MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

jueves, enero 25, 2007

Vayamos por partes...

El post de hoy va dividido en dos partes:
1) REPARTO DEL MONUMENTO DE DICIEMBRE
Algunos comentaristas (bueno, algunos no, sólo Voro) nos habéis preguntado por el monumento de diciembre. ¡Incluso algunos nos han amenazado con una revuelta! (bueno, algunos tampoco, sólo Voro). Y no, no es que lo hayamos olvidado, es que lo hemos ido aparcando días y días... pero ahí va.
En diciembre el servicio social de "Quédate a dormir" buscaba determinado poema sobre una ballena. La recompensa prometida al amable comentarista que nos ayudara fue el monumento de diciembre. Algunos ofrecisteis opciones, pero... mi amiga no encontró lo que buscaba:
"Soy la encargada de dar el veredicto. Siento decirles que ninguno de los que se han publicado corresponden a "mi" poema [...] "
Por tanto, el monumento de diciembre queda desierto. Pero ¡anímense y participen, que quedan pocos días para entregar el monumento de enero!
Eso sí, Voro se lleva una mención de honor del "Quédate a dormir" a la constancia, cosa que tiene su premio o su castigo, según se mire (más abajo lo entenderás, Voro).
2) MEME DE LORZAGIRL
Lorzagirl nos ha pasado un meme:
"Coge el libro que tengas más a mano,
Ábrelo por la página 123
Busca la quinta frase (que no línea)
Y escribes las 3 frases que le sigan en tu blog".
Como es imposible que las cuatro respondamos a la par (casi imposible reunirnos e imposible del todo conseguir que Noa demuestre su existencia posteando algo) iremos por partes y aquí va la mía, aunque ha sido un tanto complicado, porque he echado mano de los libros que tengo en la mesilla, que son algunos de mis regalos de reyes y me ha pasado esto:
1) Benedetti. Sus novelas, como siempre, breves. No hay página 123. Vaya.
2) Las mil y una noches: éste, evidentemente, tendrá página 123... noches no le faltan. A ver, página 123... mierda. Un bonito dibujo de Simbad entre huesos humanos.
3) Iconografía de los santos: ¡Otro que tal! Tampoco hay quinta frase: sólo una reproducción del entierro de San Esteban. Más muertos.
4) ¡Este sí!:
"De modo que Roger C.* -el hombre hábil, el médico bondadoso y amigo- trató de profundizar en su paciente, sondeando sus principios, atisbando en sus recuerdos y auscultándolo entero, con gesto cauteloso, como quien busca un tesoro en una caverna oscura. Pocos secretos pueden permanecer escondidos ante un investigador que tenga oportunidad y permiso para acometer tal empresa, y pericia para llevarla adelante. El hombre que está agobiado por un secreto debería evitar toda intimidad con su médico."
Em... ¿profundizar en su paciente? ¿sondeando? ¿entero? ¿CAVERNA OSCURA? jo, ¡no tenía ni idea de que este libro iba de eso! vale, mente limpia, mente limpia. Está visto que la descontextualización de Jotacé también puede hacer mucho daño a los clásicos.
Y a la manera del Capitán... ¿alguien sabe de qué libro se trata?
Bueno, y como esto de los memes hay que pasarlo... pues va al Anómalo y a Voro (ya sé que no tienes blog, ¡pero te toca responder en los comments!)
* ¡Hombre, no iba a ponerlo tan fácil!"

miércoles, enero 24, 2007

Luto por un reportero

(Misi, postea sin dudar si tienes algo preparado. Esto es sólo un pronto repentino que mañana me dará infinita vergüenza).
Ha muerto Kapuscinski, reportero, escritor y gurú de todos los que alguna vez han pensado seriamente en ser periodistas. El Master del Universo está de luto, o al menos la promoción XVII. Aquel año, la foto de la izquierda ilustró la página web en la que se presentaban los autores del proyecto de periodismo digital del grupo C -al que pertenecíamos La Perri y yo-, junto a Superman, la furgo de Scooby-Doo, la chapa de un grupo de rock, Arcadi Espada, Candy Candy, la silueta de Gardel, una piruleta de corazón, la cabeza de un león y una vaca de Milka.

Leído de madrugada en EL PAIS.ES: "El escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski ha fallecido en Varsovia a los 75 años. Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003, era uno de los grandes maestros del periodismo moderno y el autor polaco más traducido y publicado en el extranjero. El escritor, que sufría de una grave enfermedad, fue sometido a una complicada operación el pasado sábado". Periodista Digital empieza así: "Ha muerto el maestro".

No me voy a hacer la guay, que no me pega nada, pero este señor era un icono para la Be periodista. Supongo que la Be filóloga escribirá un post parecido cuando se muera Noam Chomsky.

martes, enero 23, 2007

La angustia de la nada

El domingo me quedé a dormir en casa-padres. A las 10 de la mañana del lunes abrí los ojos, miré por la ventana y vi...

nada.

Retiré el visillo y vi...

nada.

Odio esta mierrrrrrrrrrda de tiempo, va a acabar conmigo y con mi salud mental. Que sea verano YA!!!

(Las fotos están hechas con mi kkmóvil, sean clementes. Aprovecho para hacer un llamamiento desde aquí a lectores millonarios y mecenas varios: si alguno quiere regalarme sin contrapartidas un teléfono que no se suicide a cada rato ni parezca que me me lo he encontrado en la caja de los cornflakes, que escriba a quedateadormir@gmail.com).

lunes, enero 22, 2007

Ni mijita de perfección

¿Cómo es el hombre perfecto? ¿Rubio, lánguido, angelical? ¿Moreno, elegante, varonil? ¿Atlético, musculoso, fuerrrrrte? ¿Maduro, canoso, interesante?
¿Guapo? ¿Atractivo? ¿Divertido? ¿Ingenioso? ¿Serio? ¿Trascendental? ¿Brillante? ¿Modesto? ¿Extrovertido? ¿Encantadoramente tímido? ¿Romántico? ¿Canalla? ¿Aventurero? ¿Fiestero? ¿Hogareño? ¿Tradicional? ¿Familiar? ¿Edipo? ¿Independiente? ¿Lover? ¿Fucker? ¿Sexi? ¿Superdotado? ¿Buen cocinero? ¿Rico? ¿Luchador? ¿Despistado? ¿Detallista? ¿Caballeroso? ¿Machista? ¿Machote? ¿Sensible?
Los hay para todos los gustos. Por mi parte, hace más de 15 años desde la primera vez que un chico me dio un beso, y en este tiempo han pasado por mi vida un número indeterminado (vamos, que no pienso determinarlo) de seres masculinos. La conclusión es la siguiente: el hombre perfecto no existe. Si eso es lo que buscas, lo más que puedes hacer es ver pelis de Hillary Duff o jugar a esto. Buah.
Así en general, yo busco (aunque lo que es buscar, busco poco) un chico mono (para mi extraño y perverso gusto), inteligente, interesante, que me haga reir, que le guste comer, y frinkar... y que me mole con sus defectos, no pese a ellos.
Porque que yo tengo mis manías irracionales. Y una de ellas es que odio mogollón el momento Al Andalus. Qué le voy a hacer, he vivido casi dos años de mi vida en Málaga pero no puedo con el "miralá cara-cara ques la prii-imeee-raaa", la feria, las sevillanas, el rebujito, el "arsa, quillo, arriquitaun". Algunos de los momentos más difíciles de mi vida han tenído lugar en "tablaos", parada obligatoria en las noches de farra con mi amiga MeriM, que es de Sevilla y tan buena clienta que recibe trato VIP en todos los "tablaos" flamencos Madrid.
Cada uno tiene sus propias perversiones, pero ésta no es la mía: no soporto a los Amigos de Gines, a los Siempre Así, a la Niña Pastori, a Camarón. (NOTA: quedan excluídas de la lista de odios Rocío Jurado, la Pantoja, y por supuesto la copla clásica de toda la vida).
Nunca me ha atraído especielmente el acento andaluz en un chico. En concreto, un acento del rollo Alejandro Sanz o Antonio Banderas quedaba archivado bajo la etiqueta "antisexi". Qué vamos a hacer, son cosas que van en gustos y no se pueden evitar. (No es nada personal, también odio otras cosas así, de forma irracional, como la música reggae o la remolacha).
Igual es un poni porque nunca tuve traje de flamenca de pequeña, yo qué sé.
¿Y por qué les cuento yo esto? Porque tras una larga temporada de "no buscar" y vivir feliz con mi imparidad, mis odios irracionales y mis cosas, voy y me encuentro un chico que dice cosas como “vete al peo” y “ni mijita”. (También me hace cintas de moebius con celo, lleva calcetines de rayas, me regala comics franceses -algunos monísimos y otros cochinos-, juega al baloncesto -y su equipo siempre pierde por 30 puntos-, me ha enseñado hex y vive a 640 km de Madrid según google maps -en este momento, pero va variando de una semana a otra-).
Y ahora tengo a Antoñita intentando infiltrarse en asuntos internos de la Junta de Andalucía. El encargo es más o menos éste:
¡Intercede por la salud todos los profesores de mates
de la provincia de Cádiz!
¡Y que nada más curarse los de Cádiz
se pongan malos los de Córdoba capital!
Nada grave, ¡sólo bajas de 4 o 5 meses!
Encuesta PostPost: ¿Cuánto le va a durar el chico a Be si sigue escribiendo posts cómo éste? ¡Hagan sus apuestas!

viernes, enero 19, 2007

En busca de la maruja suprema

En el último post de Be, se habló de limpieza y de mi comentario acerca de las juntas de los azulejos. No es que sea yo tan petarda de ir diciendo a mis amigas si su piso está sucio o limpio (el de Be estaba limpio, que conste). Yo solamente trataba de exponer mi teoría acerca de la limpieza y del proceso de convertirse en una auténtica maruja.
Me fui a vivir sola al cumplir los diecinueve años y al principio lo de la casa se me hizo un mundo: no tenía ni idea de cocinar, la única tarea que había hecho en casa de mis padres era mi cama y los productos de limpieza me eran tan desconocidos como la física cuántica. De hecho, lo único que sabía es que:
a) no podía limpiar el parquet con jabón porque se estropea.
b) Si mezclas amoniaco y lejía te puedes intoxicar (le pasó a la asistenta de mis padres cuando yo era ñaja).
Y con esos amplísimos conocimientos, me planté, sola en casa, a vivir. Ahí comenzó el proceso: la maruja que hay dentro de todos nosotros comenzó a crecer y desarrollarse siguiendo una clara evolución:
- 1ª etapa) El caldo de cultivo: No tienes ni idea y limpias como dios te da a entender. El sentido marujo no está desarrollado y limpias porque sabes que tienes que limpiar, no porque veas la guarrería.
- 2ª etapa) La progresión: Empiezas a abrir los ojos a la porquería y empiezas a verla: "oh, el lavabo tiene gotitas", "tendría que planchar esta camiseta", "la encimera de la cocina está limpia, pero voy a repasarla antes de cocinar".
-3ª etapa) El gran salto cuantitativo: te planteas hacer la gran limpieza un par de veces al año y te pegas la gran panzada a limpiar azulejos, interiores de armarios, lavar colchas y cojines. Comienzas a apreciar dónde está la guarrería, la detectas, pero aún consigues ignorarla.
-4ª etapa) El gran salto cualitativo: no sólo ves la microguarrería, sino que te llama imperiosamente para que la elimines. Limpiar ya no es sólo una actividad, es una necesidad: las juntas negras de los azulejos, la pérdida del blanco radiante de los visillos a favor de un blanco roto, el rincón sucio justo detrás de ese recoveco detrás del armario, cada una de las láminas de la persiana: te hipnotizan y te obligan a hacerles caso y limpiarlos.
Al final del proceso, te encuentras frotando las juntas de los azulejos con un cepillo de dientes (viejo, tranquilos) y amoniaco (en mi época lo del cilitbang no había salido aún), leyendo los consejos de la Mía o la Clara acerca de cómo blanquear esos visillos ennegrecidos y preguntándole a tu madre cómo hacer esas albóndigas tan buenas que hace ella...
Eso sí, yo ya me he desengañado hace tiempo: las madres son las gurús en estos asuntos y nunca podré llegar a su nivel. Yo soy una maruja aficionada que nada tiene que hacer al lado de la sabiduria materna (de hecho ella cree que mi piso es un desastre... y en los últimos tiempos no le falta razón). Yo alcancé mi etapa álgida de maruja limpiando juntas de azulejos, pero sé que aún se pueden alcanzar cotas más altas (yo aún no plancho las bragas, sinceramente). Por ahora me he detenido en mi escalada hacia la maruja suprema, pero ¿quién sabe adonde me pueden conducir unos años más y unos puñados de roña?

jueves, enero 18, 2007

Poseída por el espíritu de Mónica Geller-Bing

No sé si recuerdan mi post sobre la ola de pena, ese tsunami emocional que me cae encima cada mes de septiembre. Si no lo recuerdan y no quieren leerlo pueden creerme sin más, que para entender lo que sigue sólo es necesaria una pequeña dosis de empatía.

Este otoño ha traído un montón de cambios y cosas: casa nueva, primera ola de pena de mi independencia, primer otoño sin comprarme mil pares de zapatos (porque el sueldo va primero para pagar el alquiler y luego para los caprichos de mis pies), cambio de jefe y prácticamente de rumbo, y primera posesión paranormal.

Todo empezó una cálida tarde de septiembre. Había invitado a unos amigos a casa, y como normalmente habían visto el piso “de aquella manera” me puse a limpiar. Tenía un plumero estupendo, el aspirador que me había prestado Zarajota, lejía, la fregona villeda, el tenn con bioalcohol y olor a pino, el cristasol… Me puse a ello, pasando la aspiradora por dentro de los sofás –sospecho que por primera vez en su historia– y me encantó el resultado.

Llegaron mis amigos, nos instalamos por los sofás impolutos… y volqué un bol de palomitas con mantequilla en el suelo del salón.

Esto debería haberme enseñado la futilidad de limpiar a fondo cuando una es vocacionalmente torpe. Pero no fue así, claro. Porque allí estaba Misia.

Yo aprovechaba para hacer autoescarnio de mi tarde de limpieza cuando ella me preguntó:

-¿Ya has empezado a lavar los visillos compulsivamente? No te preocupes, el problema no se descontrola hasta que te das cuenta de que estás limpiando las rayas del suelo con un cepillo de dientes.

-¿Las rayas del suelo? ¿Qué rayas del suelo?, dije yo. Y entonces las vi. Ahí estaban. Mi suelo es blanco, las rayas entre las baldosas NEGRAS. Y, ¿saben qué, amigos? Una vez que ves las rayas, NUNCA DEJAS DE VERLAS.

Ese día me poseyó el espíritu de Mónica Geller-Bing. A partir de ese momento, toda mi inquietud fueron los visillos y esas p**as rayas. Lavé los visillos. Parece fácil, pero donde hay visillos, amigos, hay miles ganchitos que los mantienen unidos a la barra o parte corrediza equivalente. NO es fácil.

Después de los visillos pasé a las rayas. Eso sí, lo del cepillo de dientes me parecía un poco excesivo hasta para Mónica, así que consulté con otra de mis gurús y cobloggers, LaPerri, que me dijo las dos palabras claves del asunto: Cilit Bang. Sí, el potingue del anuncio que dicen que puede con todo, y que metes una moneda y te la deja como recién salida de la fábrica de moneda y timbre, o del taller de los chechenos… LaPerri me dijo que con un bote de eso limpió ella toda la porquería atrincherada durante años detrás de una nevera. Y yo en LaPerri confío ciegamente.

No he probado lo de la moneda, pero gracias a google he leído escalofriantes testimonios como el que sigue:

“Lo primero que hice fue probar lo de la moneda: se quedo aun más negra. Ya me hizo sospechar, pero en fin, lo que tiene que limpiar es mi casa, no una moneda”

En fin, no intenten lo de la moneda en sus casas. En cuanto a mí y mis rayas, una tarde me decidí. El procedimiento era el siguiente: cubrir las rayas del suelo con esprai rosa, dejar actuar, frotar un poco con un estropajo, retirar el mejunje negro con la fregona. A la hora y media sólo llevaba medio salón.

Y en esto llegó R., ese compañero de piso al que debería ponerle un altar como el de Antoñita porque, según Sark y Efe, tiene el cielo ganado tras seis meses de convivencia. Llegó R., digo, con su novia, otra amiga y el perro de ésta (Murfi, el cocker más mono del mundo).

Imagen: Be con camiseta de tirantes y microshorts (que no es precisamente la prenda que mejor me sienta), con el culo en pompa, guantes de goma, y el cilit bang en una mano y el estropajo en la otra. Y su-do-ro-sa.

Ellos se piraron al rato, y a mí se me acabó el cilit bang al terminar el salón (señores commentaristas que conocen mi casa, háganme el favor de calcular el área de mi salón para hacer una estadística de metros cuadrados por botella). Eso me salvó.

Paré ahí y a las p**as rayas del pasillo me limité a insultarlas mientras las fregaba con saña y lejía. Queridos lectores y commentaristas, el líquido mágico también es un líquido maligno: a pesar de los guantes de goma, durante una semana mis manos parecían estar en carne viva. No quiero ni imaginarme, si llego a limpiar las rayas de toda la casa.

Hay cosas serias en la vida, cosas que traumatizan, por eso no he podido contarlo antes. Ahora expongo mi trauma a lectores y commentaristas, porque tengo miedo. Desde entonces me he comprado mi propio aspirador (que ya os presenté posts atrás, al final lo he llamado R2) y mis ojos se dirigen cada vez con más frecuencia al maldito punto en que el cilit bang se terminó y las rayas blancas se vuelven negras.

Hoy he entrado en los chinos de mi barrio y he comprado un bote del mejunje del infierno. Que alguien me pare. En serio.

miércoles, enero 17, 2007

Una hachita para Misia

En uno de los pocos encuentros del "Quédate a dormir" al completo, las cuatro bromeábamos con hacer un intercambio de papeles: yo blandiría el hachita de Perri y ella enarbolaría el cetro de la cursilidad por un post. Bien, ha llegado mi momento y es que las nuevas tecnologías me han brindado el último momento de mala leche con ganas de matar incluidas...
En los últimos cuatro días, tres de mis viajes de autobús se han convertido en viajes infernales por culpa de esos malditos trastos: esos móviles con música incluida que comercializan marcas irresponsables... ¡malditos, cómo se os ocurre proveer a los adolescentes de mi barrio de esas armas de molestia masiva! ahora van con un altavoz portátil en el móvil que suena, mucho y mal, en todo momento. Adiós, lectura en el bus; adiós, oir mis propios pensamientos.
En los últimos cuatro días me ha tocado escuchar una sesión de rap, otra de bisbi y... ¡una de reaggaton de ese! Porque no, evidentemente, ellos no van a poner a Tchaikovsky (¿Tchaikovsky? um, sssí, joer, macho, eso es una marca ashí como de vozzka ¿no?). Yo intentaba mirar a aquellos adolescentes con cara de desprecio e ignorarles, pero la pose perdía su efectividad porque cuando se acababa una canción y comprobaba que seguían con el recital la mirada se tornaba en odio... y eso alimenta a esos seres sedientos de atención.
Así que mi único consuelo era imaginar tormentos al estilo Perri:
- Al del rap, hagamos desaparecer la música: te amenazo con el hachita que me ha prestado la perri y te hago tragar el móvil entero. Seguirá sonando dentro de tu estómago, que hará de sordina, así bajamos la contaminación acústica. Ah, y con las vibraciones de tu rap tu vejiga se volverá loca y se te escapará el pis delante de la chica que te mola. Y por cierto, te crees muy malo por hacerme escuchar violadores del verso, pero no. No se es malo-guay con esos granos, esa visera cutre hacia atrás y esa pinta de pringao.
- A la de bisbi a todo trapo, un menú estilo perri: hoy en el comedor del cole te darán hamburguesas de boñiga de vaca india y de pelos de ñus del serengueti, sazonado con una salsa de baba de caracol y pus de cabra enferma, con patatas fermentadas hace tres meses con hongos llenos de pelos y verdes fritas en vómito de ballena indigestada con pez podrido.
- Y al del reaggaton: um... me bloqueé demasiado por la ira y sólo podía salir en mi mente la palabra "muerrrrrrte".
Hala, ya me encuentro mucho más aliviada. Perri, gracias por el hachita. Te la devuelvo pulida y con la brillantina del mango renovada.

lunes, enero 15, 2007

Be y los taxis (I): Yo para ser feliz quiero uno

Lo que quiero para moverme por Madrid es una Vespa. Aparte de eso: soy antimétrica aunque viajo mucho en este transporte público; me gusta bastante el autobús y lo elijo para mis desplazamientos siempre que es posible; lo que más me gusta son los taxis. Actualmente vivo en Malasaña (el Centro del Universo), así que mi necesidad de taxis ha descendido considerablemente.

Además soy mileurista y mi asesor me tiene fiscalizado el número de taxis semanales. Pero mis amigos me han tomado el pelo durante años diciendo que a los taxistas de Madrid los manteníamos entre Elvira Lindo y yo.

En fin. Que, para inaugurar esta nueva sección, os dejo tres pequeñas anécdotas que explican mi relación con el mundo del taxi:

1: Desde pequeñita he viajado sola, en tren (8 años), avión (5), metro (7) y taxi (5). Mi madre me enviaba a casa de mi abuela bajo la custodia del señor taxista, tomando la única precaución de apuntarse el número de la licencia. ¿Imprudencia? Quizá, pero nunca me pasó nada, y por el contrario mi amiga V. con 16 años tenía miedo de montar en un taxi sola. Le enseñé el truco de la licencia, y la curé de su psicosis.

2: En mi época de becaria en Radio Estar iba a 2 o tres ruedas de prensa, presentaciones y demás eventos al día, y me desplazaba en taxi de puerta a puerta a cuenta de la empresa -bendita sea-. Durante una temporada, que terminaba mi jornada laboral sobre las 2 de la mañana, la radio me pagaba el taxi a casa. Solía llevarme a casa un taxista conocido, ya que del Centro a Las Rozas (donde está la Casa-Padres) era un trayecto largo y 2 o 3 conductores hacían ronda por los alrededores de la emisora esperándonos a mí y mis 30 euros. Qué época tan feliz.

3: Pero no todo ha sido felicidad: uno de los más ridículos momentos sandía de mi vida está relacionado con el taxi. La Gran Vía de Madrid, 3 de la mañana -de las peores horas para encontrar taxi- y unos amigos entre los que estaba el chico con el que tonteaba por entonces me acompañan a buscar uno para irme a casa. Veo una luz verde venir por el carril contrario, levanto el brazo, el conductor me ve, enciende las lucecitas amarillas, aminora la marcha. Me vuelvo para despedirme de todo el mundo y, con un golpe de melena, doy otra media vuelta para dirigirme con paso grácil cual gacela hacia el coche blanco. Intento abrir la puerta trasera izquierda y no se abre. No importa, doy la vuelta al coche y lo intento con la derecha. Tampoco se abre. Me fijo. NO ES UN TAXI. Es un COCHE NORMAL, de una persona humana no taxista que me mira con pánico. Busco a mi alrededor. El taxi está 5 metros más arriba pero no por mucho tiempo: se larga a toda prisa, con miedo a que le vomite en la tapicería porque la única explicación lógica que se le ocurre es que me he bebido hasta el agua de los floreros (incierto).

Así de unidos estamos el colectivo del taxi y yo. No olviden supervitaminarse y mineralizarse, y ¡sigan quedándose a dormir! para nuevas entregas de Be y los Taxis. Feliz lunes.

miércoles, enero 10, 2007

Happily-ever-aftering

Igual no es el momento de escribir este post, porque estoy teniendo una mini-bronca vía msn, pero lo tengo pendiente desde hace un par de semanas, así que… Hagan clic aquí de forma que el enlace se abra en otra ventana, porque youtube ha desactivado la opción de embed, y sin la banda sonora adecuada no es lo mismo.

¿Saben cuando todo el mundo se quiere y se empeña en demostrarlo públicamente en los semáforos, en el asiento de al lado del metro, en la cola de la panadería? ¿Esos momentos en que el amor está en el aire, y da una rabia que no veas? Seguro que sí... y si no, lean a LaPerri.
¿Y saben también el extremo opuesto? Yo tampoco... hasta ahora. Porque vivo en la antítesis de eso. Voy por Malasaña cantando Camelot. Visualicen... una chica morena, con gafas de pasta, vestida de negro, dando saltitos y cantando:
It's true! It's true! The crown has made it clear.
The climate must be perfect all the year.
A law was made a distant moon ago here:
July and August cannot be too hot.
And there's a legal limit to the snow here
In Camelot.
Me subo al autobus y aparto la vista con discreción pero con una sonrisa cuando la pareja de delante se mete la lengua hasta la glotis (en lugar de hacer lo coherente, que sería cambiarme de sitio o vomitar). Pero es que los enamorados son tan monos... Además es inútil luchar: los hay por todos los autobuses de Madrid. ¡Hace frío y nadie quiere pasar el invierno solo!
The winter is forbidden till December
And exits March the second on the dot.
By order, summer lingers through September
In Camelot.
Me encanta cuando mis amiguitos recién emparejados me cuentan lo felices que son… ¡Ejemplo! P. tiene nuevo churri en el país esmeralda y ella me manda sms detallándome su vida sexual (bien por ellos, no van a pasar las horas muertas mirándose a los ojos). ¡Ejemplo! E. y su chico han pasado su primera Navidad juntos y aún se quieren (y encima a los dos les han encantado los regalos que les ha hecho el otro). ¡Ejemplo! I. vive embriagada de amor (y me da que M. -su chico- más aún). A los que no me lo cuentan motu propio les tiro de la lengua. No la parte de la vida sexual, claro, eso no. Pero me encanta enterarme de que se dan besos a escondidas. ¡Ejemplo! (Que nooooo...! Jijiji).
Camelot! Camelot!
I know it sounds a bit bizarre,
But in Camelot, Camelot
That's how conditions are.
Pero no todo son parejas nuevas, claro. El otro día fui a un karaoke con R. y D., ¡molan taaaaaaanto...! Los dos cantan muy bien y se hacen las segundas voces (y acomplejan a todos los demás). Llevan mil años juntos y a estas alturas les he pillado alguna vez escondidos en la terraza de mi casa dándose besitos. También me encantan C. y E., que me han hecho conservar la fe en el amor a lo largo de los años (la última vez que comí en su casa estaban peleados, pero ¿y qué? el amor no es siempre un mar en calma: sería un coñazo).
The rain may never fall till after sundown.
By eight, the morning fog must disappear.
In short, there's simply not
A more congenial spot
For happily-ever-aftering than here…
In Camelot.
Los corazones helados del mundo se meten conmigo porque fomento el uso del sofá de darse el lote que hay en mi salón cada vez que vienen parejitas a casa. ¡Pero es que es un sofá mágico...! Sólo hay que pillar bien la postura: no es que yo les dé instrucciones de cómo enrollarse, es que ya que lo hacen, que le saquen el mayor partido posible al sofá. ¿No?
Camelot! Camelot!
I know it gives a person pause,
But in Camelot, Camelot
Those are the legal laws.
Este año tengo 3 bodas, dos en Madrid y una en un precioso pueblecito del norte de Noruega (¡yeeha!), y me apetecen mucho las tres (vale, necesito tratamiento psicológico). Una de las que se casa es mi prima pequeña, que me ha pedido que lea en la iglesia: me muero de ganas y pienso poner voz de radio al más puro estilo Menchu del Valle.
The snow may never slush upon the hillside.
By nine p.m. the moonlight must appear.
In short, there's simply not
A more congenial spot
For happily-ever-aftering than here…
In Camelot.
¡Vivan las drogas naturales! Porque en realidad lo que pasa es que anda todo el mundo colocado. ¡Hasta me creo que estamos todos happily-ever-aftering (=felicesparasiempreando, cómo mola el inglés) y no solo flipando!

lunes, enero 08, 2007

No tan buena

· Ropa (un poncho negro con hebillas, una chaqueta blanca y negra retro total, una blusa de cuadros diagonales, unas botas negras, una bufanda de rayas, un pijama, unos calcetines para andar descalza, una camiseta de Green Lantern, un sari azul y plata).

· Cosas para la cocina (un exprimidor, una batidora “de jarra”, un juego de cuchillos de cocina, un set de cubiertos para 6, dos tazas con vacas dibujadas, una taza más pequeña con un cerdito).

· Un secador.

· Un antifaz para dormir.

· Una vela roja y morada.

· Una cartera de Hello Kitty.

· Un colgante de plata con una piedra verde.

· Libros.

· Comics.

· Un CD raro (según mi madre, “un clásico”).

· Dos patos (uno de ellos de peluche).

· Una rana.

· Un frasco de espuma de baño.

· Dibujos.

Mola.

Aunque yo lo que había pedido era esto:

vespa


¿Será que no he sido suficientemente buena?

Y ahora es cuando LaPerri dice:

¡¡¡SÁ-CA-TE EL CAR-NET!!!

¿Y vuestros Reyes qué tal?

(Gracias, Zarajota)

jueves, enero 04, 2007

Chan

Había leído sobre él, Gato le había dedicado un par de post. Por eso, una semana después de quedarme dormida en el sofá en mala postura y arrastrar una tortícolis que me hacía parecer Robocop, decidí probar con Chan.

Es un chino (o japonés, no ha quedado muy claro) pequeño, amable y sonriente. Me ha recibido en su consulta y cuando le he empezado a contar lo del cuello y la mala postura, ha dicho, con su sabiduría de chino:

- Cuello e lo de meno. Pasal que tenemos cuelpo inteliol y si acumula males, entonses sale pol otlas paltes. Ahola cuello, pelo lo que mal, es cuelpo inteliol.


Gracias a esta filosofía me he encontrado con que yo iba por un dolor en el cuello, pero que me ha masajeado por todas partes, desde los dedos de los pies hasta la parte superior de la cabeza.


Ahí estaba yo, tumbada sobre la camilla mientras Chan me manoseaba las orejas, cuando me ha dado la risa: que seré muy mal pensada, pero por un momento me ha dado por pensar, no sé, que a lo mejor en su país este pavo era vendedor de grifos y que aquí, amparado por lo idiotas y crédulos que somos a veces los occidentales con las filosofías y medicinas orientales, se ha hecho una nueva vida a base de toquetear a señoras mallorquinas sin pudor. Que no es lo mismo que un chino te digas que tienes un "cuelpo inteliol" a que te lo diga un señor de Albacete.


Las dudas se han disipado pronto, cuando:


1) Tocándome un punto del tobillo ha sabido, sin haberselo dicho yo, que me duelen a menudo las lumbares.


2) Al acabar me dice, como prueba: "tú gilal cabeza a lado: despasio, despasio, ¡LÁPIDO! has, has". Y lo he hecho, aunque con miedo... y no dolía.


He salido de la consulta de Chan con un cuello nuevo, sin apariencia ortopédica y haciendo el "despasio, despasio, ¡lápido!" porque aún no me lo creía. Eso sí, rezando para que mi cuelpo inteliol no se volviera a descolocar. Y he vuelto a pensar en que, jo, qué sabios son estos chinos.

viernes, diciembre 29, 2006

Enigma chino (cuántos van.. ah, sí) IV

Hubo otros enigmas previos: este, este y este.

Os lo prometo. Existe. Es una tienda de cortinas, es una tienda regentada por chinos y tiene este cartel:



¡Mi colección va aumentando! Esta vez por cortesía de Emea, que me llevó a ver el cartel y le hizo la foto ¡Gracias!

jueves, diciembre 28, 2006

Espontáneos

Si algo es típico de estas fechas, aparte de las aglomeraciones en Preciados y los empachos, son las felicitaciones de navidad. Con el móvil y el mail en los últimos años yo he ahorrado en papel y en disgustos: cada año compraba las dichosas tarjetas de Unicef y, como no se mandan solas, ahí se quedaban... al año siguiente volvía a comprar y ya tenía el doble de tarjetas de las necesarias, que tampoco se auto-escribían y se quedaban en su cajita... y al año siguiente ya tenía el triple y... todos los años quedaba fatal. Hoy en día sigo quedando mal, porque los mails no se mandan solos, pero en ratos perdidos voy mandando mensajitos (que yo me acuerdo de la gente, pero es que se me da tan mal escribir estas cosas...)

Pero no, no voy a hablar de tarjetas solidarias, ni de mensajitos comunitarios, ni de mails chorras. Quiero hacer mención a las más peliagudas de las felicitaciones: la aparición de los espontáneos.

Por ejemplo, hace más de un año que lo dejaste con un chico y hace más de siete meses que no le ves (tomasteis un café, te devolvió los cd´s...) y en Nochebuena te manda un mensaje personalizado, preguntando si has sido buena. O aquella chavala, que conociste aquella noche, reaparece de la nada para felicitarte las Navidades. Y te preguntas qué leches se les ha pasado por la cabeza para escribirte:

- ¿Nostalgia?

- ¿Cariño?

- ¿Tocapelotismo?

- ¿Fase cuatro de borrachera?

- ¿Ataque de sentimentalismo?

- ¿Calentón?

- ¿ Obnubilación navideña por sobredosis de mazapán y de telefilmes acerca de Santa Klaus?

Lo importante es que tú ya estés inmunizada contra esos mensajes y que no te arruinen la noche. No es baladí, he sido testigo de cómo la Nochevieja se le amargaba a alguna amiga al recibir uno de esos mensajes-bomba.
Después tú decides si respondes o no, si eres borde y le mandas a freír espárragos vía sms, si eres amable y le sigues el rollo, si eres fría como tus pies con los tacones esa misma nochevieja, si le ignoras y ni siquiera contestas, como diva hollywoodiense.
Eso sí, nunca hay que creer lo que ponen esos mensajes y nunca, nunca responder con algo que al día siguiente nos haga arrepentirnos, que con la fiebre apocalíptica del 31 y el empacho de uvas (de las fermentadas), se suelen decir muchas bobadas que el día 1, con la luz del sol y la claridad mental, pueden hacer querer golpear tu cráneo repetidamente contra una viga. Y eso con resaca es malísimo.
Se acerca la Nochevieja, el momento propicio para la aparición de espontáneos: ¿Tenéis desactivados todos los posibles mensajes bomba?

miércoles, diciembre 27, 2006

Feliz Navidad Tardía (para todos)

¡Quédate a Dormir en Navidad!
¡¡¡Y también en 2007!!!

Quedate en navidad peque

Besos para todos. Y circulen con cuidado... Noa conduce sin carnet, que sólo se ha sacado el teórico.
(¡Ah! La culpa del retraso en felicitarles formalmente no es de las posteadoras de este blog ni, desde luego, del artista que nos ha hecho este precioso dibu. Gracias pequeño).

martes, diciembre 26, 2006

Navidades dopadas

24 de diciembre
19:00: ¡Tengo gripe! Joooooo. Hermano me da un antigripal: "es del ejército, funcionan el doble de bien que los otros, en un momento, zas, mocos cortados".
21:30: Cena. Ñam, que rico, pero que cansada que estoy...
23:00: zzzz... venga, traga el último trozo de piña y al sillón.
25 de diciembre
1:45: ¿Dóonde estooooy? ¿Quién canta así de mal? vale, es mi madre. Me duele ligeramente el cuello...
2:00: a casa, a dormir.
11:00: Amanezco. ¿por qué me duele tanto el cuello? ah, el sillón, ayer... Me levanto como el jorobado de notre-dame. Mi cabeza queda inclinada hacia delante y la izquierda. Dolor, dolor.
12:00: sigo con mocos. Antigripal del ejército.
15:00: comida en casa de mis tíos. Una tía se ofrece a darme un masaje en el cuello: "tranquila, di un curso de tres meses de masaje y el cuello sí lo di". Aaaaaay.
15:30: no llego ni a la piña. Zzzzzz, al sillón. En un momento indeterminado, me puse en modo zombie y me fui a una cama.
18:30: ¿Dónde estoooooy? Mi cuelloooooo. Otra tía se ofrece a darme otro masaje: "en la carrera me enseñaron, allá por los años 70...". Aaaaay.
20:00: por fin mi casa. Jo, como me sigue doliendo el cuello. Hermano me da un relajante muscular: "es del ejército, va el doble de bien".
21:00: llegan mis padres. Mi madre tiene la misma gripe que yo: "¡no, mamá, nooooo, esos antiguipalesh del ejédcito noooooooooooo!". Quiero hacerle una infusión, pero estoy raaaaara, toooorpe: bajo el té, tiro un bote de guindillas. Bajo la tetera, tiro un azucarero. Toda la cocina está llena de azúcar y guindillas. Yo los miro y me voy, que el modo "jorobada" no me permite ni agacharme a coger la bayeta. "¡Hedddmanoooooo, assucar... guidillashhh... limpia...glllgrllll!".
21:30: Hermano hace una reflexión: "estoy empezando a pensar que los del ejército, en vez de darles sus medicamentos a sus soldados, se los tiran al enemigo".
22:00: me untan de algo que huele a menta. Huelo a menta y me sigue doliendo el cuello. Zzzzzz.
Resumen: 27 horas narradas, quince de ellas durmiendo. Ya no tengo azucarero, tampoco guindillas. La mitad de mi familia cree que me drogo. En lo sucesivo, acuerdan mantenerme lejos de las cosas del ejército.

viernes, diciembre 22, 2006

Niño Satán

Quise entrar en la tienda porque había visto en el escaparate unos pendientes muy chulos (soy fan de los pendientes... tengo más de cuarenta pares) y di un par de golpecitos en la puerta de cristal. Es una tienda pequeñita, de las que cierran el pestillo para controlar quién entra y sale. Dentro había cinco señoras apiñadas, dos dependientas y un niño.
Nadie se dio cuenta de que yo estaba llamando a la puerta, excepto el niño, un mocoso de unos cinco años con cara de ser la reencarnación del Satán Niño. Se acercó a la puerta acristalada y empezó a hacerme burla y a hacerme gestos con los puñitos y la cara para que me fuera. Después, me sacó la lengua. Y no la metió después en la boquita, no, sino que con gran parsimonia y devoción, fue recorriendo con ella de lado a lado la puerta acristalada, hasta cuatro veces, dejando un rastro de babas que no podría haber sido producido ni por doscientos caracoles a pleno rendimiento.
Horrorizada, empecé yo a hacerle gestos, diciéndole "no" con la cabeza y la mano. Hasta que levanté la cabeza y vi que todas las señoras de la tienda me miraban con cara de espanto. Todas menos una: la sujeto identificada como madre, que me miraba peor, con cara de profunda indignación.
Por fin, la dependienta se adelantó, me abrió la puerta y pude pasar, mientras todas ellas me miraban como si fuera yo Herodes hecho mujer. La cara de la madre había pasado al odio (¿esta pava le estaba diciendo "no" a mi niño?), así que me vi obligada a dar explicaciones:
- Es que estaba lamiendo el cristal y lo estaba poniendo perdido... además, se le va a caer la lengua a cachos. Pero vamos, que a mí me da igual- y me encogí de hombros. Desde luego no eran mi público más entregado. Algunas miraron el rastro baboso, que ya chorreaba y que parecía pegamento imedio más que babas (prueba de que ese niño era reencarnación de bicho malo... y si se le hubiera caído la lengua, al cabo de dos meses se le habría regenerado sin problemas. Bicho malo, lo dicho).
A pesar de todo, la madre me siguió mirando mal. Seguramente, porque no le sentó bien que alguien contradijera a su hijito adorado. Si no lo hacía ella, desde luego no iba a venir una extraña a hacerlo.
Aunque quizás me miraba mal porque realmente pretendía que a su niño horrible se le cayera la lengua de verdad y la dejara en paz.
P.D. No me ha tocado el gordo, pero sí 100 euros... ¡yupi! (a repartir con Hermano y Novia de Hermano). Jijiji.

jueves, diciembre 21, 2006

Por una Navidad Blanca

Mi amiga Zuza es checa y dice que sabe cuando la temperatura es de menos que cero porque lo nota "en la nariz". Desde pequeña está acostumbrada a temperaturas de -20º y a que sus mocos se congelen. Yo no, pero no descarto nada, porque en Madrid hace un frío que corta. En lo que tardo en ir de la radio al metro pierdo la sensibilidad de pies, manos, nariz y orejas -independientemente de que lleve o no calcetines de forro polar, guantes, bufanda, orejeras y pasamontañas-, y dicen que este fin de semana vamos a llegar a los -7º.

Eso (el frío) me pone de mal humor y hace que tenga todo el tiempo ganas de c*g*rm* en la p*** mogollón.

MAL: En Navidad no hay que decir palabrotas.

--------------------

HISTORIAL:

- Post sobre la hiperfeliz infancia de Be: 17 comments.
- Top Ten las canciones favoritas de Misia para cantar en la ducha: 21 comments.
- Post sobre la muerte de la mascota de Be: 3 comments.
- Top Ten de posturas sexuales experimentales: 84 comments.

A ver, ¿de qué escribo hoy?

MAL: En Navidad hay que ser bueno y no estar hablando de sexo todo el tiempo.

--------------------

Se acerca la Navidad, señores, intentemos dominar nuestros instintos básicos bloggeriles. En Quédate a Dormir proponemos la

PLATAFORMA PRO NAVIDAD BLANCA

La primera movilización de la PPNP es: Post sin contenidos sexuales hasta el 1 de enero. (A los de ALBA les va a encantar. Estoy por avisar al Sr. Contreras).

La segunda es: Be va a moderar su leguaje dentro y fuera de la blogosfera en lo que sea posible.

El objetivo es aguantar hasta que el Niño Jesús cumpla una semana. O sea, hasta Año Nuevo. Vamos, que el 1 de enero se abre la veda de nuevo. No hace falta hablar de sexo, podemos hablar de otras cosas. Como de comida. Y chocolate. Y helado.

Y turrón, ya que estamos. Y mazapán y otros dulces navideños. Y compras, qué hay más navideño que las compras. Por ejemplo, he visto un pato que va a pilas que… no, eso no… mejor hablemos de ropa, sí, me he comprado un camisón rojo que… no, eso tampoco, claro…

Pues de recuerdos infantiles de estas fiestas tan entrañables. Eso. Como aquella vez, tendría yo 9 años, que mi tío el pequeño se trajo a su novia a cenar por primera vez y les pillamos “haciéndose mimitos” por debajo de la mesa… Jo, creo que eso tampoco vale.

Lo tengo: Rankin de tradiciones chorras. La sección femenina en pleno de la BeFamilia asalta corseterías de barrio el 31 de diciembre buscando a última hora una docena de braguitas rojas de distintas tallas (“¡¡¡pero que no sean de fibra!!!”). Ya. Que “ropa interior roja” tampoco convalida con “Navidad Blanca”.

¡¡¡JO**R!!!

calendarioOK

Sólo son dos semanas -nueve entradas si nos da por postear en festivo-, no debería costarnos mucho. ¿O sí?

miércoles, diciembre 20, 2006

Se busca ballena

Este es un post de servicio social de Quédate a dormir.
Hace unos días, una amiga que vive en París vino a visitarme. Hablando de literatura, de repente se acordó de algo:

- "Había un poema que me encantaba, era precioso. Pero no consigo recordarlo. Me lo "regaló" M. (su ex) y me gustó tanto que me lo aprendí de memoria. Y ahora no recuerdo ni un verso. Ni el autor. Ni siquiera recuerdo si era en español o en francés. Es una pena. ¿Cómo puede ser si sólo hace unos meses que lo dejamos?"
La memoria es una señora bastante sabia. En determinadas ocasiones, es capaz de borrarse de un plumazo y de reinventarse con tal de que las heridas cicatricen lo antes posible. A veces eso es bueno, porque permite seguir adelante; a veces es malo, porque podemos tropezar dos y hasta cien veces con la misma piedra.
Mi amiga ha olvidado a M., pero quiere recuperar ese poema. ¿Creéis que le podríamos echar una mano? Transcribo toda la información que ella me dio, que a mí me dejó perpleja, porque como no soy una gran experta en poesía no pude localizar las referencias, pero que quizás le diga algo a alguno de nuestros lectores/comentaristas. Sabemos que es difícil, la laguna mental es del tamaño del Mar Caspio:
- "Pues es un poema que habla de una ballena azul. Sí, una ballena azul. ¿O no era azul? Puede que fuera sólo una ballena, sin azul. Bueno, había mar, y creo que algo de una estrella y posiblemente había un búho. Aunque esto no es seguro. Creo que la ballena navegaba en el poema y quizás había un verso que decía "soy el mar". ¿O no?"
La ballena: wanted. Ofrecemos recompensa: un monumento.
¿Alguien sabe de qué pluma pudo salir la dichosa ballena? Mi amiga y mi curiosidad se lo agradecerán.
(Sí, hicimos un pequeño intento de google, pero nos salía la ballena Elena (es gorda y es buena/nada por los mares/ como una sirena) y no era exactamente lo que buscábamos).

lunes, diciembre 18, 2006

Madonna vs. Obregón (¿y tú de quién eres?)

Recibido esta semana por correo electrónico:

“…ahora, en clara cuesta abajo hacia los treinta años…”.

¿Pero qué invento es esto? (Vale, sí, era un mail un poco apocalíptico y eso debido a la Navidad y el año nuevo, pero no es motivo suficiente).

Cuando cumplí 25 años organicé una fiesta de misses. Cada invitado llevaba una banda con el Miss o Míster que reivindicaba ser. Yo me puse una tiara y una banda que decía “Miss Primeros Veinticinco”. Cuando cumpla 50 haré otra fiesta, me pondré una tiara (aún más bonita e infinitamente más cara de la que tengo ahora que me costó 5 pounds) y una banda que diga “Miss Segundos Veinticinco”.

Tengo mogollón de ganas. Además quiero verme con 50, a ver qué tipo de cincuentona termino por ser. Más o menos me lo imagino: despistada y coincidiendo con Kate Winslet: I'd like to grow old with my face moving.

Cumplir años, ¿una actitud, o un arte?

Porque, en esta vida, puedes suicidarte antes de envejecer (corriente de pensamiento 1), puedes intentar luchar contra lo inevitable (pactos con el diablo, elixires de juventud, cirugía) arriesgando tu integridad física y tu imagen (corriente de pensamiento 2), o puedes aceptarlo y sacarle partido (corriente de pensamiento 3).

Corriente de pensamiento 1: Entre flores… de colores…

tumbas2

¡No lo hagas! ¡Hay vida después de los 40! ¡Y de los 50!
¡AnaRosa tuvo gemelos!

..............................
Corriente de pensamiento 2: Ana Obregón

(Para ver la edad que confiesa, perfil en imdb)

AnaObregon

“Yo he proporcionado a TVE sus mayores éxitos de los últimos 15 años"

AnaObregon8

“La diferencia entre Victoria Beckham y yo, es que yo soy una intelectual”

AnaObregon6

“Me importa más la calidad que la audiencia”

AnaObregon3

“Tengo talento para hacer muchas cosas y lo utilizo”

¿Qué lleva a una persona a creerse sexi cuando todos los demás lo que ven es esto?

..............................

Corriente de pensamiento 3: Madonna
(Para ver su edad, perfil en imdb)

madonna5

“When I get down on my knees, it is not to pray”

madonna3

“Poor is the man whose pleasures depend on the permission of another”

madonna2

“I always thought I should be treated like a star”

madonna4

“There are moments when I can't believe I'm as old as I am.
But I feel better physically than I did 10 years ago.
I don't think, Oh God, I'm missing something”

madonna

“I'm not interested in being Wonder Woman in the delivery room. Give me drugs.”
Según http://www.awfulplasticsurgery.com/, “the queen of good plastic surgery”. Según la Wikipedia, es cantante pop, bailarina, compositora y productora mundialmente conocida por reinventar su imagen, por la innovación en sus vídeos musicales y por sus controversias personales y laborales con determinados colectivos, con fama y éxito en todo el mundo desde el lanzamiento de su primer álbum en 1983 hasta el actual Confessions on a Dance Floor.

.............................................
..............................
..........
Post-post (escuela de pensamiento de Be):
Yo me veo más como Marisa Paredes o como Mercedes Sampietro , depende del día.

viernes, diciembre 15, 2006

Este sí es un post navideño

Se acercan las Navidades. Ahora sí, de verdad, no porque lo diga Carreful (que, al menos por mi zona, es el primero en plantar las lucecitas, muy por delante del tajo anglés) o mi supermercado (este año record: a principios de octubre ya teníamos los turrones de oferta... sospecho que es reciclaje).
Justo antes de las navidades, aparecen, inevitablemente dos cosas: el anuncio de Freixenet y los comandos anti-navideños. Yo estoy rodeada de agentes del Grinch que amenazan con hacer boicot contra las Navidades, mientras despotrican contra las luces, los villancicos, los anuncios, la gente, la tristeza de las fechas, el gasto, la tontería de las fiestas, etc. (pero bien largo, el etcétera). Vale. Lo entiendo. Entiendo que no les gusten las Navidades. O no te gusten a ti, que estás leyendo esto. De acuerdo. Intentaré no fastidiarte con mi espíritu navideño*, pero no seas aguafiestas, anda, y déjame disfrutar como una cría chica.
Pero a mí me gustan las Navidades. Me encantan. Porque me encantan:
- Las luces de Navidad (luces sí, papa noeles colgando de ventanas NO).
- la visita de mis padres.
- los anuncios de perfume.
- tener vacaciones como en el cole.
- los anuncios de juguetes (sobre todo ahora que ya no está el horrible muñeco tirador de pedos).
- La cantinela de la lotería.
- poder ir a Palma unos días.
- Comprar con mi madre los regalitos para mi abuelo, mi padre y demás.
- El anuncio de Freixenet (aunque sean cutres, pero es que este año sale mi adorado Ángel Corella... ¡síiiii!).
- Cenar con mi familia al completo (sí, me mola mi familia ¿y?).
- Los belenes de Madrid.
- Comer uvas por una vez al año. Y langostinos. Y polvorones. Y, y, y... (lo que no me gusta es la dieta de enero, no).
¿Por qué me miras asíiii??? Si sólo he dicho que me encantan los polvorones... y las luces... y las... ya me callo.
¿Cursi? Puede ser. Pero me da igual. A mí me gustan las Navidades. A Be también. Y a la Perri. Así que este blog se declara "profundamente navideño". Ea.
*Vale, sí, admito que he arrastrado a alguien que odia la Navidad a ver las lucecitas... ¡pero es que eran taaaaan bonitas!

jueves, diciembre 14, 2006

miércoles, diciembre 13, 2006

Al contrario que las mujeres...

...o el post que le salió al Hombre Malo y que no tiene nada que ver con lo que le habíamos encargado (que era "Qué creen los tios que hacen las chicas, qué hacen ellas en realidad y qué cuentan ellos"). Lo que no quiere decir que carzca de interés. Disfrútenlo.
Al contrario que las mujeres, los hombres no compartimos muchos datos íntimos con nuestros amigos; para eso están los colegas. “¿No es lo mismo?” preguntará alguno. Pues no. Definamos “colega” como “tipo del que desconoces casi todo, quizás incluso el nombre, pero con el que te juntas a menudo por cualquier motivo”. Hay otras muchas definiciones pero ése no es el tema del post que me han encargado.
Decíamos... a los tíos no es que nos cueste contar intimidades a un amigo, es que nos jode. Nos jode llegar al punto de contarlas y nos jode también escucharlas de boca de un amigo. En cambio a un colega no tenemos ningún problema en contar todo tipo de tropelías y barbaridades, dando nombres, apellidos y direcciones si hace falta. ¿Por qué?

Porque a un amigo no se le miente. A un colega sí. Con los colegas te ríes y fardas. Uno cuenta la suya y el siguiente cuenta una más gorda. Y se habla de tías. De aquellas con las que has estado, de aquellas con las que querrías estar y de aquello que te estas inventando sobre la marcha por no ser menos. Ese es un motivo por el que los tíos no pueden tener “colegas” femeninas. Pueden tener amigas, pero no colegas. Y si un tío se piensa que si, probablemente no tenga jamás una amiga, solo tías a las que todavía no ha atacado. Divago...

Un colega nos contaba hace unos años las cosas que hacia con una chica con la que empezaba a salir. A voz en grito nos relataba como le chupaba aquí, como le tiraba de allá, como tenia tal o cual... y “como se corría al darla por culo”. Risotadas y miradas nerviosas... porque todos sabemos que a ellas no les gusta el sexo anal. ¿Verdad? La “Autopista de Hershey” es terreno vedado, territorio de cine porno y puteros. Eso lo hace tan popular, asumámoslo, porque no tanta gente lo haya probado. El hecho de que asumas que tu novia jamás te va a dejar hacerlo te hace desearlo aun mas...y no pedírselo nunca.
Generalizo, por supuesto, pero esa fascinación por la “senda tenebrosa” sólo se explica por su “exotismo”. El caso es que sin conocerla, a esta chica le apareció un club de fans entre los colegas del bocachancla de su novio, que estaba más que dispuesto a contar el reportaje después de cada consumación. Luego la conoces, claro, y te da apuro porque te habías hecho una imagen de ella, y resulta ser una tía maja. Y hablas con ella y te ríes y te cae bien, pero tú no puedes dejar de pensar “a esta le gusta por el culo”. Te cuenta como le ha ido el día en la universidad y tú piensas “le gusta por el culo”. ¿Problemas con su jefe en el curro? “cuuuuuulooooo ”. Así ad nauseam. Una lástima, porque estoy seguro de que de otra manera podríamos haber sido buenos amigos.

¿Por qué? ¿Qué nos impulsa a hablar mal de gente que en el mejor de los casos nos es sentimentalmente cercana, en el peor ha compartido con nosotros un buen rato? Y sobre todo en presencia de gente que ni nos importa mucho ni jamás nos lo harán pasar ni la mitad de bien.

De pequeñitos, para los niños las niñas son el enemigo. Son el ser diferente y coletudo que le lame el culo a los profesores y juega a chorradas (y al que, por supuesto, si intenta jugar con nosotros a cosas no tan chorras, echamos a patadas). Y de mayores algo de eso queda. Tópicos. Son gente extraña que no comparte nuestras aficiones.
Peor aún, cuando crecemos y se nos ocurre que si hay algo que queremos hacer con ellas...ellas se niegan. O no se niegan, pero no lo hacen contigo. O lo hacen, pero no la que tú quieres, sino su amiga la gordita. Y lo haces por pasar el trámite pero luego la pones de vuelta y media por puta. Y a su amiga la guapa por estrecha. ¿Por qué? Porque sigues siendo un crío y es la manera que tienes de aliviar tus frustraciones. ¿Qué no quiere salir contigo? Estrecha, calientabraguetas, lesbiana... ¿Qué sí sale, pero con otro? Puta, zorra, cabrona... ¿Y la que no solo sale contigo sino que además “se deja” hacer de todo? A esa le espera el calvario, porque la dejaras por otra que aun se niega a cosas y a ti te seguirán una fila de tíos que, alertados de sus hazañas, exigirán no ser menos que tu. Que gran cosa es la calaña humana.


¿Somos todos así? Por supuesto que no. Y desde luego nunca todo el tiempo. La mayoría nos cogemos neuras sobre nuestros defectos, reales o inventados, que nos duraran toda la vida. La mayoría crece rápido y aprende. O tiene amigas con las que hablar. O lee libros. Si más allá de los 16 sigues entrando en esa dinámica, pasas a ser un niñato. Si a los 20 sigues así, un misógino. Pero el caso es que ese discurso va a persistir toda nuestra vida, seas tú el que lo inicie o sea alguien de tu entorno. Y la mayor parte de las veces, sonríes ante alguna socarronería y a lo tuyo. Porque aunque tú no seas tan canalla como para hacer eso, sabes de donde sale. Aunque lo censures, entiendes que tripa se les ha roto.

El que la mujer diga siempre “no” es algo asumido. El “sí” es una conquista nuestra, o así queremos verlo. El “sí” es la recompensa a todas las veces que nos han dicho “no”, es la prueba de nuestra hombría, nuestra pericia o simplemente la longitud de nuestra... pues eso, hombría. Es un trofeo y hay que enseñarlo, restregárselo en la cara los demás cazadores de la tribu.
¿Que tú no lo haces? Ni yo. Ni ése de allí. Pero seguro que conoces a los que lo hacen. Seguro que tú mismo te has reído a mandíbula batiente cuando alguno lo ha hecho delante de ti con especial pericia o ingenio. ¿Que no, dices? ¿Que tú has salido de la habitación indignado, afeándole la conducta a los presentes? Felicidades, eres una bellísima persona, un hombre como hay pocos y además, si te doy una clara de huevo seguro que haces merengue con tu lengua. Sal por la puerta de la derecha y coge tu medalla... Los demás, los normales, sabéis de qué hablo.

¿Significa esto que El Hombre Malo aprueba estas malsanas, denigrantes y misóginas explosiones de testosterona e inquina? No creo ni que tenga que responderlo. Pero las entiendo. Se de donde vienen y en qué se quedan. Entre gente sana y crecida ocurrirán poco y no pasarán de referencias veladas, dobles sentidos y alguna risotada. Entre cafres serán constantes y burdas. Y ambas indicarán un cierto grado de misoginia. Pero en el primero de los casos no habrá mas misoginia que misandria hay en una tertulia con Cristina Almeida.

El hombre, más que pensar que a la mujer no le gusta el sexo, prefiere hacer como que es así, porque eso explica por que no quieren hacerlo con él. Y pese a que a todos querríamos encontrar una relación perfecta en la que gustos y necesidades mutuas se complementen (y puede ocurrir, yo lo he visto), muchos se creen a pies juntillas que es imposible, porque así sitúan en el otro sexo toda la responsabilidad de su fracaso al buscarla.

Decía Ignatius una verdad como un templo... “Si yo fuese una tía, sería una zorra”. Y es cierto, esto es algo que hemos dicho todos, o al menos lo hemos pensado fuerte. “Los hombres pensamos que a ellas no les gusta follar y lo que pasa es que les gusta follar bien. A nosotros sólo nos gusta follar mucho”. Y si aprendemos a follar bien es sólo para follar mucho.

martes, diciembre 12, 2006

Duérmete, niña (un Top Ten)

Recupero el viejo espíritu del autoescarnio, le añado un plus de nostalgia (¡se acerca la Navidad!) y respondo en forma de post a la recurrente pregunta de “Be, y tú, ¿por qué eres así?”.

Me encanta cantar. Canto mientras cocino, mientras limpio, mientras me ducho, mientras escribo posts, mientras coso botones y algunos días mientras ando por la calle. Incluso a veces canto mientras hablo por teléfono.

Kat me recordaba el otro día que cuando nos conocimos, hace ya milenios, me daba por cantar en momentos raros. Ella flipaba cuando yo me ponía con algo de Cranberries mientras volvíamos caminando de la facultad al intercambiador de Moncloa. Kat se callaba sorprendida por la interrupción, y yo le decía “no, no, sigue, no es que no te escuche, no te enfades, si esto lo hago siempre”. Jo. Y aún así somos amigas.

Canto desde superpequeña. No es que cantara antes de hablar (guiño a ABBA), porque con un año charlaba por los codos y con dos en vez de “para” decía “detente” y utilizaba palabras como “coyuntura” y “cromosomas” con bastante propiedad… pero sí es cierto que me sabía todas las letras de Enrique y Ana hasta la fecha. Y muchas otras.

Es que a mí me cantaron mucho. Como nací la primera recibí un extra de atención que se traducía en cuentos, canciones y tiempo. Con la intención primordial de que me durmiera, mis padres me cantaron de todo… pero de todo DE TODO. Por mi temprana educación musical variopinta, mi top ten de nanas es así de ecléctico (dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que mis padres por aquel entonces no hablaban inglés).

10. My Bonnie (lies over the ocean)

Paradójicamente, el ranking empieza con una canción en inglés. Pero es que no me la cantaban mis padres, sino dos de mis tías que me hacían de vez en cuando de canguro. Esta pequeña canción tradicional escocesa popularizada por Tony Sheridan y los Beatles fue la primera canción en inglés de la que me aprendí la letra (la segunda fue “one little, two little, three little indians…”).

9. Amigo Félix.

Me sabía la letra entera con la interminable lista de animales en orden, y me entretenía mucho corregir a mi madre cuando se equivocaba al cantármela. Primero llevaba la letra escrita para decirlo todo bien, cuando se cansó probó amenazándome con callarse. Funcionó. (Enrique y Ana forever!)

8. El himno de la legión.

Pueden reírse… Teníamos un disco precioso del coro de la legión donde cantaban incluso letras de Lorca, pero mi canción preferida era ésta. Sobre todo cuando me la cantaba mi padre (que para que conste no hacía tanto que había dejado de correr delante de los grises). La letra me hacía llorar.

7. Pasa la tuna en Santiago…

…cantando y tocando romances de amor. Me en-can-ta-ba. Es una pena que no haya podido encontrar una versión mejor en el YouTube. Como no se oye bien es la historia de una niña enamorada de un tuno que llora delante de Santiago porque él no lleva entre las cintas de su capa la que ella le bordó. Al final se casan, bajo la atenta mirada del apóstol. (Este punto va dedicado a Mir, como no podía ser de otra forma).

6. Le Métèque.

Georges Moustaki, otro señor viejo que me pone, y además lo malo de éste es que ha parecido viejo siempre… Me aprendí esta canción fonéticamente (avecmagueledemetéc, deyuifegán depatjregrec emechevés ocatjrevan) antes de saber una palabra de francés.

5. Jotas.

La familia de mi madre es de Huesca, y no lo digo como excusa sino como explicación. Porque sólo tendrían que escuchar “Quisiera volverme hiedra” (Quisiera, quisiera, quisiera volverme hiedra… y subir, y subir, y subir por las paredes… por ver el, por ver el, por ver el dormir que tienes) o “Que la nieve ardía” (En el alto el Pirineo soñé que la nieve ardía… Y por soñar lo imposible soñé que tú me querías) para entender por qué me molaban tanto las jotas. No he encontrado ninguna de las dos, así que les pongo otra que también mola (pero mucho menos).

4. Gracias a la vida…

…que me ha dado tanto. Versión de Violeta Parra, versión de Mercedes Sosa (la que aparece aquí), versión de Joan Baez o versión de mi madre, es una preciosidad tristísima. Menos mal que cuando eres pequeño casi no existen las olas de pena.

3. Quiero abrazarte tanto.

Prácticamente obligué a mis padres a aprenderse la letra para poder cantármela. Entonces teniamos un tocadiscos en que ponías un montón de vinilos uno encima de otro e iban cayendo para sonar uno a uno, y éste LP era uno de mis fijos. “Sabes que te quería como a nada en el mundo...”. Lo que no entendía bien era la parte del lobo en celo...

2. Duerme, duerme, negrito.

Algunas de estas “nanas” son deprimentes a más no poder, pero ésta se lleva la palma. Mi madre me la cantaba con una voz que hubiera conmovido a Corazón Helado. Y además cambiaba el “negrito” por “negrita” para que me identificara más. Así empezó mi carrera de empática total: sufriendo por los niños cuyas madres tienen que trabajar en el campo, y les va a traer codornices, carne de cerdo y mucha fruta, pero que tienen que dormirse porque si no viene el diablo blanco y les come la patita. (La versión adjunta es una cosa casera bastante mona).

1. Chiquitita.

Qué original, dirán algunos. Pues sí, mi canción es la canción de las tres cuartas partes de los niños de la época (compadezco al cuarto restante). Uno de mis primeros recuerdos es mi padre y yo (en brazos) bailándola por el salón. Además fue el primer vinilo que tuve, un 45 revoluciones que aún conservo.

Hasta aquí el post de hoy. Próximamente en sus pantallas: Lo que las BeSisters cantan en los viajes (un Top Ten).

lunes, diciembre 11, 2006

Conversaciones de autobús

El jueves me monté en el bus para ir a mi clase de la tarde (las pelotas de mis alumnas dijeron que noooooo, que para qué íbamos a hacer puente), así que ahí iba yo sentadita, tan pancha, intentado meterme en la cabeza "abluciones, abluciones, abluciones... mezquita, mezquita, mezquita" cuando un señor y una señora de mi barrio se encontraron y se pusieron a hablar a voz en grito:
- Fulanita, ¡cuánto tiempo!
- Sí, mucho... como ya no veo a su señora en el mercado no sabía de usted: ¿qué tal está?
- Pues tengo la pierna fastidiada, por el talón de Aquiles.
- Ah, eso del estalone, que le llaman.
- No, que va... lo que tengo es una tendinici.
- Claro, claro... es que a estas edades ya tenemos goteras... de algo hay que morir.
- Mujer, de otras cosas sí, pero de esto de la tendinici nadie se muere.
- ¿Cómo que no? pues claro que sí, de eso también se muere uno.
- Ya... bueno, yo le digo a mi mujer cuando salimos de casa que nos quedan dos escarchas. Que ya estamos con un pie aquí y otro en Carabanchel.
- Y que lo diga.
Me bajé del bus antes de presenciar el fin de tan apasionante conversación (o el fin de ambos agoreros individuos, que se les presentaba tan inminente... algo así como cuatro paradas de bus más allá), sumida en un mar de dudas: dejé de vivir en Carabanchel hace ya unos cuantos años.. ¿tanto ha cambiado desde entonces que es equiparable al Averno? Jo, en mis tiempos no estaba tan mal.
Y sobre todo ¿qué pintaba Sylvester Estalone en esa conversación?

martes, diciembre 05, 2006

El puente de la becaria choni

En la oficina tenemos una chica de prácticas, la becaria choni: pendientes de oro (ejem) de aro retorcíos y de un dedo de grosor, coleta alta efecto lifting, chaleco blanco de anorak, pantalones ceñidos rosa chicle, botas de cavernícola con muchos pelos, sombra de ojos fucsia (a juego con los pantalones). Y además, es de mi barrio (barrio por excelencia de chonis y maris).
Becaria Choni: ¿te vas de puente, Misia?
Misia: no, tengo que trabajar el jueves, ¿y tú?
Becaria choni: Síiii.
Misia: ¡qué bien! ¿Adónde vas?
Becaria choni: Uh, pues p´abajo. Primero voy al Rocío, que soy muy devota. Después me voy a Sevilla a ver la Giralda. Después a San Fernando a ver la tumba de Camarón (que a mi novio le encanta) y después nos acercamos a Chiclana o a Chipiona o donde sea a ver a Rocío. Es que la Jurado... la Jurado... ay, me encanta y tengo que verla muerta: le haré fotos, porque mi abuela es fans también y tengo que llevarle una foto.
Lo primero que pensé es que esta chica sí que sabe preparar tours culturales. Después, me preocupé un poco, por eso de "querer ver a Rocío muerta".
Si hay un asalto a la tumba de la chipionera y el CSI encuentra extraños polvos fucsias... me preocuparé de verdad. Por si acaso, el jueves miro su curriculum, a ver si en el apartado "Otras actividades y aficiones" menciona la necrofilia, así como de pasada.

lunes, diciembre 04, 2006

Mal día

Clase de Historia del Arte. Arte islámico. Profesora Misia Mísiez.

"... en este contexto histérico... "

"...en la mezquina de Córdoba..."

"...en el patio había una fuente para las ablaciones que cada fiel se hace justo antes de entrar cada viernes en la mezquita a orar ..."

Lo dicho: un mal día.

Sobre todo para los practicantes del Islam.

viernes, diciembre 01, 2006

Noviembre Monumental

Terminamos un mes más reconociendo los méritos de nuestros commentaristas y regalando a uno de ellos una cosa para poner en la salita, o en el jardín, o en la rotonda de enfrente de su casa: el monumento de Quédate a Dormir.

El ganador de este mes es... ZARAJOTA!!!

Por su contribución en el post Perri Diosa:

ZaraJota commentó... Bueno, ¿Y quien dijo que lo de Zara no mola? Zara es lo mejor, es genial, es suave, te encantará, te enamorará, te llevará lejos... Sobre todo en su talla "J"

Este mes, por una vez, otorgamos también un antimonumento. Es un "Vale Por No Ganar Monumento Jamás en la Vida en este Blog, Al Menos Con Este Nick", y se lo ha llevado un tal Naniano por su finísima ironía (y por pagar el pato).

Enhorabuena a los premiados. Los no premiados sigan commentando y Quedándose a Dormir. Nos encanta tenerles. Que el fin de semana les sea tan propicio como espero que lo sea para mí.