MANAZAS

Yo, Be, me he cargado la plantilla milenaria de QaD por torpe y con un solo clic. Me autoflagelo ante mis copropietarias y me comprometo a dejarla lo más parecida posible, si no mejor. ¡Palabra!

martes, mayo 04, 2010

Hombres G: de las pilas del casete a la batería del ipod


Querida Misia, no sé si vas a poder perdonarme por lo que voy a hacer a continuación... pero es inevitable. Te voy a llenar esto de youtubes de los Hombres G. Pero te quiero mucho. Como la trucha al trucho. (¿Cuela?)

Acabo de volver de un concierto en el teatro Compac Gran Vía -me han regalado dos entradas porque soy muy buena y adorable-, y estoy levitando.

Cualquiera que se quede a dormir con relativa asiduidad sabe que me encantan los Hombres G. Tengo todos sus cds y algunos de sus vinilos, salen en mi TopTen de canciones de ruptura, si hasta estoy en un grupo en Facebook que pide a los señores de Playstation un SingStar Hombres G!! (por cierto, estamos a punto de llegar a los 200: ¡¡¡únete!!!)

Hace unos años esperaba el bus cerca de casapadres con una mamá joven (relativamente, en realidad: era algo mayor que yo) y su hija. La niña jugaba, enredaba, parloteaba, y le pedía a su madre que le cantara cosas. Me hizo gracia, me recordó a mí (la niña, no la madre). El caso es que la madre se puso a cantarle (yo también obligaba a la mía a ese tipo de cosas). ¿Y qué cantaba? Hombres G.

-Que bonito, mami, ¿qué es?
-Hombres G, María. Un grupo de cuando mamá era casi tan pequeña como tú.

La hija se quedó callada, pensando en el misterio misterioso de que su madre hubiera sido pequeña alguna vez. La madre se quedó callada, pensando quizá en eso mismo. Yo me quedé callada, maldiciendo por dentro que la vida no sea un musical y no poder ponerme a cantar yo también (no hay bebé, no hay excusa).

Seguro que a las dos les molaría el SingStar Hombres G, a ver si al final Sony se abre al sentido común y abraza la verdad, y sale.

Aunque lo más probable es que la selección de canciones me decepcione. ¿Cómo no hacerlo? Los primeros discos son tan buenos que casi todo son temazos, pero también en los últimos tiempos han escrito cancionzacas imprescindibles.

En fin, que sigo levitando por el concierto, donde por cierto han tocado temas que no suelen tocar, algunas muy muy viejos... Los comparto con vosotros:

PLAYLIST de Hombres G, Teatro Compac Gran Vía de Madrid (3.05.10)

Lo noto


Mi coche


El secreto de vivir
Ésta es nueva: subiré el video si me pasa Coco el que ella grabó.

Si yo no te tengo a ti


Un par de palabras


La playa


Morir entre semana
Ésta también es nueva, y también es posible que pueda ponérosla por aquí... si Obi-Coco cumple su parte.

Sólo al llover


Ésta es tu vida


Por qué no ser amigos


Solo otra vez


Separados


¿Qué soy yo para ti?


Hace un año


Dos imanes


Te quiero


Indiana


Nassau


Voy a pasármelo bien


(BISES)

Me siento bien


Vete de mí
Pues eso, que también es nueva. Obiiiiiii!

No te puedo besar


Temblando


Venezia


No te escaparás


Marta tiene un marcapasos


Devuélveme a mi chica


Y así fue el concierto.

A mi lado se sentó mi alma gemela. No le había visto nunca antes, pero estamos conectados. Si estábamos sentados movía la pierna al mismo ritmo que yo. Cuando estábamos de pie, durante las más marchosas, bailaba y daba saltitos. Se sabía TODAS las letras. Hizo un par de vídeos con el móvil (de última generación). Le dio la mano a su muy madurita esposa.

Era un señor trajeado de no menos de 50 años.

Hoy (para mí, ya "ayer" para vosotros) fue el estreno, les queda por delante una semana de conciertos. Id, si podéis. Qué felicidad.

lunes, abril 26, 2010

Nuestros amigos los delfines, esos mamíferos resbalosos

(Datos llegados a sus pantallas
directamente de la wikipedia)
Los delfines son cetáceos odontocetos que miden entre 2 y 9 metros de largo, dependiendo de la especie, con el cuerpo fusiforme y la cabeza grande, el hocico alargado y un solo orificio respiratorio en la parte superior de la cabeza. Son bonitos y juguetones, y les gusta hacer burbujas preciosas y jugar con ellas.



Los delfines son considerados uno de los animales más inteligentes de la Tierra. Además son carnívoros. Y violentos.



Son unos animales muy sociales. Y muy sexuales. Vamos, que les gusta frinkar.



Habitan relativamente cerca de las costas y a menudo interactúan con el hombre (y la mujer). Y pueden ser unos guarros.



La verdad es que son unos bichos bastante humanos.

Post dedicado a Ro, mi "lil sis".

viernes, abril 23, 2010

Homenaje a Bichito

Y con este post, hacemos pleno de actualizaciones en esta semana (de lunes a viernes, no nos flipemos). Creo que hacía... puf... que no lo conseguíamos.

Hay varias cosas grandes en el mundo blog.

La primera es que puedes enlazar siete blogs distintos en una sola frase sin que te tiemble el pulso. Por ejemplo: este fin de semana Gato y Rebi se fueron a casa de Perli y Zagloso, pero este último abandonó su isla para venir a casa e ir a una despedida de soltero con Anómalo mientras yo me iba de cañas con Miss X. Ele.

La segunda es que puedes conocer tres aspectos distintos de los mismos acontecimientos (aquí y aquí. Eso sí, puntualizo: no fui yo quien cogió las zapatillas del Zagloso y ni tampoco soy la culpable del momento pizza).
Ahí va mi versión.

Con Gato y Rebilated en Palma y el Zagloso en Madrid, llegó la nube de ceniza volcánica a nuestro espacio aéreo, pero sólo al norte del país. El domingo por la mañana yo dejé en el aeropuerto a un Zagloso triunfante con un vuelo confirmado hacia Palma. Una hora y un poco de ceniza después, fui a buscar al aeropuerto a un Zagloso cabreado con un vuelo anulado y con un billete de barco esperando en Valencia para unas cuantas horas después.

En un mes yo tenía que llevar a Bichito en un último viaje a Palma (se lo queda Hermano), pero vista la situación, hicimos un cambio rápido de planes:

- Zagloso, te llevas tú a Bichito a Valencia, os embarcamos a los dos en el barco a Palma y matamos dos pájaros de un tiro: tú llegas al barco y yo me ahorro el viaje a Palma (que no me importa ir, pero tan cerca de las oposiciones es un fastidio).

En quince minutos yo vacié a Bichito de mis cosas (los cds, el callejero de Madrid, el bolso roto que llevo en el maletero porque sigo buscando un zapatero que me lo arregle, las bolsas reutilizables del Carrefour) y lo cargamos con cajas que yo había etiquetado hace tiempo con el nombre de Hermano (Hermano: dvd. Hermano: trastos. Hermano: libros. Hermano: halcón milenario). El Zagloso se montó en Bichito y salió zumbando a Valencia.

Y me dio penilla. Mi Bichito. Mi coche. Mi bolilla azul. Hombre, que hasta tiene su propia etiqueta en el blog. Según se perdía en la lejanía, me acordé de lo unidos que hemos estado Bichito y yo en los últimos años, viviendo aventuras maravillosas...

Como aquella vez que lo perdí en Logroño.

O la vez que lo estampé contra un bolardo.

O la vez que se me cayó en una zanja llena de ortigas (y lo tuvo que sacar mi suegro).

O todas las ocasiones en las que le han roto el retrovisor aquí en Chonilandia.

O el momento en el que lo encajé entre una pared y dos columnas y no había manera de sacarlo (y lo tuvo que sacar mi suegro).

O la vez en la que me salí de la carretera para ver un paisaje bonito y voló por los aires porque no calculé bien eso del escalón.

O la ocasión en la que lo estampé contra el pegollo de un hórreo (y lo tuvo que sacar mi suegro).

Jo. Voy a echar de menos a Bichito.

Lo que no tengo tan claro es que él me vaya a añorar a mí.

jueves, abril 22, 2010

Compañeros de aventuras: Jessica Lake


En la partida me acompañan el Hombre Malo (que es, básicamente, Dios), Jónatan Sark (el crítico viperino), Punto de Luz (la arqueóloga), Mr.Daine (el director de la Ópera que además es alemán y nazi, Xisca (la actriz de cine mudo morfinómana) y mi becaria MeriBella, que ha escrito una cosita para presentaros a su personaje:

My name is Jessica Lake, pero nací con el nombre de Jessica Kamala el 19 de Noviembre de 1912. Crecí en casa de los Stevens, una adinerada familia de San Francisco para la que mi madre, una india analfabeta de la tribu Yakama, trabajó durante años como sirvienta. De ella me quedan mi lengua materna, que nunca volveré a hablar, y una daga tallada por mis antepasados de la que jamás me separo. Nunca supe quién fue mi padre. El ser rechazada por los míos, que me consideraban distinta por mis ojos y mi piel claros, y tan diferente también de aquellos entre los que crecí, me llevó a tener un carácter huraño y pocas habilidades sociales.

De Gloria Stevens, la hija de los Señores, aprendí casi todo lo que sé. Ella fue siempre buena con mi madre y conmigo. Me enseñó a leer y a escribir, a "hablar" francés y a tocar la flauta.

Gloria se marchó a Europa hace siete años, pocos meses antes de la muerte de mi madre. Cerró la casa de San Francisco, y yo pasé a ganarme la vida cosiendo para Teresa Logan, una viuda rica y la mejor amiga de infancia de Gloria, y sus conocidas. Ahora ya sólo ellas dos conocen mi secreto: que soy mitad india. Esto me hace odiarlas tanto como quererlas, ya que son las únicas me han ayudado durante estos siete largos años.

Hace poco Gloria ha reaparecido. Casada. Y quiere verme. Las ganas de volver a verla y el miedo a que su marido (extremadamente conservador, según he oído) no me acepte, me han hecho dudar durante semanas entre aceptar su invitación o no.

Aunque ahora las cosas empiezan a irme mejor. Tuve contacto con el teatro cuando me contrataron como ayudante de vestuario. Pronto, mis dotes para el baile y la música, y mi buen oído para copiar acentos me abrieron muchas puertas para debutar como actriz. Mi determinación a triunfar exclusivamente por mi talento, me cerró otras. Finalmente el año pasado estrené una obra de Shakespeare, pero una crítica demoledora impidió que mi carrera terminara de despegar. Amante del arte como Gloria me enseñó, y ávida lectora, mato las horas muertas hasta mi próximo estreno teatral escuchando a Wagner en la Ópera de la ciudad y leyendo novelas pulp.

Mientras me siento en el tren que me llevará a casa de Gloria pienso si he metido los polvos de arroz en mi baúl, y me coloco mis guantes nuevos para tapar mis estropeadas manos de costurera. Al mirar a mi alrededor, me pregunto si aun estaré a tiempo de bajarme del vagón...

AVISO A NAVEGANTES Y SOBRE TODO AL HOMBRE MALO: llevo una daga atada al muslo y no dudaré en utilizarla. Como vengan a comerme el bebé gótico de Be (*) o cualquier otro bicho me hago el harakiri. Va en serio. Si me van a matar que sea alguien normal (un hombre guapo preferiblemente). Y si no, haberme dejado tener poderes mágicos.

(*) NOTA DE BE: se refiere a My Little Cthulhu, que ocupa un lugar de honor en nuestro saloncito friki. Es que nos tememos que aparezca en cualquier momento...

miércoles, abril 21, 2010

Adiós, paciencia, adiós

Hay situaciones que la desquician a una. Yo suelo tener paciencia. Bastante paciencia. Incluso en algunas ocasiones demasiada paciencia. A veces además se mezcla la paciencia con mi pavez, creando situaciones absurdas y totalmente insostenibles. Por ejemplo, cuando era más jovencita y salía de marcha con mis amigas, ellas se reían de / se desesperaban por/ se aprovechaban de que yo no era capaz de ser borde cuando los tíos nos entraban. Mientras ellas los despachaban con una frase destemplada, a mí me daba muchísimo reparo soltar una bordería (además, me suele faltar rapidez e ingenio). A menudo trataba de hacer entender educadamente que el asunto no me interesaba. Muchos lo captaban, pero los insistentes o poco perceptivos debían pensar "si no me ha insultado ya, es que le intereso" o "ha dicho ajá. Eso es que mi monólogo de quince minutos la está encandilando... ¡vamos a por quince minutos más!". Yo lo pasaba fatal, porque:

a) A veces no me interesaba lo que me estaban contando: he tenido que aguantar charlas sobre mecánica de coches, ex-novias, necesidades fisiológicas o la profundidad de los libros de Paulho Coello.

b) me daba rabia no ser más vehemente y que la persona que tenía enfrente se pudiera llevar un chasco.

c) ¡el chico mono que sí me interesaba pensaría que me iba a liar con el que no me interesaba nada!

Generalmente la situación acababa despidiéndonos de buen rollo, o conmigo huyendo al baño, o siendo arrastrada del brazo por una amiga rescatadora. Y con la bella S. diciéndome "¡voy a tener que darte lecciones de bordería!". En fin, supongo que con la experiencia aprendes a manejar mejor esas situaciones (y el lado bueno es que, hablando así se descubre a gente muy agradable... algunos de los cuales acabaron siendo buenos amigos míos). ¿Por qué cuento esta chorrada? Pues porque llevo años pensando que tenía paciencia y aguantaba bien los rollos ajenos. Pero me he topado con algo que ha conseguido acabar con mi paciencia y mi pavez, :

LOS TELEOPERADORES DE JAZZTEL

Desde hace meses, cada día nos llaman una, dos o tres veces al teléfono fijo los de Jazztel para ofrecernos ofertas, a horas rarísimas, pero preferentemente, a la hora SAGRADA de la siesta.

Al principio yo era extremadamente educada, como suelo ser con los teleoperadores: ya sé que es un trabajo ingrato, mal pagado y en el que tienes que aguantar muchas tonterías. No me voy a poner yo borde para empeorarlo en principio.

Los primeros días escuché sus ofertas e intenté despacharlos con un "lo siento, estoy contenta con mi compañía y su oferta no me interesa, gracias". Pero no se daban por vencidos: no sólo siguen llamando todos los días, sino que además, por mucho que intentes ser cortés, ellos insisten "pero no es por la oferta, es por su bien...". A la decimoséptima vez, tienes que decir rápido "losientonomeinteresagraciasvoyacolgarlosientoadiós" sin darles tiempo a responder para salvaguardar tu autoimagen de persona educada.

El asunto no mejora y siguen llamando. En serio. Todos los días. Varias veces. Y la táctica de chica educada se me descoloca, según el día, lo profundamente concentrada (o dormida) que estuviera, el pie con el que me levante, el spm o el grado de desesperación y hartura en el que me encuentre. Y cambio de táctica:

Versión ahorremos sufrimientos al teleoperador: Ay, pobre, no me leas el formulario que ya sé lo que me vas a contar. Ahórratelo. Te voy a decir que no. Adiós. Lo siento.

Versión corta: Clong (ruido de colgar directamente).

Versión reivindicativa: ¡Bórreme de su ordenador! ¡no quiero información de sus ofertas! ¡no me llame más! ¡voy a llamar a la agencia de protección de datos! ¡a Telefónica! ¡A Letizia! ¡A Jazztel! ¡a la policía! ¡al congreso de los diputados! ¡al Papa y a los obispos de Roma! ¡a los marcianos!

Versión Lo que el viento se llevo: ¡Estoy harta! ¡dejen de llamarme! ¡son unos pesados! ¡a Dios pongo por testigo que, aunque me regalaran la conexión, aunque fueran la última compañía de internet sobre la faz de la Tierra, no les contrataría ni una mísera tarifa básica!

Versión suplicando por mi vida:
Por favor, por favor, por favor. No me llame más. Me llama todos los días. A la hora de la siesta. Y estoy desquiciada. Por favor, por favor, por favor. Escriba en su ordenador: "señora desesperada. Riesgo de suicidio. No llamar más".


La versión de hoy ha sido "Jamie Lee Curtis, la reina del grito": ¡AAAAAAAAAAAAGHHHHHHHHHHHHH! ¡JAZZTEL NOOOOOOOOOOO! (entonación de terror, como si en vez de Jazztel, me hubiera encontrado de frente con Freddy Krueger, Jason o hacienda). Y colgar.

Aún no he insultado a ningún teleoperador, pero como sigan así me temo que mi compostura y mi solidaridad por su mierda de trabajo se me van a acabar y acabaré mentándoles a la madre, cosa que lamentaré profundamente.

Aunque estoy segura de esto es mi culpa. Estoy segura de que algún teleoperador ha escrito en la casilla de observaciones al lado de mi nombre: "individua con trastorno de identidad disociativo. Seguir llamando a ver si una de sus múltiples personalidades se aviene a coger nuestra oferta algún día de estos".

Post-post: por dios, si alguien sabe qué hay que hacer para que estos pesados no vuelvan a llamar ¡que me lo cuente!

martes, abril 20, 2010

Mi primera partida, chispas


San Francisco, 1934.

Me llamo Theresa Logan, nací hace 45 años en una familia acomodada de Frisco. Soy lo que podríamos llamar una "viuda alegre", pero no siempre fue así.

Me casé a los 22 con el amor de mi vida, aunque nunca pudimos tener hijos. Lo sentimos, pero no nos dejamos hundir por ello. Mi marido tenía mucho dinero y durante años hicimos de centro de la vida social no sólo de San Francisco, sino de toda California. Y entonces llegó el crack. Las empresas de Paul se hundieron, lo perdimos todo... él perdió hasta la cabeza, y se suicidó.

Yo decidí sobrevivir. Siempre fui guapa y tuve don de gentes, y mis amigos y conocidos no olvidaron los favores que les había hecho. No me dejé llevar por el desastre. Me mantuve a flote. Seguí manteniendo una buena posición y me dediqué a vivir bien, montando fiestas y divirtiéndome lo máximo posible. Hice amigos nuevos, como las mafias de contrabando de alcohol (mucha ley seca, pero... ¿qué es una fiesta sin champagne?): en el submundo del hampa me llaman Queen Tequila, pero poca gente sabe quién soy en realidad.

Dos años después de la muerte de Paul me volví a casar. Con Alfred, otro señor forrado cuya fortuna no sólo no sufrió en el 29, sino que se creció más y más. Murió al año de casarnos y me lo dejó todo a mí. Tengo cierta "reputación" (normal: dos maridos muertos, una vida dedicada a pasarlo bien, contactos en la mafia), pero de momento no he tenido ningún problema con la justicia.

Conocí a Gloria Stevens en el colegio. Gloria era una de mis mejores amigas; éramos muy parecidas, sólo que dentro de la "vida social" ella estaba más interesada en el mundillo de la cultura: ópera, ballet, teatro, la Universidad de Berkley. Estaba metida en todo, conocía a todo el mundo, para todo recogía fondos. Llevo sin verla unos siete años. Y ahora, de pronto, vuelve a aparecer en mi vida.

Gloria me ha invitado a pasar el fin de semana en la islita donde vive con su nuevo marido en la costa de Oregón. También ha invitado al director de programación de la ópera de San Francisco, a una vieja gloria del cine mudo de la que se dice que ha vendido su alma a la morfina, al crítico cultural más viperino de toda la prensa californiana, a una famosa arqueóloga que viste pantalones y con la que mantuve una "estrecha amistad" hace un tiempo y una joven costurera aspirante a actriz a la que conozco desde niña.

Nos encontramos los seis en el tren, en departamento que Gloria ha reservado para nosotros. Parece que va a ser un fin de semana interesante.

(Si me deja el Hombre Malo os iré contando lo que pasa)

lunes, abril 19, 2010

10 things I love about 10 Things I Hate About You


1- La serie está basada en una peli que me gustó MUCHO, y ha conseguido molarme mil y que no apriete los dientes acordándome del original ni una vez. Diez años después de la peli de Julia Stiles y Heath Ledger, pierde las referencias a Shakespeare (que estaban traidísimas por los pelos) y gana en frescura sin pretensiones.

2- El planteamiento es el mismo, dos hermanas muy diferentes (una -aparentemente- inteligente con inquietudes político-sociales, otra -aparentemente- superficial interesada en ropa y chicos) y su vida en el instituto. La activista no tiene interés en salir con chicos, la pequeña se muere de ganas y el padre es un ginecólogo preocupado por que sus hijas no se empiecen a reproducir demasiado pronto. No hay madre.

3- La hija mayor, Kat, es morena y está más pirada que la de la peli. La hija menor, Bianca, es más guapa y más divina que la de la peli. Las diferencias entre los plantamientos vitales de las hermanas causan diálogos del tipo:

Bianca: ¿Patrick te ha invitado a una cita alguna vez?
Kat: No, pero si quisiera se lo pediria yo. ¿No has oido hablar del feminismo?
Bianca: ¿Es eso que mató al romanticismo?

O:

Kat: No es una cita exactamente...
Bianca: Para saber si es una cita hay dos claves: a) si ha hecho planes y b) si paga él.
Kat: ¿He aparecido en Mad Men sin darme cuenta?

4- El padre -que por cierto es el único actor que repite papel- tiene presentaciones de powerpoint sobre partos para enseñar a los novietes de sus hijas antes de cada cita.

5- Chastity Church, un papel que en la peli no decía nada (más que "soy una pedorra") y que en la serie tiene mucha miga: jefa de animadoras, la chica más guapa, más popular y más poderosa... da MIEDO.

6- ¿He dicho ya que la serie tiene animadoras? Así se soluciona una de las grandes carencias de la peli: ¡todo mola más con animadoras!

7- Joey, el quarterback, ex-novio de Chastity y actual interés romántico de Bianca, es un hallazgo. Mucho más interesante que el jerk odiable de la peli original. ¿En serio colaba que se hubiera frinkado a la hermana mayor y que la pequeña bebiera los vientos por él? ¡¡Pero si era un calamar!!

8- Cameron. El amigo altísimo y con cara de despistado enamorado de Bianca, en la peli se llevaba el gato al agua y en la serie... parece que de momento no. Pero promete momentos memorables.

9- Patrick Verona -el chico malote que le mola a la hermana mayor- es definido por el padre como "deep voiced man-boy". Y es que, además de una moto y una cazadora de cuero, tiene una voz profunda que es una de las características principales del personaje. Es tan genial que, para hacerle justicia, si 10 Things I Hate About You se doblara al español el personaje de Verona debería estar interpretado por Constantino Romero o Ramón Langa (aunque tal y como se hacen aquí las cosas, lo más probable sería que lo doblara Dani Martín).

10- Ah, y está interpretado por Ethan Peck. ¿Os suena el apellido? Es el nieto de Gregory Peck, y ya le adoro casi tanto como a su abuelo. Pero sólo casi.

10 things I hate about you tuvo un primer final de temporada es-tu-pen-do. Y el comienzo de la segunda temporada -o segunda tanda, que hay cierta confusión al respecto- está molando mil también.

Pero yo no os estoy diciendo que os la bajéis, eh? Por si las sindes y tal.

miércoles, abril 14, 2010

Procrastinando


Procrastinar:
Diferir, aplazar.


Esto es el eterno retorno. Los exámenes vuelven una y otra vez a mi vida: cuando no son los exámenes de la UNED, es algo mucho peor: la dichosa oposición... puf. Sólo con escribir la palabreja (oposición, oposición) un escalofrío me recorre el espinazo, de la pura angustia.

Cuanto más se acerca la fecha, más voy estudiando... aunque me ha costado. No me cuesta estudiar, no. Estudiar, en sí, no me cuesta. Lo que me cuesta horrores es ponerme a estudiar. En ese momento entra en juego nuestra dichosa palabrita: "procrastinar". Palabrita que nunca sé pronunciar bien a la primera, siempre me dejo una r por el camino o meto una s de más... pero aunque no la pueda decir bien, sé ejecutarla, ejemplarizarla y ponerla en práctica a las mil maravillas.

Porque siempre se me ocurren mil cosas mejores que hacer antes que ponerme a estudiar.

"Jo, es que The Wire está tan emocionante... por un capitulillo más no va a pasar nada".

"Oh, voy a ordenar los cajones del escritorio, que sin orden no puedo estudiar. De paso clasifico las pinturas del estuche grande en lapiceros de colores, rotuladores y plastidecores".

"Es que si no voy hoy a la exposición se me va a pasar de fecha. En serio".

"Debería lavar los visillos de casa. Todos. Por eso de la primavera, es higiene imprescindible."

"Esta pila de cd´s... puf. Con estos clasificadores que están ahí... y la pila aquí... y los clasificadores ahí... y la pila aquí... aaaggggjhjjjj, ¡cd´s, meteos ya en los clasificadores por estilo de música y orden alfabético! bueno, si no podeis vosotros solos, yo os ayudo".

"¡Qué gran revolución! ¡Qué gran cambio de estructuras! ¿y si hago un cambio y, en vez de tener un cajón con braguitas y otro con sujetadores, hago una clasificación por conjuntos, por colores, por tipo de cierre y de tirantes? ¡cómo diantres he podido vivir así hasta ahora!"

"Tengo que ordenar, clasificar y meter en el ordenador los datos de todas estas facturas que llevan aquí sin clasificar desde el... puf, desde el 2004".

"Anda, ahora que me fijo, ¡qué sucios están los pomos de las puertas! Creo recordar que ahí fuera tengo un limpiametales. Y ya de paso cojo la pasta limpiajuntas de azulejos, porque ahora que las veo, lo necesitan".

"Uins, qué piel más desastrosa tengo. Me voy a exfoliar... y a poner una mascarilla después... y ya que estoy me pongo un tratamiento hidratante en el pelo... y ya que estoy me hago la manicura... ¿y por qué no la pedicura?... uy, cuánto pringue. Me voy a dar un baño caliente relajante para quitarme toda esta plasta".

Pues eso, que siempre se me ocurren mil cosas mejores que hacer antes que ponerme a estudiar.

De esas mil, como se puede ver, unas pocas están relacionadas con el ocio.

De esas mil, unas muchas están relacionadas con la limpieza y el orden.

De esas mil, unas cuantas son cosas peregrinas, inútiles y absurdas.

Es decir: es comprensible que prefiera leer o ver series a estudiar. Lo hago poco para procrastinar porque lo disfruto y me entran remordimientos. Lo sorprendente es que prefiero hacer cosas que odio (¡limpiar juntas de azulejos y metales!) a estudiar las oposiciones. Ya sabía que el asunto me angustiaba, pero a este paso me saco antes las oposiciones a maruja abrillantadora que las de profesora de secundaria.


Me siento taaan identificada...

En fin, que voy a dejar de procrastinar y ponerme a estudiar. Aunque ahora que lo pienso: ¡mejor escribo antes un post!

viernes, abril 09, 2010

Calendarios solidarios

En los últimos años han proliferado como setas los calendarios de despelote como "iniciativa solidaria".

¿Que somos maestras cántabras que queremos ayudar al tercer mundo? pues nos despelotamos y sacamos un calendario.

¿Que somos voluntarios cántabros de asociación protectora de animales y queremos ayudar a nuestros bichos? pues nos despelotamos y sacamos un calendario.

¿Que somos madres de Serradilla y queremos mejorar las instalaciones del cole de los niños? pues nos despelotamos y sacamos un calendario*.

Jo, no me he podido resistir a poner esta foto. ¡Es arte kitsch!

¿Que somos falleras y necesitamos dinero solidario para nuestra falla? pues nos despelotamos y sacamos un calendario.

Y así todos los colectivos habidos y por haber, que son todos tienen derecho al despelote.

Yo tengo que reconocer que todas estas iniciativas me dan un poco de risa. Sí, son todos súper solidarios y blablabla. Pero siempre me ha dado en la nariz que algo de exhibicionismo y bastante de ego hay en el asunto. "Oh, con el cuerpazo y la melena que tengo qué bien quedaría en una de esas fotos artísticas... pero no es por mí, ¿eh? yo lo hago por los negritos de África, por los pobres que tienen lepra o por la recuperación de la avutarda real. Lo que mole más".

Ahí vienen las risas, porque lo que tu te imaginas como una erótica foto de FHM o la Man con super iluminación, perfecto encuadre, gran atrezzo, elegante composición, maravilloso fotochó y fantástico fotógrafo... acaba siendo un cutrerío por obra y gracia de fotografos de tres al cuarto y una falta de gusto evidente. Manos, ramas y cosas raras tapando tus vergüencillas y corta-pegas imposibles hacen que tus fotos den más risa que animación.

En fin, pues en la moda "despelotémonos y saquemos un calendario, que es súper novedoso y lo vamos a petar", las últimas en apuntarse han sido las azafatas de air comet. El señor de la CEOE les debe un potosí de pasta, la nómina de nueve meses, así que unas cuantas se han lanzado a la piscina y se han quitado la ropa.

Ellas cuentan en los medios que lo hacen para "...reivindicar nuestros derechos y el dinero que nos debe Gerardo Díaz Ferrán...", aunque en la agencia que les organiza todo el tinglado dicen que es para "sanear su situación financiera". En fin.

Vayamos al calendario de las azafatas. Las chicas son jóvenes, guapas y con cuerpazo, claro. El problema es que no basta con la materia prima. Si unes los siguientes factores, es posible que asunto no quede todo lo bien que pensabas:

- Quieres hacer las fotos en tu ambiente laboral pero no te pueden hacer realmente las fotos dentro (¡o fuera!) del avión y te tienen que "pegar".

- Fotógrafo dudoso.

-Uso catastrófico del Photoshop.

- El surrealismo mal entendido.

Las fotos están divididas en dos tipos:

Fotos dentro del avión:


Tan pegada y repegada que parece que en vez de con cámara normal le han hecho la foto con un lector de aura.

Yo pasaba por aquí.


¿Dónde están mis tetas, matarile, rile, rile?

Cucú... tras. ¿Dónde estoy?

Pero las mejores, sin duda, son las fotos de FUERA DEL AVIÓN. Porque cuando tienes que fotografiar a unas cuantas pavas en doce sitios distintos en un espacio tan pequeño como el de un avión, debes dejar volar la imaginación... o a las azafatas.


Cuando calienta el sol, aquí en la playaaaaaa...


Esta pobre fue la que agradeció especialmente que las fotos fueran un corta-pega de photoshop

Después de esta tanda de fotos, no me queda más que recomendaros este post de Molinos. Imaginarse frinkando en la turbina o en el portaequipajes... como que no**.


* Las pobres madres de Serradilla tuvieron una historia rocambolesca: hicieron su calendario para sacar pasta para el cole de los niños, supongo que pensando que lo iban a petar... y acabaron enfangadas y debiendo 9.000 euros a la distribuidora. Lo grande de la historia es que la situación se salvó cuando ¡una web de porno casero! les dio los 9.000 euros que debían a cambio de un nuevo posado. Grande, grande. Para que luego la gente decente diga que el porno es malo...

** Ninguna azafata ha sido dañada en la realización de este post. No sabemos si en la realización de las fotos se cargaron a alguna intentando meterlas en maleteros... o la de la turbina murió de un ataque al corazón cuando se vio de esa guisa.

miércoles, abril 07, 2010

María Eugenia, la pava

A veces soy demasiado cortada y no me atrevo a decir ciertas cosas a la gente. Muchas veces ni siquiera son cosas importantes, pero me sigue dando un poco de reparo protestar, soltar algo ligeramente borde o incluso corregir ciertos errores, porque me da palo que la persona que tengo enfrente se pueda molestar o sentir mal. Antes esa absurdez mía era peor, ahora voy aprendiendo a soltar las cosas o incluso, voy aprendiendo a protestar. Pero aún así me siguen saliendo rasgos de mi "pavez" cuando menos me lo espero.

La última ha sido con el profesor de mates del instituto. Y viene arrastrando desde hace unos meses.

Cortinilla ondulada de traslación de tiempo...

Allá por septiembre, el profesor de mates de los alumnos de mi tutoría, me cogió por banda en un pasillo:

- Ah, pues tus alumnos, María Eugenia, blablablablabla... - ¿María Eugenia? ¡yo no me llamo María Eugenia, sino Misia! le habré entendido mal - son majos, pero blablablabla... ¿me entiendes, María Eugenia? - ahí me dio el ataque de educación malentendida y no me atreví a corregirle, me dio palo, para un profesor que se había aprendido mi nombre nada más llegar (aunque no fuera el mío, ejem).

Y claro, no me atreví a corregirle la primera vez...

Ni la segunda...

Ni la tercera...

A la cuarta ya no procedía...

Y evidentemente ahora ya, siete meses después, tras montones de conversaciones sobre los alumnos y después de haberme llamado decenas de veces María Eugenia (da la casualidad de que este profe es la típica persona que emplea mucho el nombre del interlocutor, con sus "¿entiendes, María Eugenia?", "mira lo que te cuento, María Eugenia", "es que, María Eugenia, no te creerás que...") es absurdo decirle que no, que no me llamo María Eugenia

Hoy ha pasado lo que tenía que pasar. Hoy ha venido a hablar conmigo el profesor de física:

- María Eugenia, ¿les puedes dar esto a tus alumnos?

Como no me marche pronto de este instituto, voy a tener que cambiarme el DNI.

lunes, abril 05, 2010

Revolución por una buena causa

(Aunque al principio no lo parezca, éste es un post de Servicio Social de Quédate a Dormir)

Cinco días de vacacionacas: de jueves a lunes ambos incluídos (sí, hoy no trabajo). Unas vacaciones que no sabéis la falta que me hacían, y que he aprovechado bien. He salido, he entrado, he dormido miles de horas, he leído cositas que tenía atrasadas, he cocinado, he besado a una chica (mamá, igual es mejor que no leas esto), he jugado a cosas, he hablado por los codos, he escuchado historias preciosas (algunas) y terribles (otras), he inaugurado la primavera rompiendo mi celibato voluntario, he ido de compras...

Que por cierto, aprovecho para decir que es mejor abstenerse de salir de tiendas en pleno subidón endorfínico, colocada de felicidad y con el guapo subido: te miras al espejo, todo te queda bien, y acabas llevandote media colección de cada tienda a la que entras. En fin.

El caso es que el sábado, aprovechando que los astros se aliaron para permitir un hueco sincronizado en nuestras agendas, quedé con dos de mis tortugas (Obi-Coco y Punto de Luz) y la sobredosis de buen rollo me va a durar días. Salimos a comer y de compras, y después fuimos a mi casa a comer helado y ver "Suéltate el pelo", la superchupi y surrealista segunda peli de los Hombres G.

David, Javi, Dani y Rafa han sido una constante durante la mayor parte de mis 32 años de vida. Conservo muchos de los vinilos y tengo toda su discografía en CD. He ido a varios conciertos suyos y sigo a los cuatro en twitter. Vi las dos pelis del grupo en el cine y ahora poseo los dvds. Me sé (casi) todas las canciones de memoria y entre los pedazos de sabiduría ajena que suelo citar los HombresG tienen un lugar de honor (y no sólo de las canciones: "Ahora vete, duerme y reposa, y no tengas miedo de ninguna cosa" -dicho por David en "Suéltate el Pelo"- es un gran clásico de mi repertorio).

Así que, cuando después de la peli conectamos el SingStar, notamos una carencia tremenda en la oferta de canciones del juego. No era una sorpresa, algunas de nosotras ya lo habíamos notado antes, pero aquel día que estábamos TAN predispuestas... casi dolió:

SEÑORES DE PLAYSTATION, ¿¡¡¡POR QUÉ NO HAY UN SINGSTAR DE LOS HOMBRES G!!!?

Es una pregunta vieja, ya hace unos meses me preguntaron en Formspring (mi juguete ya no tan nuevo, que van casi 350 preguntas) qué SingStars echaba en falta y la respuesta fue "Hombres G, Musicales y Un Pingüino en mi Ascensor", pero que no debe quedar sin respuesta.

Así que propongo (con permiso de mi coblogger más activa, Misia, que no es precisamente fan del grupo) crear una plataforma pro SingStar Hombres G, organizar una recogida de firmas, mandar una carta multitudinaria para los señores de PlayStation... incluso ¿alguien sabe que hay que hacer para montar un grupo de Facebook sobre el tema?

Mientras mi llamamiento espera respuesta (¿Eme A?), estaría bien empezar a crear la lista de temas (tarea complicada, quizá la razón de que los señores de la Play no hayan sacado el juego aún). La primera criba, pasar de los más de 100 a sólo 45, la he hecho yo. La segunda, reducir la selección a 25, la tenéis que hacer vosotros a partir de aquí (es una encuesta de respuesta múltiple: puedes eleccionar varias respuestas a la vez):


¿Qué canciones de los Hombres G incluirías en el SingStar definitivo de la banda?
Venezia
Vuelve a mí
Dejad que las niñas se acerquen a mí
Hace un año
Devuélveme a mi chica
Visite nuestro bar
Indiana
En la playa
Un par de palabras
Marta tiene un marcapasos
El ataque de las chicas cocodrilo
Él es... Rita la cantaora
Dos imanes
Una mujer de bandera
Sólo me faltas tú
Mis amigos
Solo otra vez
No, no, no
En mi coche
Y cayó la Bomba (fétida)
¿Qué te he hecho yo?
Temblando
Tengo una chica
No aguanto a tu prima
Nassau
Si no te tengo a ti
Suéltate el pelo
Será esta noche
He recuperado mi cabello
La madre de Ana
Voy a pasármelo bien
El último baile
Te necesito
Chico tienes que cuidarte
México
Dulce Belén
Ésta es tu vida
Estoy pintando tu sonrisa
Rita
Un minuto nada más
No te escaparás
Lo noto
¿Por qué no ser amigos?
¿Qué soy yo para ti?
Me siento bien

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A votar!!

Sólo a mí se me ocurre escribir un post participativo después de haber estado como tres semanas sin postear, pero tengo mucha fé en vosotros. ¡Si no os gustan Hombres G, mandad a vuestros amigos!

martes, marzo 30, 2010

Este es un post para hacerme la chula y os voy a caer fatal (*)

(*) La que avisa no es traidora.

Los Credit Default Swaps -o CDS- son un instrumento o producto financiero creado para asegurar el riesgo de crédito (por posible quiebra o default) de los bonos emitidos por empresas o por los estados. Básicamente se intercambia, se transfiere, el riesgo de impago. En principio el riesgo lo corre el que compra el bono; con este sistema el riesgo recae en la aseguradora, que tendría que pagar si la empresa emisora de la deuda -o el país en el caso de la deuda soberana-, no puede.

Mi trabajo, a veces, consiste en contar por la tele cosas como éstas y hablar de por qué se quiere regular estos productos.

Y yo me pongo guapa (bueno, me ponen guapa las chicas de hair&makeup, que son unas genias), y hablo con mis fuentes (catedráticos de Economía listísimos y encantadores y que saben mogollón) y salgo por la tele explicando que la entidad emisora de los swaps te asegura el riesgo de que la empresa no te pague o de que el país tarde en pagarte (los países no dejan de pagar, pero declaran moratorias). [comienza el rollo] Así que el precio de estos swaps lo que expresa es el grado de confianza que da la inversión que asegura. Cotiza el riesgo de impago (o de moratoria), de manera que los CDS se utilizan también para medir el riesgo de la deuda que aseguran. No es tan fiable como el riesgo país, que lo que hace es calcular el diferencial respecto a la deuda alemana: los CDS lo que utilizan es su precio: si sube es que sube el riesgo de impago... o la percepción de riesgo de impago, porque los mercados se mueven por emociones. Y como éste es un mercado muy poco líquido, es muy volátil, y el precio es muy sensible a un aumento de la oferta o a un aumento de la demanda.

Y yo explico que asegurar el riesgo de una inversión es algo que se hace, y que no está mal a priori. Y que el verdadero problema es la proliferación sin control, sin transparencia y sin apenas liquidez. Y que la falta de regulacióno, de transparencia y de liquidez facilitan el mal uso de los swaps: asegurar el riesgo de una inversión que no tienes (lo que se llama contratar CDS "al desnudo"). Por ejemplo, tener Credit Default Swaps sobre la deuda de Grecia sin haber invertido en deuda griega. Algo así como tener un seguro sobre la casa del vecino [fin del rollo].

Otros días me toca explicar lo que ha pasado en la Sesión de Control al Gobierno o en el debate sobre el Estado de la Nación. Otros hago repors sobre actos donde han estado Rodrigo Rato, de la Vega, o Rajoy. Otros cuento la última hora del diálogo social. El primer caso le encanta a mi madre -que por primera vez en su vida está en Mode MamáDeLaArtista On-, porque procuro hacerlo divertido. La segunda opción también le gusta, porque se trata de que el espectador viva el evento desde dentro, así que cuento entresijos. La tercera posibilidad tiene como aliciente que es en directo desde dónde sea, y eso es más difícil y emocionante, y mi madre lo sabe y lo disfruta. Cuando salgo por la tele hablando de cosas tan espesas como los swaps lo paso genial, porque es un reto para mi formación de periodista y filóloga. Pero mi madre (ingeniero) esos días me me llama y me comenta lo que opina de mi ropa, pelo o maquillaje.

Mi padre casi nunca dice nada (aparte de que estoy muy guapa). Pero hace un par de fines de semana me dijo que una de mis informaciones le había gustado mucho.

-La de los swaps. Muy buena, muy clara. Y no es un tema nada fácil.

Me puse gorda de orgullo. (Es que mi papá, además de saberlo todo y no ser dado a los halagos, es Economista)

lunes, marzo 29, 2010

Nostalgia

El jueves, nada más entregar las notas a los chicos, cogí un avión y vine a Palma, a casa padres. Dejamos atrás un Madrid lluvioso y gris y llegamos a s´Illa, que apareció despejada tras las ventanillas del avión. Las vistas suelen ser bonitas, pero esta vez fueron espectaculares: el avión sobrevoló toda la isla, entrando por el oeste y llegando hasta la bahía que hay en el norte, haciendo un recorrido paralelo a toda Sierra de Tramuntana y la costa. Al fondo, con la luz de media tarde, la línea del horizonte estaba borrada por la bruma y era imposible determinar qué parte de ese azul era cielo y qué parte era mar. Tras llegar al norte, el avión giró y nos dirigimos otra vez al sur, que es donde está el aeropuerto, atravesando todo el centro de la isla. Es pla de Mallorca (la zona llana que hay en el centro de la isla) se veía inusualmente verde: se nota que el invierno ha sido muy lluvioso. Fuimos pasando pueblos, parcelas, molinos y caminos hasta llegar al aeropuerto.

Delante de mí iban dos ejecutivos mallorquines que miraban por la ventanilla y trataban de identificar los pueblos que íbamos sobrevolando:

- Ese es Santa Margalida (1).

- No, es Costitx.

- No, hombre, ¿no ves que tiene el campo de fútbol a la entrada del pueblo?

- Santa Margalida no es.

Reconocer la geografía (el Puig Major, Na foradada, Alcudia, Formentor...) y oír hablar en mallorquín me hizo sentir que estaba en casa. Bajar del avión y respirar ese aire húmedo venido del mar más aún. Ayer estuve dando un paseo con mis padres en un paseo que recorre la costa y después me senté a leer un rato frente al mar. Eso es una de las cosas que más echo de menos en Madrid y me entró una nostalgia boba.

Generalmente tengo claro que me gusta vivir en Madrid. Soy madrileña por nacimiento (nací en la ciudad, aunque cuando tenía un año mis padres emigraron a Mallorca), por descarte (muchos mallorquines se encargaron de recordarme que yo era una forastera en la única tierra que conocí. No lo hacen a mal, simplemente son así) y, sobre todo, soy madrileña por elección: podía no haber ido a estudiar allí, podía haber vuelto a s´illa, podía haberme ido a vivir a cualquier otra parte. Me quedé en Madrid y me sentí madrileña por la forma en la que la ciudad y la gente me acogió, por las oportunidades que me ha ofrecido la ciudad, por todo lo que he vivido y por toda la gente que he encontrado allí (2). Durante unos años tuve claro que no quería ir a ningún otro sitio.

Pero ayer frente al mar eché de menos la tranquilidad de Palma, el poder respirar mar cuando se te antoja, la relativa facilidad que ofrece s´illa en algunos aspectos, tener a mis padres y a mi Hermano cerca. Por un momento, te preguntas si no te equivocaste tomando decisiones, porque mi vida hubiera sido mucho más cómoda si hubiera vuelto a Mallorca. Al siguiente momento ya se te pasa, porque aunque la vida en Madrid, cuando estás frente al mar, se te antoja más complicada, más fea, es lo que he elegido por ahora y es lo que me ha hecho y me hace feliz.

De lo que te das cuenta es de tres cosas:

1) Quizás cambie de sitio de residencia algún día, quizás no. Pero eso, estas alturas de mi vida, ya no se trata de una decisión unipersonal, como antes, sino de una decisión en pareja.

2) Lo que más ha cambiado es que ya no se trata de vivir en un sitio en concreto (llámese Madrid o llámese Palma) u otro, sino el con quién. Mi casa está y estará allí donde estén mi señor novio, mis amigos, mi trabajo y mi gata: no olvidemos que gatina y mantita hacen hogar. Pero, sobre todo, señor novio hace hogar.

3) No debería ponerme a mirar lánguida y poéticamente el mar: no se me ocurren más que moñadas.

(1) Conversación originalmente en mallorquín, pero no la puedo poner por escrito: sigo entendiendo la lengua, pero me da pavor pensar la de faltas que podría hacer si lo transcribiera

(2) Esa es mi experiencia. Sé de mucha gente a la que no le ha ido tan bien y que odian profundamente la ciudad y a los madrileños porque no les han tratado tan bien. Supongo que la percepción de la ciudad depende de nuestros gustos y de la experiencia y suerte que hayamos tenido.

martes, marzo 23, 2010

Control (¡otro más!)

Y ya van cuatro: ya me han hecho cuatro controles antiestupefacientes en mi vida. Conozco a un montón de gente a la que jamás un policía o guardia civil les ha parado para preguntarles "¿porta usted alguna sustancia estupefaciente?". Yo me he debido llevar los controles que les corresponden según la media, porque yo ya llevo cuatro:

La primera vez, un policía buscó restos de cocaína en el salpicadero de mi coche con una linterna. Después me apuntó a los ojos con esa luz cegadora (¡como en las pelis!) y me interrogó.

La segunda fue en el aeropuerto de Praga. El señor policía checo palpó todas mis bragas (menos las que llevaba puestas, por suerte).

La tercera vez, fue camino a Segovia a comer cochinillo, con Perli, el Zagloso y el Anómalo.

La cuarta vez ha sido hace apenas unos días. Íbamos en Bichito y después de un peaje un guardia civil nos hizo señas para que parásemos en el arcén.

- Señorita, buenos días, esto es un control antiestupefacientes. ¿Lleva usted estupefacientes? - tono serio, cara de malas pulgas y hastío. Supongo que te destinen a un sitio tan fresquito como los montes de León, con la ventolera que hacía ese día, a hacer esa tarea tan gratificante que debe ser buscar droga entre las alfombrillas sucias de los coches no debe contribuir a tener un humor excelente.

- No.

- Salga usted de coche. Vacíese los bolsillos.

A estas alturas yo ya me sabía la historia: me vacié los bolsillos y les di la vuelta, como en el anterior control nos obligaron a hacer. El guardia civil me miró raro. "Esta tiene experiencia" debió pensar. Y con su compañero se metieron en mi coche, en mi bichito, y empezaron a buscar dentro del habitáculo mientras nos quedábamos oreándonos en medio de los montes de León, al fresco con un finísimo jersey. Pero a ver quién era la guapa que le decía "pordiosseñorbenemérito, déjeme coger el abrigo, que vamos a tener granizado de Misia", que seguro que se pensaban que las dronjas estaban en el forro del abrigo o algo así.

Mientras los señores guardias civiles buscaban dentro de mi coche y dentro de mi bolso, me di cuenta de que:

a) El coche estaba súper sucio: las pelusas de debajo de los asientos les morderían si disturbaban su paz.

b) En el hueco de debajo de la radio, había ido acumulando una decena de tickets arrugados de la ora. Y entre todos ellos, un kleenex usado en el que, para más inri, cinco minutos antes había escupido un chicle usado mientras conducía.

¿Qué me haría un señor guardia civil con cara de acelga y humor de perros si de repente metía sus dedillos entre babas ajenas pensando que eran hierbas olorosas?

- Este... señor agente, que tenga cuidado, que en el hueco de ahí hay un chicle... usado, yameentiendeusted. - El señor agente volvió a mirarme con cara rara y nada amistosa y siguió revolviendo mi bolso. Ups. Tragué salivilla, porque el señor me estaba dando un poco de canguelo, con su expresión de malas pulgas.

Finalmente se dieron por vencidos, salieron de mi coche y me mandaron seguir mi camino. Mientras se alejaban, y ya sé que va a sonar estúpido, pero no pude evitarlo, me dio una mala vena porque habían sido un par de bordes, le dije a mi chico:

- Porfa, mira mi cartera, a ver si está todo el dinero. - mi Anómalo me miró con cara de alucine - ¿qué pasa? ¿que estos pueden presuponer que yo he delinquido y yo de ellos no? - el viento leonés, el frío y las caras agrias sacan lo peor de mí, está claro. Y sí, os podéis reir, pero cada vez que lo he contado, a todo el mundo se les han ocurrido las mismas dos palabras: "Antonio David".

En fin, que de todo esto saco varias conclusiones.

La primera es que si tienes que llevar droga en el coche, la puedes llevar tranquilamente en el maletero: jamás lo miran. Si hubiera sido una narcotraficante que transportaba cinco kilos de heroína en la maleta, no me hubiera pasado nada. Si fuera una simple consumidora con una china de costo en el bolso, se me habría caído el pelo. No sé si es que tienen permitido mirarte el bolso pero no el maletero... vaya usted a saber.

La segunda, es que debo tener una cara rara. Decía el Zagloso que la culpa de que nos pararan aquella vez, cuando íbamos ávidos de cochinillo y no de costo, fue mía, porque tengo una cara "sospechosamente inocente". Yo eso lo llamo "cara de pardilla"... pero estoy empezando a pensar que realmente en los libros de la guardia civil debe haber una foto mía, con un pie que dice "especimen típico que se pone hasta las trancas de cualquier mierda". Mi no entender.

viernes, marzo 19, 2010

Bailar con África

Estos meses me está costando un triunfo postear. Cuando no estoy ocupada, estoy vaga y así no hay manera de mantener un ritmo digno de actualización. En fin... es viernes de puente, tengo un ratín libre, muchos no vais a leer esto... así que voy a aprovechar para escribir uno de esos posts coñazo que me gustan a mí sobre baile.

El domingo iré a ver un espectáculo de danza oriental y africana que organiza Sonia Sampayo en beneficio de la asociación INLA (lo que he podido leer sobre esta iniciativa y lo que me han contado algunos de los colaboradores me ha parecido bastante interesante). Estoy deseando ir a la actuación, porque la calidad de los artistas que colaboran es indudable.




Si alguien se anima, será el domingo a las 20 en el teatro Fernando Rojas, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Son 14 euros, por una buena causa, y van a ofrecer un espectáculo fantástico.

jueves, marzo 11, 2010

Abuela Canal Cocina


Hay abuelas Canal Historia y hay abuelas Canal Cocina. Y la mía es...

-¡Hola abuela!

-¡Be! ¡Mi Primera Nieta! ¿Qué tal en Cerezuela?

-Muy bien, abuela. Al final no había agua caliente, y el primer día no encontramos leña seca, pero pusimos los radiadores y ya luego muy bien.

-¿Y qué comísteis?

-Pues la primera noche hicimos unas pizzas en el horno, y calentamos unas tortillas de patata, y preparamos unos sandwiches, y unos colacaos, y teníamos galletas y eso.

-Ay, no me gustan las pizzas. Lo demás sí. ¿Y al día siguiente?

-Fuimos a Gómez.

-¡Uy! ¿Y qué pedísteis?

-De primero una ensalada de canónigos con foie así para compartir...

-¡Qué rico!

-...y luego yo me pedí un solomillo buenísimo con verduras y patatitas.

-¿Y de postre?

-Pues un milhojas superrico, de nata y fresas...

-¡Es que lo hacen buenísimo!

-...y helado de plátano casero con chocolate caliente...

-¡mmmm!

-...y arroz con leche, y dulce de turrón.

-¡Qué rico todo! Además en Gómez todos los postres son caseros, como debe ser. Lo que me gusta el dulce a mí. ¿Te he contado la vez que, con 6 años, nos subieron a un barco inglés? Llevábamos 3 días sin comer nada decente, qué hambre pasamos, y allí nos dieron un té con bollitos recién hechos que...

Así es ella. Mi abuela se acuerda de los sitios donde ha estado por las especialidades culinarias de la zona, mi abuela recuerda las vacaciones por los platos más ricos de la temporada, mi abuela te cuenta su versión de la Guerra Civil: la versión Canal Cocina.

martes, marzo 09, 2010

Infierno en la Tierra


Infierno en la Tierra es cuando tienes una sección nueva en un programa nuevo, y no hay tiempo ni posibilidad de ensayar.

Infierno en la Tierra es cuando por la mañana te llega un guión, a las dos horas otro y dos horas después otro más. Y una hora antes del programa tienes un email cuyo asunto dice: "GUION BUENO DEL PROGRAMA AHORA". A los 5 minutos tienes otro email que dice: "ESTABA MAL, ESTE ES EL BUENISIMO". Y dos minutos después otro que dice: "PERDON!! BUENO DE VERDAD, ES EL 3º, TIRAR LO ANTERIOR". La tranquilidad te embarga.

Infierno en la Tierra es cuando te pones un pinganillo por primera vez... y nadie te habla por él. Y encima se te resbala de la oreja.

Infierno en la Tierra es cuando te recolocas el pinga delante de las cámaras, así, como indirecta... y aun así nadie se da por aludido y siguen sin hablarte.

Infierno en la Tierra es cuando, como nadie te habla por el pinga, pides indicaciones si-la-be-an-do cuando crees que no estás en el aire... pero sí estás, y sale por la tele.

Infierno en la Tierra es cuando escribes un guión y lo subes al cue... pero nadie te lo pasa, de manera que te tiras 10 minutos hablando de números de memoria por la tele (cuando, como todo el mundo debería saber, tú tienes memoria de pez).

Infierno en la Tierra es cuando das paso a un corresponsal y una misteriosa voz (que escuchas por primera vez) te dice al oído:

-No hay nadie.

y piensas que es una señal cósmica de algo.

Infierno en la Tierra es cuando te alegras de que esa voz no te haya dicho:

-Hola, soy la señora de la limpieza, que aquí no hay nadie pero tú estás muy mona con ese pelo.

Infierno en la Tierra es cuando tú te dices "bueno, al menos estoy monísima" y cuando llegas a casa tus amigos te reciben con cánticos de:

-Snookie, Snookie!!
(Snookie es ésta)
Eso fue en el primer programa: ahora controlo de tele como el que va a comprar el pan. Directos, VTRs, falsos directos, entrevistas, charlas con analistas, yo delante de un plasma explicando datos macro, micro, cotizaciones... no me impresiona nada de nada.

viernes, marzo 05, 2010

Patronal, sindicatos y Be

Mientras espero a que pase algo más de tiempo antes de contaros los entresijos de mis primeros pasos en la tele -mis amigos me tienen sometida a un estricto protocolo de seguridad para proteger mi identidad secreta-, puedo contaros los últimos.

Vale, no suene muy lógico, pero a) no aguanto más, y b) si no subo el dibu ya Efe me mata. Empiezo.

Existe una cosa llamada Diálogo Social. Consiste en que Gobierno, Empresarios y Sindicatos se reúnan, intercambien información, se consulten temas y negocien distintos asuntos relativos a las políticas económicas y sociales. En España en este momento negocian reformas en el mercado laboral adecuadas a la crisis que vivimos. Burdamente simplificado: unos (sindicatos) buscan una mayor protección de los trabajadores, mientras otros (patronal) persiguen un mayor apoyo a los empresarios como creadores de empleo. Los unos dicen que en tiempos como estos hay que ampliar el gasto social, y los otros que es necesario flexibilizar el mercado laboral y rebajar costes en la mano de obra para poder capear mejor el temporal.

Y entre las reuniones sidicatos/patronal, las presentaciones de propuestas de Elena Salgado, las firmas de acuerdos, las manifestaciones, las ruedas de prensa de unos y de otros... pues eso, que llevo dos meses que veo más a Cándido Méndez que a mi madre.

Así que llego a casa cualquier martes y cuando mis compis de piso me preguntan que qué tal mi día yo contesto: "Cándido llevaba hoy una americana de pana ideal".

Y a dos días después vuelvo agotada pero muy emocionada de currar y digo: "¡Chicos! ¡Toxo tiene un acento gallego monísimo!".

Y la semana siguiente me desplomo en el sofá y les doy una exclusiva: "Esta tarde he entrevistado a Díaz Ferrán y he descubierto una cosa superfuerte... ¡tiene los ojos azules superbonitos!".

Y claro, el Hombre Malo, Sark, EmeA y ahora MrDaine, los amigos con los que ceno más a menudo, se crean falsas impresiones.

Porque yo mientras estoy allí pongo cara de periodista seria, y les hago preguntas inteligentes, y cuento por mi tele lo que me dicen, y lo explico, y tengo a los espectadores bien informados... pero mis amigos se creen que lo que pasa es más o menos así (pasar el cursor sobre la imagen):


Ésta es la imagen responsable de que Efe me llame Alana Moore.
"Tienes que dibujar dos planos de realidad", decía yo.
"En uno sale Cándido Méndez, en otro Hello Cthulhu. En uno...".
Y no se parece nada: ¡las chicas de hair&makeup de mi tele me llevan mucho mejor peinada que la monita de arriba! (Aparte de la ansiedad generada cada vez que veo que estos se reúnen pero no llegan a nadaaaaaaaaaaa!)

miércoles, marzo 03, 2010

Lofyu

Ningún alumno ha sido dañado en la realización de este post.

Tengo un alumno en mi tutoría al que le ha dado la vena de declararme su amor de forma bastante desinhibida e insistente. La situación me tiene un poco desconcertada, no sólo por la falta de vergüenza del chaval (¿alguno de vosotros se habría atrevido a decirle algo al profesor que le pareciera algo atractivo a los quince años?) sino también por el amplio abanico de tácticas que el susodicho emplea, a ver si caigo en sus "redes de amor".

Táctica número 1: declaración de amor

Todo empezó el día en el que el alumno me miró fijamente y me dijo:

- I love you, profe.

- Ah, muy bien, veo que vas a aprobar inglés.

- No. He suspendido. Pero love you, profe. - se gira a uno de sus compañeros y le pregunta bajito - ¿cómo se dice "¿te quieres casar conmigo?"?

- No, ya veo que no vas a aprobar inglés.

Desde entonces, me fijé más y el chaval me miraba en clase con ojitos tiernos. Un par de días más, vino a mi mesa para decirme "lofyuprofe". Y fue inevitable: cuando lo conté en casa, pasó a ser conocido en mi entorno como "el Lofyu".

Táctica número 2: los regalitos.

Un día me trajo una pulsera de cuero:

- Profe, es un regalo para ti.

- Ah... ¡Lofyu, esta pulsera pone Ricardo Alberto!

- Sí, profe... pero es para ti.

- Lofyu, ¡¿No será que le has quitado la pulsera al Ricardo Alberto de la otra clase?!

- Un poco... pero se la he quitado para ti.

Táctica número 3: prendas de amor

Lofyu se sienta en la primera fila, pegado a mi mesa. Un día, mientras yo hacía un esquema en la pizarra, cogió el pañuelo que yo llevaba al cuello y que me había quitado, asada de calor. Cuando me giré, encontré a Lofyu con el pañuelo pegado a la nariz y esnifándolo, como si fuera pegamento imedio.

- Profe, me gusta tu pañuelo. Huele bien, como tú. Regálamelo, para colgármelo del bolsillo del pantalón como los raperos. - no, no penséis que hablaba de un pañuelo palestino o una bandana... hablamos de un pañuelo colorista y pijo de Mango.

- Lofyu, déjame en paz. No pienso regalarte mi pañuelo.

- Jo.

Táctica número 4: los celos

Como todos sus acercamientos no funcionaban, decidió sacar el armamento pesado: los celos. Un día le acompañaba a su clase (tiene la gran manía de llegar siempre tarde) y cuando bajábamos las escaleras me dijo:

- Profe, esa de ahí es mi novia.- señaló a una chica que estaba al otro lado del hall.

- Ah, mira que bien.

Lofyu saludó a la chica y le tiró un beso. La chica puso cara de horror y se marchó en dirección contraria, sin devolver el saludo o el beso. Mucho me temo que la chica se fue flipada, preguntándose quién era ese chico anónimo que le tiraba besos.

Táctica número 5: exhibiendo músculos (o algo)

- Profe, me he caído en un charco y me he mojado el pantalón, mira. Toca, toca, verás como está mojado - mientras se levanta la camiseta y me enseña la parte de atrás de su pantalón y sus calzoncillos.

- ¡Lofyu, no pienso tocarte el culo!

Y así pasamos los días. Tengo que reconocer que yo al principio estaba algo preocupada, por eso de herir sentimientos y demás, pero después me di cuenta de que no es nada personal ni serio: no es que yo sea especial, es que él es un pequeño aficionado a la diversificación que persigue a tooodas sus compañeras de curso y de otros cursos sin apenas excepción... y que ha incluido en su radio de acción a cualquier mujer que no parezca demasiado vieja. Y supongo que en ese radio de acción caigo yo, porque no tengo tropecientos años.

Yo probé de todo: echarle la bronca, soltarle charlas razonando porqué esas cosas no son procedentes, discursos sobre como no hay que tratar a las mujeres y como no ser machista, ser borde... Pero él seguía ahí, inasequible al desaliento. Lo que sí ha funcionado es ignorarle: cada vez que suelta alguna frasecita off topic, yo me vuelvo sorda como una tapia y no se mueve ni un músculo de mi cara. Ante la falta de reacción, creo que se ha desanimado y va dirigiendo sus ataques amorosos a objetivos que tienen la mitad de años que yo (¡por fin!).

Lo único que temo es que un día se me escape en clase su mote y acabe diciéndole realmente "Lofyu, sal a la pizarra y señálame Ucrania".

lunes, marzo 01, 2010

Consejos de moda para Efe: un TopTen de Princezaz

Efe es una princesa que viste fatal. Este post tiene una misión principal: ayudarle a encontrar modelos que seguir para que consiga salir del fango de la inmundicia fashionista. Empieza el TopTen.

10. Blancanieves:


A Blancanieves, aparte de ser un poco pazguata, sólo puede echársele en cara que abusaba de los colores básicos. ¡Casi mola más el vestido del principio, todo roto! Pero la falda amarilla con jubón azul marino y capita es un clásico que no puede fallar. ¡Y esas ondas al agua valen millones!

9. Lady Di:


Y de un clásico que no falla, a un fallo como una catedral. Mi amiga Wit vivía con una irlandesa que tenía un libro sobre cómo se hizo el traje de novia de Diana de Gales, así que obviamente hay gente a la que sí le moló. Yo no he visto nada más feo en todos los días de mi vida, así que el traje tenía que salir en este post. Como un claro ejemplo de lo que NO hay que ponerse.

8. Fiona:


Para que no te desanimes, Efe, no te estoy negando que seas princesa. ¡Claro que eres princesa! Es sólo que no sabes elegir ropa de chicas. Pero sí, hay princesas de todas las formas, tamaños y colores. Incluso una princesa verde, como a ti te gustan!.

7. Letizia:


De Letizia puedes aprender dos cosas (no, no voy a decir "a gastar nuestro dinero", no queda bien sacar la vena republicana en un post de princesas). La primera, cómo ser el pibón más pibón de una boda en Dinamarca: con el vestidazo rojo del video de arriba. La segunda, que hay que intentar que no se nos vean las bragas en público al segundo dia de cazar al príncipe.

6. Sara Crewe:


Sara Crewe es la prota de A Little Princess, de Frances Hodgson Burnett. Es mi princesa preferida del mundo mundial. Por si no habéis leído la novela ni has visto alguna de las pelis (en general, apestosas) o la serie de los 80 (estupendísima), os cuento su historia. Sara, una niña inglesa que ha vivido toda la vida en la India con su padre, tiene que empezar una nueva vida en un internado en Londres. Su padre, que está forrado y la quiere muchísimo, deja encargado que Sara tenga de todo -una habitación para ella sola, una doncella, lo que ella quiera- en su ausencia. Ella, en lugar de ser una repelente como cabría esperar, es lista, divertida y buena, y la directora del internado la odia por molar tanto y tenerlo todo... pero la pelotea infinitamente, por el dinero de su padre. Algunas de las niñas la quieren mucho y otras la envidian, y éstas le ponen un mote: Princesa Sara. Y entonces el padre de Sara se muere, y parece que ha dejado a su hija sin nada, y la cabrona de la directora pone a sara a trabajar de sirvienta/mula-de-carga, y la vida de Sara pasa de lujos a frío, hambre y agotamiento. Y para aislarse de la terrible realidad que la rodea, Sara decide jugar a que es una princesa prisionera. Y así pasa el tiempo hasta que... no, no pienso espoilear más: ¡leedlo! Es mi historia de princesas preferida de la historia de la humanidad. ¿Moraleja para Efe? Sara va siempre monísima y princessy, aunque vista harapos.

5. ex aequo Ariel...


Si el problema, pequeño Efe, es la cantidad de ropa y pliegues a dibujar, una princesa puede ir perfectamente vestida con un par de conchas y una cola de pescado. ¡Cualquier cosa antes que el disfraz de Merlín travestido que has elegido tú!

...y Jasmine:


Cierto, no es un atuendo para diario, pero el modelito de Jasmine puede venirnos bien si hay que asistir a una principesca fiesta de disfraces.

4. Rania:


Sé que Rania es ya Reina, pero es joven y muy elegante, que es el tipo de ejemplo que buscamos para nuestra princesa. Efe, fíjate en el video, sobre todo, en peinados, maquillaje y tiaras. Eso sí, tener a Rania como ejemplo implica gastarte un pastizal. Pero siendo princesa, qué más da, ¿no?

3. La Bella Durmiente:


Por si no nos da igual lo del pastizal, llega Aurora con un vestido sobrio a la par que elegante... y sobre todo versátil: cambia de color (ver min 4'20), con lo que es reutilizable en distintos saraos aunque acudan los mismos invitados. Que estamos en crisis.

2. Sissi:


Vale, Sissi era emperatriz de Austria, pero antes fue princesa de Baviera, que yo la veía ir a pescar, y espantarle la caza a su padre y beber cerveza y tal vestida de tirolesa. A mí de la ropa de Sissi lo que me gustan son los supervestidazos de bailar en Vals con una casaca del cuerpo de húsares de la pincesa sobre el hombro, pero de esta chica vale todo: los trajecitos de primavera, los trajes más abrigados para viajar, los camisones y batas, los disfraces de campesina para cuando iban de incognito... Hasta el traje de novia es más ponible que el de Lady Di. Lo más.

1. Cenicienta:


Una princesa con cero sentido de la moda femenina -como tú, Efe- lo mejor que puede hacer es agenciarse un Hada Madrina que se ocupe de esos menesteres por ella. ¡Mira que mona la deja!

Y este, Efe, ha sido mi consejo de moda para ti!! De nada!!