MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

sábado, marzo 24, 2012

Trabajo imposible

Esta evaluación en una de mis clases he dado la opción a los alumnos de hacer un trabajo voluntario para subir nota, como forma de intentar salvar de la quema a alguno. A cada alumno le doy el nombre de un artista y les pido que me entreguen cuatro páginas escritas a mano sobre él (ya sé que lo de escribir a mano parece un atraso, pero si les dejo hacerlo a ordenador se limitan a ir a la wikipedia y cortan y pegan la entrada, sin leerla. Me dejan hasta los enlaces, los tíos, y me entregan hojas y hojas con palabritas subrayadas o de otro color pero sobre las que no habrán pasado sus ojos en su vida. Así que a escribir a mano, como los monjes en la Edad Media).

La cuestión es que algunos estaban muy indignados con el tema que les ha tocado:

- Profe, que a este le has dado de tema a Picacho. ¿Quién es ese?

Y no.

No es que hubiera mandado un trabajo sobre él:


... sino sobre él.



- Se llama Picasso. So. So. No cho.

- ¿Cómo quieres que llene CUATRO páginas con lo que hizo el tío este? no da para tanto.

- ¿¿?? Hizo centenares de obras. Miles. Es muy importante. Además, te puedo asegurar que sólo hablando de sus amantes se llenar las cuatro páginas - sí, ya sé, recurso baratero, pero de alguna manera hay que intentar interesarles.

- Puf. Pues anda que a mí, que me has dado Mozart... No tengo ni idea de quién es ese.

Y así son mis días. Con alumnos que se sienten como si les estuviera imponiendo los doce trabajos de Hércules... aunque no tengan ni idea de quién era ese tipo.

martes, enero 17, 2012

Prescripción médica

Hace dos o tres meses fui a la endocrina para ver qué tal andaban mis hormonas descontroladas. Eso va bien. Pero la endocrina parece ser experta en buscarme nuevos problemas:

- Súbete a la báscula... a ver... ¡uy! has engordado un kilo desde la última vez que viniste. Muy mal. Para la altura que tienes, pesas demasiados kilos. Tienes bastante sobrepeso, tienes que perder unos cuantos kilos.

Se me desencajó la mandíbula. Sí, con el descontrol de las hormonas y del apetito he engordado unos cinco kilos en los últimos meses. Pero no significa que de repente me haya convertido en una usuaria de tallas grandes. Eso significa que he pasado de una talla 38 a una 40. Vale, no estoy delgada como antes, he pasado a la categoría de "hermosa" (acepción del pueblo de mi madre), pero... ¿¿¿sobrepeso??? ¿Es poco sano estar en una talla 40? la endocrina seguía dándome la murga:

- ¡Es que tienes que dejar de comer bollos!

Ahí me indigné. ¿Comer bollos, yo? ¡hace meses que no me tomo una napolitana de chocolate o una palmera! Ejem. Me puedes acusar de comer queso, pan, pasta y a veces cola-cao, pero bollos... no.

- Adelgaza para la siguiente visita, que tienes mucho sobrepeso.

Salí de la consulta contenta porque mis hormonas estaban bien pero cabreada, alucinada y tristona por lo del peso. Me ha costado asimilar lo del sobrepeso, porque yo no me veo gorda. He estado mejor, claro que sí, pero de ahí a estar ¿enferma? o que mi peso sea insano o preocupante... puf.

Llevo meses remugando y remoloneando, pero después de las Navidades, con medio kilo más por los polvorones, con unos pantalones que no me entran y con la siguiente cita con la endocrina más cerca, ya me he puesto manos a la obra. Me he puesto a dieta y a hacer ejercicio y ya he perdido un kilillo (aaay, y los que me quedan...).

En fin. Parece ser que, según los médicos, hay demasiada Misia en este mundo y que hay que erradicar parte de ella. Comienza la operación "Exterminio de los márgenes".

(Lorzagirl me ha denominado "genocida de ti misma". Pues eso).