MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

miércoles, abril 14, 2010

Procrastinando


Procrastinar:
Diferir, aplazar.


Esto es el eterno retorno. Los exámenes vuelven una y otra vez a mi vida: cuando no son los exámenes de la UNED, es algo mucho peor: la dichosa oposición... puf. Sólo con escribir la palabreja (oposición, oposición) un escalofrío me recorre el espinazo, de la pura angustia.

Cuanto más se acerca la fecha, más voy estudiando... aunque me ha costado. No me cuesta estudiar, no. Estudiar, en sí, no me cuesta. Lo que me cuesta horrores es ponerme a estudiar. En ese momento entra en juego nuestra dichosa palabrita: "procrastinar". Palabrita que nunca sé pronunciar bien a la primera, siempre me dejo una r por el camino o meto una s de más... pero aunque no la pueda decir bien, sé ejecutarla, ejemplarizarla y ponerla en práctica a las mil maravillas.

Porque siempre se me ocurren mil cosas mejores que hacer antes que ponerme a estudiar.

"Jo, es que The Wire está tan emocionante... por un capitulillo más no va a pasar nada".

"Oh, voy a ordenar los cajones del escritorio, que sin orden no puedo estudiar. De paso clasifico las pinturas del estuche grande en lapiceros de colores, rotuladores y plastidecores".

"Es que si no voy hoy a la exposición se me va a pasar de fecha. En serio".

"Debería lavar los visillos de casa. Todos. Por eso de la primavera, es higiene imprescindible."

"Esta pila de cd´s... puf. Con estos clasificadores que están ahí... y la pila aquí... y los clasificadores ahí... y la pila aquí... aaaggggjhjjjj, ¡cd´s, meteos ya en los clasificadores por estilo de música y orden alfabético! bueno, si no podeis vosotros solos, yo os ayudo".

"¡Qué gran revolución! ¡Qué gran cambio de estructuras! ¿y si hago un cambio y, en vez de tener un cajón con braguitas y otro con sujetadores, hago una clasificación por conjuntos, por colores, por tipo de cierre y de tirantes? ¡cómo diantres he podido vivir así hasta ahora!"

"Tengo que ordenar, clasificar y meter en el ordenador los datos de todas estas facturas que llevan aquí sin clasificar desde el... puf, desde el 2004".

"Anda, ahora que me fijo, ¡qué sucios están los pomos de las puertas! Creo recordar que ahí fuera tengo un limpiametales. Y ya de paso cojo la pasta limpiajuntas de azulejos, porque ahora que las veo, lo necesitan".

"Uins, qué piel más desastrosa tengo. Me voy a exfoliar... y a poner una mascarilla después... y ya que estoy me pongo un tratamiento hidratante en el pelo... y ya que estoy me hago la manicura... ¿y por qué no la pedicura?... uy, cuánto pringue. Me voy a dar un baño caliente relajante para quitarme toda esta plasta".

Pues eso, que siempre se me ocurren mil cosas mejores que hacer antes que ponerme a estudiar.

De esas mil, como se puede ver, unas pocas están relacionadas con el ocio.

De esas mil, unas muchas están relacionadas con la limpieza y el orden.

De esas mil, unas cuantas son cosas peregrinas, inútiles y absurdas.

Es decir: es comprensible que prefiera leer o ver series a estudiar. Lo hago poco para procrastinar porque lo disfruto y me entran remordimientos. Lo sorprendente es que prefiero hacer cosas que odio (¡limpiar juntas de azulejos y metales!) a estudiar las oposiciones. Ya sabía que el asunto me angustiaba, pero a este paso me saco antes las oposiciones a maruja abrillantadora que las de profesora de secundaria.


Me siento taaan identificada...

En fin, que voy a dejar de procrastinar y ponerme a estudiar. Aunque ahora que lo pienso: ¡mejor escribo antes un post!

viernes, abril 09, 2010

Calendarios solidarios

En los últimos años han proliferado como setas los calendarios de despelote como "iniciativa solidaria".

¿Que somos maestras cántabras que queremos ayudar al tercer mundo? pues nos despelotamos y sacamos un calendario.

¿Que somos voluntarios cántabros de asociación protectora de animales y queremos ayudar a nuestros bichos? pues nos despelotamos y sacamos un calendario.

¿Que somos madres de Serradilla y queremos mejorar las instalaciones del cole de los niños? pues nos despelotamos y sacamos un calendario*.

Jo, no me he podido resistir a poner esta foto. ¡Es arte kitsch!

¿Que somos falleras y necesitamos dinero solidario para nuestra falla? pues nos despelotamos y sacamos un calendario.

Y así todos los colectivos habidos y por haber, que son todos tienen derecho al despelote.

Yo tengo que reconocer que todas estas iniciativas me dan un poco de risa. Sí, son todos súper solidarios y blablabla. Pero siempre me ha dado en la nariz que algo de exhibicionismo y bastante de ego hay en el asunto. "Oh, con el cuerpazo y la melena que tengo qué bien quedaría en una de esas fotos artísticas... pero no es por mí, ¿eh? yo lo hago por los negritos de África, por los pobres que tienen lepra o por la recuperación de la avutarda real. Lo que mole más".

Ahí vienen las risas, porque lo que tu te imaginas como una erótica foto de FHM o la Man con super iluminación, perfecto encuadre, gran atrezzo, elegante composición, maravilloso fotochó y fantástico fotógrafo... acaba siendo un cutrerío por obra y gracia de fotografos de tres al cuarto y una falta de gusto evidente. Manos, ramas y cosas raras tapando tus vergüencillas y corta-pegas imposibles hacen que tus fotos den más risa que animación.

En fin, pues en la moda "despelotémonos y saquemos un calendario, que es súper novedoso y lo vamos a petar", las últimas en apuntarse han sido las azafatas de air comet. El señor de la CEOE les debe un potosí de pasta, la nómina de nueve meses, así que unas cuantas se han lanzado a la piscina y se han quitado la ropa.

Ellas cuentan en los medios que lo hacen para "...reivindicar nuestros derechos y el dinero que nos debe Gerardo Díaz Ferrán...", aunque en la agencia que les organiza todo el tinglado dicen que es para "sanear su situación financiera". En fin.

Vayamos al calendario de las azafatas. Las chicas son jóvenes, guapas y con cuerpazo, claro. El problema es que no basta con la materia prima. Si unes los siguientes factores, es posible que asunto no quede todo lo bien que pensabas:

- Quieres hacer las fotos en tu ambiente laboral pero no te pueden hacer realmente las fotos dentro (¡o fuera!) del avión y te tienen que "pegar".

- Fotógrafo dudoso.

-Uso catastrófico del Photoshop.

- El surrealismo mal entendido.

Las fotos están divididas en dos tipos:

Fotos dentro del avión:


Tan pegada y repegada que parece que en vez de con cámara normal le han hecho la foto con un lector de aura.

Yo pasaba por aquí.


¿Dónde están mis tetas, matarile, rile, rile?

Cucú... tras. ¿Dónde estoy?

Pero las mejores, sin duda, son las fotos de FUERA DEL AVIÓN. Porque cuando tienes que fotografiar a unas cuantas pavas en doce sitios distintos en un espacio tan pequeño como el de un avión, debes dejar volar la imaginación... o a las azafatas.


Cuando calienta el sol, aquí en la playaaaaaa...


Esta pobre fue la que agradeció especialmente que las fotos fueran un corta-pega de photoshop

Después de esta tanda de fotos, no me queda más que recomendaros este post de Molinos. Imaginarse frinkando en la turbina o en el portaequipajes... como que no**.


* Las pobres madres de Serradilla tuvieron una historia rocambolesca: hicieron su calendario para sacar pasta para el cole de los niños, supongo que pensando que lo iban a petar... y acabaron enfangadas y debiendo 9.000 euros a la distribuidora. Lo grande de la historia es que la situación se salvó cuando ¡una web de porno casero! les dio los 9.000 euros que debían a cambio de un nuevo posado. Grande, grande. Para que luego la gente decente diga que el porno es malo...

** Ninguna azafata ha sido dañada en la realización de este post. No sabemos si en la realización de las fotos se cargaron a alguna intentando meterlas en maleteros... o la de la turbina murió de un ataque al corazón cuando se vio de esa guisa.

miércoles, abril 07, 2010

María Eugenia, la pava

A veces soy demasiado cortada y no me atrevo a decir ciertas cosas a la gente. Muchas veces ni siquiera son cosas importantes, pero me sigue dando un poco de reparo protestar, soltar algo ligeramente borde o incluso corregir ciertos errores, porque me da palo que la persona que tengo enfrente se pueda molestar o sentir mal. Antes esa absurdez mía era peor, ahora voy aprendiendo a soltar las cosas o incluso, voy aprendiendo a protestar. Pero aún así me siguen saliendo rasgos de mi "pavez" cuando menos me lo espero.

La última ha sido con el profesor de mates del instituto. Y viene arrastrando desde hace unos meses.

Cortinilla ondulada de traslación de tiempo...

Allá por septiembre, el profesor de mates de los alumnos de mi tutoría, me cogió por banda en un pasillo:

- Ah, pues tus alumnos, María Eugenia, blablablablabla... - ¿María Eugenia? ¡yo no me llamo María Eugenia, sino Misia! le habré entendido mal - son majos, pero blablablabla... ¿me entiendes, María Eugenia? - ahí me dio el ataque de educación malentendida y no me atreví a corregirle, me dio palo, para un profesor que se había aprendido mi nombre nada más llegar (aunque no fuera el mío, ejem).

Y claro, no me atreví a corregirle la primera vez...

Ni la segunda...

Ni la tercera...

A la cuarta ya no procedía...

Y evidentemente ahora ya, siete meses después, tras montones de conversaciones sobre los alumnos y después de haberme llamado decenas de veces María Eugenia (da la casualidad de que este profe es la típica persona que emplea mucho el nombre del interlocutor, con sus "¿entiendes, María Eugenia?", "mira lo que te cuento, María Eugenia", "es que, María Eugenia, no te creerás que...") es absurdo decirle que no, que no me llamo María Eugenia

Hoy ha pasado lo que tenía que pasar. Hoy ha venido a hablar conmigo el profesor de física:

- María Eugenia, ¿les puedes dar esto a tus alumnos?

Como no me marche pronto de este instituto, voy a tener que cambiarme el DNI.

lunes, abril 05, 2010

Revolución por una buena causa

(Aunque al principio no lo parezca, éste es un post de Servicio Social de Quédate a Dormir)

Cinco días de vacacionacas: de jueves a lunes ambos incluídos (sí, hoy no trabajo). Unas vacaciones que no sabéis la falta que me hacían, y que he aprovechado bien. He salido, he entrado, he dormido miles de horas, he leído cositas que tenía atrasadas, he cocinado, he besado a una chica (mamá, igual es mejor que no leas esto), he jugado a cosas, he hablado por los codos, he escuchado historias preciosas (algunas) y terribles (otras), he inaugurado la primavera rompiendo mi celibato voluntario, he ido de compras...

Que por cierto, aprovecho para decir que es mejor abstenerse de salir de tiendas en pleno subidón endorfínico, colocada de felicidad y con el guapo subido: te miras al espejo, todo te queda bien, y acabas llevandote media colección de cada tienda a la que entras. En fin.

El caso es que el sábado, aprovechando que los astros se aliaron para permitir un hueco sincronizado en nuestras agendas, quedé con dos de mis tortugas (Obi-Coco y Punto de Luz) y la sobredosis de buen rollo me va a durar días. Salimos a comer y de compras, y después fuimos a mi casa a comer helado y ver "Suéltate el pelo", la superchupi y surrealista segunda peli de los Hombres G.

David, Javi, Dani y Rafa han sido una constante durante la mayor parte de mis 32 años de vida. Conservo muchos de los vinilos y tengo toda su discografía en CD. He ido a varios conciertos suyos y sigo a los cuatro en twitter. Vi las dos pelis del grupo en el cine y ahora poseo los dvds. Me sé (casi) todas las canciones de memoria y entre los pedazos de sabiduría ajena que suelo citar los HombresG tienen un lugar de honor (y no sólo de las canciones: "Ahora vete, duerme y reposa, y no tengas miedo de ninguna cosa" -dicho por David en "Suéltate el Pelo"- es un gran clásico de mi repertorio).

Así que, cuando después de la peli conectamos el SingStar, notamos una carencia tremenda en la oferta de canciones del juego. No era una sorpresa, algunas de nosotras ya lo habíamos notado antes, pero aquel día que estábamos TAN predispuestas... casi dolió:

SEÑORES DE PLAYSTATION, ¿¡¡¡POR QUÉ NO HAY UN SINGSTAR DE LOS HOMBRES G!!!?

Es una pregunta vieja, ya hace unos meses me preguntaron en Formspring (mi juguete ya no tan nuevo, que van casi 350 preguntas) qué SingStars echaba en falta y la respuesta fue "Hombres G, Musicales y Un Pingüino en mi Ascensor", pero que no debe quedar sin respuesta.

Así que propongo (con permiso de mi coblogger más activa, Misia, que no es precisamente fan del grupo) crear una plataforma pro SingStar Hombres G, organizar una recogida de firmas, mandar una carta multitudinaria para los señores de PlayStation... incluso ¿alguien sabe que hay que hacer para montar un grupo de Facebook sobre el tema?

Mientras mi llamamiento espera respuesta (¿Eme A?), estaría bien empezar a crear la lista de temas (tarea complicada, quizá la razón de que los señores de la Play no hayan sacado el juego aún). La primera criba, pasar de los más de 100 a sólo 45, la he hecho yo. La segunda, reducir la selección a 25, la tenéis que hacer vosotros a partir de aquí (es una encuesta de respuesta múltiple: puedes eleccionar varias respuestas a la vez):


¿Qué canciones de los Hombres G incluirías en el SingStar definitivo de la banda?
Venezia
Vuelve a mí
Dejad que las niñas se acerquen a mí
Hace un año
Devuélveme a mi chica
Visite nuestro bar
Indiana
En la playa
Un par de palabras
Marta tiene un marcapasos
El ataque de las chicas cocodrilo
Él es... Rita la cantaora
Dos imanes
Una mujer de bandera
Sólo me faltas tú
Mis amigos
Solo otra vez
No, no, no
En mi coche
Y cayó la Bomba (fétida)
¿Qué te he hecho yo?
Temblando
Tengo una chica
No aguanto a tu prima
Nassau
Si no te tengo a ti
Suéltate el pelo
Será esta noche
He recuperado mi cabello
La madre de Ana
Voy a pasármelo bien
El último baile
Te necesito
Chico tienes que cuidarte
México
Dulce Belén
Ésta es tu vida
Estoy pintando tu sonrisa
Rita
Un minuto nada más
No te escaparás
Lo noto
¿Por qué no ser amigos?
¿Qué soy yo para ti?
Me siento bien

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A votar!!

Sólo a mí se me ocurre escribir un post participativo después de haber estado como tres semanas sin postear, pero tengo mucha fé en vosotros. ¡Si no os gustan Hombres G, mandad a vuestros amigos!

martes, marzo 30, 2010

Este es un post para hacerme la chula y os voy a caer fatal (*)

(*) La que avisa no es traidora.

Los Credit Default Swaps -o CDS- son un instrumento o producto financiero creado para asegurar el riesgo de crédito (por posible quiebra o default) de los bonos emitidos por empresas o por los estados. Básicamente se intercambia, se transfiere, el riesgo de impago. En principio el riesgo lo corre el que compra el bono; con este sistema el riesgo recae en la aseguradora, que tendría que pagar si la empresa emisora de la deuda -o el país en el caso de la deuda soberana-, no puede.

Mi trabajo, a veces, consiste en contar por la tele cosas como éstas y hablar de por qué se quiere regular estos productos.

Y yo me pongo guapa (bueno, me ponen guapa las chicas de hair&makeup, que son unas genias), y hablo con mis fuentes (catedráticos de Economía listísimos y encantadores y que saben mogollón) y salgo por la tele explicando que la entidad emisora de los swaps te asegura el riesgo de que la empresa no te pague o de que el país tarde en pagarte (los países no dejan de pagar, pero declaran moratorias). [comienza el rollo] Así que el precio de estos swaps lo que expresa es el grado de confianza que da la inversión que asegura. Cotiza el riesgo de impago (o de moratoria), de manera que los CDS se utilizan también para medir el riesgo de la deuda que aseguran. No es tan fiable como el riesgo país, que lo que hace es calcular el diferencial respecto a la deuda alemana: los CDS lo que utilizan es su precio: si sube es que sube el riesgo de impago... o la percepción de riesgo de impago, porque los mercados se mueven por emociones. Y como éste es un mercado muy poco líquido, es muy volátil, y el precio es muy sensible a un aumento de la oferta o a un aumento de la demanda.

Y yo explico que asegurar el riesgo de una inversión es algo que se hace, y que no está mal a priori. Y que el verdadero problema es la proliferación sin control, sin transparencia y sin apenas liquidez. Y que la falta de regulacióno, de transparencia y de liquidez facilitan el mal uso de los swaps: asegurar el riesgo de una inversión que no tienes (lo que se llama contratar CDS "al desnudo"). Por ejemplo, tener Credit Default Swaps sobre la deuda de Grecia sin haber invertido en deuda griega. Algo así como tener un seguro sobre la casa del vecino [fin del rollo].

Otros días me toca explicar lo que ha pasado en la Sesión de Control al Gobierno o en el debate sobre el Estado de la Nación. Otros hago repors sobre actos donde han estado Rodrigo Rato, de la Vega, o Rajoy. Otros cuento la última hora del diálogo social. El primer caso le encanta a mi madre -que por primera vez en su vida está en Mode MamáDeLaArtista On-, porque procuro hacerlo divertido. La segunda opción también le gusta, porque se trata de que el espectador viva el evento desde dentro, así que cuento entresijos. La tercera posibilidad tiene como aliciente que es en directo desde dónde sea, y eso es más difícil y emocionante, y mi madre lo sabe y lo disfruta. Cuando salgo por la tele hablando de cosas tan espesas como los swaps lo paso genial, porque es un reto para mi formación de periodista y filóloga. Pero mi madre (ingeniero) esos días me me llama y me comenta lo que opina de mi ropa, pelo o maquillaje.

Mi padre casi nunca dice nada (aparte de que estoy muy guapa). Pero hace un par de fines de semana me dijo que una de mis informaciones le había gustado mucho.

-La de los swaps. Muy buena, muy clara. Y no es un tema nada fácil.

Me puse gorda de orgullo. (Es que mi papá, además de saberlo todo y no ser dado a los halagos, es Economista)

lunes, marzo 29, 2010

Nostalgia

El jueves, nada más entregar las notas a los chicos, cogí un avión y vine a Palma, a casa padres. Dejamos atrás un Madrid lluvioso y gris y llegamos a s´Illa, que apareció despejada tras las ventanillas del avión. Las vistas suelen ser bonitas, pero esta vez fueron espectaculares: el avión sobrevoló toda la isla, entrando por el oeste y llegando hasta la bahía que hay en el norte, haciendo un recorrido paralelo a toda Sierra de Tramuntana y la costa. Al fondo, con la luz de media tarde, la línea del horizonte estaba borrada por la bruma y era imposible determinar qué parte de ese azul era cielo y qué parte era mar. Tras llegar al norte, el avión giró y nos dirigimos otra vez al sur, que es donde está el aeropuerto, atravesando todo el centro de la isla. Es pla de Mallorca (la zona llana que hay en el centro de la isla) se veía inusualmente verde: se nota que el invierno ha sido muy lluvioso. Fuimos pasando pueblos, parcelas, molinos y caminos hasta llegar al aeropuerto.

Delante de mí iban dos ejecutivos mallorquines que miraban por la ventanilla y trataban de identificar los pueblos que íbamos sobrevolando:

- Ese es Santa Margalida (1).

- No, es Costitx.

- No, hombre, ¿no ves que tiene el campo de fútbol a la entrada del pueblo?

- Santa Margalida no es.

Reconocer la geografía (el Puig Major, Na foradada, Alcudia, Formentor...) y oír hablar en mallorquín me hizo sentir que estaba en casa. Bajar del avión y respirar ese aire húmedo venido del mar más aún. Ayer estuve dando un paseo con mis padres en un paseo que recorre la costa y después me senté a leer un rato frente al mar. Eso es una de las cosas que más echo de menos en Madrid y me entró una nostalgia boba.

Generalmente tengo claro que me gusta vivir en Madrid. Soy madrileña por nacimiento (nací en la ciudad, aunque cuando tenía un año mis padres emigraron a Mallorca), por descarte (muchos mallorquines se encargaron de recordarme que yo era una forastera en la única tierra que conocí. No lo hacen a mal, simplemente son así) y, sobre todo, soy madrileña por elección: podía no haber ido a estudiar allí, podía haber vuelto a s´illa, podía haberme ido a vivir a cualquier otra parte. Me quedé en Madrid y me sentí madrileña por la forma en la que la ciudad y la gente me acogió, por las oportunidades que me ha ofrecido la ciudad, por todo lo que he vivido y por toda la gente que he encontrado allí (2). Durante unos años tuve claro que no quería ir a ningún otro sitio.

Pero ayer frente al mar eché de menos la tranquilidad de Palma, el poder respirar mar cuando se te antoja, la relativa facilidad que ofrece s´illa en algunos aspectos, tener a mis padres y a mi Hermano cerca. Por un momento, te preguntas si no te equivocaste tomando decisiones, porque mi vida hubiera sido mucho más cómoda si hubiera vuelto a Mallorca. Al siguiente momento ya se te pasa, porque aunque la vida en Madrid, cuando estás frente al mar, se te antoja más complicada, más fea, es lo que he elegido por ahora y es lo que me ha hecho y me hace feliz.

De lo que te das cuenta es de tres cosas:

1) Quizás cambie de sitio de residencia algún día, quizás no. Pero eso, estas alturas de mi vida, ya no se trata de una decisión unipersonal, como antes, sino de una decisión en pareja.

2) Lo que más ha cambiado es que ya no se trata de vivir en un sitio en concreto (llámese Madrid o llámese Palma) u otro, sino el con quién. Mi casa está y estará allí donde estén mi señor novio, mis amigos, mi trabajo y mi gata: no olvidemos que gatina y mantita hacen hogar. Pero, sobre todo, señor novio hace hogar.

3) No debería ponerme a mirar lánguida y poéticamente el mar: no se me ocurren más que moñadas.

(1) Conversación originalmente en mallorquín, pero no la puedo poner por escrito: sigo entendiendo la lengua, pero me da pavor pensar la de faltas que podría hacer si lo transcribiera

(2) Esa es mi experiencia. Sé de mucha gente a la que no le ha ido tan bien y que odian profundamente la ciudad y a los madrileños porque no les han tratado tan bien. Supongo que la percepción de la ciudad depende de nuestros gustos y de la experiencia y suerte que hayamos tenido.

martes, marzo 23, 2010

Control (¡otro más!)

Y ya van cuatro: ya me han hecho cuatro controles antiestupefacientes en mi vida. Conozco a un montón de gente a la que jamás un policía o guardia civil les ha parado para preguntarles "¿porta usted alguna sustancia estupefaciente?". Yo me he debido llevar los controles que les corresponden según la media, porque yo ya llevo cuatro:

La primera vez, un policía buscó restos de cocaína en el salpicadero de mi coche con una linterna. Después me apuntó a los ojos con esa luz cegadora (¡como en las pelis!) y me interrogó.

La segunda fue en el aeropuerto de Praga. El señor policía checo palpó todas mis bragas (menos las que llevaba puestas, por suerte).

La tercera vez, fue camino a Segovia a comer cochinillo, con Perli, el Zagloso y el Anómalo.

La cuarta vez ha sido hace apenas unos días. Íbamos en Bichito y después de un peaje un guardia civil nos hizo señas para que parásemos en el arcén.

- Señorita, buenos días, esto es un control antiestupefacientes. ¿Lleva usted estupefacientes? - tono serio, cara de malas pulgas y hastío. Supongo que te destinen a un sitio tan fresquito como los montes de León, con la ventolera que hacía ese día, a hacer esa tarea tan gratificante que debe ser buscar droga entre las alfombrillas sucias de los coches no debe contribuir a tener un humor excelente.

- No.

- Salga usted de coche. Vacíese los bolsillos.

A estas alturas yo ya me sabía la historia: me vacié los bolsillos y les di la vuelta, como en el anterior control nos obligaron a hacer. El guardia civil me miró raro. "Esta tiene experiencia" debió pensar. Y con su compañero se metieron en mi coche, en mi bichito, y empezaron a buscar dentro del habitáculo mientras nos quedábamos oreándonos en medio de los montes de León, al fresco con un finísimo jersey. Pero a ver quién era la guapa que le decía "pordiosseñorbenemérito, déjeme coger el abrigo, que vamos a tener granizado de Misia", que seguro que se pensaban que las dronjas estaban en el forro del abrigo o algo así.

Mientras los señores guardias civiles buscaban dentro de mi coche y dentro de mi bolso, me di cuenta de que:

a) El coche estaba súper sucio: las pelusas de debajo de los asientos les morderían si disturbaban su paz.

b) En el hueco de debajo de la radio, había ido acumulando una decena de tickets arrugados de la ora. Y entre todos ellos, un kleenex usado en el que, para más inri, cinco minutos antes había escupido un chicle usado mientras conducía.

¿Qué me haría un señor guardia civil con cara de acelga y humor de perros si de repente metía sus dedillos entre babas ajenas pensando que eran hierbas olorosas?

- Este... señor agente, que tenga cuidado, que en el hueco de ahí hay un chicle... usado, yameentiendeusted. - El señor agente volvió a mirarme con cara rara y nada amistosa y siguió revolviendo mi bolso. Ups. Tragué salivilla, porque el señor me estaba dando un poco de canguelo, con su expresión de malas pulgas.

Finalmente se dieron por vencidos, salieron de mi coche y me mandaron seguir mi camino. Mientras se alejaban, y ya sé que va a sonar estúpido, pero no pude evitarlo, me dio una mala vena porque habían sido un par de bordes, le dije a mi chico:

- Porfa, mira mi cartera, a ver si está todo el dinero. - mi Anómalo me miró con cara de alucine - ¿qué pasa? ¿que estos pueden presuponer que yo he delinquido y yo de ellos no? - el viento leonés, el frío y las caras agrias sacan lo peor de mí, está claro. Y sí, os podéis reir, pero cada vez que lo he contado, a todo el mundo se les han ocurrido las mismas dos palabras: "Antonio David".

En fin, que de todo esto saco varias conclusiones.

La primera es que si tienes que llevar droga en el coche, la puedes llevar tranquilamente en el maletero: jamás lo miran. Si hubiera sido una narcotraficante que transportaba cinco kilos de heroína en la maleta, no me hubiera pasado nada. Si fuera una simple consumidora con una china de costo en el bolso, se me habría caído el pelo. No sé si es que tienen permitido mirarte el bolso pero no el maletero... vaya usted a saber.

La segunda, es que debo tener una cara rara. Decía el Zagloso que la culpa de que nos pararan aquella vez, cuando íbamos ávidos de cochinillo y no de costo, fue mía, porque tengo una cara "sospechosamente inocente". Yo eso lo llamo "cara de pardilla"... pero estoy empezando a pensar que realmente en los libros de la guardia civil debe haber una foto mía, con un pie que dice "especimen típico que se pone hasta las trancas de cualquier mierda". Mi no entender.

viernes, marzo 19, 2010

Bailar con África

Estos meses me está costando un triunfo postear. Cuando no estoy ocupada, estoy vaga y así no hay manera de mantener un ritmo digno de actualización. En fin... es viernes de puente, tengo un ratín libre, muchos no vais a leer esto... así que voy a aprovechar para escribir uno de esos posts coñazo que me gustan a mí sobre baile.

El domingo iré a ver un espectáculo de danza oriental y africana que organiza Sonia Sampayo en beneficio de la asociación INLA (lo que he podido leer sobre esta iniciativa y lo que me han contado algunos de los colaboradores me ha parecido bastante interesante). Estoy deseando ir a la actuación, porque la calidad de los artistas que colaboran es indudable.




Si alguien se anima, será el domingo a las 20 en el teatro Fernando Rojas, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Son 14 euros, por una buena causa, y van a ofrecer un espectáculo fantástico.

jueves, marzo 11, 2010

Abuela Canal Cocina


Hay abuelas Canal Historia y hay abuelas Canal Cocina. Y la mía es...

-¡Hola abuela!

-¡Be! ¡Mi Primera Nieta! ¿Qué tal en Cerezuela?

-Muy bien, abuela. Al final no había agua caliente, y el primer día no encontramos leña seca, pero pusimos los radiadores y ya luego muy bien.

-¿Y qué comísteis?

-Pues la primera noche hicimos unas pizzas en el horno, y calentamos unas tortillas de patata, y preparamos unos sandwiches, y unos colacaos, y teníamos galletas y eso.

-Ay, no me gustan las pizzas. Lo demás sí. ¿Y al día siguiente?

-Fuimos a Gómez.

-¡Uy! ¿Y qué pedísteis?

-De primero una ensalada de canónigos con foie así para compartir...

-¡Qué rico!

-...y luego yo me pedí un solomillo buenísimo con verduras y patatitas.

-¿Y de postre?

-Pues un milhojas superrico, de nata y fresas...

-¡Es que lo hacen buenísimo!

-...y helado de plátano casero con chocolate caliente...

-¡mmmm!

-...y arroz con leche, y dulce de turrón.

-¡Qué rico todo! Además en Gómez todos los postres son caseros, como debe ser. Lo que me gusta el dulce a mí. ¿Te he contado la vez que, con 6 años, nos subieron a un barco inglés? Llevábamos 3 días sin comer nada decente, qué hambre pasamos, y allí nos dieron un té con bollitos recién hechos que...

Así es ella. Mi abuela se acuerda de los sitios donde ha estado por las especialidades culinarias de la zona, mi abuela recuerda las vacaciones por los platos más ricos de la temporada, mi abuela te cuenta su versión de la Guerra Civil: la versión Canal Cocina.

martes, marzo 09, 2010

Infierno en la Tierra


Infierno en la Tierra es cuando tienes una sección nueva en un programa nuevo, y no hay tiempo ni posibilidad de ensayar.

Infierno en la Tierra es cuando por la mañana te llega un guión, a las dos horas otro y dos horas después otro más. Y una hora antes del programa tienes un email cuyo asunto dice: "GUION BUENO DEL PROGRAMA AHORA". A los 5 minutos tienes otro email que dice: "ESTABA MAL, ESTE ES EL BUENISIMO". Y dos minutos después otro que dice: "PERDON!! BUENO DE VERDAD, ES EL 3º, TIRAR LO ANTERIOR". La tranquilidad te embarga.

Infierno en la Tierra es cuando te pones un pinganillo por primera vez... y nadie te habla por él. Y encima se te resbala de la oreja.

Infierno en la Tierra es cuando te recolocas el pinga delante de las cámaras, así, como indirecta... y aun así nadie se da por aludido y siguen sin hablarte.

Infierno en la Tierra es cuando, como nadie te habla por el pinga, pides indicaciones si-la-be-an-do cuando crees que no estás en el aire... pero sí estás, y sale por la tele.

Infierno en la Tierra es cuando escribes un guión y lo subes al cue... pero nadie te lo pasa, de manera que te tiras 10 minutos hablando de números de memoria por la tele (cuando, como todo el mundo debería saber, tú tienes memoria de pez).

Infierno en la Tierra es cuando das paso a un corresponsal y una misteriosa voz (que escuchas por primera vez) te dice al oído:

-No hay nadie.

y piensas que es una señal cósmica de algo.

Infierno en la Tierra es cuando te alegras de que esa voz no te haya dicho:

-Hola, soy la señora de la limpieza, que aquí no hay nadie pero tú estás muy mona con ese pelo.

Infierno en la Tierra es cuando tú te dices "bueno, al menos estoy monísima" y cuando llegas a casa tus amigos te reciben con cánticos de:

-Snookie, Snookie!!
(Snookie es ésta)
Eso fue en el primer programa: ahora controlo de tele como el que va a comprar el pan. Directos, VTRs, falsos directos, entrevistas, charlas con analistas, yo delante de un plasma explicando datos macro, micro, cotizaciones... no me impresiona nada de nada.

viernes, marzo 05, 2010

Patronal, sindicatos y Be

Mientras espero a que pase algo más de tiempo antes de contaros los entresijos de mis primeros pasos en la tele -mis amigos me tienen sometida a un estricto protocolo de seguridad para proteger mi identidad secreta-, puedo contaros los últimos.

Vale, no suene muy lógico, pero a) no aguanto más, y b) si no subo el dibu ya Efe me mata. Empiezo.

Existe una cosa llamada Diálogo Social. Consiste en que Gobierno, Empresarios y Sindicatos se reúnan, intercambien información, se consulten temas y negocien distintos asuntos relativos a las políticas económicas y sociales. En España en este momento negocian reformas en el mercado laboral adecuadas a la crisis que vivimos. Burdamente simplificado: unos (sindicatos) buscan una mayor protección de los trabajadores, mientras otros (patronal) persiguen un mayor apoyo a los empresarios como creadores de empleo. Los unos dicen que en tiempos como estos hay que ampliar el gasto social, y los otros que es necesario flexibilizar el mercado laboral y rebajar costes en la mano de obra para poder capear mejor el temporal.

Y entre las reuniones sidicatos/patronal, las presentaciones de propuestas de Elena Salgado, las firmas de acuerdos, las manifestaciones, las ruedas de prensa de unos y de otros... pues eso, que llevo dos meses que veo más a Cándido Méndez que a mi madre.

Así que llego a casa cualquier martes y cuando mis compis de piso me preguntan que qué tal mi día yo contesto: "Cándido llevaba hoy una americana de pana ideal".

Y a dos días después vuelvo agotada pero muy emocionada de currar y digo: "¡Chicos! ¡Toxo tiene un acento gallego monísimo!".

Y la semana siguiente me desplomo en el sofá y les doy una exclusiva: "Esta tarde he entrevistado a Díaz Ferrán y he descubierto una cosa superfuerte... ¡tiene los ojos azules superbonitos!".

Y claro, el Hombre Malo, Sark, EmeA y ahora MrDaine, los amigos con los que ceno más a menudo, se crean falsas impresiones.

Porque yo mientras estoy allí pongo cara de periodista seria, y les hago preguntas inteligentes, y cuento por mi tele lo que me dicen, y lo explico, y tengo a los espectadores bien informados... pero mis amigos se creen que lo que pasa es más o menos así (pasar el cursor sobre la imagen):


Ésta es la imagen responsable de que Efe me llame Alana Moore.
"Tienes que dibujar dos planos de realidad", decía yo.
"En uno sale Cándido Méndez, en otro Hello Cthulhu. En uno...".
Y no se parece nada: ¡las chicas de hair&makeup de mi tele me llevan mucho mejor peinada que la monita de arriba! (Aparte de la ansiedad generada cada vez que veo que estos se reúnen pero no llegan a nadaaaaaaaaaaa!)

miércoles, marzo 03, 2010

Lofyu

Ningún alumno ha sido dañado en la realización de este post.

Tengo un alumno en mi tutoría al que le ha dado la vena de declararme su amor de forma bastante desinhibida e insistente. La situación me tiene un poco desconcertada, no sólo por la falta de vergüenza del chaval (¿alguno de vosotros se habría atrevido a decirle algo al profesor que le pareciera algo atractivo a los quince años?) sino también por el amplio abanico de tácticas que el susodicho emplea, a ver si caigo en sus "redes de amor".

Táctica número 1: declaración de amor

Todo empezó el día en el que el alumno me miró fijamente y me dijo:

- I love you, profe.

- Ah, muy bien, veo que vas a aprobar inglés.

- No. He suspendido. Pero love you, profe. - se gira a uno de sus compañeros y le pregunta bajito - ¿cómo se dice "¿te quieres casar conmigo?"?

- No, ya veo que no vas a aprobar inglés.

Desde entonces, me fijé más y el chaval me miraba en clase con ojitos tiernos. Un par de días más, vino a mi mesa para decirme "lofyuprofe". Y fue inevitable: cuando lo conté en casa, pasó a ser conocido en mi entorno como "el Lofyu".

Táctica número 2: los regalitos.

Un día me trajo una pulsera de cuero:

- Profe, es un regalo para ti.

- Ah... ¡Lofyu, esta pulsera pone Ricardo Alberto!

- Sí, profe... pero es para ti.

- Lofyu, ¡¿No será que le has quitado la pulsera al Ricardo Alberto de la otra clase?!

- Un poco... pero se la he quitado para ti.

Táctica número 3: prendas de amor

Lofyu se sienta en la primera fila, pegado a mi mesa. Un día, mientras yo hacía un esquema en la pizarra, cogió el pañuelo que yo llevaba al cuello y que me había quitado, asada de calor. Cuando me giré, encontré a Lofyu con el pañuelo pegado a la nariz y esnifándolo, como si fuera pegamento imedio.

- Profe, me gusta tu pañuelo. Huele bien, como tú. Regálamelo, para colgármelo del bolsillo del pantalón como los raperos. - no, no penséis que hablaba de un pañuelo palestino o una bandana... hablamos de un pañuelo colorista y pijo de Mango.

- Lofyu, déjame en paz. No pienso regalarte mi pañuelo.

- Jo.

Táctica número 4: los celos

Como todos sus acercamientos no funcionaban, decidió sacar el armamento pesado: los celos. Un día le acompañaba a su clase (tiene la gran manía de llegar siempre tarde) y cuando bajábamos las escaleras me dijo:

- Profe, esa de ahí es mi novia.- señaló a una chica que estaba al otro lado del hall.

- Ah, mira que bien.

Lofyu saludó a la chica y le tiró un beso. La chica puso cara de horror y se marchó en dirección contraria, sin devolver el saludo o el beso. Mucho me temo que la chica se fue flipada, preguntándose quién era ese chico anónimo que le tiraba besos.

Táctica número 5: exhibiendo músculos (o algo)

- Profe, me he caído en un charco y me he mojado el pantalón, mira. Toca, toca, verás como está mojado - mientras se levanta la camiseta y me enseña la parte de atrás de su pantalón y sus calzoncillos.

- ¡Lofyu, no pienso tocarte el culo!

Y así pasamos los días. Tengo que reconocer que yo al principio estaba algo preocupada, por eso de herir sentimientos y demás, pero después me di cuenta de que no es nada personal ni serio: no es que yo sea especial, es que él es un pequeño aficionado a la diversificación que persigue a tooodas sus compañeras de curso y de otros cursos sin apenas excepción... y que ha incluido en su radio de acción a cualquier mujer que no parezca demasiado vieja. Y supongo que en ese radio de acción caigo yo, porque no tengo tropecientos años.

Yo probé de todo: echarle la bronca, soltarle charlas razonando porqué esas cosas no son procedentes, discursos sobre como no hay que tratar a las mujeres y como no ser machista, ser borde... Pero él seguía ahí, inasequible al desaliento. Lo que sí ha funcionado es ignorarle: cada vez que suelta alguna frasecita off topic, yo me vuelvo sorda como una tapia y no se mueve ni un músculo de mi cara. Ante la falta de reacción, creo que se ha desanimado y va dirigiendo sus ataques amorosos a objetivos que tienen la mitad de años que yo (¡por fin!).

Lo único que temo es que un día se me escape en clase su mote y acabe diciéndole realmente "Lofyu, sal a la pizarra y señálame Ucrania".

lunes, marzo 01, 2010

Consejos de moda para Efe: un TopTen de Princezaz

Efe es una princesa que viste fatal. Este post tiene una misión principal: ayudarle a encontrar modelos que seguir para que consiga salir del fango de la inmundicia fashionista. Empieza el TopTen.

10. Blancanieves:


A Blancanieves, aparte de ser un poco pazguata, sólo puede echársele en cara que abusaba de los colores básicos. ¡Casi mola más el vestido del principio, todo roto! Pero la falda amarilla con jubón azul marino y capita es un clásico que no puede fallar. ¡Y esas ondas al agua valen millones!

9. Lady Di:


Y de un clásico que no falla, a un fallo como una catedral. Mi amiga Wit vivía con una irlandesa que tenía un libro sobre cómo se hizo el traje de novia de Diana de Gales, así que obviamente hay gente a la que sí le moló. Yo no he visto nada más feo en todos los días de mi vida, así que el traje tenía que salir en este post. Como un claro ejemplo de lo que NO hay que ponerse.

8. Fiona:


Para que no te desanimes, Efe, no te estoy negando que seas princesa. ¡Claro que eres princesa! Es sólo que no sabes elegir ropa de chicas. Pero sí, hay princesas de todas las formas, tamaños y colores. Incluso una princesa verde, como a ti te gustan!.

7. Letizia:


De Letizia puedes aprender dos cosas (no, no voy a decir "a gastar nuestro dinero", no queda bien sacar la vena republicana en un post de princesas). La primera, cómo ser el pibón más pibón de una boda en Dinamarca: con el vestidazo rojo del video de arriba. La segunda, que hay que intentar que no se nos vean las bragas en público al segundo dia de cazar al príncipe.

6. Sara Crewe:


Sara Crewe es la prota de A Little Princess, de Frances Hodgson Burnett. Es mi princesa preferida del mundo mundial. Por si no habéis leído la novela ni has visto alguna de las pelis (en general, apestosas) o la serie de los 80 (estupendísima), os cuento su historia. Sara, una niña inglesa que ha vivido toda la vida en la India con su padre, tiene que empezar una nueva vida en un internado en Londres. Su padre, que está forrado y la quiere muchísimo, deja encargado que Sara tenga de todo -una habitación para ella sola, una doncella, lo que ella quiera- en su ausencia. Ella, en lugar de ser una repelente como cabría esperar, es lista, divertida y buena, y la directora del internado la odia por molar tanto y tenerlo todo... pero la pelotea infinitamente, por el dinero de su padre. Algunas de las niñas la quieren mucho y otras la envidian, y éstas le ponen un mote: Princesa Sara. Y entonces el padre de Sara se muere, y parece que ha dejado a su hija sin nada, y la cabrona de la directora pone a sara a trabajar de sirvienta/mula-de-carga, y la vida de Sara pasa de lujos a frío, hambre y agotamiento. Y para aislarse de la terrible realidad que la rodea, Sara decide jugar a que es una princesa prisionera. Y así pasa el tiempo hasta que... no, no pienso espoilear más: ¡leedlo! Es mi historia de princesas preferida de la historia de la humanidad. ¿Moraleja para Efe? Sara va siempre monísima y princessy, aunque vista harapos.

5. ex aequo Ariel...


Si el problema, pequeño Efe, es la cantidad de ropa y pliegues a dibujar, una princesa puede ir perfectamente vestida con un par de conchas y una cola de pescado. ¡Cualquier cosa antes que el disfraz de Merlín travestido que has elegido tú!

...y Jasmine:


Cierto, no es un atuendo para diario, pero el modelito de Jasmine puede venirnos bien si hay que asistir a una principesca fiesta de disfraces.

4. Rania:


Sé que Rania es ya Reina, pero es joven y muy elegante, que es el tipo de ejemplo que buscamos para nuestra princesa. Efe, fíjate en el video, sobre todo, en peinados, maquillaje y tiaras. Eso sí, tener a Rania como ejemplo implica gastarte un pastizal. Pero siendo princesa, qué más da, ¿no?

3. La Bella Durmiente:


Por si no nos da igual lo del pastizal, llega Aurora con un vestido sobrio a la par que elegante... y sobre todo versátil: cambia de color (ver min 4'20), con lo que es reutilizable en distintos saraos aunque acudan los mismos invitados. Que estamos en crisis.

2. Sissi:


Vale, Sissi era emperatriz de Austria, pero antes fue princesa de Baviera, que yo la veía ir a pescar, y espantarle la caza a su padre y beber cerveza y tal vestida de tirolesa. A mí de la ropa de Sissi lo que me gustan son los supervestidazos de bailar en Vals con una casaca del cuerpo de húsares de la pincesa sobre el hombro, pero de esta chica vale todo: los trajecitos de primavera, los trajes más abrigados para viajar, los camisones y batas, los disfraces de campesina para cuando iban de incognito... Hasta el traje de novia es más ponible que el de Lady Di. Lo más.

1. Cenicienta:


Una princesa con cero sentido de la moda femenina -como tú, Efe- lo mejor que puede hacer es agenciarse un Hada Madrina que se ocupe de esos menesteres por ella. ¡Mira que mona la deja!

Y este, Efe, ha sido mi consejo de moda para ti!! De nada!!

viernes, febrero 26, 2010

Contoneos y "aus" para el viernes

¡Es viernes! ¡Mediodía! Ya casi se acaba esta semana ajetreada y para celebrarlo voy a hacer dos cosas: dormir una estupenda siesta esta tarde y escribir este post sobre un vídeo que me tiene fascinada.

Bombshell Betty es una tipa que se dedica al burlesque en San Francisco. Hace distintos tipos de espectáculos y números, entre ellos se dedica al clown burlesque. Como ella dice en su blog "For me, burlesque is a great platform to juxtapose the traditionally beautiful/sexy with the ridiculous, bizarre, grotesque, and absurd". Para muestra, os dejo un botón:



A partir del 2:30, carrera de sillas con despelote incluido

Pero como no sólo de espectáculos vive la pin-up, ella da cursos de burlesque a cualquiera que quiera aprender, organiza sesiones de fotos para convertir a mujeres normales en pin-ups, hace dvd´s, tiene un blog... Sus cursos los llama burlesquercise y lo interesante es que, una vez que las chicas (o señoras, ya veréis) han aprendido en sus cursos y les apetece, pueden bailar y formar parte de sus burlesqueteers.

Eso es lo que me fascina: un montón de chicas/señoras bailando sexy (o ¿sexy? no lo tengo muy claro) sin ningún tipo de vergüenza, despelotándose (un poco) y meneando las caderas a lo loco me produce un montón de sentimientos encontrados. Por una parte, algunas cosas me dan un poco de vergüencilla ajena. Por otra parte, me dejan estupefacta: ¿cómo se atreven? ¿son unas valientes o son unas inconscientes? Yo recuerdo cuánto me costó bailar sola en público y es que hasta que estuve segura de que no iba a hacer un desastre, no me lancé a la piscina. También me dan muy buen rollo y me admiran: olé sus ovarios y que cada cual haga lo que le haga feliz.

Os enlazo un vídeo que me encanta: las burlesqueteers bailando miserlou, en dos de sus versiones. En el primer trozo, con rollo bellydance y danza de los siete velos (eso sí, cualquier parecido con la danza oriental de verdad es pura coincidencia). En el segundo (minuto 2:34) en la versión de la canción que sale en pulp fiction, con extra de desmadre, saltos, entusiasmo y contoneos salvajes. Y lo mejor: los AU.



Me encantan las dos de la derecha. La del extremo tiene una salida de escena gloriosa

En serio, ¿no os han entrado ganas de gritar con ellas?

¡AU, AU, AU, AU, AU, AU, AU!

jueves, febrero 25, 2010

Desafío Extremo en Cerezuela (*)(**)


Sabíamos que no sería fácil. Éramos conscientes del riesgo de nuestra aventura. Lo que no sabíamos era que viviríamos en primera persona una gran tormenta que amenazaría nuestras vidas.

Aunque algo nos habían comentado.

Miabuela: Pero hija, ¡que la casa lleva cerrada desde octubre! Está todo cubierto de nieve, ¡y en Cerezuela hace menos 19º! ¡Os vais a poner malas!

Pero nosotras confiamos en nuestras aptitudes y en el espíritu aventurero que nos guía. Así que partimos Punto de Luz, Coco, Xisca, Maya y yo. Cargadas de mochilas, maletas y paquetes de víveres.

Algunas saliamos directas de trabajar en la tele, así que nuestro atuendo es extremadamente desafiante: falda y botas altas. Pero ya habría tiempo de cambiarnos allí.

Miabuela tenía razón, para llegar el tren tiene que atravesar kilómetros de nieve y una vez allí los lugareños nos lo aseguran: en Cerezuela no se recuerda un invierno tan duro y largo desde hace décadas.

Tras cruzar bajo la nieve los 300 metros que separan la casa de la estación del tren, llegamos a nuestro destino.

La casa está en buenas condiciones y perfectamente decorada por Miabuela, pero no hay agua caliente y es imposible encontrar leña seca en toda la zona... la primera noche va a ser la más dura. Pero así es la vida de las aventureras extremas: el día a día en las expediciones es duro y muchas veces incomodísimo. Hay que esforzarse para que el frío, la incomodidad y los peligros no te desmoralicen.

Lo bueno es que con este frío los insectos no son un problema: están todos en sus casas. Congelados.

El hambre tampoco, porque vamos preparadas. Comimos sandwiches de queso, tortillas de patatas y tres pizzas: una semicruda, una casi quemada y una en su punto. Daba igual: nos hubiéramos comido cualquier cosa que estuviera caliente. No es un juego, es la única manera de supervivir.

Hace tanto frío que casi ni bebemos. Hasta que recuerdo que se supone que el Desafío es Extremo y digo:

Yo: ¡Vivamos peligrosamente! ¡Pásame la coca-light!

Y entonces la botella -sin abrir- de Sunny de naranja se cayó al suelo. Y todas sabíamos que nadie iba a ir a por él. Pero fuimos. Heroicamente. Y Xisca tuvo su Sunny.

Habíamos decicido encender la calefacción sólo en dos habitaciones: una el salón, donde las cinco estamos reunidas en torno a la mesa; otra, el dormitorio principal. Pero hasta que la casa se caliente, hace un frío terrible.

Tanto, que al ir al baño sale tanto vapor que nos da complejo de kettle. Tanto, que nos daría igual salir de la casa y hacer pis en el jardín.

Jugamos al Trivial para mantener la moral. Suena el teléfono.

StreetGirl: Hola chicas, llego después de comer.
Yo: Hola SG. No sabemos lo que nos espera mañana. Tormenta de nieve, osos polares... las condiciones son extremas.
StreetGirl: A eso de las cuatro. ¿Habéis conseguido un sherpa?

Por eso son mis amigas. Por su valor en todo tipo de situaciones.

En un momento de desespero lucidez decido pasar todo el día siguiente borracha, así que encargo a quien vaya a comprar el pan por la mañana que traiga también un par de botellas de Rioja.

Yo: Voy a ir a chupitos.

Si salimos de esta, nuestro único objetivo será llegar sanas y salvas a Madrid capital.

Pasamos la noche bastante bien: dos duermen en el salón, tres en el dormitorio principal (donde por cierto hace un calor tremendo y me despierto sofocada en mitad de la noche).

A la mañana siguente Coco, de la mano de Xisca y bajo el auspicio Antoñita (la santa de Miabuela, que nos cuida desde el llavero), ultima una expedición para buscar desayuno, wifi y aventura extrema. Lo encuentran.

No traen el Rioja, pero no hace falta porque las otras tres nos despertamos más tarde, a tiempo para la comida, deliciosa y acompañada de un vino estupendo, en un restaurante chupi y calentito. Allí, y ya medio pedo, nos encuentra StreetGirl, que se une a la sobremesa y recomienda "Into the woods" para preparar el proximo viaje. Yo he leído The Walden, así que considero que no me hace falta.

Los señores del restaurante nos invitan a licor de chocolate: recargamos el depósito de calor interno y salimos de expedición.

Coco y Xisca nos informan de que, durante su exploración de la mañana, han encontrado una tienda donde comprar leña, astillas y briquetas. Nos llegamos hasta allí, encargamos de todo y seguimos nuestro paseo mientras los señores nos lo llevan hasta la casa. Así que cuando volvemos lo encontramos todo esperándonos para el desafio definitivo: encender la chimenea.

Sí, amigos, finalmente conseguimos algo que nos parecía imposible y probablemente a vosotros también desde hace muchas líenas de post. Encendemos el fuego y pasamos en cuestión de 10 minutos de andar forradas de ropa a jugar a cosas en el salón en bragas y camiseta.

Fuera, nieva.

Dormimos calentitas (incluso más de la cuenta, me vuelvo a despertar acalorada) para encontrar de nuevo el jardín nevado. Esto nos anima, pues el tiempo se nos termina y queremos recordar la imagen blanca y fría de nuestra aventura en Cerezuela.

Volvemos a la estación, a coger un tren que nos lleve a casa a enfrentarnos a un nuevo y emocionante reto, el Cocido Anual En Mi Casa de Jónatan Sark. Desde el espeso caldo con fideos, hasta chorizo, jamón, morcillo, gallina y tocino, pasando por las patatas, judías, zanahorias y nabo, sin olvidar los garbanzos, un recorrido por los mejores ingredientes del tradicional plato, que devoramos.

Y así transcurrió el fin de semana pasado: ¡me ha costado tres días recuperarme!

Que nadie se preocupe, que es todo casi broma. Lo pasamos taaaan bien...

(*) En realidad no se llama Cerezuela, pero así lo llama Sark y así se quedó.
(**) Anarroseado leve y libremente de
este blog.

jueves, febrero 18, 2010

No puedo con la vida

Gracias a mi Anómalo, que ha encontrado el anuncio y me lo ha cedido para el post.

En serio. No puedo con la vida. En un portal de ofertas y demandas de empleo del sector audiovisual ha aparecido un anuncio... curioso. Os lo copio en rojo, en azul los interrogantes que esto me provoca. Atentas, mujeres del mundo. Esta es una oportunidad única (a dios gracias).

Poeta busca musa en quien inspirar sus obras.

¡Hala, para que luego digan que el mercado laboral está mal! ¿esto es uno de esos nuevos módulos de formación profesional? ¿grado medio en musismo? ¿grado técnico superior en inspiraciones?

Perfil:

¿Griego?

amante de la poesía,

¡Oh, qué mono!

de belleza sublime,

¡JA! ¡Ya se te ha visto el plumero! ¡tú más que una amante de la poesía buscas una amante de los poetas!

más interna que externa, pero ambas combinadas.

¿A qué te refieres con interna? ¿a que tenga el hígado bonito? ¿o estamos hablando del régimen del contrato laboral?

Remuneración en especias:

¿Me vas a pagar con comino, pimienta y nuez moscada?

se entregará copia firmada y dedicada de cada poema.

Oh, vaya. En la Gran Vía hay un tipo que también te regala su poesía (por la voluntad) ¿Eres tú o simplemente le has copieteado la idea?

Posibilidad de editar libro.

¿Encima quieres que te edite el libro de poemas? ¿Encima de musa pongo la cam... imprenta?

No es una broma, abstenerse todo aquél que no entienda el mensaje.

Si yo entenderlo, lo entiendo todo. Sé lo que significa cada una de las palabras que has escrito (¿sabes tú lo que son especias?). Lo que no acabo de ver claro es quién eres tú, qué pretendes y si realmente crees que alguien cabal va a responder SERIAMENTE a esto. Yo te aviso: por aquí tenemos referencias de unas cuantas chungas desequilibradas a las que posiblemente les vaya tu rollo... ¿te las mandamos?

Interesadas, enviar foto (opcional), preferiblemente artística,

¡Preferiblemente artística! ¿"foto artística" no es el eufemismo que emplean las tías que salen en Interviu para hablar de sus fotos? ¡guarrilloooooooo...!

y breve comentario sobre su persona y su amor por el arte.

"Tengo un buen par de tetas y amo el arte". ¿Así te vale?

Gracias.

De nada.

No remunerado.

¿Cómo que no???? ¡Pero si me vas a dar una copia firmada de tus poemas!!

No me queda claro si el tío este es un romántico de Chonilandia que ha descubierto las nuevas tecnologías o un chungazo pululante.

En todo caso, sólo tengo una palabra que decirle: meetic.

miércoles, febrero 17, 2010

Las Chungas de Nuestra Vida: la Psicópata


Cuando tenemos un par de chungos en la nevera a la espera de ser publicados (no se acaban nunca, ¡todo el mundo tiene uno! ¡¡mándanos el tuyo!!), hoy vamos con una variación de la sección, ¡una chunga! Nos la envía D.Gallagher, y pone los pelos de punta. Enjoy!

De haber sido una peli, sería de esas que empiezan con una situación plácida y convencional hasta el extremo, precisamente como contraste con la sorpresa final. Claro que, en el cine, los espectadores se dormirían en las cuatro quintas partes del metraje.

Ana fue mi primera novia 'estable' -y empleo la palabra 'novia' en su sentido más rancio- y nuestra relación se arrastró en una nube de hastío burgués durante cuatro años, con apenas altibajos. Ana era listísima, superpráctica... pero no puedo decir que sintiera muchas mariposas en el estómago (homenaje a Be) cuando estábamos juntos.

La cosa llegó a un desenlace igualmente vulgar. Ana tenía que irse un año a Inglaterra y optó por cortar para evitarnos malos rollos, una decisión que yo acepté externamente con discretas expresiones de dolor e internamente con un inmenso alivio. Soy de esos hombres que necesitan permantemente una mujer, no mujeres, y al mes Ana ya tenía sustituta y estaba olvidadísima. Pero, cuando todo parecía tranquilo...

Empezaron las cartas. No eran anónimos, no exactamente. Me las escribía presuntamente una amiga inglesa de Ana, y me decía cosas rarísimas, que si Ana había ingresado en un hospital psiquiátrico, que si los médicos habían dicho que yo tenía que escribirle y ser muy cariñoso para que se recuperara, que si su vida corría peligro...

Vale, fui un absoluto pardillo, pero me lo tragué todo. Así que, cuando Ana volvió, quedé con ella un par de veces y me esforcé por estar cariñoso... Aunque me sentía como si tuviera que estar con el personaje de Glenn Close en Atracción Fatal DESPUÉS de haber visto la peli.

Mi vida se convirtió en un infierno a toda velocidad. Ana se desmayaba cuando estábamos juntos -en una ocasión, al volante-, me llamaba a las tantas de la madrugada para decirme que se había tomado un bote de pastillas y empezaron a llegarle anónimos -estos sí- a mi nueva novia.

Mientras, la amiga inglesa seguía escribiéndome, con mensajes cada vez más alarmantes.

En cuatro años de relación, muchos de mis amigos procedían de su ambiente, y todos dejaron de responder a mis llamadas. Con el tiempo supe que Ana había estado propalando tales cosas sobre mí que mirarían al asesino del hacha con mayor simpatía.

Y yo me seguía obligando a quedar con ella, cada vez más acojonado y tenso, con los nervios como cuerdas de violín.

Hasta que ya no pude más y se lo conté todo a una amiga... que se partió de risa con mi ingenuidad. Me hizo ver todo lo que yo, en medio del lío, era incapaz de ver, como el hecho evidente de que la amiga inglesa no existía, que era ella misma, y que había pasado cuatro años saliendo con una aprendiz de psicópata.

Lo único que ahora sé de ella es que tiene un puestazo de los que ponen los dientes muy, muy largos, con lo que su psicopatía debía estar limitada a mí. Bad luck.

lunes, febrero 15, 2010

Un post para Guille Milkyway


Una gala de los Goya, la de anoche, chupi (sólo) por tres cosas:

1: Pocoyó presentando.
2: Daniel Monzón, del que me mola todo lo que he visto, de ganador.
3: Guille Milkyway que se lleva un cabezón a casa.

No sabía que estaba nominado. No sabía ni que los Goya tenían categoría de "mejor canción". Me he alegrado en el alma.

Guille, a pesar de que Mr. Voz en Off no tuviera ni idea de quién era, es un tío muy grande. DJ, compositor, productor... y lo que hay detrás (o ya no tan "detrás") de La Casa Azul. A estas alturas, después del "Amo a Laura", de haberse presentado a Eurovisión (quedó tercero en las votaciones y los fanes no sabían si ofenderse o alegrarse de poder seguir diciendo que les gusta La Casa Azul), de ganar un Goya... ya no sé si es minoritario, mainstream, elitista, cuarentaprincipalero, gafapasta, pasadito o qué. Pero a mí me encanta.

La Casa Azul hace músicas para ser feliz y les pone letras tristísimas de penas por dentro. Así que quien escucha sus canciones por encima puede quedarse con la impresión de que son pop blandito. Allá ellos. Yo tengo hasta una camiseta que por delante dice "en noches como la de hoy" y por detrás "vuelvo a brillar".

Hala, banda sonora para este lunes, ¡imaginemos que vivimos en un videoclip de La Casa Azul!

Superguay


Como un Fan


El sol no brillará nunca más


Esta noche sólo cantan para mí


La Revolución Sexual


La nueva Yma Sumac


Ayer Guille tuiteaba la gala desde dentro y nos enseñaba "el otro lado" de la foto de ganadores.

Hace un par de años, cuando salió en la uno en la cosa esa de ir a Eurovisión, dijo que lo que más ilusión le había hecho de participar era conocer a Rafaela Carrá. Y ahora, al recoger el Goya, ha dicho que la gala es un sitio muy cutre para decirles a sus padres que "gracias", pero que es lo que hay. Y la gente ha flipado, pero es que la gente flipa por tonterías. A mí me parece de lo más normal, ¡me suena a cosas que diría yo! menos mal que nunca voy a tener que agradecer un Goya :P .

También ha dado las gracias a sus fanes, por apoyarle y por aguantar que haya hecho una rumba. Ésta:



Felicidades Guille, es preciosa. ¡Tuitea también la recepción con Zapatero, porfa!

sábado, febrero 13, 2010

Maleducada colona

Colona: señora que se cuela. Ya sé que no está en la rae bajo esta acepción, pero deberían incluirla para poder gritárselo a las señoras con toda la propiedad del mundo.

Hace unos días estaba en Blanco comprando algo de ropita. Como era mediodía no había mucha gente, así que cuando me puse en la cola para pagar sólo tenía una chica delante que ya estaba siendo atendida. Cuando estaba a punto de avanzar para ponerme en el mostrador, una chica-señora pequeñuja, envuelta en un plumas gigantesco, se me adelantó por el lateral y se aposentó frente al mostrador. Cuando iba a protestar y decirle que no se colara, vi la actitud de la vendedora con ella: híper amable, en plan colegueo guay... así que no me atreví a decir nada. Estaba claro que la dependienta apoyaba el morro de la chavala.

Mientras ellas charlaban y charlaban y la cola no avanzaba, yo sólo observaba las espantosas mechas rubias sobre oscuro que asomaban sobre la capucha del plumas de la chica-señora y fruncía el ceño por si se giraba (como arma de ataque no es muy buena, lo sé). Mientras observaba su coronilla con rencor, se medio giró y comprendí. Ese perfil... una actriz del panorama español se me había colado y la dependienta se estaba haciendo la guay.

Justo en ese momento la actriz pequeñuja enseña los zapatos claros, de tacón y con dedo al aire que se ha comprado y dice "uys, pues los voy a llevar a los Goya. Les voy a poner esto (y saca una especie de perifollo de bolitas blancas y negras) y me los pongo en los Goya". Después de enseñar los zapatos y demás, ¡por fin! acabó, cogió sus bolsas y se marchó. Justo antes se giró hacia mí y me lanzó una sonrisa buenrollista. Yo acentué mi ceño fruncido y la miré con mala cara. Ella cambió la sonrisa por una cara sorprendida y se marchó.

Lo grande es que donde yo ponía mala cara de "perra, te has colado, ¡te has colado y eso no se hace! ¡ni actriz ni leches! ¡maleducada colona!" posiblemente ella acabó pensando "mira la envidiosa esta, la típica que me mira mal porque como soy actriz, y famosa, y esas cosas guays...". Ains. Pues si alguna vez lees esto, actriz pequeñuja que llevas zapatos cutres a los Goya: me gusta tu trabajo, pero sé que la próxima vez te vea en la pantalla, sólo podré pensar "¡¡maleducada colona!!".