MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!
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martes, febrero 12, 2013

¡Caminito de chuches para Moli!


Una, porque me hace reir hasta que me duele la tripa.
Otra (bueno, dos), porque desde que introdujo los gintónics en mi vida mi cuerpo y yo somos más felices y no conocemos la palabra resaca (casi).


Otro puñadito, por llevarme a cenas de bloggeras donde conocí a Amanita, a AnnieHall y a SaraMarron. Felicidad total.


Unos ositos, porque llena los saraos de chicos guapos y encantadores, y eso siempre se agradece.

Una cocacola, porque coincidamos o no (en libros, pelis, hombres...) las conversaciones al respecto siempre molan.


Un montón de chicles de sandía, porque sus princezaz son adorables y molonas y quisieron a Perrito a primera vista.


Unas nubes, porque me enseñó que Bruce es siempre buena idea y ahora cada vez que dudo qué música pinchar en el trabajo, pongo a Bruce.

Fresas, porque sus molidocumentales sirven de GPS en una proporción asustente de mi citas.

Y una piruleta (mi chuche preferida), porque en la vida real mola aún más que en Internet.


¡Feliz cumple, Moli!


También encontraréis caminitos de chuches aquí, aquí y aquí. ¡Porque ella lo vale!

martes, abril 26, 2011

No se puede molar más que Enric


También podéis commentar este post en el blog de Molinos, porque es ¡nuestro primer post a 4 manos y sincronizado... chispas!

Moli: Cuando eres protoadolescente carpetera, te gustan los guapos que están de moda. En mi época Rob Lowe, Tom Cruise, a algunas Patrick Swayze… eso tipo de chulazos.

Be: Puede ser incluso peor, pueden gustarte los cara-de-niños, como Kirk Cameron, Morten Harket (el de A-Ha) o incluso Alejandro Sanz (y avergonzarte de ello toda tu vida).

Moli: Luego poco a poco, según tus hormonas se van alineando y consigues establecer algún tipo de control sobre tus gustos (esto es, dejas de estar mediatizado por lo que dicen los demás) te lanzas a los clásicos: Paul, James Dean, Marlon Brando para otras…

Be: Estableces los cimientos del fenotipo que te molará después: Cary Grant y Gregory Peck si te van los morenos, Paul Newman y Robert Redford si tiendes a los rubios.

Moli: Más o menos todos son lo mismo: son guapos. O Atractivos. O las dos cosas a la vez. Es decir, lo que importa es el físico. No vas más allá…esos tíos son guapos y punto. Como eres mema, ni siquiera te fijas mucho en el cuerpo.

Be: Bueno, igual sí que te fijas, Y tienes una etapa en la que te flipa Jean Claude Van Damme. Y te sabes los diálogos de sus pelis. Y las coreografías. Y también se las saben tus hermanas, que son pequeñas y viven mediatizadas por lo que tú les trasmites. Pero luego creces.

Moli: Luego creces, te haces mayor, aprendes cositas variadas y chupis y un día te encuentras diciendo: dios mío, como me pone ese tío. Y ese tío ni es guapo, ni atractivo ni nada de nada.

Be: Pero cada vez que habla te tiemblan las rodillas. Por lo que dice y por cómo lo dice. Ya te molan los hombres y además te molan los hombres interesantes. Los hombres que molan mil.


Moli: Como Enric. No se puede molar más que él. Incluso cosas que en cualquier otro tío restarían mil puntos en atractivo, en su caso no restan sino que suman. Para empezar es periodista, como todo el mundo sabe una profesión de muy dudosa reputación.

Be: Eso si eres Moli y te dedicas a los libros de colores. Si eres Be y tú misma eres periodista… desde pequeña has querido ser periodista y te molan los periodistas. Veías Lou Grant y te molaba. Veías Todos los Hombres del Presidente y te molaba. Y luego creciste, y tus periodistas referente dejaron de ser "de ficción".

Moli: Por principio, un periodista es un tío que habla de todo sin tener ni puta idea. Pues no, Enric es la excepción que confirma la regla. Sólo habla de lo que sabe…y si no tiene ni idea, lo dice. "Ni idea". Por supuesto, no tiene ningún futuro como tertuliano. Es corresponsal. Eso mola mil. Seguro que en la realidad, no mola ni la mitad de lo que uno se imagina, pero es una profesión molona. "Corresponsal", como "subcampeón", suena guay.

Be: La verdad es que puede molar mucho o ser un bluf. Enric ha sido corresponsal en Londres, París, Nueva York, Washington y Roma, y ahora mismo en Jerusalén, y no ha sido un bluf nunca. Los periodistas pueden no saber de nada o saber de todo, pueden ser ir de guays o ser auténticos, pueden chupar el culo del poder/la empresa/el viento que sople o no casarse con nadie. Enric está en el lado bueno de todas esas "oes".

Moli: Enric escribe unos libros más o menos podríamos llamar de viajes… pero sin ser de viajes. Van de las ciudades donde ha vivido. Ciudades molonas, claro… Londres, Nueva York y Roma. Enric escribe tan bien que probablemente si escribiera sobre Tomelloso, Fonz o Lepe sus libros molarían igual… aunque es posible que los comprara menos gente. El mundo está lleno de snobs.

Be: Enric ha cubierto guerras (y le han dado premios por ello), ha vivido la Historia y la ha contado, ha sabido ver historias y también las ha contado. Ha leído, ha viajado, ha vivido… y le ha aprovechado, porque es un tío curioso.

Moli: Pero curioso de verdad, por todo. Puede hablarte sobre la historia de los Nicks o contarte algo sobre Jack el destripador o sobre como Berlusconi se hizo construir una gruta igual a la de una peli de James Bond. Todo lo que cuenta resulta interesante para el que lee y supongo que para el que le escucha. Hay algunos tíos que tienen esa capacidad, pero son muy pocos. Enric hace que hasta el fútbol italiano mole…con la grima que dan los futbolistas italianos.

Be: Enric es uno de esos tíos en los que Moli y yo estamos de acuerdo. La inspiración para el post nos llegó con una entrevista/cuestionario que le hizo la revista GQ. En general las revistas de tíos me parecen lamentables. Es una opinión como cualquier otra que viene muy mediatizada por una entrevista a un escritor que leí una vez en GQ y que básicamente era "he quedado con él, y hemos ido a cenar, y le he hecho muchas preguntas chupis y él las ha contestado a ritmo vertiginoso", pero sin poner las preguntas ni las respuestas. Lamentable. No sé, a lo mejor es mala suerte y en realidad las revistas de tíos molan, pero la entrevista a Enric era lamentable también. Pero él… él molaba mil. Os hemos preparado una selección de las preguntas.

GQ: Imprescindibles en tu armario. EG: Camisas. Muchas. De las de botones en el cuello.

GQ: Un complemento. EG: Pañuelos. Suelo llevar encima una cantidad absurda.

Moli: Es un tío que reconoce que es maniático. La mayoría de los hombres lo son. No pasa nada. Tenéis manías rarunas y absurdas que os condicionan la existencia. Lo aceptamos cuando convivimos con vosotros, perooooo… ¿Por qué no aprendéis de Enric y lo aceptáis? Él dice: "soy un maniático de las camisas y los pañuelos. Necesito tener una cantidad ingente de camisas planchadas con botones en el cuello y muchos pañuelos". Así de sencillo. No lo niega en plan "noooo... qué dices… yo no tengo ninguna manía" al tiempo que comprueba por cuarta vez que ha cerrado bien todas las puertas del coche o comprueba que el pantalón no tenga la costura no sé cómo sino no sé cuándo.

GQ: ¿Sigues alguna rutina de imagen? EG: Higiene básica.

Be: Seguro que huele a jabón, maaaadre mía.

GQ: Un referente de estilo. EG: Procuro no parecerme a gente como Gadafi o Berlusconi.

Moli: Otra cosa chula. Si le preguntas a un tío a que otro tío le gustaría parecerse, el 90% dirá: "no sé, yo es que de tíos no entiendo". Una respuesta idiota, dicho con cariño. El otro 10 % es posible que digan Paul Newman cuando en realidad querrían ser Madonna… pero ese es otro tema. A Enric le hacen esa pregunta y dice: "Procuro no parecerme a gente como Gadafi o Berlusconi". Fabuloso.

Be: Para mí además significa que no se parece a mi ex, y eso son puntos extra.

GQ: Tu programa de TV favorito. EG: Sufro una lamentable adicción a 'House'.

Be: Buen gusto.

GQ: Tu icono femenino. EG: Charlotte Rampling.

Be: Sí señor. Llega a decir "la Pataki" y me da un chungo.

GQ: ¿Qué suena en tu iPod? EG: No tengo iPod.

Moli: Enric no es un enfermo de los cachivaches electrónicos, y eso está muy bien. Seguro que tiene móvil y obviamente ordenador, pero fuera de eso, dudo mucho que maneje nada más ni sepa para que sirven. Es decir, nunca te verás obligada a regalarle algo con un nombre muy largo formado por una aleatoria combinación de HD XP o Full lo que sea. Por supuesto, Enric no hace bricolaje y jamás pediría una amoladora ni un detector de metales.

GQ: Gadget sin el que no podrías vivir. EG: Whisky. Si la respuesta es poco tecnológica, echamos un chip en el vaso.

Moli: Encima ingenioso y bebe. Los tíos abstemios están bien para que te lleven a casa, pero siempre mola que se mojen el piquito y más si son ingeniosos, entonces tendrán una conversación aún mejor.

Be: La gente abstemia no es de fiar.

GQ: ¿Utilizas redes sociales? EG: No.

Be: Menos mal, porque si lee este post me muero.

GQ: Tu táctica de seducción. EG: Creo que hay que saber cuándo largarse.

Moli: Pues a sus libros solo hay que ponerles un pero: son demasiado cortos. Podrían tener, por ejemplo, 37 páginas más, así por que sí. Sin razón, 37 páginas más.

GQ: El momento GQ de tu vida. EG: Como la revista se llama GQ, deduzco que se tratará de un buen momento. Si es así, cuando nació mi hija.

Moli: Eso es tierno. Aunque claro, más tierno es cuando sabes que su hija murió luego y él ha contado una vez que no puede llorar, que ni siquiera lloró cuando murió su hija. Eso es tierno y de tener un par de cojones. Los hipersensibles no lloran.

GQ: ¿Qué tiene que tener un hombre GQ? EG: Siguiendo con las deducciones, diría que con un cerebro funcional y un poco de ironía se puede ir tirando.

Be: Pues mira, sí. Pero tú vas más que tirando.

Moli: Y antes de que alguien nos tire por tierra nuestro post laudatorio sacando a relucir las orejas de Enric, hay que decir que mola tanto que se las perdonamos.

Be: No es que se las perdone, es que me encantan.

Moli: Y a mí se me ocurre que es un sitio tan bueno como otro cualquiera para agarrar un tío cuando, digamos, bueno, vas a marcarle el ritmo, en caso de que hubiera que marcárselo, que no creo.

Be: Moli, que tengo amigos que nos leen que trabajan con él… Aunque la verdad es que yo tampoco creo.

GQ: Un hombre GQ. EG: ¿Se acepta Baruch Spinoza?

Las dos: NO. No se puede molar más que Enric.

lunes, diciembre 20, 2010

Reiki: ¿arma letal?

Soy una persona que no cree en la efectividad de ciertas cosas. Por ejemplo, el reiki. Tengo unas cuantas amigas que lo practican y que me han explicado de qué va el tema, pero la verdad es que, aunque me digan que eso funciona, nunca me he creído ni una sola palabra. Las respeto mucho y sé que a ellas les va bien, así que me parece genial que lo practiquen, pero la verdad es que yo no... en fin.

Hace más de un año estaba cenando con Be, I-Boy, Street Girl y Miss X, que estaba sentada a mi lado. Ella practica reiki y en ese momento estaba haciendo un curso de nivel nosecuantos de reiki (me han contado que tienen niveles, dependiendo de cómo manejes la energía: por contacto, a distancia, con símbolos... o eso es lo que yo he entendido. Perdón por las inexactitudes que pueda soltar una profana en el tema). Total, que Miss X estaba haciendo el nivel de los símbolos. De repente, noté que Miss X se había quedado callada, que había cerrado los ojos y que me estaba haciendo unos dibujitos en la pierna con el dedo:

- ¿Qué haces, nena? - yo estaba flipada, observando a mi amiga en medio trance.

- Nada, te estoy haciendo reiki – me dijo Miss X con su dulce voz.

- Juas, ¡jajajaja! ¿QUÉ?

- Sí, reiki, te estoy alineando los chakras.

- Ah. - y ahí se quedó la cosa.


Cenamos tranquilamente, me fui a casa a dormir tan perfecta... y al día siguiente me levanté malísima. No pude evitar acordarme de Miss X y su reiki y la llamé por teléfono:

- ¿Digame?

- TÍIIIAAA, ¿QUÉ ME HAS HECHO? ¡estoy fatal, metida en cama, con diarrea, vómitos, un pelín de fiebre! ¿qué me has hechooooo? ¿reiki o brujería?


- Ah, bueno – me dijo con una voz tranquilísima – es normal. Las primeras vez que te hacen reiki, si tienes los chakras desalineados y algún bloqueo, pues es normal que al irse... ya sabes, haya una "limpia". Son normales los vómitos y la diarrea. Pero tranquila, ya no tienes bloqueo, enseguida se te pasará. Pero bueno, a lo mejor no ha sido el reiki, sino algo que te ha sentado mal, o un virus.

Ahí me pasé un día entero enferma y “desbloqueándome”. Seguramente fue un virus, pero, comprenderéis mi reacción cuando, a falta de una semana para los exámenes de la oposición estaba cenando con Be y con Miss X y Be se ofreció:

- Estás muy nerviosa y muy tensa. ¿Quieres que te haga reiki? Va muy bien y relaja que...

- ¡NOOOOOOOO! ¡NI SE TE OCURRA!

Porque sí, estoy convencida de que fue un virus.


Pero por si acaso.

jueves, febrero 25, 2010

Desafío Extremo en Cerezuela (*)(**)


Sabíamos que no sería fácil. Éramos conscientes del riesgo de nuestra aventura. Lo que no sabíamos era que viviríamos en primera persona una gran tormenta que amenazaría nuestras vidas.

Aunque algo nos habían comentado.

Miabuela: Pero hija, ¡que la casa lleva cerrada desde octubre! Está todo cubierto de nieve, ¡y en Cerezuela hace menos 19º! ¡Os vais a poner malas!

Pero nosotras confiamos en nuestras aptitudes y en el espíritu aventurero que nos guía. Así que partimos Punto de Luz, Coco, Xisca, Maya y yo. Cargadas de mochilas, maletas y paquetes de víveres.

Algunas saliamos directas de trabajar en la tele, así que nuestro atuendo es extremadamente desafiante: falda y botas altas. Pero ya habría tiempo de cambiarnos allí.

Miabuela tenía razón, para llegar el tren tiene que atravesar kilómetros de nieve y una vez allí los lugareños nos lo aseguran: en Cerezuela no se recuerda un invierno tan duro y largo desde hace décadas.

Tras cruzar bajo la nieve los 300 metros que separan la casa de la estación del tren, llegamos a nuestro destino.

La casa está en buenas condiciones y perfectamente decorada por Miabuela, pero no hay agua caliente y es imposible encontrar leña seca en toda la zona... la primera noche va a ser la más dura. Pero así es la vida de las aventureras extremas: el día a día en las expediciones es duro y muchas veces incomodísimo. Hay que esforzarse para que el frío, la incomodidad y los peligros no te desmoralicen.

Lo bueno es que con este frío los insectos no son un problema: están todos en sus casas. Congelados.

El hambre tampoco, porque vamos preparadas. Comimos sandwiches de queso, tortillas de patatas y tres pizzas: una semicruda, una casi quemada y una en su punto. Daba igual: nos hubiéramos comido cualquier cosa que estuviera caliente. No es un juego, es la única manera de supervivir.

Hace tanto frío que casi ni bebemos. Hasta que recuerdo que se supone que el Desafío es Extremo y digo:

Yo: ¡Vivamos peligrosamente! ¡Pásame la coca-light!

Y entonces la botella -sin abrir- de Sunny de naranja se cayó al suelo. Y todas sabíamos que nadie iba a ir a por él. Pero fuimos. Heroicamente. Y Xisca tuvo su Sunny.

Habíamos decicido encender la calefacción sólo en dos habitaciones: una el salón, donde las cinco estamos reunidas en torno a la mesa; otra, el dormitorio principal. Pero hasta que la casa se caliente, hace un frío terrible.

Tanto, que al ir al baño sale tanto vapor que nos da complejo de kettle. Tanto, que nos daría igual salir de la casa y hacer pis en el jardín.

Jugamos al Trivial para mantener la moral. Suena el teléfono.

StreetGirl: Hola chicas, llego después de comer.
Yo: Hola SG. No sabemos lo que nos espera mañana. Tormenta de nieve, osos polares... las condiciones son extremas.
StreetGirl: A eso de las cuatro. ¿Habéis conseguido un sherpa?

Por eso son mis amigas. Por su valor en todo tipo de situaciones.

En un momento de desespero lucidez decido pasar todo el día siguiente borracha, así que encargo a quien vaya a comprar el pan por la mañana que traiga también un par de botellas de Rioja.

Yo: Voy a ir a chupitos.

Si salimos de esta, nuestro único objetivo será llegar sanas y salvas a Madrid capital.

Pasamos la noche bastante bien: dos duermen en el salón, tres en el dormitorio principal (donde por cierto hace un calor tremendo y me despierto sofocada en mitad de la noche).

A la mañana siguente Coco, de la mano de Xisca y bajo el auspicio Antoñita (la santa de Miabuela, que nos cuida desde el llavero), ultima una expedición para buscar desayuno, wifi y aventura extrema. Lo encuentran.

No traen el Rioja, pero no hace falta porque las otras tres nos despertamos más tarde, a tiempo para la comida, deliciosa y acompañada de un vino estupendo, en un restaurante chupi y calentito. Allí, y ya medio pedo, nos encuentra StreetGirl, que se une a la sobremesa y recomienda "Into the woods" para preparar el proximo viaje. Yo he leído The Walden, así que considero que no me hace falta.

Los señores del restaurante nos invitan a licor de chocolate: recargamos el depósito de calor interno y salimos de expedición.

Coco y Xisca nos informan de que, durante su exploración de la mañana, han encontrado una tienda donde comprar leña, astillas y briquetas. Nos llegamos hasta allí, encargamos de todo y seguimos nuestro paseo mientras los señores nos lo llevan hasta la casa. Así que cuando volvemos lo encontramos todo esperándonos para el desafio definitivo: encender la chimenea.

Sí, amigos, finalmente conseguimos algo que nos parecía imposible y probablemente a vosotros también desde hace muchas líenas de post. Encendemos el fuego y pasamos en cuestión de 10 minutos de andar forradas de ropa a jugar a cosas en el salón en bragas y camiseta.

Fuera, nieva.

Dormimos calentitas (incluso más de la cuenta, me vuelvo a despertar acalorada) para encontrar de nuevo el jardín nevado. Esto nos anima, pues el tiempo se nos termina y queremos recordar la imagen blanca y fría de nuestra aventura en Cerezuela.

Volvemos a la estación, a coger un tren que nos lleve a casa a enfrentarnos a un nuevo y emocionante reto, el Cocido Anual En Mi Casa de Jónatan Sark. Desde el espeso caldo con fideos, hasta chorizo, jamón, morcillo, gallina y tocino, pasando por las patatas, judías, zanahorias y nabo, sin olvidar los garbanzos, un recorrido por los mejores ingredientes del tradicional plato, que devoramos.

Y así transcurrió el fin de semana pasado: ¡me ha costado tres días recuperarme!

Que nadie se preocupe, que es todo casi broma. Lo pasamos taaaan bien...

(*) En realidad no se llama Cerezuela, pero así lo llama Sark y así se quedó.
(**) Anarroseado leve y libremente de
este blog.

jueves, octubre 29, 2009

El día que Quédate A Dormir se hizo de pago


Hoy tenía programado un post sobre My Antonio -ya he visto el capítulo final, ya sé quién ha ganado, OMG!!!- pero estoy demasiado cansada para ponerme a ello -necesito fuerza e inspiración para poder hacer justicia a ese grandísimo reality-. Así que aplazo un par de días a My Antonio -a poder ser hasta que Heike lo haya visto también y me ayude con la tarea- y voy a lo fácil: mi vida.

No se asusten, es una forma de hablar: todavía no nos hemos visto obligadas por la crisis a cobrar (o intentarlo) por algo que nos encanta hacer.

Y me refiero a bloguear.

Sospecho que si contara algunas cosas que han pasado por aquí últimamente, y le echara algo de picardía, y un poco de descontextualización, podríamos aspirar a ello.

...

Venga, va, probemos.

Primero, la fiesta de Cumpleaños Atrasado/Comienzo De Temporada que mi maravillosa compañera de piso describía así:

"Casi morimos de éxito. (...) Diré que por allí había una gente de lo más interesante, profesores de reiki, productores de cine, maridos de diplomáticos, diplomáticos, masajeadores de pies, técnicos de housing, periodistas económicos, presentadores de tele, cosedores de cable submarino… "

A las seis y pico de la mañana, de los 70 invitados quedaban cinco, y debo explicar que una bellísima y rubia muchacha me dio el masaje de pies más impresionante de la historia de mi vida... Un masaje de pies que llegaba hasta la mitad de mis muslos y que me hizo gemir y hasta gritar, y que causó cierto desasosiego entre los testigos masculinos.

Niña, no sé si leerás esto, pero tenemos pendiente una copa en Del Diego. Con o sin tu novio.

Aquello fue sólo el comienzo. Algún tiempo después, preparando la fiesta de cumpleaños de mi arriba mencionada maravillosa compañera de piso (que no es rubia ni falta que le hace y además mide 1,80), se nos hizo tarde. Como ella misma lo explicó:

"Me confié pensando que una fiesta para 25 era mucho más fácil de organizar que la de 70 y nos pilló el toro".

NOS confiamos. En fin, que la gente estaba al llegar y estabamos las dos oliendo a sandwiches de atún y apio, así que decidimos ducharnos juntas. Para ahorrar tiempo. El Hombre Malo corrió a actualizar su estado de Facebook mientras nosotras (re)descubríamos lo guay que es tener a alguien que te enjabone la espalda. Y así el apio nos dejó y Empezamos la fiesta oliendo al maravilloso gel de miel de Heike.

A los pocos días empezó el frío total. Bueno, en el mundo real no, pero en nuestra casa hace 10º menos que en la calle, y eso en verano mola mucho pero en otoño es un ascazo total. A mí el frío por la noche me da pochez. Y coincidió que a Heike le vino una ola de pena que no pudo surfear intrépidamente y se vino a dormir conmigo en la cama de mis bisabuelos.

Dormimos cual bebés, porque compartir lecho nos llena de paz a las dos. ¡¡Y encima ahora me quiere más!!

(Otro día os cuento mi proceso al bilingüismo castellano-bilbaíno, bilbaíno-castellano) (Lo del beso en los morros me lo guardo para mí)

miércoles, octubre 28, 2009

Fiesta Hollywood glamour

Este fin de semana tenemos fiesta en casa de Miss X, que ha decidido celebrar su cumpleaños con una fiesta de temática Hollywood glamour. El asunto es disfrazarse de un personaje del cine clásico glamouroso para ir a la fiesta. Cuando nos lo comentó, un montón de mujeres impresionantes y glamourosas se me pasaron por la cabeza...

Ava...
Audrey...

Maureen...
Lauren...


Buah. Imposible llegar a parecerme a algo remotamente parecido: es obvio que me falta belleza, vestuario y estilo, ¡pero es que ni siquiera tengo habilidad para arreglarme el pelo y maquillarme así! Pero en fin: como asumo mi derrota desde ya, and como from lost tu de river, he decidido disfrazarme de mi favorita de todos los tiempos:

Rita/Gilda. ¿Se puede ser más bella/sexy/impresionante/glamourosa?

Haciendo un repaso de mi preparación para la fiesta, me ha salido una lista que hace presagiar lo peor:

- Vestido: tengo un vestido palabra de honor negro. No es de satén, no es tan largo como el de la foto, no tiene lazo, no tiene raja en la falda. Vamos, que los dos vestidos se parecen como un huevo a una castaña, pero tendrá que colar.

- Zapatos: tengo unos zapatos negros con pulserita al tobillo. Les faltan algunos centímetros de tacón y les sobra una capa de roña de la última vez que me los puse en una noche lluviosa en Madrid. Pero cuelan.

- Guantes: me he comprado un par de guantes negros largos. Les falta brillo, pero sinceramente no les puedo pedir demasiado a unos guantes de los chinos de cinco euros. Eso sí, tengo que hacer un trabajo de introspección y buscar el glamour en mi interior, porque después de probarme uno e intentar quitármelo, la frase de Miss X ha sido "parece que llevas un guante de látex de cirujano". Y jo, se trata que parezca un guante glamouroso de alfombra roja, no que voy a meter el brazo por el cul de una vaca.

Esta no es la idea...


Esta sí. Me voy a empollar (de nuevo) el vídeo... sí, confieso que me lo sé de memoria

- Collar: algo encontraré. Sino haré una visita express a mis amigos los chinos para encontrar algo que luzca, aunque me arriesgue a que se me hinche el cuello y me salgan ronchas de la alergia.

- Estola: la tira al principio de la canción, de piel blanca y satén negro. Nada. No creo que la gatina se deje llevar bajo el concepto de "estola peluda".

- Pelo: melena larga tengo. Melena larga pelirroja, no. Melena larga pelirroja perfecta-con ondas maravillosas, menos aún.

Como he dicho, soy una torrrrpe con cuestiones de pelo, así que estoy viendo que en mi intento de imitar las ondas glamourosas, en vez de esto:


voy a acabar con esto:

Sí, he hecho una búsqueda de "pelo horrible" y me ha salido este blog

Estoy por llevar un cartelito a la fiesta que ponga "VOY DE GILDA": será la única manera fiable de que alguien pueda llegar a captar de quién voy.

viernes, septiembre 18, 2009

Inmersión cultural


Nunca he podido entender catalán. Y es raro, porque las lenguas "vecinas" me suelen resultar comprensibles. A pesar de que he olvidado casi todo mi francés (no sean cochinos), puedo traducir más/menos correctamente un speech de Sarkozy. En mi más tierna postadolescencia hacía guías para grupos de portugueses -además de españoles- durante mis veranos en Irlanda. El italiano lo deduzco torpemente hablado y escrito. El gallego, si es el de TVG, lo entiendo bien (como todo el mundo, ¿no?).

Con el catalán era imposible. Ya me podían hablar despacito, ya me lo podían repetir, ya podían vocalizar: nada. Yo había nacido sin esa parte del cerebro.

De verdad, no era centralismo a ultranza, era incapacidad biológica: mi cerebro de mesetaria (*) se negaba a procesar la lengua de Mordor.

Y entonces llegó el verano de 2009.

Primero me fui a Mallorca, donde Xisca y sus hermanos me prepararon el oído.

Luego me fui a Egipto, donde el 70% de los turistas parecían ser catalanes. Además, mi compañera de aventuras MariCalpi es bilingüe (y tiene fama de escribir de putísima madre en catalán -en castellano también, pero no estamos con eso-), y nuestros compañeros de viaje eran dos niños de por ahí por Mordor (¿de dónde eran, MariCalpi?) que hablaban en catalán la mitad del tiempo, y el barco estaba lleno de señoras de Barcelona -de esas modernas delgadísimas, de pelo corto y gafas de pasta- que me debían de ver potencial, porque se dirigían a mí en mordoriano la mitad de las veces.

Cuando llegamos a El Cairo ya entendía perfectamente todo lo que decían. Y en los días buenos hasta distinguía acentos. Por barrios (que nooo).

Luego pasé unos días en Barcelona, en casa de MariCalpi. A esas alturas estaba tan inmersa culturalmente que su gata me maullaba en catalán y su hemana (pibón) me llevó a ver bailar sardanas y me explicó las nociones básicas. Y luego me dio el carnet de rompeespañas con el sello de la Generalitat y todo.

Conozco yo a una de las promotoras del boicot a los productos catalanes de hace unos años, que como se entere me deshereda. Sí, qué pasa, ésa es mi madre (y, para los arriesgados, al primero que se meta con ella le machaco la cabeza con mi bate de purpurina). Además es de Huesca y dice que Cataluña no es más que provincias del Reino de Aragón que se han sabido organizar.

Mamá, ¿no te tengo dicho que no leas el blog?

(*) Siempre me ha encantado esta expresión: me suena a los sendarios de las Crónicas de Belgarath.

jueves, septiembre 10, 2009

Tourist, you’re the terrorist


Hoy os traigo una colaboración especial surgida de una de las miles de conversaciones egipcio-veraniegas con MariCalpi, compañera de periplos vacacionales y de nazismo. Nazismo justificado, como vais a ver en su post. Enjoy!

¿Se puede? Hola, antes de comenzar, sólo decir que estoy algo nerviosa ante éste, mi desvirgue oficial en QaD (bueno, mi identidad secreta ya había escrito algo tiempo atrás, pero considerémoslo el equivalente a unos tímidos restriegues mientras bailas una lenta con quince años). El caso es que yo quería hablar sobre esa bestia indómita que es el españolito en ultramar (o el italianutti, pero de eso hablaré más tarde). Creo que nada ni nadie ha hecho tanto por romper la integridad de Ejpaña o la de mi cordura como los turistas.

Cuando salgo al extranjero me dan ganas de hacerme armenia, como bien, y de subirme a una torre con un kalashnikov muy cargado, como mal. Porque digo yo, ¿necesita este mundo otra foto más de un tío panzón y con chanclas haciendo ver que aguanta un obelisco, o imitando a Cleopatra? ¿Es absolutamente esencial informar a voz en cuello a tus compañeras de piscina que es la cuarta vez que visitas Egipto y que no vas a ir al templo de Kom Ombo ni muerta porque hace mucho calor (y, preguntas dentro de las preguntas ¿qué falta te hace repetir el mismo viaje cuatro veces? ¿no hay más países que ver? ¿y para quedarte en la piscina te gastas tanta pasta?)?
Bellezones con gilipollas al fondo.
Pongo ejemplos egipcios porque acabo de regresar de allí, pero he oído hablar en catalán en el lado incorrecto de un cartel de "no pasar" en la Acrópolis, y berrear en gallego sobre los atributos viriles del David de Miguel Ángel en Florencia. O declarar en un perfecto castellano la perentoria necesidad de encontrar un McDonalds en París ya que "los franceses no saben cocinar". En resumen, que no se nos puede sacar a mear.

Para muestra, una conversación a la que asistimos Be y servidora en el bazar Jordi del mercado de Khan el Khalili, en el Cairo. Este bazar está regentado por un egipcio (el "Jordi" del nombre) que vivió durante varios años en España. Tiene precios fijos –nada de regateo- y es un oasis de paz en el caos cairota, en el que te dan una bebida fresca a la entrada, los dependientes no son nada agresivos, y puedes disfrutar del aire acondicionado. Vamos, un lugar civilizado. Hasta que...

Turista nº1 (maniobrando a base de codos en una tienda atestada): ¡JORDI, JORDI, QUÉ LLENA TIENES HOY LA TIENDA! (como si supiera lo llena que está o deja de estar habitualmente o fuera amigo del tal Jordi desde párvulos).
Turista nº 2: (sosteniendo cualquier baratija, de un precio inferior a los 6 euros) ¡HAZNOS UN BUEN DESCUENTO, QUE TRABAJAMOS EN UN PERIÓDICO! ¡SOMOS DEL [insértese el nombre de la hoja parroquial de algún lugar de Deep Spain Nine] Y TE HAREMOS PUBLICIDAD!
Jordi (muy educadamente): Hombre, ya me han sacado en un montón de programas de televisión. El otro día estuvo aquí un equipo de la tele china.
Turista nº1 (imperturbable): OYE, QUE ES MUY BUENA PUBLICIDAD. A MI MUJER LE GUSTA ESTO (cogiendo el típico busto de Tutankhamon repujado de dorados made in China). REGÁLAMELO, QUE TE VOY A HACER UNA BUENA PUBLICIDAD.
Jordi: Bueno.
Turista nº2: OYE, JORDI, ¿TENÉIS MÁS COCA COLAS? ¿Y A MÍ, ME REGALAS ESTO?
Jordi: ...

Debo decir que el turista imbécil no es necesariamente patrimonio ibérico puro. El mastuerzo que casi mata a Be de un ataque al corazón al salir de un sarcófago en una tumba era irlandés, e italiana era la tipa que, ataviada con hotpants a ras de támpax, sombrero blanco de cowgirl y estilettos rojos, vimos pasearse por varios templos. Lo que ocurre es a ratos diríase que los 44 millones de habitantes de este cacho de Península vacacionan todos juntos y que están dispuestos a hablar muy alto para ocultar que no conocen ningún idioma (ni siquiera los suyos), a beber sangría y bailar Los Pajaritos en Kuala Lumpur o en Johannesburgo, y a tratar con una mezcla de prepotencia y familiaridad a cualquier persona de otra cultura.

Si de mí dependiera, si yo fuera presidenta, si yo mandara más que nadie, negaría el pasaporte a cualquiera incapaz de pasar un psicotécnico. Pero ése no es el tipo de medidas que arrasan en las urnas, así que buscaré mi consuelo en los clásicos. Y recordaré lo que ya dijo Horacio 2000 años atrás, posiblemente frente a algún turista de la Tarraconense o la Bética... Odi profanum vulgus. Y arceo.

lunes, septiembre 07, 2009

Novedades frescas de temporada


Esta new season está llena de cambios (de momento todos buenos), y eso que acaba de arrancar. Para empezar -no lo he dicho en plan oficial aunque por Twitter sí-, tengo una brand new compañera de piso: Heike.

El tema ya estaba casi cerrado cuando subí aquel post en el que esta bloggera blanca soltera buscaba, porque en cuanto dijo que le interesaba la habitación disponible el cuarto fue suyo. Heike mola -esto sí que lo he dicho aquí la tira de veces-.

En fin, que lleva una semana en casa y ya ha habido cambios sustanciales.

Para empezar, cambios físicos en el piso, porque ha traído sus muebles -entre ellos un estupendísimo sofá-.

Para continuar, cambios en la dinámica, porque ya no soy yo explicando a dos chicos por qué es conveniente barrer la cocina todos los días y ellos explicándome a mí que es innecesario (y ganando), sino Heike y yo pensando cosas para que la casa esté más bonita y chupi.

Y para terminar, cambios argumentales, porque ahora se producen escenas como la que sigue:

Miércoles por la noche. Heike y yo, ataviadas con nuestros veraniegos pijamas de pantalón hipercorto, estiradísimas de puntillas sobre el sofá nuevo, intentamos colgar un enorme tapiz en la pared del "salón friki". Oímos unos pasos a nuestras espaldas. El dueño de los pies se para y se nos queda mirando.

-Hombre Malo, dínos: ¿está recto?

-Eeeeeeh... ¿el qué?

La explicación sobre el ataque de risa posterior se la dejo a Heike. Yo sólo diré que al inglés los microshorts le quedaban mucho menos monos.

PD: Mil perdones a la oficina de turismo de la Ciudad Condal: la(s) crónica(s) sobre la tercera parte de mis vacacionacas tendrá que esperar un pelín más. Pero sólo un pelín.

jueves, septiembre 03, 2009

Noche de chicas


Un día de julio, de pronto, me vi anegada de pochez. Por cosas de la vida me llevé una desilusión con alguien. ¿Sabes esas veces que piensas que tienes un amigo y luego ves que en realidad no os conocéis de nada? ¿En plan que crees que alguien es Obama y resulta ser Gracita Morales? Bueno. El caso es que estaba pochísima.

No me apetecía que se me notase, pero ese día había trabajado muchísimo, estaba muy muy cansada y estaba el Hombre Malo y habían venido a casa Sark y EmeA para comer pizza y ver series... y el caso es que en un momento dado me dio un bajón descomunal y empezaron a caérseme lagrimones. Y yo secándomelos con lo que tenía a mano: un trapo de cocina de Ikea.

No sé si se quedaron un poco alucinados, pero reaccionaron como unos campeones:

-Be, tienes que dejar de contestarle al teléfono a ese tío.
-Y no te lo decimos porque Daisy se vaya a enfadar si le moqueas todos los trapos de cocina.
-Es por tu bien.
-Corta todo contacto, en serio, no sé cómo no lo has hecho ya.
-Es un imbécil.
-No va del mismo palo que tú, eso está claro.
-¿Todo ese rollo de la amistad? Bullshit.
-¿Y por qué no me he dado cuenta antes? ¿No calo a la gente? ¡Tengo 32 años!
-Eso tiene fácil arreglo. El 15 de agosto, en concreto.
-El 15 de agosto cumplo 32.
-Pues entonces eso es que tienes 31.
-Vale, tengo casi 32... ¿no calo a la gente?
-Mejor que algunos, y mejor con algunos que con otros.
-¡BUAAAAA!
-¿Quieres que le peguemos? ¿Le pegamos? ¡Tráetelo a casa y le pegamos!
-¿Le pegaríais?
-Claro.
-Claro que no.
-...
-¡BUAAAAAAAAAA!
-¿Quieres que le peguemos?
-No...
-Be, es un inmaduro, es un narciso y es un tío muy triste que lo único que ha hecho en 6 meses es olisquear en tu puerta.
-Y cuando te alejas tira más de ti.
-No le vuelvas a coger el teléfono, en serio.
-Vale, lo puedo intentar.
-Muy bien.
-Verás como enseguida te encuentras mejor.
-Y si no podemos ir a su casa y le pegamos.
-Vale...
-Vale.
-¿Queréis un helado? Hay de mango, de frambuesa y de Drácula.
-Yo de mango.
-Yo Drácula.
-Yo del que haya más.
-Los voy a traer todos.
-...
-...
-...
-...
-Ahora me encuentro mucho mejor.
-¿Quieres ver la ropa que me he comprado hoy?
-A ver.
-Mira, una camisa.
-¡Uy que bonito verde!
-Mira, otra camisa.
-¡Me encanta, es del color de mi helado!
-Hombre Malo, tienes una camisa de color "frutas del bosque".
-Y otra camisa.
-Muy bonita, el lino es lo mejor para el verano.
-Y unas bermudas, y otras bermudas, y otras bermudas...
-Muy chulas todas.
-¡Anda, de Pirrinchi (tienda de tíos que no recuerdo)!
-Sí, cómo mola esa tienda, ¿eh?

Y así. Vamos, una noche de chicas de manual. (Luego me fui de veraneo y se me pasaron todos los males).

Por cierto, por fin he actualizado el post de Egipto con el dibujito de Efe correspondiente, que, por si son perezosos y no quieren pinchar, adjunto aquí mismo.

Somos MariCalpi y yo. ¿A que nos ha sacado guapas?

Y para la próxima, la tercera entrega de mis vacacionacas: Barcelona.

martes, julio 21, 2009

Mujeres Fuertes, una BSO


Facebook, ese invento de Satán que tanto amo, ha traído cosas buenas y cosas malas a mi vida.

Malas: miles de horas MÁS enganchada a Internet, drogodependencia de las galletas de la fortuna, gente que estaría mejor muerta y enterrada bajo capas y capas de olvido, problemas de protocolo para ignorar a según quienes que te agregan, fotos embarazosísimas.

Buenas: miles de horas de diversión, facilidad para comunicarme con un montón de gente, lectores/commentaristas con dotes detectivescas, fotos cuya existencia desconocía/no recordaba, mis tortugas (amigas del cole largo tiempo perdidas y recientemente halladas).

Mis tortugas son Punto de Luz, Coco y Jacka (nick pendiente de aprobación oficial), mis amigas del cole de las monjas. Una de ellas está pasando un momento regulín, y por mucho que le decimos llena su perfil de facebook de canciones lacrimógenas y tristísimas. Y no puede ser.

Así que, como parte de las actividades de servicio social de QaD, lanzo desde aquí una convocatoria. Pedimos vuestra colaboración para confeccionar una playlist de canciones de mujeres fuertes.

Mujeres fuertes, independientes y nada amargadas.

Y de verdad necesitamos ayuda, porque soy tan petarda que sólo se me han ocurrido:

-I will survive, de Gloria Gaynor.



-Sobreviviré, de Mónica Naranjo.



-It's raining men, de las Weather Girls.



-It's raining men, de Geri Halliwell.



-Respect, de Aretha.



-Ni tú ni nadie, de Alaska.



-A quien le importa, de Alaska.



Ésa tan variada es mi aportación hasta ahora. Que, unida a las aportaciones de mis ninja tortus dan lugar a una playlist un poco limitada. La última vez que miré eran:

-Cuando tú vas, de Chenoa.



-Soy yo (la que sigue aquí), de Marta Sánchez.



-No controles, de Olé Olé.



Ha salido un TopTen, eso sí.

Así que ya lo véis: necesitamos vuestra ayuda.

Seriamente.

jueves, mayo 28, 2009

Las que se quedaron en el camino


Un amigo me decía el otro día que hay mucho de los demás en mí (y de mí en los demás, supongo yo), porque yo cuento muchas cosas a mis amigos, porque saben mucho de lo que me pasa, porque pido su opinión sobre algunos temas (aunque luego haga lo que me parece a mí y mi criterio prevalezca). Es verdad, necesito a mis amigos. A mis amigas.

Yo siempre fui de tener una "mejor amiga".



Eso si, fui cambiando.

Tuve esas relaciones exclusivísimas que se tienen en el cole, que son casi como tener una novia, con celos, posesividad, enfados explosivos, juramentos de amistad eterna… a los siete años.

O esas amistades de la adolescencia, basadas en la complicidad, en la rebeldía, en enfrentarse al mundo juntas, en el "nosotras frente a todos", en el "el que se escandalice que se j*da".

Hasta esas algo más maduras (juas) de la veintena, donde aparecen temas algo más serios y problemas más complicados que antes, y el apoyo pasa a otro plano, distinto pero no más profundo.

También supongo que habrá gente que nunca las haya superado las amistades de los siete años, y que con treinta siga teniendo una mejor amiga a la que le cuenta todo y con la que habla miles de horas al día y con la que cuenta para decidir todas sus cosas.

A mí no me pasa. Soy autónoma, mis decisiones las tomo yo, no soy parte de ningún pack y tengo una "bolsa de amigos" bien surtida, en las épocas malas intento no saturar a ninguno en concreto y mi relación con mis amigas se parece menos a un noviazgo y más a… a otra cosa.

De esas mejores amigas algunas se reciclaron en esta "otra cosa" y otras se quedaron en el camino. Las de la más tierna infancia, época pretecnológica donde las haya, están perdidas para los restos. De algunas, me da pena (pienso en Noria, sobre todo, y en Nat). De otras, me da igual (AnaIs). Coco, con la que comí la semana pasada casi se me pierde (pero sólo "casi", este sábado salimos con otras niñas de la clase). A Verdú me la encontré hace unos años en el baño de un VIPS y en lugar de Maribel la llamé Vanesa (le sentó fatal y me dio igual). De La Mala ni me acuerdo. Ni de Pin (aunque el año pasado me encontré con su madre y seguía tan encantadora como siempre). Ni de Witt. Hay algunas que nunca se han ido, como Zuza, Flinthera, Niña, Espineidi, Flappy, aunque estén lejos.

Y gracias a Facebook (herramienta de Satán, pero con mucho potencial) hace unos meses me encontré con Ella.

Ella fue una de las personas que más quise durante muchos años. Era mi mejor amiga. La admiraba, la quería, sabía que podía contar con ella para lo que fuera, y me consta que era mutuo. Las dos nos sentíamos perdidas y pensábamos que la otra estaba centradísima: Ella pensaba que yo era la tranquila, la armoniosa, la dulce; yo pensaba que Ella tenía las ideas claras, que sabía lo que quería y por dónde se llegaba.

Con el tiempo (empezamos en los teens, después llegaron los distintos horarios, distintos amigos, distintos novios) dejamos de hablar tanto, de vernos tanto, de… querernos tanto, supongo. En mi caso fue inercia, y no estoy orgullosa de haber dejado que eso pasara.

Ahora he podido decirle un montón de cosas que se me quedaron por decir. Y nunca volverá a ser como antes (menos mal), pero me he quedado a gusto. No sé si a Ella le habrá cambiado un poco el sabor extraño que nos quedó de aquel final. A mí sí.

AÑADIDO POST-ERIOR (viernes por la noche): El post puede dar la impresión errónea de que no me importa lo que Ella pueda pensar/sentir ahora. No es cierto: me encantaría que Ella olvidara lo malo y recuperara lo bueno (como me ha pasado a mí), y que al pensar en nosotras el sentimiento predominante fuera el cariño (como me ha pasado a mí). Pero incluso si no es así... he ganado mucho desde hace unos meses.

lunes, mayo 25, 2009

Out & out


El sábado había planazo con mis amigas. Primero quedamos a cenar con i-Boy, que ha venido de China. Y cuando él se fue a casa (con un jet-lag de impresión) nosotras seguimos de juerga por ahí. Malasaña, calle del Pez, inesperado conciertillo de tangos, fados y chanson… y una sugerencia de StreetGirl.

-Chicas, os voy a llevar a un sitio chulísimo que es como El Sitio de las Luces Rojas, pero más pijo.

¿Por qué no? Y fuimos.

El bar es muy bonito, muy moderno, con luces que se mueven en el techo y las paredes, un baño mixto y muchos chicos. Al cuarto de hora de llegar quise decirle una cosa a StreetGirl, pero no pude porque estaba, precisamente, utilizando el baño mixto.

Volvió, traumatizada porque dos tías habían empezado a enseñarse las tetas operadas la una a la otra, y a comparar textura, turgencia y cicatrices.

-¡Una llevaba aún marcado el rotulador! ¡Estaba recién operada!
-Streetgirl, cuore, ¿tú te has fijado en que en este sitio tan chupi al que nos has traído todo el mundo es gay?
-¿Qué?
-¿Y que el único family de nuestro grupo está en casa durmiendo?
-¿Qué?
-Tienes el peor gaydar de la historia.

StreetGirl miró a su alrededor. En el bar había:
· Chicos y más chicos, entre los 27 y los 40, guapitos, con espaldas anchas, cinturas estrechas, culos perfectos y… ¡bailando!
· Un puñadito de chicas, altas como modelos de pasarela.
· Nosotras (yo soy la más alta y sólo mido 1,71).

-¡Pero si no estamos en Chueca!
-¿Y qué? Primero, estamos a cinco minutos. Segundo, les dejan salir del barrio. ¿No ves i-Boy, que le dejan salir del país, y todo?

StreetGirl volvió a mirar alrededor, viendo a esos chicos tan monos, tan interesantes, tan todo. Y desconsolada, cual Joan Cusack vestida de novia, exclamó:

-¿¡Es que todo el mundo es gay!?
-Todo el mundo no, pero los chicos de aquí, todos: ninguno me ha mirado las tetas, -le contestó Misia-.
-Esos culos tan prietos no son normales, -dijo MissX-.
-Es la última vez que StreetGirl elige garito, -dije yo-.
-Pues no sé cómo no me di cuenta la otra vez que vine, -dijo StreetGirl-.
-Nena, y si esta vez no te lo digo yo, tampoco te das cuenta.
-Pues tienes razón. Y además estaría echando miraditas…

Y entonces StreetGirl se metió en el mood.

-Be, acabo de visualizar a un hetero, pero necesito que me lo confirmes. Es éste de aquí. El del bolsito.

Y entonces yo saqué mi moleskine rosa para tomar nota de todo aquello.

-Be, el único tío que nos mira es el segurata que tienes enfrente.

Ponerse a escribir a las 2 de la mañana en un bar de diseño es un acto sospechoso, amigos. El segurata había cruzado el local para observarme de cerca. Y cuando vio que no estaba montando una bomba casera, se alejó.

-Si escribes un post no te olvides de decir lo buenas que están las copas y lo guays que son las luces del techo.
-Y que sólo ha sonado la misma canción techno toda la noche.

Lo apunté. Bailamos la canción un rato más. Nos terminamos los gin-tonics (buenísimos) y nos fuimos.

Al sitio de las luces rojas donde el portero, que se llama como mi padre, como mi abuelo y como mi ex, nos deja entrar sin hacer cola.

viernes, mayo 22, 2009

La servilleta


Cuando conocí a mis amigos de La Logia (es muy largo, ya otro día lo cuento, si eso) me dijeron que tenían la costumbre de explicar las relaciones humanas intergrupales (parentescos, rollos y malos rollos) con diagramas de flechas en servilletas de papel.

Desde que los frecuento, y los frecuento mucho, nunca se lo he visto hacer.

Hasta el fin de semana pasado, que Tow hizo un Towsend (meter la pata y desvelar algo que supuestamente no se debía contar) y me enteré de que esta bloggera que les escribe había sido objeto, si no protagonista, ¡de su propia servilleta!

La cosa fue como sigue: estaban Tow y Sark cenando un día cuando salió en la conversación, vaya usted a saber cómo, mi vida sentimental. No les voy a negar que sea agitada, que puede ser, pero no da para una servilleta. O eso pensaba yo.

El caso es que mis amigos, que son adorables y me quieren mucho (o algo), consideran que soy irresisitible y chico que conozco, chico al que molo. Por supuesto, eso sólo pasa en su imaginación. También consideran que es sólo cuestión de tiempo y que antes o después me echaré un novio y que lo mejor que pueden hacer es tener un candidato al que apoyar, es decir, elegir de entre mis gustantes uno que, y es cita textual, fuera "el mejor novio posible que no de mucho por cul* y no la aleje de nosotros".

Así que Tou sacó una servilleta y dibujó una tabla de excel analógica donde se cruzaban mis supuestos gustantes y las cualidades que debían tener… mientras Sark gritaba:

-¿Que haces? ¡Estás LOCO! ¡Como se entere te mata!

A pesar de los terribles presagios, se pusieron manos a la obra. Los candidatos eran (los nicks son míos):

·Abuela.
·Capullo.
·Contadordelunares.
·Agarramelaconlamano.
·Unoquenohevistonunca.
·Unodelcurro.

Eso en cuanto a los candidatos (la mayoría, de ficción). En cuanto a las cualidades… digamos que eran tirando a materialistas: "Está bueno". "Edad compatible". "Políticamente compatible". "Inteligente". "Vive lejos". "Es pagafantas". "Tiene novia". "Tiene dinero". "Tiene coche". "Tiene moto".

-Tow, ¿qué más da que tenga moto?
-¿Pero qué dices? ¡Para mí la moto es importante!
-Vale.

Y se dieron cuenta de que algo andaba mal cuando vieron que les salía como uno de los favoritos uno que les cae fatal a pesar de que no lo conocen y que es objetivamente incompatible.

-Vale, hay que añadir otra que lo descarte…
-Apunta: "Come bebés".
-Hecho.

También las había chungas, chungas.

-¿Cómo llamamos a esto? ¿Pedigrí Las Rozas?
-No. Pon "Se lo presentaría a sus tías".

Y así estaban las cosas cuando Tou hizo un Towsend y yo me enteré. Y en lugar de ponerme en [mode hidra on] les hice unas sugerencias:

-Apunta: Si me gusta. Si le gusto. Si habla. Si escucha. Si es divertido. Si ya nos hemos tomado un café de más.

Ellos decidieron añadir "si les gustaría a ellos" (a la Logia, vaya), "si les gustaría a Las TriTroias"… y a Cattz en los candidatos.

-¿¡Por qué!?
-Por aquello de las cosquillas, bonita.
-A ver si te crees que somos tontos.
-Antes no sé, pero ahora…

Los resultados seguían siendo raros:

· El que más le gusta a Sark vive lejísimos.

· El más le gusta a Tow come bebés.

· Con el que más puntos tiene ya he estado y Ele (de Loquera) me ha pedido por favor que deje de meterme en líos.

· Y Cattz se acaba de ir a vivir a Canarias (aparte que yo creo que Barbija convalida como "novia").

-Oye, ¿y si ponemos, así en plan rompedor, por innovar y tal, si yo quiero ser la novia de alguno de esos?
-Vale. A ver: Abuela.
-¡No!
-Agarramelaconlamano.
-No.
-Capullo.
-Mmmmnop.
-Contadordelunares.
-Jo… no…
-Unoquenohevistonunca.
-No.
-Unodelcurro.
-No.
-Cattz.
-Ñañaña. Que no. Guarros.

Me parece que lo de echarme novio va a ser más bien "después" que "antes".

miércoles, mayo 20, 2009

Los efectos del Nenuco sobre las treintañeras


El invento satánico también conocido como Facebook me ha puesto en contacto con mis amiguitas del cole de las monjas. A algunas no las veo desde 1.994, con otras tardé más en perder el contacto y a otras las he tenido siempre localizadas. Y mientras se cierne sobre nuestras cabezas una potencial, extraña y no del todo apetecible macroquedada en la puerta del colegio, algunas hemos ido reencontrándonos en grupitos más pequeños, de dos, tres o cuatro niñas.

Así que la semana pasada quedé con Coco, mi mejor amiga de aquellos tiempos, a la que no veía desde hacía… ocho años. O así.

Quedamos a comer y nos pusimos al día. No hemos cambiado mucho, y los cambios no nos han sorprendido, ambas hemos ido en la dirección que era previsible. No hubo momento corte, era como si hubiésemos seguido hablando a diario todos estos años. Nos contamos lo pertinente sobre trabajo, familia y amores, y sobre otros amigos. Recordamos viejos tiempos. Nos reímos del pasado, resumimos el presente y fantaseamos sobre el futuro.

Y luego me llevó a ver su curro.

Coco es directora de un cole de niños pequeños. Muy pequeños: desde bebés a niños de 3 años. El cole es bonito, lleno de dibujos, de colores, de juguetes, de columpios, de manualidades, de canciones, de pinturas.

Vimos el aula de los bebés, con cunitas y pequeñas croquetas durmiendo felices.

Vimos las aulas de los "no tan bebés", con mesitas y pizarras, y cuartos de baño con inodoros tan diminutos que parecían de juguete.

Vimos el aula de juegos, donde los alumnitos de Coco estaban cantando "A mi burro a mi burro le duele la cabeza" frente a una especie de karaoke pero no de letras, que aún no saben leer, sino de coreografías.

Y allí estaba yo, impresionada porque una de aquellas croquetas que cantaba es la hija de una de nuestras antiguas compañeras de clase… cuando una niñita rubia, con coletas, se acerca a mí. La pequeña me mira un par de segundos y alarga hacia mí sus bracitos en señal inequívoca de que quería que la cogiera en brazos.

-Coco, tía, ¿¿¿qué hago??? ¿¿¿La cojo???
-¡Claro!

Así que la cogí.

No pesaba nada. La pequeña me abrazó y acurrucó su cabecita en mi cuello. El pelo le olía a Nenuco.

Casi me muero. Pensé en robarla, llevármela a casa y quedármela.

-Coco, por dios, quítamela.
-¿Qué…?
-Que tú estás con ellos todos los días y ya estás inmunizada, pero yo NO.

Coco se quedó conmigo en el patio del cole 10 minutos, hasta que se me pasaron los efectos del olor de la niña traicionera. Menos mal: estaba dispuesta a salir y pedirle al primero que pasara por la calle que me fecundara.

Ahora estoy mejor. Pero no me vuelvo a acercar a menos de 100 metros de los niños esos.

Al menos hasta que me doblen el sueldo.

lunes, mayo 04, 2009

Todo por un ramo


-Venga, las solteras, venid que voy a tirar el ramo.

Y nadie iba.

Si es que las cosas ya no son como antes, y España se acaba, y las niñas ya no quieren ser princesas ni quieren casarse sobre todas las cosas. Pero mi amiga, preciosa y radiante, nos llama de nuevo.

-¡Venga, niñas!

Y cómo resistirse.

En fin, que nos agrupamos. La dama de honor –moi– con perfil bajo. Que dice la tradición que quien coge el ramo es la próxima que se casa, y como mis pobres amigas tuvieran que esperar a que me case yo tendrían que llegar al altar con andador.

La novia tira el ramo y…

…se queda corta, la trayectoria de las flores las lleva directas a caer un poco delante de Xisca, que estaba al frente del todo. Ella avanza un paso y extiende los brazos ("¿Por qué lo has ido a coger, boba? ¡Si no lo querías!", le diría después Isabelo. "No sé, ¡no lo he podido evitar!", respondió ella, sorprendida)…

…pero cuando parecía que la suerte estaba echada, Sheena, como un rayo, rodea al grupo de solteras (ella se había situado en la parte de atrás), con una serie de maniobras tipo Yoda luchando con el sable láser…

(Vale, espera, aquí es necesario insertar un vídeo con las imágenes:


Ahora sí, retomemos el hilo)

...Sheena efectuó unas maniobras tipo Yoda ("Salió de la nada", diría Xisca después)... se movió en tiempomatrix... hizo un par de placajes dignos de la Super Bowl... remedó movimientos antes sólo vistos a Juana Hasuki… y se hizo con el ramo.

Tou tiene la fotofinish. La sacó un segundo antes de empezar a gritarle a su novia "¡Devuelve eso! ¡Devuélvelo ahora mismo!".

"Me lo vais a estar recordando toda la noche, ¿no?", preguntó Sheena.

"Uy, la noche…", respondió Sark. "No te queda nada, bonita".

La boda fue total, la novia preciosa, el novio emocionado, la comida rica, la bebida abundante (y yo me la bebí casi toda), la compañía estupenda… Y ahora mismo en Facebook debe de haber miles de fotos de escotes que varios desaprensivos sacaron durante la noche.

viernes, abril 24, 2009

La pandilla de la Universidad


Será por que nuestras facultades eran un caldo de cultivo estupendo para desequilibrados emocionales con inquietudes intelectuales y muchas ganas de juerga, o será por aquello de que dios los cría y ellos se juntan.

O será por casualidades de la vida. Nos conocimos en la Universidad. Pero ni estudiábamos todos lo mismo, ni veníamos de la misma ciudad, ni vivíamos cerca, ni… No sé cómo fue, pero un día nos encontramos en una tetería hablando abiertamente de masturbación con total sinceridad, y en ese momento sentí que había encontrado "mi grupo".

A lo largo del tiempo se han sumado algunas personas más al grupúsculo inicial. Y alguna se ha quedado en el camino, es que son muchos años, era de esperar. Pero haciendo recuento somos Misia, Maya, MissX, Dana, Streetgirl, i-Boy (me matará por haberlo metido en un post sobre "amigas", pero no me da la gana dejar de mencionarlo) y yo.

Fueron años de descubrimiento, de autodescubriendo, de exploración, de desequilibrio, de mucho cariño, de juergas locas, de dramas y de muchas muchas risas.

Todo era una aventura. Era la época de bebernos 5 margaritas por cabeza en el Cuchi antes de que dieran las 12, de colarnos en fiestas (donde conocimos actores ídolos de adolescentes, futuros novios, pintores bohemios forrados, traficantes de droga…), de reinar en Chueca (porque siempre éramos protagonistas, aunque era más divertido cuando los demás también se daban cuenta), de ligar con los guiris más espectaculares de la temporada, de echarnos todas novios que residían ilegalmente en el país como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, de acabar en casa del jefe de camareros del Cuchi a las 6 de la mañana para seguir la juerga con tekila, chelas y guitarras. Era la época de tener las charlas más profundas o de la más absoluta frivolidad, de dar la cultura por sentada, de establecer "los mínimos".

Todos estábamos para todos, pero todos teníamos total libertad para elegir cualquiera de las opciones que se abrían ante nosotros.

Hemos celebrado cumpleaños, fiestas temáticas, fiestas de despedida cada vez que uno se iba a pasar una temporada al extranjero, una despedida de soltera y una boda (so far). Hemos pasado la noche en una cocina intercambiando trucos sobre sexo oral. Hemos ido a sex-shops (mucho antes de las tiendas-monas-para-chicas de ahora). Hemos hecho cenas de gourmet y otras más de supervivencia. Nos hemos dado masajes, hecho cosquillas, besado, psicoanalizado, quitado dolores de cabeza a base de reiki, lesionado, curado cortes con azúcar, consolado, llamado al Samur, recetado vitamina-B, sujetado la cabeza para vomitar, cogido de la mano mientras nos daban puntos, reído los unos de los otros y cada uno de sí mismo, dado abrazos curativos.

Hemos viajado, juntos y separados, real y figuradamente. Hemos cambiado, hemos madurado y nos hemos re-conocido. Nos hemos comunicado por teléfono, carta, sms, email, msn, skype, facebook. Nos hemos despedido, nos hemos ido al otro lado del mundo, nos hemos reencontrado. Y es diferente, pero a la vez sigue siendo igual.

Porque a la vuelta siempre estamos allí. Siempre están. Y siempre estoy. Nos conocemos tan bien que a veces da hasta rabia... pero mola, porque también es como estar en casa.

A aquellos a quienes dan alergia los posts de esta sección… lo siento, pequeños: aún tengo más amigas.

martes, abril 07, 2009

Las TriTroias


Tengo pendiente desde hace tiempo hablar de las TriTroias.

En realidad ya he empezado, porque las TriTroias encajan exactamente con cómo he descrito genéricamente a mis amigas en otro post. En concreto me refiero a las otras dos TriTroias, porque "tri" viene de "tres" y ya habréis deducido que yo soy un tercio del colectivo. Las tras dos partes de la banda son Perri y Noa.

Son dos tías listas, interesantes, humanas, reales, fuertes, frívolas cuando toca y serias y profundas cuando toca, guapísimas pero que consideran más importantes sus activos intelectuales que los físicos.

Nos conocimos en el Master del Universo (un gran año), y nos hicimos amigas. No de golpe, ni las tres a la vez –con La Perri fue poco a poco, a base de viajes en metro, bandejas de comida, taquillas y tai-chi… y con Noa todo empezó pasando frío mientras hacíamos un repor en Extremadura–, pero fue de verdad; y pasado el tiempo nos hicimos TriTroias y aquí estamos.

La Perri es preciosa, tiene los ojos más bonitos del mundo y un estilo personalísimo y taaaaaan guay. Le encantan los cotilleos y es tan nazi como yo. Sabe cosas y sabe contarlas; y sabe escribirlas, escribe como poca gente. Jamás la he escuchado hablar mal de una amiga, pero tampoco finge si algo le parece mal. Aguanta la cerveza como un tío de 90 kilos y tiene una sensibilidad a los abrazos curativos superior a la media.

Noa es espectacular, guapísima y elegante. Sabe seducir con una mirada, con un movimiento, yo creo que podría hasta usando únicamente el codo. Es una maestra de los racas, ¡ella inventó el concepto! Le interesa todo lo que ocurre a su alrededor, es inquieta, perfeccionista e independiente. También es sensible, a muchas cosas. Necesita la cultura para sobrevivir, le dan pánico las pelis de terror y es imposible no quererla.

Las dos me dan capones cuando me los he ganado, me abrazan cuando lo necesito y simplemente me escuchan cuando me hace falta.

Y aquí estamos, compartiendo cervezas, charlas sobre el amor y esas cosas, brunches, debates filosófico-sexuales, tés, cotilleos de trabajo, emails, kilos de sushi, desamores, horas de teléfono, helados, lloreras, claves sobre moda, daiquiris, ataques de celos irracionales, celebraciones, dudas sentimentales, consejos, controles de daños, huevos rotos, sesiones de destrucción masiva cada una con su arma (hachita, bate de purpurina y apisonadora rojo cereza), dronjas, cafeses, rebajas y miles de dinámicas como ésta.

Y tres cuartas partes de blog (aunque a veces no se note, ¡perracas!). Y las quiero un huevo.

Que nadie se piense que Misia, el cuarto restante de QaD, ha sido marginada en la realización de este post. Permanezcan a la espera del siguiente post de la serie Amigas.

viernes, marzo 13, 2009

Sister Acts


Sark dice que me encanta meterme en la vida de la gente (lo que es rigurosamente falso). Otro amigo me dijo hace poco que me paso al echarme al hombro los problemas de amigos, conocidos y desconocidos, y hasta empeñarme en encontrarles solución. Una antigua amiga, enfermera, actriz y andaluza, me decía: "Be, tu tiene un compleho de hermana mayó horroroso que te va morí".

Puede que me encante organizar y manejar y me preocupe por todos y me de por solucionarle la vida a la gente y darles colocaos y galletas de chocolate. Vamos, que algo de razón tenía mi amiga: soy una hermana mayor vocacional.

Y eso que a los pocos meses de nacer mi hermana MeriLein -tenía yo 3 años- le dije a mi madre muy seria: "¿Te acuerdas de cuando era hija única?" (Es que ser hija única molaba mil). Otros 2 años y pico después nació Ro y yo ya me hubiera pegado con cualquiera que osara mirarlas mal. (Es que son mis niñas y ser hermana mayor mola también).

Ser tres era genial cuando éramos pequeñas. No tanto en el comedor del cole, porque las monjas se empeñaban en que si mis hermanas no querían comer el puré (que era una desgracia) era mi culpa (y no: las BeSisters mostraron desde pequeñísimas que tenían claro lo que les gustaba y lo que no, además de una férrea voluntad).

Pero era lo mejor a la hora de jugar. Teníamos el triple de pinipones. Cubríamos el suelo del cuarto de jugar con la Casa Grande, la Calle, dos Jardines de Agua, el Parque, los Coches de Choque, el Lago, dos Granjas, el camping y la Maleta Casita. Y la Casa de los Family Feber. Juntábamos 14 barbies entre las tres… Y como hermana mayor, yo organizaba y decidía (=la felicidad: siempre me gustó mangonear, y jugando se dejaban).

Mi primera independencia llegó cuando tomé posesión del cuarto de jugar que se convirtió en una habitación para mí sola. Luego llegaron las llamadas de chicos a casa, los primeros pintalabios, la música alta y la ropa molona. Y mis hermanas mirando con los ojos muy abiertos. Yo me llevé las primeras broncas por llevar minifalda (aaay, mi padre), y ahora Ro lleva cinturones sin más problemas que un "¿eso no es un poco corto?". Yo luché por abolir el toque de queda, y mis hermanas casi ni han sabido lo que es eso.

Mi amiga Coco, la muy perraca, decía que las trataba como si fueran mis muñecas barbie. Cuando las BeSisters empezaron a salir venían a mi cuarto, decían "Be, ¿qué me pongo?", y yo les elegía la ropa y las maquillaba y las peinaba. Aún me piden consejo cuando estoy en CasaPadres. Y a mí me encanta.

Y aunque Ro aún me recuerda que una vez le metí un zapato en la boca y MeriLein que solía esconderme tras la esquina del pasillo para darle sustos de muerte (nimiedades), también recuerdan que he sido la que las enseñó a pintarse los ojos; la que les habló de la regla, de sexo seguro y divertido y de los ejercicios de Kegel; la que las encubrió y cuidó en los primeros excesos alcohólicos; la que las consoló aquella vez que les rompieron el corazón; la que aconsejó a aquella amiga suya que se escapó de su casa y se refugió en la nuestra; la que les dio un cursillo práctico de cómo poner un preservativo (con la mano y con la boca); la que se quedaba en vela toda la noche si hacía falta cuando una amiga les fallaba; la que se gastó su primer sueldo en llevarlas de compras…

Mi segunda independencia llegó hace cerca de tres años, cuando me fui a vivir por mi cuenta. Las echo de menos cosa mala, pero hablamos mucho por teléfono y aparte de vernos en CasaPadres quedamos a cenar y hacer cosas. Como anoche.

Salimos a cenar (japo) y a tomar algo (daikiris), y me decían que habían flipado, que había conseguido que las cosquillas superinocentes que nos hacíamos de pequeñas (y de adolescentes y jóvenes adultas, añado yo) hayan llegado a sonar como algo erótico-festivo.

MeriLein me daba envidia con su última adquisición en DVD: Marisol rumbo a Río (es esa en la que son dos hermanas, Marisol y Mariluz, anda que no mola esa peli).

Ro me contaba que últimamente sueña con lo último que haya hecho antes de dormir, y que el otro día se leyó 20 páginas de la última de Crepúsculo y flipó con los sueños tan guays que tuvo.

Me contaban que Ro no conocía a los Jona's Brothers hasta el otro día que salieron en El Hormiguero (MeriLein y yo sí les conocemos porque somos adictas a las pelis del Disney Channel) y que le parecieron unos sosos:

-Son como unos ex alumnos del Retamar, les faltaba el mini y un hervor. ¿Y qué es ese rollo de los anillos de la virginidad? ¿Qué pasa, que cambian de color cuando f*llas?

Yo les contaba una disyuntiva que tengo, en plan: "Si me muero mañana creo que preferiría habérmelo frinkado a no". Y ellas me contestaban: "Ya, pero y si no te mueres, ¿qué? En ese caso es mejor que no te lo frinkes, y a lo mejor es una variable que debes considerar" .

MeriLein se quejaba del trabajo mientras yo le decía: "Podría ser peor, podrías ser Solange".

Y Ro nos contaba que su actual "gustante" no dura nada:

-Dura poco.
-Poco, ¿cuánto?
-Poco.
-Pero ¿poco en plan "¿Ya?"?
-Sí, pero no creáis que no piensa en mí… Y lo bueno es que lo puede hacer mil veces.
-¿Lo bueno?
-Hombre, eso también tiene sus ventajas, ya sabes, típico "en el coche de Mamá, por favor, dura poco".
-¡¡¡JAJAJAJAJA!!!

(Por cierto, Mamá, se me ha olvidado avisarte al principio de que a lo mejor prefieres no leer este post).