MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!
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lunes, diciembre 21, 2009

El club de fans de mi abuela en Facebook


Hasta este momento, Facebook sólo era un inastrumento de Satán que traía a mi vida hombres que una vez salieron de ella (probablemente por una buena razón)*.

A partir de hoy, Facebook existe para honrar a un ser humano fuera de lo corriente, que es mi abuela.

Porque hoy me han propuesto hacerme fan de:

SEÑORAS CON LA BOLSA EN LA CABEZA CUANDO LLUEVE

Y lo he visto clarísimo.

Inmediatamente he llamado a mi abuela, la misma que me presentó a Antoñita y me llevaba a La Bilbaína a comer angulas (ver aquí), para preguntarle:

-Abuela, ¿tú te pones bolsas en la cabeza cuando llueve?

-Ay, hija, sólo si no llevo paragüas y acabo de salir de la peluquería.

-Y, Abuela, ¿tú no notas que la gente te mira?

-Pues algunos, y a mí qué. ¡Como si se ríen!

-¿No te da cosa?

-Pues mira, un día salía yo del Corte Ingles con mi bolsa en la cabeza...

Inciso: esto es así tal cual. La he visto. Y debo decir en su defensa que mi abuela no sale con la bolsa inflada y las asas enganchadas en las orejas como las señoras del grupo de Facebook que parecen la novia de Frankenstein. No. Mi abuela hace algún tipo de manualidad con la bolsa que hace que parezca un gorrito siberiano hecho de PVC en lugar de pieles polares. Vale, sí, es una defensa un poco floja, pero es la que hay. Fin del inciso.

-...con mi bolsa en la cabeza, y unos chicos me miraban y se reían.

-Hombre, Abuela, yo no se lo tendría en cuenta.

-¡Cómo que no! ¡Pues claro! Les dije que pararan de reirse.

-Les dijiste...

-Que no tenía ninguna gracia.

-Abuela, ¡no te puedes enfrentar a unos macarras que se ríen! ¿Y si se ponen agresivos?

-¿En la calle Princesa a las 2 de la tarde? No creo. También les dije que a ver si se creían que sus abuelas no lo hacían.

-¿Y qué dijeron?

-Pararon de reirse.

-¿Tus amigas también se ponen las bolsas en la cabeza a modo de gorrito?

-Pues claro. Si nos acaban de dejar guapísimas en la peluquería no vamos a permitir que la lluvia nos estropee los rizos.

Pues ahí lo tienen, señores: vayan a Facebook y háganse fanes de mi abuela y sus amigas. Voy a llamar a Maruja a preguntarle si ella también lo hace...

* Siendo justa, Facebook también me ha traído a mis tres tortugas ninja sin las cuales mi vida molaría mucho menos.

miércoles, octubre 28, 2009

Fiesta Hollywood glamour

Este fin de semana tenemos fiesta en casa de Miss X, que ha decidido celebrar su cumpleaños con una fiesta de temática Hollywood glamour. El asunto es disfrazarse de un personaje del cine clásico glamouroso para ir a la fiesta. Cuando nos lo comentó, un montón de mujeres impresionantes y glamourosas se me pasaron por la cabeza...

Ava...
Audrey...

Maureen...
Lauren...


Buah. Imposible llegar a parecerme a algo remotamente parecido: es obvio que me falta belleza, vestuario y estilo, ¡pero es que ni siquiera tengo habilidad para arreglarme el pelo y maquillarme así! Pero en fin: como asumo mi derrota desde ya, and como from lost tu de river, he decidido disfrazarme de mi favorita de todos los tiempos:

Rita/Gilda. ¿Se puede ser más bella/sexy/impresionante/glamourosa?

Haciendo un repaso de mi preparación para la fiesta, me ha salido una lista que hace presagiar lo peor:

- Vestido: tengo un vestido palabra de honor negro. No es de satén, no es tan largo como el de la foto, no tiene lazo, no tiene raja en la falda. Vamos, que los dos vestidos se parecen como un huevo a una castaña, pero tendrá que colar.

- Zapatos: tengo unos zapatos negros con pulserita al tobillo. Les faltan algunos centímetros de tacón y les sobra una capa de roña de la última vez que me los puse en una noche lluviosa en Madrid. Pero cuelan.

- Guantes: me he comprado un par de guantes negros largos. Les falta brillo, pero sinceramente no les puedo pedir demasiado a unos guantes de los chinos de cinco euros. Eso sí, tengo que hacer un trabajo de introspección y buscar el glamour en mi interior, porque después de probarme uno e intentar quitármelo, la frase de Miss X ha sido "parece que llevas un guante de látex de cirujano". Y jo, se trata que parezca un guante glamouroso de alfombra roja, no que voy a meter el brazo por el cul de una vaca.

Esta no es la idea...


Esta sí. Me voy a empollar (de nuevo) el vídeo... sí, confieso que me lo sé de memoria

- Collar: algo encontraré. Sino haré una visita express a mis amigos los chinos para encontrar algo que luzca, aunque me arriesgue a que se me hinche el cuello y me salgan ronchas de la alergia.

- Estola: la tira al principio de la canción, de piel blanca y satén negro. Nada. No creo que la gatina se deje llevar bajo el concepto de "estola peluda".

- Pelo: melena larga tengo. Melena larga pelirroja, no. Melena larga pelirroja perfecta-con ondas maravillosas, menos aún.

Como he dicho, soy una torrrrpe con cuestiones de pelo, así que estoy viendo que en mi intento de imitar las ondas glamourosas, en vez de esto:


voy a acabar con esto:

Sí, he hecho una búsqueda de "pelo horrible" y me ha salido este blog

Estoy por llevar un cartelito a la fiesta que ponga "VOY DE GILDA": será la única manera fiable de que alguien pueda llegar a captar de quién voy.

miércoles, abril 22, 2009

Peluquera, peluquera

En la peluquería a la que voy en Palma trabajan cuatro o cinco peluqueros, así que cuando voy no sé cual de ellos me va a cortar el pelo. Cuando fui esta Semana Santa a la peluquería esperé en el sillón y llegó ELLA, la peluquera pelirroja que me había cortado el pelo en otra ocasión. Me eché a temblar. No es que la tía sea mala peluquera, al contrario, hace unos cortes de pelo muy chulos. El problema es que tiene querencia a las melenas cortas, por lo que mi pelo, que me llega hasta la mitad de la espalda, le horroriza.

Hace un año estaba absolutamente empeñada en cortármelo aduciendo que el pelo largo no se llevaba y me iba a quedar mejor una melenita por encima de los hombros. No os creáis, que por mucho que yo dijera que estaba contenta con mi pelo, la chica intentó convencerme una y otra vez de la conveniencia del tajo. Hubo un momento que pensé que la tía me cortaba la coleta y decía "uy, ha sido un accidente".

Pues me volvió a tocar la pelirroja. Y yo con el pelo aún más largo.

- Hola, qué tal... Cortamos, ¿verdad? - y la tipa señala justo debajo de mis orejas.

- No, no, no tanto... quiero mantener el pelo largo, pero... - y le expliqué lo que quería. La peluquera puso cara de decepción.

- ¿Estás segura de que no te lo quieres cortar?

Y jo. La verdad es que me apetecía cortármelo, por cambiar un poco. Llevo diciéndolo un par de meses y hay opiniones para todos los gustos:

En contra del corte de pelo:
- Mis amigas de danza oriental "hombre, es que se te ve muy lucido en el escenario"
- Mi novio, que hasta ha amenazado con crear un grupo de facebook "por el indulto de la melena de Misia (donde hay pelo hay alegría)".
- Mi madre "hija, ni se ocurra cortarte el melenón. Para una vez que lo llevas bonito...".

A favor del corte de pelo:
- Otras de mis amigas "con lo mucho que cambiabas de look antes..."
- Bobpop, que me dijo una semana antes "nena, tienes dos opciones: o te cortas el pelo o te vas este verano de gira a cantar "se me enamora el alma" y "marinero de luces").

Así que ahí estaba yo, sopesando pros y contras con la peluquera de cambio radical a mi espalda. Finalmente suspiré y le dije que me dejara el largo como estaba y que ya vería qué hacer en septiembre.

- Oye, que si quieres te corto el pelo corto y dices que has estado en una peluquería malísima, que te hicieron un trasquilón (pero no digas que es esta peluquería) y que te lo tuvieron que igualar todo cortito.

- Um- yo flipaba ante su propuesta - no, da igual, me lo dejo largo. Ya veré qué hago en septiembre.

La peluquera puso cara de resignación (en serio, no entiendo porqué tanta resistencia a hacer un corte de pelo normal) y me cortó el pelo como yo quería. Eso sí, cuando ya estaba saliendo de la peluquería se me acercó, me cogió del brazo y me susurró:

- Oye, si al final decides cortarte el pelo en septiembre, por favor... PIENSA EN MÍ.

No sé, pero fue un rollo chungo-obsesivo que me trajo a la mente "La mano que mece la cuna": una obsesión, una pelirroja y objetos cortantes. Lo que no tengo claro es qué me va a dar más miedo: ir en septiembre y decirle que no quiero cortarme el pelo o ir en septiembre y dejarle que me corte el pelo. Que a lo mejor le interesa mi pelambrera para hacerse un pelucón, adoptar una segunda personalidad y lanzarse definitivamente al asesinato en serie.

lunes, febrero 23, 2009

Despeinada

Estoy agotada. Sigo ensayando sábados y domingos y descanso más bien poco. Llego a los lunes arrastrándome y añorando mis siestas. Y este lunes es aún peor, porque el sábado me fui de cena a un japonés y después salí de juerga con Miss X y Maya. Me lié, me lié... y volví a casa con el domingo ya amanecido. Fue muy divertido aunque no recuerdo muy bien porqué acabé cantando por la Gran Vía a las seis de la mañana una canción de Sonrisas y Lágrimas y haciendo reverencias delante de un cartel de Madonna.

En resumen, que hoy me toca un día duro por el cansancio acumulado, así que me voy a poner una canción divertida que han estado cantando mis compañeras de baile todo el finde, a ver si llamo al buen humor:

Tu tienes una carita deliciosa
y tienes una figura celestial.
Tu tienes una sonrisa contagiosa
pero tu pelo es un desastre universal.
Ah ah ah ah ah ah ah ah
Se paran de puntas como un puerco espín
Parece la estatua de San Peluquín
Ni tres peluqueros te alcanzan a ti
Con peines de acero y sierra sin fin
Tu tienes unos ojitos soñadores,
pero tu pelo.... ay, qué cosa tan fatal.
Despeinada ah ah ah ah ah ah Despeinada ah ah ah ah ah ah
Despeinada ah ah ah ah ah ah Despeinada ah ah ah ah ah ah

Eso sí, cuando la escucho me acuerdo de que mi melenón necesita una actuación urgente, porque el momento "tu pelo es un DESASTRE UNIVERSAL" parece estar hecho a mi medida ahora mismo.

Miss X, espero que pronto podamos repetir plan, a ver si en la próxima ocasión logramos arrastrar a Maya a ese sitio.

viernes, noviembre 16, 2007

La foto del dni

Mi dni llevaba caducado meses y hace unos días decidí hacer de una maldita vez la renovación, que se avecinan papeleos con la administración. Cómo no, tuve que hacerme fotos para el nuevo carnet. ¡Maldición!
A mí (supongo que igual que a la mayor parte de gente) el agobio, el agotamiento, los nervios y la tristeza se me ven en la cara y me dejan la salud tocada. Pues después de dos meses penosos en varios planos de mi vida, estoy hecha un asco. Nada grave, pero desde hace tres semanas arrastro un catarro asqueroso, una afonía que a ratos me convierte en un grajo, estoy pálida, tengo la piel hecha un asco y el pelo demasiado largo. Tengo mal aspecto y estoy fea, así en general. Como además estoy muy ocupada, no tengo tiempo para ir a la peluquería, a la esteticien o a Lourdes. Y en estas circunstancias, hala, a hacerse una foto que te va a acompañar durante diez años.
El día de la foto, me puse el despertar quince minutos antes para peinarme y maquillarme un poco y salir decente. Al abrir los ojos... ¡noooooo! ¡uno no se abre!!! ¿Qué le pasa??? Corrí al espejo y me vi ese ojo rooojo, hinchaaaado, lagrimeaaaante. Parecía el feo de martes y trece haciendo lo de "Gllllrruu". Jo. Me peiné, me puse el flequillo hacia delante, por disimular el ojo, me pinté los labios y a correr.
Sí, me hice la foto. Y cuando la vi... yo sé que no soy fotogénica y que ese día no estaba precisamente guapa, pero... ¡Diooooos!:
¡Parecía un SEÑOR con PELUCA!
Es más,
¡Parecía un SEÑOR FEO con PELUCA!
De hecho,
¡Parecía un SEÑOR FEO con PELUCA y UN OJO RARO!
Si hasta la tal Amor parecería más femenina que yo. De nuevo, jo. Aún así, llevé la foto a la comisaría para la renovación. La señora miró la foto, me miró y miró la foto de nuevo:
- No sé si cogértela... no se te ve bien la cara... con todo ese... pelo... ese... flequillo...
Pero coló. Y me hizo el dni, en el que se puso en blanco y negro la foto. Bien, así no se ve el ojo rojo. Pero mal, porque se amplió de tamaño y se ve más mi careto horriiiible. Triple jo.
En fin: ¡El carnet es tan espantoso que me voy a mudar sólo para poder hacerlo de nuevo, con la excusa de cambio de domicilio!

martes, octubre 23, 2007

De peluqueras y horrores

La boda de Elvisina fue el sábado. Con mi dilema del vestido, y visto que era imposible customizarlo como bien me sugería Irene Jansen (el vestío era demasiado estampado... demasiado particular), me pasé a la sugerencia Perli, que es una mujer sabia:
"cuando una se compra un vestido en una tienda donde más gente puede comprarlo, las comparaciones son inevitables. Por eso es IM-PRES-CIN-DI-BLE que:

-seas la mejor peinada,

-la mejor maquillada

-y lleves los mejores complementos."

Bien, armada con unos taconazos preciosos e intentando eso del maquillaje, decidí, además, ir a la peluquería. Pero tenía en mente este post de la Perri, que justo había leído unos días antes. Huí de Chonilandia para ir a una peluquería, intentando evitar cualquier rastro de genética maru. E intenté ser lo más clara y precisa en las instrucciones que le di a la peluquera, para establecer desde el principio las bases de nuestra relación:

- Quiero un mono o un semi-recogido discreto. Me da igual liso o con ondas suaves, pero por favor, que sea discreto y sin volumen, sin pelos disparados hacia los lados, sin cardados y, sobre todo, sin perifollos. Simple, sencillo y discreto, por favor.

Al acabar la parrafada me sentí un poco mal. No suelo ser demasiado tajante, ¿me habría pasado con la peluquera?

Pues no. Yo no veía qué estaba haciendo en la parte de atrás de mi cabeza (aún no tengo una mutación genética que me haya puesto un ojo en la coronilla) pero debí sospechar cuando todas sus compañeras pasaban y decían "Oh, María, qué bonito". Cuando levanté la vista del libro (vale, no, no voy a mentir: era el Hola con la boda de Bla y Bor) y me enseñó con un espejo lo que había hecho...

Donde yo dije "ondas suaves" ella entendió bucles.

Donde yo dije "sin pelos disparados hacia los lados" ella entendió que hacia los lados no, pero que hacia arriba sí.

Donde yo dije "sin perifollos" directamente no entendió nada.

Resumiendo: una cascada de bucles caía al modo Sissí por toda mi espalda, mientras una palmera de pelos salía de la parte alta mi cabeza, formando no sólo un perifollo peloso en toda regla, sino que además hacía que mi cabeza tuviera aura. Aura de pelos disparados, claro. Boquiabierta, al "¿te gusta?" todo ilusionado de María, le tuve que decir un NO y pedirle que, por favor, me deshiciera la palmera, que quería algo más discreto, con menos cardado y con menos... aura.

Llegadas a este punto, María se desconcertó. Obligada a deshacer su obra maestra de arte efímero, soltó la palmera y en menos de dos minutos me cogió con dos horquillas un poco los bucles (eso ya sí que no se podía deshacer) y pasó a mi flequillo. Pero el desprecio a su arte había hecho mella en su toque peluqueril y mi flequillo se le rebeló.

Me lo mojó. Me lo peinó a un lado. No le gustó.

Lo mojó. Lo peinó hacia delante. No le gustó.

Lo mojó. Lo peinó al otro lado. No le gustó.

Lo mojó. Lo peinó hacia arriba y lo cardó. Le pregunté si eso iba a quedar así, tan cardado. Me dijo que no.

Pero lo volvió a mojar. Al final, suspiró y dijo "¿lo dejo hacia adelante?". Y yo suspiré y le dije "sí, déjalo". Era eso o que mis pelos murieran de ahogamiento.

Llegué desconsolada a casa, con pinta de Sissí cutre, con mi paranoia acrecentada y con ganas de meter la cabeza bajo la ducha. Pero no había tiempo. Para arreglarlo, Hermano me dijo, en plan consuelo: "No, Hermana, no pareces Sissi... eres más bien tipo Shirley Temple".

Pero bueno, llegué a Toledo, me tranquilicé al escudriñar a todas las invitadas y ver que no repetíamos vestido. Me lo pasé genial, ignoré a mis bucles, ellos me ignoraron a mí...

Y a la mañana siguiente cuando me levanté ya no quedaba ni resto de Sissí, ni de la Temple. La que había aparecido en el espejo era ella:


Y es que el momento choni está ahí, acechándonme y atacando al primer descuido.

martes, agosto 14, 2007

Jessica Calba

Puede contener espoilers (pero pocos).

Hace unos días pasé una noche fatal. Tenía algo de fiebre, así que dormí muy mal y me desperté un montón de veces a lo largo de la noche. Esperaba tener un aspecto horrible al día siguiente, pero me miro al espejo y, ¡oh sorpresa!, veo las ojeras pero veo también que me he levantado con el pelo perfecto. Ya sabéis, uno de esos días.

De la ilusión, las ojeras se me redujeron a la mitad. Así de importante es tener el pelo bien. Por eso no entiendo lo que ha pasado en los Cuatro Fantásticos con el pelo de Jessica Alba.

Tengo un amigo que dice que a él Jessica no le gusta, que cómo le va a molar un producto que está "pensado para gustar". Pues a mí sí me gusta: me parece una niña monísima, con un tipazo y con una cara preciosa.

Entonces, ¿por qué le han hecho esto?

Mi peluca de poliéster de cuando fui Barbie Malibú era muchísimo más natural.

Venga, en serio, si lo que querían era a París Hilton, pues haberla contratado, que en ella este look amorfo choca menos, más que nada porque ya lo lleva ella por voluntad propia.

Ese pelo no tiene remedio. El recogido de la boda lleva tantos kilos de laca que el polvo y los mosquitos se quedan pegados a su paso.

(Si alguien tiene la foto en la que sale de espaldas, antes de la boda, que la mande a quedateadormir@gmail.com, plis).

No mejora ni con coleta…

¿Qué es eso? ¿Una peluca? ¿¿¡¡Por qué se abulta!!?? ¿Es que es de lana? ¿O quizá lleva algo escondido debajo?

En fin, la peli está entretenida y tal... lo que pasa es que el pelo de Sue Storm no me dejó concentrarme. Valoración:

Lo peor: el pelo de la Chica Invisible.
Lo segundo peor: las lentillas azules de la Chica Invisible.
Lo mejor: las gafas de la Chica Invisible.
Lo que sobra: un montón de dientes en la boca de la novia ciega de La Cosa, que parece recién salida de Cambio Radical.
Lo coherente: que los trajes de novia sean, los dos, tan feos.
Lo más surrealista: ¿porqué aprovechan que están en China para hacer una boda japonesa? (Y mega-hortera... Tampoco tengo foto del evento, con esos tremendos labios rojos, pero estoy prestísima a actualizar en cuanto me provean de material).

Me quedan dos cosas por decir antes de terminar el post:

1. Señores Productores: Cuando el personaje con es más fácil que se identifiquen las chicas modernas es la Antorcha Humana, que es poco más que un chulillo de discoteca, a lo mejor es el momento de empezar a plantearse actualizar un poquitín a la señorita Invisible. No, en serio. Le han puesto esas maravillosas gafas para que no parezca una rubia tonta, pero según es el personaje (no parece que lea ni use nunca el ordenador) no es posible imaginar que uso les dará ella.

2. Jessica, bonita, cuando una ve que su look es menos natural que el de Silver Surfer (chiste robado creo que a Jónatan Sark)… hay que HACER ALGO AL RESPECTO, y no solamente gritar por dentro
¡¡¡Ojalá mi pelo fuera invisible!!!

Mucho Mejor.