Hasta este momento, Facebook sólo era un inastrumento de Satán que traía a mi vida hombres que una vez salieron de ella (probablemente por una buena razón)*.
A partir de hoy, Facebook existe para honrar a un ser humano fuera de lo corriente, que es mi abuela.
Porque hoy me han propuesto hacerme fan de:
SEÑORAS CON LA BOLSA EN LA CABEZA CUANDO LLUEVE
Y lo he visto clarísimo.
Inmediatamente he llamado a mi abuela, la misma que me presentó a Antoñita y me llevaba a La Bilbaína a comer angulas (ver aquí), para preguntarle:
-Abuela, ¿tú te pones bolsas en la cabeza cuando llueve?
-Ay, hija, sólo si no llevo paragüas y acabo de salir de la peluquería.
-Y, Abuela, ¿tú no notas que la gente te mira?
-Pues algunos, y a mí qué. ¡Como si se ríen!
-¿No te da cosa?
-Pues mira, un día salía yo del Corte Ingles con mi bolsa en la cabeza...
Inciso: esto es así tal cual. La he visto. Y debo decir en su defensa que mi abuela no sale con la bolsa inflada y las asas enganchadas en las orejas como las señoras del grupo de Facebook que parecen la novia de Frankenstein. No. Mi abuela hace algún tipo de manualidad con la bolsa que hace que parezca un gorrito siberiano hecho de PVC en lugar de pieles polares. Vale, sí, es una defensa un poco floja, pero es la que hay. Fin del inciso.
-...con mi bolsa en la cabeza, y unos chicos me miraban y se reían.
-Hombre, Abuela, yo no se lo tendría en cuenta.
-¡Cómo que no! ¡Pues claro! Les dije que pararan de reirse.
-Les dijiste...
-Que no tenía ninguna gracia.
-Abuela, ¡no te puedes enfrentar a unos macarras que se ríen! ¿Y si se ponen agresivos?
-¿En la calle Princesa a las 2 de la tarde? No creo. También les dije que a ver si se creían que sus abuelas no lo hacían.
-¿Y qué dijeron?
-Pararon de reirse.
-¿Tus amigas también se ponen las bolsas en la cabeza a modo de gorrito?
-Pues claro. Si nos acaban de dejar guapísimas en la peluquería no vamos a permitir que la lluvia nos estropee los rizos.
Pues ahí lo tienen, señores: vayan a Facebook y háganse fanes de mi abuela y sus amigas. Voy a llamar a Maruja a preguntarle si ella también lo hace...
* Siendo justa, Facebook también me ha traído a mis tres tortugas ninja sin las cuales mi vida molaría mucho menos.








