Procrastinar: Diferir, aplazar.
Cuanto más se acerca la fecha, más voy estudiando... aunque me ha costado. No me cuesta estudiar, no. Estudiar, en sí, no me cuesta. Lo que me cuesta horrores es ponerme a estudiar. En ese momento entra en juego nuestra dichosa palabrita: "procrastinar". Palabrita que nunca sé pronunciar bien a la primera, siempre me dejo una r por el camino o meto una s de más... pero aunque no la pueda decir bien, sé ejecutarla, ejemplarizarla y ponerla en práctica a las mil maravillas.
Porque siempre se me ocurren mil cosas mejores que hacer antes que ponerme a estudiar.
"Jo, es que The Wire está tan emocionante... por un capitulillo más no va a pasar nada".
"Es que si no voy hoy a la exposición se me va a pasar de fecha. En serio".
"Debería lavar los visillos de casa. Todos. Por eso de la primavera, es higiene imprescindible."
"Esta pila de cd´s... puf. Con estos clasificadores que están ahí... y la pila aquí... y los clasificadores ahí... y la pila aquí... aaaggggjhjjjj, ¡cd´s, meteos ya en los clasificadores por estilo de música y orden alfabético! bueno, si no podeis vosotros solos, yo os ayudo".
"¡Qué gran revolución! ¡Qué gran cambio de estructuras! ¿y si hago un cambio y, en vez de tener un cajón con braguitas y otro con sujetadores, hago una clasificación por conjuntos, por colores, por tipo de cierre y de tirantes? ¡cómo diantres he podido vivir así hasta ahora!"
"Tengo que ordenar, clasificar y meter en el ordenador los datos de todas estas facturas que llevan aquí sin clasificar desde el... puf, desde el 2004".
"Anda, ahora que me fijo, ¡qué sucios están los pomos de las puertas! Creo recordar que ahí fuera tengo un limpiametales. Y ya de paso cojo la pasta limpiajuntas de azulejos, porque ahora que las veo, lo necesitan".
"Uins, qué piel más desastrosa tengo. Me voy a exfoliar... y a poner una mascarilla después... y ya que estoy me pongo un tratamiento hidratante en el pelo... y ya que estoy me hago la manicura... ¿y por qué no la pedicura?... uy, cuánto pringue. Me voy a dar un baño caliente relajante para quitarme toda esta plasta".
Pues eso, que siempre se me ocurren mil cosas mejores que hacer antes que ponerme a estudiar.
De esas mil, como se puede ver, unas pocas están relacionadas con el ocio.
De esas mil, unas muchas están relacionadas con la limpieza y el orden.
De esas mil, unas cuantas son cosas peregrinas, inútiles y absurdas.
Es decir: es comprensible que prefiera leer o ver series a estudiar. Lo hago poco para procrastinar porque lo disfruto y me entran remordimientos. Lo sorprendente es que prefiero hacer cosas que odio (¡limpiar juntas de azulejos y metales!) a estudiar las oposiciones. Ya sabía que el asunto me angustiaba, pero a este paso me saco antes las oposiciones a maruja abrillantadora que las de profesora de secundaria.











Hace un par de años, cuando salió en la uno en la cosa esa de ir a Eurovisión, dijo que lo que más ilusión le había hecho de participar era conocer a Rafaela Carrá. Y ahora, al recoger el Goya, ha dicho que la gala es un sitio muy cutre para decirles a sus padres que "gracias", pero que es lo que hay. Y la gente ha flipado, pero es que la gente flipa por tonterías. A mí me parece de lo más normal, ¡me suena a cosas que diría yo! menos mal que nunca voy a tener que agradecer un Goya :P .