empiezan estas cosas. Un domingo cualquiera de un invierno cualquiera de los ochenta, me encaminé a una pequeña librería del pueblo de la Costa Brava en el que mis progenitores tenían un apartamento para hacerle pagar el impuesto revolucionario semanal a mi padre: un tebeo.

La historia solía repetirse todos los domingos. Para hacerme callar en los ciento y pico kilómetros de coche que nos separaban de Barcelona, en los que el cansancio y la inminencia del lunes podían conducir a una rabieta en el momento más insospechado, la familia me sedaba con algo que leer, generalmente una revista infantil o un álbum que se me permitía elegir a mí solita.

En todo este maremágnum, había una clara favorita: Esther. Pero el personaje estrella de Pura Campos era huidizo como una anguila. Las ediciones de Bruguera resultaban, por decirlo suavemente, caóticas. Te comprabas un Esther en el que Carol estaba felizmente casada y en el siguiente Lily, aún continuaba soltera y tonteando con Noel Carter. No sé cuántas veces me chupé las rabietas de Esther contra su futuro padrastro, o no entendí porqué la pecosa llevaba en los números especiales coletas bajas y en las series regulares, cola alta. Y tampoco ayudaba que ningún adulto de este mundo apunte en la agenda cuándo compra los tebeos a sus hijos, por lo que lo mismo me regalaban dos en una semana que no soltaban ninguno. No entendían el problema, qué digo, la tragedia, que suponía no poder seguir la serie de Esther regularmente...

En una de éstas apareció por el quiosco una nueva revista con una cara misteriosamente familiar en la portada y, lo que es más importante para la psique de una niña de diez años, ¡con la que regalaban un magnífico anillo en forma de serpiente! Era Jana, editada por Sarpe, y con ella vi la luz. Mmm, un nuevo personaje de Pura Campos al que podía seguir desde el número uno... Mi cabecita razonó que si conseguía convencer a la familia de que era mi revista favorita, me garantizaba así la compra semanal de un tebeo. No tuve que fingir. Desde el primer día Jana me encantó.

Tengo la sensación de que el recuerdo ha sido un poco injusto con el personaje de Jana, creación del autor de novelas de acción Andries de Brandt. Jana, que apareció originalmente con el nombre de Tina en la revista holandesa del mismo nombre, para la que Pura Campos la dibujaba, sufre el mismo destino que los hijos o los hermanos menores de los famosos. Devorada por el fenómeno mundial que era (y es) Esther, a la pobre Jana le ha quedado el sambenito de ser “la otra” serie de Pura Campos, con permiso de esa hora del recreo en forma de personaje que se llamó Gina. Pero era bastante más.

Definámosla. Jana: Modelo veinteañera de cabello pelirrojo (o castaño, que nunca se supo demasiado bien gracias a los impresores) e inclinaciones detectivescas. Aunque no parecía ser muy conocida -el fenómeno de las supermodelos aparece hacia el final de la década- siempre le salían trabajillos que la llevaban a pasar modelos en países exóticos y gracias a los cuales se metía en todo tipo de intrigas. Lo mismo desarticulaba sectas que encontraba tesoros bajo el mar. Cada dos por tres la secuestraban o estaban a punto de asesinarla, pero también tenía sus momentos de comedia. Jana soltaba su lengua afilada para zaherir a algún que otro “malo” de la historia, o para tontear con algún secundario (de un modo muy light, que Jana compartía piso y quizás armario con la diseñadora Berta).

Las historias de Jana eran, y son -porque siguen publicándose en Holanda- autoconclusivas. La tensión dramática no nacía de la caracterización de los personajes, como ocurre en Esther, sino de los giros del guión. La autoría de las tramas de Jana, tras la muerte de Brandt, ha cambiado de manos varias veces, pero por lo que cuenta Pura, la esencia del personaje apenas se ha alterado.

Otro de los tópicos respecto a la obra de Pura Campos reza que en Esther la autora pudo canalizar su inacabable creatividad en el campo de la moda, pero lo cierto es que a mí siempre me pareció que los personajes de Jana vestían mejor. Esta sensación se debía a dos motivos: El primero, la propia ambientación de la serie, en la que Pura no se veía constreñida a dibujar modelos de calle, sino que podía dejar volar el lápiz hacia la alta costura. El otro era que, a diferencia de lo que ocurría en los refritos de Esther que de vez en cuando colaba Bruguera, el desfase entre la fecha de publicación en Holanda y en España era pequeño, con lo que los vestidos estaban siempre a la última.

Además, la propia revista tenía una sección llamada “mini moda”, en la que se ofrecían trucos para alterar la ropa, y en alguna ocasión organizó incluso un concurso de diseño, en el que una servidora participó (y que llegó a causar un incidente diplomático en mi casa, cuando con 12 años hice venir un comercial de CEAC con la peregrina idea de que convenciera a mi madre para que me dejara estudiar diseño de moda por correspondencia).

Pero conflictos aparte, Jana era un personaje al que guardo especial simpatía. Así como con Esther sufríamos por conocer a dónde iría su vida, o si alguna vez se ligaría a Juanito –-mira la de años que han pasado, y seguimos sin saberlo-- con Jana tenías siempre la promesa implícita de volver al status quo, de que podías tomártela un poco a broma, a sabiendas de que tarde o temprano todo se arreglaría. Si Esther era como nosotras, las lectoras, Jana era aquélla que fantaseábamos ser algún día. Frente al realismo angustiado de la preadolescencia, yo me confieso devota del escapismo con glamour de Jana, el personaje.

viernes, agosto 01, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Leia Organa Solo


Con esto de las GHdF se nos está llenando el blog de pibones. Hoy con la Princesa Leia y gracias a Sheena, que por cierto hoy se incorpora a nuestro (renovado) blogroll. Disfruten del post, al que me permito añadir una puntilla, al final.

Cuando era pequeña y el mundo no estaba tan preparado para la dominación femenina como el de ahora, encontrar un referente femenino adecuado no era fácil. O tirabas de tu hermana mayor (si es que la tenías) o te buscabas uno de ficción que te guiara con sus ideales de película hacia la adolescencia. Las lecturas de la revista Superpop eran complementarias.

El universo de Star Wars es relativamente simple. El Mal (malvado imperio galáctico con sus malvadérrimos soldados de asalto y sus uniformes hitlerianos) y el Bien (La "Resistance", los Rebeldes luchando por la libertad de la Galaxia). Pero precisamente esa simplicidad, por otro lado arrolladora, era lo que lo hacía tan asequible a mentes de seis o siete años.

Mis compañeros del colegio y amiguitos varios que habían ido a ver alguna de las películas de la Saga se habían quedado impresionados con la imaginería, las naves, las explosiones y disparos azules y rojos de los blasters, con las espadas luz y con la maldad de Vader. Yo, quedé impresionada cuando vi a una mujer dirigiendo la defensa de la base rebelde de Hot en El Imperio Contraataca. Una princesa del espacio sideral con ideales de libertad, de fuerte carácter, dotes de mando y jefa de ejércitos, aunque fueran cuatro guerrilleros rebeldes mal contados.

Sólo tenía seis añitos cuando mi (sabia) madre me llevó a ver El Imperio Contraataca pero a lo largo de mi vida he sido capaz de disfrutar muchas veces con esos tres "primeros" episodios y con la visión de una princesa que en vez de llevar una larga trenza las llevaba recogidas para ir más cómoda. Una princesa que no se quedaba en el balcón de la torre esperando al príncipe azul que la salvara si no que, a la menor oportunidad, luchaba para liberarse, salvar su vida y la de sus compañeros y, de paso, matar al infame dragón imperial que la había tenido prisionera. Una princesa capaz de enamorarse del sinvergüenza de Han Solo en vez de hacerlo del rubio principito jedi*. Una princesa capaz de llevar un biquini dorado y disparar una cañonera láser al mismo tiempo sin despeinarse ni dudar. Una princesa, en definitiva, del siglo XXI. ¿Quién no querría ser como ella?

*(lo de que era su hermano se sabe después).

Leia, además de una GHdF, es un icono. Toda ella. No sólo por su bikini dorado que ha llenado Internet (y el mundo) de fotos, imitaciones y tutorials. No sólo por sus trenzas/rodetes que la Perri se plantó el año que celebramos nuestros cumples con una fiesta de disfraces bajo el tema “qué personaje de ficción querías ser de pequeño”. No sólo por sus vestidos túnica ni por las frases agudas que cruza con Han antes de caer cada uno en brazos del otro.
Simplemente, Leia mola (¡con lo pedorra que era su madre!).

jueves, julio 24, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Dana Scully


No, queridos lectores, commentaristas y mirones anónimos y silenciosos, no estamos de vacaciones. Precisamente por eso están escaseando los posts por estos lares (excepto en el caso de Noa, pero eso ya se lo contará a la vuelta).

Estamos estresadas, cansadas y hartas, pero estamos aquí, ofreciéndoles como de costumbre cobijo para pasar las noches (y los días). ¡Y además rodeados de Grandes Heroínas de Ficción! Hoy, aprovechando el superestreno de la semana, con Dana Scully (cortesía de Xisca). ¡A disfrutar!


Scully: "Lo que me parece imposible es que existan respuestas más allá de los límites de la ciencia: las respuestas están ahí, sólo hay que saber buscarlas"

Esta es una de las primeras frases pronunciadas por Dana Katherine Scully en la serie, concretamente en el piloto; con ésta se inaugura la eterna y siempre civilizada discusión que mantendrá con el agente Fox Mulder a lo largo de nueve temporadas, contando con la desventaja de ser la intrusa aguafiestas en el mundo conspiranoico de Chris Carter; sin embargo, esta circunstancia no la convierte en un personaje negativo y amargado, muy al contrario, llega a ser el contrapunto perfecto de su compañero de fatigas, evitando muchas veces que los arranques de éste lo echen todo a perder o empeoren las muchas situaciones límite que se van sucediendo.

Como equisófila de toda la vida de Dios y harta de ver series de televisión desde que tengo uso de razón, he de decir que esta pequeña pelirroja de ojos inmensos es uno de los personajes femeninos que más admiro; lejos de ser una chica florero al uso, es co-protagonista de la serie y no mero complemento -sin ella, no habría "Expediente X"- y lo que es más llamativo, ostenta cualidades que los más maliciosos atribuirían sin dudarlo a un hombre: posee una gran inteli-gencia, es leal, serena, valiente, fuerte e indepen-diente, y todo ello sin ser un chicazo, estando orgullosa de ser lo que es, una mujer, una señora agente del FBI que impone lo suyo.

Por si esto fuera poco, la relación que tiene con su compañero es ejemplar: ya quisieran muchas parejas. Partiendo del más tópico enfrentamiento entre dama y caballero que venimos visionando desde "Luz de luna", por citar un ejemplo de intercambio de pareceres más explosivo, se fabricó un nuevo modelo de relación entre personajes de sexo contrario con paquete de tensión sexual no resuelta incluido, y quizá se contó una de las más bellas historias de amor de la televisión. Es posible que los herederos más directos de este modelo más igualitario sean los Booth y Brennan de "Bones", si bien ella parece más una versión femenina del Grissom de "CSI".

La verdad es que a la pobre mujer le hacen vivir un calvario: muere su padre y se le aparece en sueños, asesinan a su hermana, descubre que tiene una hija y ésta muere, le sale un cáncer, la dejan estéril los experimentos del gobierno, llega tarde a todos los avistamientos de ovnis, chupacabras y demás y encima se los pierde, le mola al pistolero solitario más feo y peludo y a uno guapo pero psicópata etc. para acabar de arreglarlo, Mulder la deja embarazada y se larga a Venus o así a por pipas, con lo que no se le vuelve a ver el tupé hasta finales de la última temporada.

Ella aguanta todo esto bastante bien gracias a las cualidades mencionadas, aunque eso no la convierte en una santa; es muy interesante un episodio escrito por la propia Gillian Anderson, "All things" -episodio diecisiete de la séptima temporada- en el que esta señorita formal es dotada de un pasado oscuro, al haber sido amante de un profesor casado durante su paso por la Universidad; además se incide en una cierta espiritualidad de su personaje, contraponiendo su fe católica -ha sido criada en una familia de militares de ascendencia irlandesa, aunque es creyente no es una fanática fundamentalista, ni mucho menos- a la de Mulder, no en vano él es quién no puede ver sus visiones cuando el misterio es de origen religioso, es este un contraste interesante que nunca fue suficientemente explorado.

Y yendo a lo menos importante, fue muy criticada por su aspecto, ya que era bonita de una manera normal y accesible, es decir con una cara preciosa pero muy bajita y algo rellenita para el estándar hollywoodiense, si bien muy carismática y creíble gracias a la presencia de Gillian Anderson, ante todo una buena actriz y sin la que un personaje tan admirable como este no habría sido posible, abriendo el camino a una mayor variedad de heroínas televisivas de todo pelaje.

jueves, julio 10, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Rainbow Brite


Transcripción (con erratas corregidas) de un chat del 23 de junio entre una servidora y Jónatan Sark:

Sark: ¿No vas a decirme nada de mi segundo post de hoy?

Be: ¿Tu segundo post es eso tan mono, con Tarta de Fresa y los Osos Amorosos?!?

Sark: Ahm... sí, supongo.

Be: Lo he visto. Es tan mono que no he sabido ni que comentar.

Sark: Veo que has visto lo importante.

Be: ¡¡¡Claro!!! Sólo faltaban los Ponis y Rainbow Brite y ya hubiera sido perrrrrrrrrrferto.

Sark: Pero esos no se publicaron en STAR. En su lugar tiene a Chucknorris.

Be: Ya, pero no es lo mismo.

Sark: ¿En qué notas la diferencia?

Be: En que Rainbow Brite era mucho más mona y poderosa. ¿Y tú?

Sark: Chuck Norris es RUBIO.

Be: Rainbow Brite también. De hecho en la versión en español la llamaban "Rubita".

Sark: Je je. CHUCK! es rubio NATURAL.

Be: ¿Y tú cómo lo sabes?

Sark: En Operación Dragón BruceLee le arranca pelos y la raíz es rubia.

Be: Rainbow sí que es rubia natural. He visto miles de episodios de Rainbow Brite y en ninguno tenía raíces negras.

Sark: Pero si tenía los siete colores esos. ¡Era un anuncio de Farmatint mediante Produce Placement!

Be: En la ropa, nene. Su pelo era rubio y ya. (Los que llevaban el pelo de colores, cada uno de uno, eran los compis)

Sark: "Rubia natural en un programa infantil". Una Leticia Sabater cualquiera.

Be: No desvíes la atención mentando a la Sabater. Has dicho muy convencido que Chuck es rubio natural, pero no aportas pruebas fiables. ¿No será que sabes algo que no quieres contar? ¿Quizá te da vergüenza?

Sark: Operación Dragón. Puedo aportar eso.

Be: No la he visto, así que no se admite.

Sark: Y chucknorristesasgualker.

Be: Eso sí lo he visto, pero Rubita echaba rayos de colores por las manos. Ya ves qué mola mas.

Sark: Muy útiles esos rayos. Podía redecorar la casa. Luego CHUCK! daba una patada voladora y, piaf, adiós casa.

Be: Los rayos volvían buenos a los malos, y les hacían cambios de imagen. Me río yo de la patada voladora de Chuck después de pasar por los rayos de Rubita. “Patadita de chuckitín”, más bien.

Sark: ¿Sí? ¿Qué iba a hacer con Chuck? ¿Trenzas?

Be: Para empezar, ponerle ropa de colores bonitos. Y un gorro. Y una sonrisa de oreja a oreja.

Sark: Pues iba a estar monísimo contra los ninjas.

Be: Desengáñate, Rainbow Brite es más poderosa que Chuck Norris.

Sark: Claro, es tan poderosa que se ha retirado de la vida pública.

Be: ¡Claro! Si no, Bush invadiría su pequeño planetita de colores. Por los poderes y por las piedras mágicas poderosas. En estos tiempos que corren lo mejor es mantener un perfil bajo.

Sark: Pero si no la menciona ni Perez Hilton.

Be: Per-fil-ba-jo. Además, ése sólo habla de lagartas. Rubita no se mezcla con Britnis, Paris ni Lindsis de esas.

Sark: Ya, ¿y el obligatorio cameo en los Simpsons?

Be: Nene, esos son unos advenedizos. Rainbow Brite ya triunfaba en el mundo entero cuando los Simpsons no sabían ni el número de dedos que iban a tener.

Sark: "On an edition of WWE Raw, William Regal stated that WWE Diva Maria liked Rainbow Brite". Iba a ser muy sucio, así que imagino que te imaginas lo que iba a decir y así no hay ni que decirlo.

Be: No sé quién es Diva María…

Sark: Pues una mujer que recuerda los trece episodios y la peli para la tele de la Rubita esa.

Be: Como muchas otras…

Sark (al rato): Mira.

Be: ¡Oooooooooooooooh! ¡¡¡Y sale Starlite, el caballo precioso…!!! Lo quierooooo!!!

Sark: Un solo número, adaptación de una película. No tiene más comics.

Be: Esto lo explica todo: ¡¡¡Rubita es de DC!!! Just say YES to Rainbow Brite, Jona. No necesitas nada más.

viernes, julio 04, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Nancy Drew


Hoy nos visita Jónatan Sark, que lo sabe todo sobre detectives y variantes, para hablarnos de una de ellas. Con ustedes, Nancy Drew, una de las Grandes Heroínas de Ficción de mi infancia. Disfruten.

Yo quería escribir sobre Jessica Fletcher pero me han mandado hacerlo sobre Nancy Drew por nosequé cosa y como soy buen chico y gran manda’o no me ha importado dedicarle a ella este perfil de Heroínas de Ficción. Total, debo este post desde hace tanto que casi podría decirse que Jessica es lo que será Nancy el día que lo entregue.

Nacy es una quinceañera que nació hace casi ochenta años, y durante la mayor parte de ellos no ha tenido rival para el puesto Mejor Detective Junior. Su origen se ha retconeado en varias ocasiones, sus circunstancias han tenido que “actualizarse” de tanto en tanto pero ella ha ejercido el oficio con elegancia y perspicacia desde los tiempos en los que no se estilaba que las mujeres movieran un dedo hasta aquellos en los que es el ejemplo a seguir y vuelve al cine. Aunque hablando de alguien que lleva paseándose por diversas pantallas desde los años treinta, como Batman o Dick Tracy, no es algo que deba sorprendernos.

En su primera encarnación teníamos a una chica de diecisiete, glamorosa e impecable, implacable en la búsqueda de pistas y con una voluntad arrolladora que impulsaba a sus amigas, Georgia “George” Fayne y Elizabeth “Bess” Marvin. Primas entre ellas, George era el chicazo duro y Bess una inteligente y tímida muchacha. Nancy había perdido a su madre a los diez años y eso había marcado su relación con su habitualmente ausente padre, el abogado Carson Drew. Incluso en las relaciones con Ned Nickerson lleva ella la delantera, y no duda en aconsejar a sus amigas sobre sus novios Burt y Dave. Sólo esa especie de ama de llaves que es Ana y la divertida y elegante Tía Eloise pueden manejar la situación con ella.

Con el paso de los años (y de los libros, que a lo tonto ya ha protagonizado unos 500) Nancy ha pasado a ser el modelo al que cualquier detective femenina –incluyendo esa en la que estás pensando ahora– se mide. Y eso es porque han decidido explotarla, ahora tiene su propia serie de misterios resueltos cuando era niña, de misterios resueltos en la universidad, de nuevos misterios en su vida cotidiana de eterna adolescente e, incluso, ha compartido páginas con los Hardy Boys.

Todo ello sin contar con la gran idea de crear una escritora, Carolyn Keene, como autora de todas las historias… aunque jamás haya existido nadie con ese nombre. La treta ha servido para que durante años distintos autores fueran los “negros”, o, si lo preferís, ejercieran de guionistas sin derechos a sueldo de una escritora inexistente.

Como veis la buena de Nancy lo tiene todo, historias enrevesadas, una escritora con misterio y casi ochenta años. Así que al final no ha sido tan diferente de escribir sobre Jessica Fletcher.

jueves, junio 26, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Susan Ivanova


Aquí tenéis la segunda entrega de la nueva sección, la segunda Gran Heroína de Ficción, que ya se anunciaba en los comments del post sobre Marion Ravenwood. Muchas gracias, Illuminatus, estupenda aportación. Le dejo una pregunta al final del texto, que la duda me corroe...

"Who am I? I am Susan Ivanova. Commander. Daughter of Andrei and Sofie Ivanov. I am the right hand of vengeance, and the boot that is going to kick your sorry ass all the way back to Earth, sweetheart! I am death incarnate, and the last living thing that you are ever going to see. God sent me."
— Susan Ivanova

Inauguró hace unos días Gatasombra esta nueva etiqueta y grupo de columnas sobre las Grandes Heroínas de Ficción con Marion Ravenwood de una forma bastante jugosa. La cuestión principal, como se señalaba, era, sobre todo, la verosimilitud del personaje, la solidez y coherencia interna sin caer en estereotipos facilones, además de los elementos heroicos, claro. Me resultaba difícil encontrar personajes que encajasen exactamente ahí, aunque algunos de los que yo hubiese rechazado los dio por aceptados la propia Gatasombra. A lo mejor es que soy más duro a la hora de mis evaluaciones pero eso no tendría nada de raro. A pesar de la dificultad inicial, me acordé de un personaje femenino que por derecho propio encaja, por lo menos, por su verosimilitud en el papel de Gran Heroína: Susan Andrevna Ivanova.

El nombre no les dirá nada a aquellos que no conozcan Babylon 5, con pocas dudas, la mejor serie de ciencia-ficción de la historia de la televisión, pero aquellos que hayan visto la serie sabrán a qué me refiero. Susan Ivanova, teniente comandante de la Aliaza Terrestre es una oficial de carrera muy eficiente que, aparentemente, es dura y distante, lo que viene a ser una militar más o menos canónica que no llamaría demasiado la atención respecto a personajes parecido en otras series. Sin embargo, como todos los personajes principales de Babylon 5, hay mucho más de lo que parece.

Ivanova, como se suele ser referida habitualmente en la serie, es un personaje con connotaciones trágicas que se ajustan bastante bien a su transfondo ruso: su madre era una telépata no registrada que, al ser descubierta por el Cuerpo Psíquico, eligió tomar las drogas inhibidoras en lugar de entrar en él, lo que condujo a su progresivo deterioro mental y posterior suicidio; también perdió a su hermano en la Guerra Tierra-Minbar, un evento clave en la historia de la serie. Por si eso no fuese suficiente, la muerte de su hermano fue lo que la hizo decidirse a entrar en la Fuerza Terrestre, que hizo que su padre se distanciase de ella bastante y que sólo se reconciliasen, de alguna manera, poco antes de que él muriese (esto ocurre muy al principio de la serie así que no cuenta como spoiler).

Con un pasado así, sería muy facil comprender la actitud dura de Ivanova y que sea tan seria y formal pero Ivanova llega más allá: es vehemente, leal, muy temperamental y tiene un sentido del humor negro muy ruso que aparece en el momento más inesperado y que hace que rebaje la tensión y le aporta conexión con el espectador. Sin duda, es uno de los personajes televisivos más divertidos que existen. Es un mujer capaz de tragarse el dolor por la muerte de su padre de un forma muy… masculina y de seguir siendo femenina, porque ya habrá tiempo de llorar luego. Ivanova es capaz por igual de enfrentarse a los piratas o de sentar y obligar a negociar a los embajadores de dos imperios que se aborrecen reciprocamente tratándolos como crios grandes y todo tiene sentido.

En general, todos los personajes de la serie son muy sólidos y realmente uno les toma cariño y pasan a formar parte de una especie de familia extendida pero Ivanova, de algún modo, posee la esencia del arquetipo de la mujer guerrera pero con una dimensión de humanidad que hace que resulte próxima y real y se aparta del otro gran personaje femenino-heroico de la serie, Delenn. Sin lugar a dudas es la madre o la hermana mayor que a muchos nos gustaría tener, una mujer que protegería a los suyos luchando como una leona y que no se rendiría ni aún en las condiciones más desesperantes pero, y en eso se aparta de Delenn, Ivanova es una mujer surgida de una familia corriente y con una vida corriente que se ve arrastrada en un torbellino de eventos extraordinarios y es capaz de probar su valía y sacar lo mejor de sí misma, y, si eso no es la mejor definición posible de heroismo, que me parta un rayo.

Un gran post y una Gran Heroína de Ficción (aunque esta blogguera que les habla no la conozca de primera mano). Pero mi duda es... una mujer fuerte, con carácter, leal, heroica y humana a la vez, luchadora y con sentido del humor, ¿y se queda en "la madre o la hermana mayor que a muchos nos gustaría tener"? (No sé si se entiende mi extrañeza...)

lunes, junio 16, 2008

Grandes Heroínas de Ficción: Marion Ravenwood


Vamos a empezar la semana con buen pie. Vamos a empezar hablando de mujeres fuertes. Vamos a empezar hablando de grandes heroínas de ficción; de una, en realidad, pero creemos la etiqueta y a ver lo que pasa.

Porque tenemos grandes referentes a reivindicar. Personajes de novelas, leyendas, pelis, tebeos, óperas, videojuegos, dibujos animados o poemas… que son tan grandes como sus oponentes masculinos, o más. Porque un Top Ten de Heroínas sabe a poco. Porque Ellen Ripley, Elizabeth Bennet, Angela Channing, Leia, Eponine, Viola, Jo March, Scarlett O'Hara, Mafalda, Dana Scully… y muchas más, se merecen un post cada una. Porque sí.

Hoy vamos a empezar hablando de
Marion Ravenwood, en una maravillosa colaboración de Gatasombra (es su segundo post en QaD; para ver el primero haced clic aquí).

Me pide Be que hable un poco de una de las señoritas que mejor me han caído en una saga de aventuras cinema- tográfica: Marion Ravenwood.

Veréis, en el género de aventuras suele pasar que los personajes femeninos son a) damiselas en apuros, b) amazonas sobrehumanas odiahombres o c) malvadas. Lo más triste es cuando se combina lo peor de a y b, y salen esas muchachas incapaces de correr tres metros sin tropezar, y que luego le gritan al sufrido protagonista por no rescatarlas lo suficientemente rápido.

Marion no entra en ninguna de esas categorías, y por eso mola. En mi época de renacuaja ya me cayó bien gracias a esa habilidad raramente exhibida por las chicas de película: la resistencia al alcohol. Por eso, y por la escena en la que intenta escaparse de los nazis (vestida de fiesta y con un cuchillo de cubertería, tras tumbar bebiendo al tipo que la retiene. Con un par de ovarios) en vez de sentarse a gimotear "Jones vendrá y te partirá la cara".

También hay que decir que como (¡por suerte!) el personaje de Indiana Jones no es ningún superman, cuando se enfrentan a algún peligro andan muy igualaditos en habilidades (véase la escena del avión en el campamento nazi en El arca perdida, con los dos haciendo el panoli y saliendo del paso por pura suerte. Más monos ellos…). Es la más capaz de todos los personajes femeninos de la saga* -cosa que tampoco es difícil, visto el plantel- y encima tiene sentido del humor, en lugar de hacer el papel de "seria ofendida" para que el protagonista pueda dar la réplica jocosa. Se pelean, sí, pero es por otras razones que no es "porque sí". Y de hecho es mutuo, Indy pierde los papeles y se enzarzan regularmente. **

Además, los años le han sentado bien; hay que ver cómo alterna lo de ejercer de madre de adolescente rebelde con la conducción temeraria por la jungla amazónica, vamos, como una campeona... especialmente teniendo en cuenta que no parece haber continuado sus actividades aventureras durante los últimos años, y echándole un desparpajo… por ejemplo, (minispoilers de la cuarta peli, aviso por si alguien aún no la ha visto):

Durante la persecución, por la selva, cuando da la vuelta con el vehículo anfibio la primera vez por el borde del precipicio y vi cómo miraba de reojo hacia abajo, casi me da un ataque porque supuse qué iba a hacer a continuación… qué risas, oigan, y qué cara de satisfacción se le queda (no sabes si por haber escapado de los malos, por que le haya salido bien la jugarreta o por el susto que les ha metido a Indy y a Mutt).

Yo no veo a Larita Croft o a Sidney Fox haciendo eso; son demasiado profesionales, serias, estiradas, y capaces de entrar y salir tres veces de un templo en ruinas infestado de trampas sin despeinarse la permanente. Además, ella y el dr. Jones se pelean como si en esos veinte años hubieran estado casados en vez de no haberse visto más. Si es que son amor :)

* Me refiero a las películas, que es lo que tengo visto. Tal vez sea hora de empezar Indiana Jones and The Fate of Atlantis, por si acaso…

** Lo que resulta más divertido que ver a un personaje femenino siendo la más lista y razonable y desencadenando su furia sin razón aparente sobre el prota, el cual aguanta estoicamente o en todo caso pronuncia alguna frasecita graciosa, especialmente si es porque los acontecimientos le quitan razón a ella. (Ejém. Palabrita de niño Jesús que no tengo ninguna película concreta en mente).

Y no me resisto a poner yo el primer comment, y a ponerlo como postdata. Marion es GRANDE. Es grande por tumbar a los tíos bebiendo aguardiente, por buscarse la vida y no quedarse esperando a que el chico la salve, por la escena de los besos en el barco pirata ("Maldita sea, Indy, ¿dónde no te duele?"), por esa mirada de superamor cuando Indy le dice "They weren't you, honey". ¡Gran post, Gata!