En breve será mi oposición. El agobio mortal me corroe y me hace tener el 90% del tiempo el estómago encogido y un nudo en la garganta. Estoy deseando que pase este mal rato y lo único que me consuela en estos días es pensar en lo que voy a hacer después. Entre tema y tema me regodeo pensando en lo tranquila y relajada que me voy a quedar y en lo mucho que voy a disfrutar de mis planes.
Esos planes ni siquiera son Grandes Planes. No pienso en viajes estupendos o interminables juergas.
Me basta con pensar en ir a pasear tranquila con mi chico.
Me basta con pensar en tomar algo en las terrazas del Dos de mayo con mis amigas.
Me basta con pensar en una cena en esa hamburguesería chula que nos enseñó Miss X y que mi chico aún no conoce.
Me basta con pensar en ir a visitar a Elvisina y a su niño y conocer su casa.
Me basta con pensar en la tercera temporada de The Wire o en la segunda de Mad men.
Me basta con pensar en retomar las cenas de entre semana con Be, con Miss X, con Gato o con quien se una.
Me basta con pensar en la sesión de spa que tenemos pendiente la bella S. y yo.
Me basta con pensar en preparar la coreografía que tengo bosquejada en la cabeza desde hace meses.
Me basta con pensar en una visita a mi amiga de Segovia.
Me basta con pensar en ver la exposición que se avecina en el Prado sobre Turner.
Me basta con pensar en tumbarme en el césped fresquito de la piscina exenta de niños y viejos con Gato, con el sol en la espalda... y en un buen libro.
Y aquí me falla la visión. Siempre tengo más o menos claro qué libro me voy a leer después del que tengo entre las manos, pero ahora estoy bastante perdida y necesito ideas. Cada vez que acabo de estudiar y de pasar épocas de agobio necesito para recuperarme libros de determinado tipo:
- Necesito que sean libros felices o bonitos (nada demasiado amargo, ni desengañado de la vida).
- Necesito que no tengan una prosa demasiado difícil de seguir (con el cansancio de los exámenes parece que mi CI baja y necesita un tiempo un tiempo para recuperarse... y a esos autores que retuercen las frases y la gramática o que hacen libros muy arduos es mejor dejarlos para otro momento, porque el cerebrito no me da durante una temporada).
- Necesito que sean buenos libros (en un momento de estos me leo uno de alguno de esos best-sellers mal escritos y simplones pero tremendamente populares y me cabreo).
¿Alguna idea o recomendación, para completar mi visión piscinera?
Esos planes ni siquiera son Grandes Planes. No pienso en viajes estupendos o interminables juergas.
Me basta con pensar en ir a pasear tranquila con mi chico.
Me basta con pensar en tomar algo en las terrazas del Dos de mayo con mis amigas.
Me basta con pensar en una cena en esa hamburguesería chula que nos enseñó Miss X y que mi chico aún no conoce.
Me basta con pensar en ir a visitar a Elvisina y a su niño y conocer su casa.
Me basta con pensar en la tercera temporada de The Wire o en la segunda de Mad men.
Me basta con pensar en retomar las cenas de entre semana con Be, con Miss X, con Gato o con quien se una.
Me basta con pensar en la sesión de spa que tenemos pendiente la bella S. y yo.
Me basta con pensar en preparar la coreografía que tengo bosquejada en la cabeza desde hace meses.
Me basta con pensar en una visita a mi amiga de Segovia.
Me basta con pensar en ver la exposición que se avecina en el Prado sobre Turner.
Me basta con pensar en tumbarme en el césped fresquito de la piscina exenta de niños y viejos con Gato, con el sol en la espalda... y en un buen libro.
Y aquí me falla la visión. Siempre tengo más o menos claro qué libro me voy a leer después del que tengo entre las manos, pero ahora estoy bastante perdida y necesito ideas. Cada vez que acabo de estudiar y de pasar épocas de agobio necesito para recuperarme libros de determinado tipo:
- Necesito que sean libros felices o bonitos (nada demasiado amargo, ni desengañado de la vida).
- Necesito que no tengan una prosa demasiado difícil de seguir (con el cansancio de los exámenes parece que mi CI baja y necesita un tiempo un tiempo para recuperarse... y a esos autores que retuercen las frases y la gramática o que hacen libros muy arduos es mejor dejarlos para otro momento, porque el cerebrito no me da durante una temporada).
- Necesito que sean buenos libros (en un momento de estos me leo uno de alguno de esos best-sellers mal escritos y simplones pero tremendamente populares y me cabreo).
¿Alguna idea o recomendación, para completar mi visión piscinera?







