MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!
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viernes, febrero 05, 2010

Ten


El miércoles Sark y el Hombre Malo me llevaron a ver Nine. Así a priori no me apetecía nada, pero a Sark le mola mucho el musical de Broadway (con Banderas y Jane Krakowski), y yo tengo fe en Sark.

Me ha encantado. Irónicamente, mucho más a mí que a él. Daniel Day-Lewis está flojo, pero las canciones de Fergie, Penelope Cruz, Judi Dench y especialmente la de Marion Cotillard lo compensan con creces. No, espera, la de Marion Cotillard merece una mención especial.

Nine va de un director de cine, Guido Contini, que se enfrenta a su novena peli con una especie de bloqueo del creador. En su vida y en su mente hay siete mujeres (su mujer, su amante, su madre, su primera puta, su musa, su confidente/amiga, su periodista/flirt) y se mueve más por impulsos que siguiendo un rumbo.

El Guido de Banderas (por el que estuvo nominado a un Tony) es un crápula que resulta bastante simpático. El de Daniel Day-Lewis es un artista atormentado, oscuro y egoista (y con un palo metido por el culo). Los números de la peli son buenos, pero serios; les falta toda la diversión que inundaba Nine en el teatro. Fergie se marca una cancionaca (aunque sin el humor y la calentura que destila la versión de Myra Lucretia Taylor), Pe sale pibonazo a muerte... pero el número más emocionante, el que me hizo llorar, es el de Marion Cotillard, la (enamorada, bellísima, elegante) mujer.



Grande.

Nine es la adaptacion a película musical de la versión musical teatral de una película. Suena a lío, pero no a nuevo, porque es lo mismo que Hairspray o Los Productores. Tampoco parece algo peregrino, porque ya hay un par de títulos a medio camino de lo mismo, es decir, pelis convertidas en musicales en Broadway esperando ser película (Legally Blonde y Dirty Dancing).

Yo quiero sugerir otras diez (Ten) películas que necesitan PERO QUE YA tener una versión musical.

Vacaciones en Roma (el musical)
Porque es una versión necesaria desde hace tiempo y tenemos hasta el reparto: Kristin Chenoweth, Hugh Jackman, Nathan Lane y Angela Lansbury.

El Secreto de la Pirámide (el musical)
Porque en ese Londres dan ganas de moverse con pasos de baile, porque es necesario un número con música y baile del sacrificio de las princesas, porque a mi adorado Holmes sólo le falta cantar.

La Jungla de Cristal (el musical)
Porque la coreografía con pies ensangrentados puede ser lo más rompedor de la temporada. Y porque el tema "Yipi Kai Yei, Hijo de Puta" sería número uno en todas las listas.

Los Goonies (el musical)
Porque esa peli tiene muchos temazos: la asistenta italiana aterrorizada, el beso por error en las cuevas, la fuente de los deseos, Gordi y Slot... ¿no podéis oírlos ya en vuestra cabeza?

El Club de los Cinco (el musical)
Porque sería el perfecto homenaje a John Hughes, ese genio de la humanidad.

La Princesa Prometida (el musical)
Porque no entiendo cómo no lo han hecho ya: princesas, piratas, príncipes malvados, milagreros, gigantes, espadachines españoles, genios sicilianos... ¡sólo les falta ponerse a bailar! Ne-ce-si-to la canción de "My name is Iñigo Montoya".

Con la muerte en los talones (el musical)
Porque Cary Grant corriendo mientras intenta exlicar cantando que él no es George Kaplan es algo digno de ver. Porque sólo el número en el Monte Rushmore ya lo haría digno de verse.

Soldado Universal (el musical)
Porque quiero ver a JCVD bailando, cantando y haciendo el espagart al ritmo de la música.

Orgullo y Prejuicio (el musical)
Porque lo único que le falta a Mr. Darcy es cantar, y Colin Firth ya ha demostrado que puede.

Crepúsculo (el musical)
Porque este top ten necesita un dramón. Porque el amor imposible entre un vampiro de purpurina y una mortal al ritmo de musiquillas indies sería aún más molón si se dijeran "I know what you are" "Say it... out loud" "Vampire" al ritmo de la música.
¡¡¡Y porque Robert Pattinson canta!!!

Los comments son vuestros para completar el TopTen.

miércoles, enero 27, 2010

Secuestro!!!


Desde hace unos meses tenemos un cuarto habitante en casa. Es un fetito de 12 semanas que tengo a medias con un compañero de curro. Él es el responsable de que el bicho esté en mi poder, y yo tengo la custodia.


Se llama YulietLuis, aunque de cariño le decimos Fetito.

Vive encima de la tele, que es un sitio céntrico en el salón y calentito (es lo que tiene tener una Black Trinitron de los 80, que le sacas utilidades).

Aunque debiera decir "vivía"... porque un buen día, desapareció.

Fetito dejó de estar encima de la tele. Y aunque aún no nos han pedido un rescate, ya hay una lista de sospechosos. Básicamente, mis amigos de la Logia que pasan regularmente por casa.

Consideren esto una cyberreunión de sospechosos, y a mí Hércules Poirot (pero sin bigote ni acento y con un infinitamente mejor sentido de la moda).

"Todos los aquí presentes tienen motivos para secuestrar a Fetito... Por ejemplo, Lorzagirl podría habérselo llevado para que hiciera compañía a Arale y haberlo rebautizado Gatchan...

Los motivos de Zarajota no los conozco aún, pero su cara de mudito maligno habla por sí misma: sólo calla y sonríe...

Isabelo porque Fetito simboliza a la derecha más recalcitrante, y prepara movilizaciones sociales y terrorísticas.

Xisca porque por fin ha decidido matar a alguien y ha pensado que un feto de plástico le va a ser más fácil que una persona.

Sheena, porque necesita un bebé resistente para ir practicando con Tou, a ver si además de macho-alfa y abogado puede ser buen papá.

Tou porque ha conocido en uno de sus juicios a una pareja de ricos americanos que promete pagar bien... y además para que no lo vea Sheena y no le den ideas.

El Hombre Malo, para empezar su granja de cría tailandesas en cautividad, proyecto que lleva años queriendo montar.

Jona (aka Sark), para para amenazarme y que mande ya los emails a las editoriales, y para demostrar que soy una madre descuidada y él tiene razón (para lo cual, por otra parte, no era necesario secuestrarlo: lo tengo desnudo y encima de la tele, dos cosas que los servicios sociales no aprueban para nada).

Eme A, porque uno de los miles de otakus que conoce le ha propuesto un negociazo que no puede rechazar: venderle YulietLuis a un viejo japonés "very fond of children".

Scarlett Witch, no lo sé, pero siempre viene a casa en bañador, botas y capa, así que es la más sospechosa de todos.

Tenéis los comments para intenar defenderos y pasaros la patrata caliente los unos a los otros".

¿Quién es el secuestrador?

Para los que no conozcan a los personajes, hagan clic en los enlaces. Espero que no sea un post muy "meta": es una manera diferente de recomendar los blogs/formsprings de mis amigos. (Querido Zarajota, no sé si es tu mano: si no es, mándame un dibu o algo que ponga, anda).

Aprovecho para recordarles mi propio juguete: si quieren saber algo, pregúntenme. Tengo todas las respuestas. Por ejemplo, sé quién es el responsable de la desaparición de YulietLuis...

jueves, noviembre 19, 2009

Destino Final


-La Laguna tiene una magia que no tiene Santa Cruz-, me dijo.

La vista desde arriba era superbonita.


Y luego bajamos, y me llevó a una Arepera a cenar cosas ricas.


-La Laguna es Patrimonio de la Humanidad por ser el primer ejemplo de ciudad colonial no fortificada.

Y nos pusimos a pasear por La Laguna. Que es una preciosidad, con sus casas antiguas y sus iglesias.


Con sus estanques con sus patos (dormidos, que era tarde).


Con sus caras en las ventanas.


¡Una cara en la ventana! Pegué un bote.

-No te preocupes, será una lámpara, o un jarrón, o algo que han dejado ahí.

Tenía razón, así que me tranquilicé. Seguimos paseando. Y entonces vi un árbol fantasma.


-Es un árbol típico ((vamos, que no me acuerdo del nombre)). ¿A que parece un alma desgarrada?

Aparte de su voz sólo se oía el ruido de los grillos. La Laguna por la noche daba un poco de miedo, la verdad.

-La verdad es que La Laguna está llena de leyendas. Hay varias casas con fantasmas. El trazado de la ciudad se basó en principios filosófico-esotéricos y ha permanecido tal cual desde 1.500.

Sentí una especie de escalofrío.

-¿Has notado que en por aquí arriba hace más frío? En las historias de miedo siempre debería hacer frío.

Respiré hondo. Es verdad que hacía frío. Y humedad. Y se veía el vaho de nuestras respiraciones.

-Y huele... como a miedo. No, en realidad es que las historias de miedo deberían oler así, como huele ahora.

Y sin darnos cuenta habíamos llegado a una zona de casas grandes, bonitas y terribles, cada una a su estilo.


Y entonces lo dijo:

-Te he traído aquí para matarte.

Esta Cattz...

jueves, octubre 15, 2009

Mi primera vez


Nunca había visto una peli en 3D. Ni las que ponían en la tele en los 80. Nada.

No tenía ni idea de cómo podía ser la cosa, qué se vería, ni dónde.

Así que una noche compramos las entradas, palomitas, cocacolas, nos sentamos en una sala practicamente vacía y me puse las gafas.

Aparecieron unas letras como en relieve. Le dije a mi acompañante: "Pues vaya cosa, tanto rollo para esto".

Y entonces una rata gigante apareció de la nada, salió de la pantalla, vino hacia mí a toda leche y se estrelló contra un cristal invisible a cinco centímetros de mi cara (*). Menos mal que no tenía yo las palomitas en ese momento, porque hubieran acabado en la fila de atrás, del salto que pegué. Por suerte el cine estaba vaciísimo, porque también grité.
¡Si ni siquiera era Arale-Chan!


Lo pongo porque no recordaba el resto del trailer, estaba demasiado ocupada recuperando mi ritmo cardiaco normal y descojonandome de mi propia gilipollez. Pero la cosa es que no paré de gritar y pegar botes hasta el final de la peli.

Porque mi acompañante había pensado que para mi primera vez en 3D lo mejor era un slasher. Un San Valentín Sangriento, se llamaba (con Jensen Ackles). Un psicópata vestido de minero que se va cargando gente con un pico. En mis narices.

A pesar de que mi cerebro supiera que no era real, mi instinto al ver aquello era alejarme del peligro espachurrándome lo más posible contra el asiento.

· El pico se mueve con rapidez y... ¡zas! abre cual melón el cráneo de alguien justo delante de mí... y la punta se queda al lado de mi ojo!!!

· Una tía corre desnuda por la calle perseguida por el asesino... sus tetas saltan arriba y abajo a lo que parecen ser 30 cm de mi cara!!!

· Uno de los personajes muere y lo salpica todo de sangre en el proceso. Yo salto hacia atrás para evitar que el líquido rojo y caliente me pringue entera... y me empotro contra el respaldo!!!

Una gozada.

Cuando se encendieron las luces, Sark dijo:

-Ha sido como estar en aquella primera proyección de la llegada de un tren a la estación en 1895. Sólo que tú hubieras salido de allí corriendo, gritando 'NOS VA A ATROPELLAR!!!'



Lo mismito.

(*) Me hubiera sorprendido mucho menos de haber podido disponer de este croquis antes:
Gracias, Efe.
Pero no lo tenía. ¡Y moló mil!

jueves, agosto 13, 2009

Akelarre


Aquella noche de luna llena redactamos el hechizo (con un poquito de ayuda de google).

Después nos vestimos de blanco.

Después encendimos una vela blanca.

Después nos cogimos de las manos y empezamos.

A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido...

Primer deseo.

A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido...

Segundo deseo.

A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido... A la luna y a la vida, por su luz y con ella le pido...

Tercer deseo.

Por su luz y con su guía que me acompañe todos los días de mi vida. Por su luz y con su guía que me acompañe todos los días de mi vida. Por su luz y con su guía que me acompañe todos los días de mi vida. Por su luz y con su guía que me acompañe todos los días de mi vida. Por su luz y con su guía que me acompañe todos los días de mi vida. Por su luz y con su guía que me acompañe todos los días de mi vida. Por su luz y con su guía que me acompañe todos los días de mi vida.

Luego nos quitamos la ropa y nos bañamos en la piscina.

Y al día siguiente, al atardecer...




Eso es que se cumplen.

viernes, abril 17, 2009

Tres YouTubes que me han hecho feliz esta semana

(y toda ayuda es poca)

En el puesto Nº3, este maravilloso video de Susan Boyle cantando I Dreamed a Dream llegado a QaD gracias a Lily y que a estas alturas habréis visto todos (it's SOOOO last Tuesday):



En el lugar Nº2, el trailer de la que Sark dice (y me da que tiene razón) que va a ser mi próxima serie favorita: GLEE.



Y con el Nº1, y gracias al Hombre Malo... un momento que si no te hace sonreir es que estás muerto por dentro:



Yo casi lloré...

martes, abril 14, 2009

SSclp 4: Be, natural born Open Water Diver

Cuarta entrega de mis aventuras buceando. ¡Hay más abajo!
Después de sacar un 100% de aciertos en el examen teórico, de aprender a tardar menos de 10 minutos en ponerme el traje de neopreno, de que StreetGirl se probara 20 pares de gafas distintos y optara por las menos malas (aunque se le seguía colando agua) y de controlar bastante bien los ejercicios en piscina, nos fuimos al mar. Nos dividimos en grupos, nosotras tres solas con U.I. (Uber Instructor)

La primera inmersión fue a 6 metros. Me preocupaba el tema de la presión. Buceando te pueden estallar los tímpanos, te pueden dar unos calambres que te cagas en los senos (no éstos, guarros, éstos) o te pueden dar derrames en los pulmones y hasta morirte. Pero mi cuerpo va compensando los cambios de presión automáticamente, a medida que bajo, sin tenerlo casi que pensar. Y lo de los pulmones se soluciona no aguantando la respiración. Así que fácil.

Practicamos los ejercicios básicos, como quitarte las gafas en mitad del mar, ponértelas y vaciarlas de agua, quitarte y ponerte el regulador, mantenerte flotando en el agua…

En la segunda inmersión bajamos hasta unos 11 metros. Sin problema con la presión. Más movimientos, más ejercicios. U.I. ve que controlamos, damos un paseo y volvemos al barco. Cambiamos la botella de aire por una llena y volvimos al agua.

Para la tercera inmersión me tiré hacia atrás desde el barco, como los buceadores que veía de pequeña en el Calypso, que no veas la ilu que me hacía. Bajamos nueve metros. Atravesamos bancos de cientos de peces, y vimos estrellas de mar, cangrejos ermitaños y algunos afortunados hasta un pulpo.

Salimos de la calita, viendo desde abajo como las olas chocaban contra las rocas, la luz entra en el agua dando a todo un halo de magia… Y notamos unas corrientes trrrrremendas. U.I. nos hace señas de que subamos a la superficie, seguimos las instrucciones a la perfección, y entonces nos comunica que volvemos al barco, y nos señala en qué dirección está.

Hay que rodear un enorme saliente rocoso. Nos sumergimos y empezamos el recorrido. Yo he venido controlando el aire de mi botella, y he visto que el volumen bajaba deprisa. Sé que tengo que comunicárselo a U.I. cuando llegue a 100 bares, pero la última vez que miré estaba en 120. Vuelvo a mirar y… 70. Bueno, en cuanto se vuelva a comprobar que estamos le haré la seña.

Seguimos nadando, a toda leche, hacia el barco. U.I no se vuelve. Compruebo el aire: menos de 50 bares, ya estoy en reserva. Aviso a mi compañera, StreetGirl, de que tengo poco aire. Pone cara de sorpresa, busco su barómetro y veo que ella tiene de sobra. Le digo que sigamos avanzando.

U.I. y Susi van por delante, bastante deprisa, seguimos el recorrido hacia el barco, pero ya noto una cierta dificultad para respirar. Miro: poco, menos de 20 bares. Le indico a StreetGirl que no tengo aire, que necesito del suyo. Me da acceso a su fuente de aire alternativa. Cambio mi regulador por el de ella, respiro con normalidad. Nos sujetamos del antebrazo e iniciamos el ascenso, despacio, con calma, vaciando primero del todo los chalecos… para llenarlos al llegar a la superficie. Un ascenso controlado de emergencia de manual.

Nos quedamos flotando para descansar un segundo y dar tiempo a que U.I. se de cuenta de que no le seguimos. Por fin sale a la superficie, junto con Susi, y le ponemos al corriente. Desde aquí tenemos que nadar de espaldas hasta el barco, en superficie, aleteando. Empezamos, y es agotador. Muchísimo más cansado que nadar bajo el agua. El barco está LEJOS.

En el sitio en que hemos salido (StreetGirl y yo, los otros dos están más cerca del barco) justo confluyen dos corrientes: una, nos empuja hacia las rocas; la otra, hacia la trayectoria de los barcos que salen del puerto. No dejan de pasar veleros.

Aleteamos hacia el barco, en zigzag, mientras U.I., ya casi en el barco, se pone histérico (de modo muy machote, eso sí) cada vez que alguna de las dos se acerca a las zonas de peligro. Con esfuerzo conseguimos escapar a las corrientes y enfilamos hacia el barco.

Yo exclamo: "No puedo con mi alma". Me llega la respuesta en forma de bramido desgañitado: "Pues vas a tener que poder". Me da un ataque de risa. StreetGirl empieza a hacer la señal de "socorro, necesito ayuda" y U.I. casi pierde los nervios: "¡¡¡No hagáis bromas con esoooooooo!!!" A StreetGirl le da un ataque de risa. U.I. y Susi llegan al barco. Susi se une al ataque de risa. Yo pienso que después de superar la emergencia vamos a morir ahogadas por la risa.

Finalmente llegamos. Subimos al barco, respiramos, descansamos… él está orgullosísimo de nosotras, y yo pienso.

Recuerdo a la chica rubia que los instructores regañan porque no sabe montar su equipo mientas ella dice que no le hace falta porque "ya lo hace Vasilli" (su novio, que por cierto le hizo el teórico). Los profes le preguntan que qué hará si un día no está con ella en el agua y ella le contesta que "Vasilli siempre está".

Y pienso que nosotras tenemos al instructor más fuerte, macizo y ubermachote del centro de buceo. Es un hombre de los que tienen pinta de salvarte de un holocausto nuclear, una invasión alienígena o un ataque zombie sin esfuerzo… y al final nos salvamos solas. U.I. resplandece de orgullo. Y nosotras, más.

La cuarta inmersión, ya al día siguiente y con el agua picadilla, fue pan comido.

lunes, marzo 23, 2009

Mi amigo el fantasma


En el pequeño hogar que comparto con el Hombre Malo y el pequeño Scottie además de tres dormitorios, dos salones, un baño (con bañera) y un minibaño (con ducha) y una cocina chiquita pero completa, tenemos un fantasma.

Lo notamos nada más mudarnos. Ruidos raros, crujidos, pasos como si alguien caminara por la casa… especialmente por las noches, pero no sólo por las noches. El piso siempre está unos cuantos grados más frío que la calle. De vez en cuando explota alguna bombilla, sobre todo en el baño, que debe de ser el epicentro de la actividad paranormal del piso como la nevera en casa de Sigourney Weaver, aunque aún no hemos llegado a estos extremos:



En fin, lo normal cuando hay fantasmas.

No se lo había contado a mis hermanas por aquello de no asustarlas, que a veces se quedan a dormir, pero el otro día salimos a cenar y las puse al día. Y Ro me contó que un par de meses atrás a ella le tocó lidiar con Merceditas.

-Merceditas es el fantasma que vive en la casa de mi amiga en Toledo. Es una niña que existió de verdad, que iba allí a pasar las vacaciones y al morir volvió al lugar donde más feliz había sido. La han visto varios miembros de la familia de mi amiga, y como que se nota la presencia… Los tíos que venían con nosotras, que medían todos dos metros, no se atrevían a bajar al baño solos. Yo sí bajaba sin problemas, bueno, sin problemas tampoco. Bajaba pero no miraba a los espejos, porque dicen que se la ve reflejada… Yo no quería saber nada así que iba mirando al suelo. Y luego por la noche resulta que teníamos un espejo al lado de la cama, y yo ahí, con mi novio de entonces, y sin mirar al espejo... Él a su bola, pero yo fatal…

-Ro, tu amiga tiene que llamar a Melinda.

Nosotros no, porque nuestro fantasma no da nada de miedo. Al menos a mí, que le he puesto nombre: Sebastián, Sebastian, Sebas, Bastian. Cuatro nombres en uno, para las distintas ocasiones.

· Sebastián, para los días de diario.
· Sebastian, para cuando vienen visitas y hay que hacerse el snob.
· Sebas, en plan casual para momentos buenrollistas como cuando le pedimos que nos devuelva algo que nos ha escondido.
· Bastian, en plan personal entre él y yo, para cuando estoy sola en casa (leyendo en el sofá, haciendo la cena, o dándome un baño).

En fin, cosas buenas de convivir con ectoplasmas, espíritus y otros fantasmas:

-Puedo hablar sola sin problemas si intercalo un "Bastian" de vez en cuando (no pasa nada, es que hablo con el cuarto compañero de piso).

-Tienes alguien a quien echarle las culpas si se rompe/pierde algo.

-La casa siempre está fresquita porque los graditos de diferencia con la calle se notan (claro que en invierno no mola tanto).

-Si entran ladrones seguro que él se encarga (me lo imagino como una especie de Van Damme incorpóreo).

-A lo mejor a Bastian le mola cantar y un día cuando haya más confianza empezamos a hacer duetos molones.



O no…

lunes, octubre 20, 2008

Reflejos condicionados

Uno de los trayectos más felices que he hecho en toda mi vida fue el que unió mi antigua oficina y mi casa, no un día cualquiera, sino el último día de trabajo. Me monté en mi coche y en cada metro recorrido fui dejando los malos rollos. Espero que nadie tuviera un accidente por mi culpa, que los nervios caen sobre el pavimento como clavos desperdigados y las amarguras sueltas toman forma de hoyo y causan unos baches muy feos. Resumiendo: fue una mala época que se cerró con diecinueve kilómetros gloriosos.

Hoy en día aún siento un gran alivio cuando pienso que no tengo que volver. Ya se me ha aplacado la mala hostia y no saco al monstruo a pasear. Mis amigas me dicen que me ha cambiado la cara, del puro relax y la felicidad. La única secuela del mal trago que me queda de esa época laboral es el odio a Melendi. ¿Y qué tiene que ver Melendi con un horrible trabajo? Nada. Y todo. Me explico.

El megajefazo de la muerte tenía de politono en el móvil (que no paraba de sonar) al Melendi. Concretamente, esa canción horripilante que empieza con "desnúdameeeeee, juega conmigo a seeeeeeeeer...". Cuando eso sonaba en la oficina significaba que el jefe estaba cerca. Demasiado cerca: o en nuestro departamento o en la sala de reuniones que estaba al lado. Y el 90% de las veces que el jefe se acercaba, caía una bronca, una mala cara, un grito, una bordería. Alguna vez porque yo había metido la pata. Pero la mayor parte de veces porque sí, porque él lo valía, porque le petaba y porque él era el jefe, el dueño, el boss. Oír esa música era sinónimo de mal rollo y de decir adiós a la atmósfera agradable del departamento. Durante demasiados meses.

Aún hoy, estando fuera de esa empresa y feliz, cuando voy en el coche y hago zapping en la radio y suena cualquier canción de Melendi, tengo que cambiar inmediatamente de emisora. Nunca me ha gustado ese cantante, jamás, pero es que ahora además me entra angustia cuando escucho su voz. No lo puedo evitar, me sale de la garganta un angustiado "uuh, uuuuh" y mi dedo sale disparado para cambiar de emisora, como si tuviera un muelle. Y peor es cuando suena la canción esa del "Desnúdameeeee...": se me erizan todos los pelos, el estómago se me vuelve del revés y me siento físicamente mal. Vamos, que Melendi se ha convertido en mi dementor particular que me chupa la energía y las ganas de vivir, y que se esconde en las ondas para saltarme encima a las primeras de cambio.

En fin. Hoy por hoy, lo único que espero es que mi antiguo jefe inmediato, mi compi y el resto de amigos que he dejado allí puedan salir pronto de esa empresa para ir a un sitio mejor. Eso, y que eliminen todas las canciones de Melendi de la faz de la tierra. Gracias.

miércoles, octubre 15, 2008

Un susto de muerte

... o porqué insulto a la gatina cuando nos cruzamos por el pasillo.

Ayer la gatina y yo nos llevamos un buen susto. Me levanté pronto para ir a clase, me duché, me vestí y preparé el desayuno. Me extrañó un poco que la gatina no estuviera conmigo mientras me duchaba (le encanta ponerse en el borde de la bañera mientras estoy bajo el agua, sin importarle demasiado mojarse), así que empecé a buscarla por toda la casa: encima de las camas, de las sillas, por debajo de las mesas... y no aparecía. Pensándolo, me di cuenta de que tampoco había dormido a mi vera. Fui a la cocina y agité su bolsa de comida (gesto infalible para que llegue disparada). Y no llegó. Ahí me preocupé de verdad. Avisé a mi chico y empezamos a buscarla por todas partes. Jo, si no estaba en la casa... entonces me di cuenta de que había dejado un poquito abierta la puerta del balcón. Me asusté, porque es muy usual que los gatos se caigan por los balcones. Me asomé y ni rastro del animal. Pero al menos no había cadáver de gata abajo.

Bajé corriendo a la calle, y empecé a buscarla debajo de los coches y a llamarla. No apareció. Volví a subir corriendo a casa y cuando estaba a punto de echarme a llorar, imaginándomela perdida, medio muerta, hambrienta y todo lo malo, mi chico me dijo:
- Ey, espera... ssshhhh ¿no la oyes? ¿no oyes maullar?

Volvimos a asomarnos al balcón y estaba ahí, en la calle apoyada en el portal de casa, maullando desesperada, quizás me había oído llamarla un minuto antes. Bajé los dos pisos corriendo como un rayo y... ¡había vuelto a desaparecer! Pero esta vez los maullidos me llevaron al portal de al lado. Me encontré con una gatina sucia, sucísima, asustada después de una noche al raso, pero entera. Estaba tan guarra que tuve que comprobar que era ella (su cicatriz y su tripa a topos son inconfundibles).

La subí a casa, la metimos en la bañera, le dimos una buena ducha y la mimamos un poco para que se le pasara el susto. Después la llevé al veterinario (con lo cual le volvió el susto) para ver que todo estaba bien: efectivamente, la tía se ha caído de un segundo piso y sólo se ha hecho una pequeñísima herida en el morrito.

Yo ya sabía por Hermano (es veterinario y ha trabajado años en urgencias) que hay mogollón de gatos suicidas, que se despistan por las moscas, la lluvia o lo que sea... y balcón abajo, y que según el piso del que se caen sobreviven o no. Además, sé que lo primero que hay que mirarles es el interior de la boca, porque aunque caigan de pie a veces la cabeza les rebota contra el suelo y se rompen el paladar (qué grimitaaa). En fin, que aún sabiendo que es usual que se caigan, no pensé que mi gata tuviera estas tendencias suicidas afectada por la ola de pena... o que fuera tan torpe.

Así que cada vez que me la cruzo por el pasillo, ahora que sé que está bien, no puedo evitarlo y la insulto: "gata tonta, mira que eres boba, qué susto me has dado, jodía...", porque total, no me entiende y yo me desahogo del susto de muerte que me ha dado. Después le doy un achuchón, que me doy cuenta de que le he cogido mucho cariño al maldito bicho. Debe pensar que estoy ciclotímica o algo.

En fin, amiguitos, no se extrañen si ven caer gatinos de los balcones como caen las hojas de los árboles... al fin y al cabo estamos en otoño.